Reflexiones Cristianas

Posts Tagged ‘resurrección’

5. Se anuncia la expiación

In 2008 4to Trimestre on octubre 26 , 2008 at 6:33 pm

Versículos de estudio propuestos por el autor: Génesis 3:15; 22:1-18; Éxodo 32; 34:6-10; Daniel 9.


Dado que el anuncio de la expiación de Cristo forma parte de las profecías referidas a su persona. Y dado que no sólo fue anunciado a Adán y Eva, Abraham, Moisés, Isaías y Daniel, hemos decidido incorporar una tabla con algunas de las tantas profecías mesíanicas y sus cumplimientos. Así podemos comprobar, gráfica y didácticamente cómo el “anuncio de la expiación” fue una constante a lo largo de toda la historia de la salvación humana.

Lee el resto de esta entrada »

2. “Todas las cosas a todos los hombres”: Pablo predica al mundo

In 2008 3er Trimestre on julio 10 , 2008 at 12:55 pm

Versículos de estudio propuestos por el autor de Escuela Sabática para esta semana: Hechos 11:19-26; 13:16-42; 17:18-34

1. Se anima a Pablo para la misión

Al principio, Pablo trataba de juntarse con los demás discípulos de Cristo, pero la Biblia dice que estos le “temían (…) no creyendo que era discípulo“.

Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; y todos le temían, no creyendo que era discípulo. Pero Bernabé lo tomó y lo presentó a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino, y que El le había hablado, y cómo en Damasco había hablado con valor en el nombre de Jesús. Y estaba con ellos moviéndose libremente en Jerusalén, hablando con valor en el nombre del Señor” Hechos 9:26-28 (LBLA – destacado nuestro)

Repasando la historia de Saulo de Tarso, resulta comprensible que los discípulos dudaran de su discipulado. Aquel hombre, hacía poco, había presenciado el apedreamiento de Esteban (Hechos 7:58), además de haber sido un reconocido perseguidor de la Iglesia de Cristo.

Sin embargo, Bernabé, que era solidario (Hechos 4:36, 37), comprensivo (Hechos 9:26, 27), que poseía del espíritu de la exhortación (Hechos 11:23), confiable (Hechos 11:29, 30) y de influencia inspiradora (Hechos 11:25, 26) lo presentó a Pablo, y les explicó porqué también debía ser considerado apóstol de Jesucristo.

Esto permitió, tal como dice la Biblia, a Pablo “estar con ellos, moviéndose libremente en Jerusalén”, o como dice la VRV95 “Y estaba con ellos en Jerusalén; entraba y salía” (Hechos 9:28).

Sin embargo, Pablo deberá defender su ministerio en otras ocasiones (1 Corintios 9)

2. Todos para todos

Es precisamente, después de dicha defensa (1 Corintios 9:1-18) cuando Pablo manifiesta su “celo evangelizador” (según LBLA) en 1 Corintios 9:19-23

¿Cómo debemos interpretar el versículo 1 Corintios 9:22 en dicho contexto?

A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles; a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos” (LBLA – destacado nuestro)


2.1. Análisis del contexto

El versículo se encuentra en este contexto:

Porque aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a mayor número. A los judíos me hice como judío, para ganar a los judíos; a los que están bajo la ley, como bajo la ley (aunque yo no estoy bajo la ley) para ganar a los que están bajo la ley; a los que están sin ley, como sin ley (aunque no estoy sin la ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo) para ganar a los que están sin ley. A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles; a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos. Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe (otras versiones traducen “copartícipe” )de él” 1 Corintios 9:19-23 (LBLA – destacado nuestro)

El mensaje de Pablo es muy claro, y no requiere de grandes investigaciones para llegar a su correcta comprensión. Lo sintetizamos en la siguiente tabla.

La tabla nos permite visualizar los distintos destinos del evangelio (judíos, los que están bajo la ley, los que están sin ley, los débiles, etc… “todos”), un mismo método para llegar a ellos (hacerse como), y un mismo objetivo, ganarlos para la salvación.

La síntesis de dicha explicación se encuentra incluida en el primer y último versículos citados, es decir, 1 Corintios 9:19 y 23.

Porque aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a mayor número (…) Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe de él


2.2. Conclusión

La conclusión puede extraerse de estos dos versículo (19, 23), y lo expresamos de la siguiente manera.

Pablo siendo libre de todos, porque entre cristianos no existen poderes coactivos entre unos y otros (Mateo 20:25-26), se hace “esclavo” (siervo) de todos (judíos, los que están bajo la ley, los que están sin ley, los débiles, etc…), y lo hace PONIÉNDOSE EN SUS LUGARES (“como si fuera….“), para llevarlos a la salvación. Todo esto lo hace por amor del evangelio, y para poder sentirse copartícipe del mismo en la vida de cada una de dichas personas.

Por tanto, la clave está en la EMPATÍA, y que la RAE define como, “Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro” (destacado nuestro)

Pablo nos presenta, en estos versículo, la clave del método de predicación del evangelio de Cristo. Cristo se hizo hombre para salvarnos, y Pablo se “hace como el otro” para el mismo fin. Sin comprensión mental y afectiva, sin la capacidad de sentir como siente el otro, muy difícilmente el evangelio llegue a destino. Y la única forma de ser verdaderamente empáticos con el otro, es sirviendo, o en palabras de Pablo, haciéndonos esclavos de aquellos.

3. Un ejemplo de empatía mental y afectiva (Hechos 17:18-34)

En Hechos 17:18-34, tenemos un ejemplo de práctico del método paulino de evangelización.

En este caso, Pablo discute con algunos filósofos epicúreos y estoicos (Hechos 17:18), que eran las dos principales corrientes filosóficas y éticas de la época. Éstos le tildaban a Pablo de “palabrero” (charlatán) y “predicador de nuevos dioses” (Hechos 17:18). La razón principal, según el versículo, era porque Pablo predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección (Vers. 18)

3.1. Epicúreos y estoicos, problemas con la resurrección

El problema estaba principalmente con la RESURRECCIÓN.

Para los epicúreos:

La finalidad de la filosofía de Epicuro no era teórica, sino más bien práctica. Buscaba sobre todo a procurar el sosiego necesario para una vida feliz y placentera en la que los temores al destino, los dioses o la muerte quedaran definitivamente eliminados. Para ello se fundamentaba en una teoría del conocimiento empirista, en una física atomista inspirada en las doctrinas de Leucipo y Demócrito, y en una ética hedonista. (…) El hombre debía rechazar la enseñanza de miedos y supersticiones. No había motivo para temer a los dioses porque estos, si bien existen, no pueden relacionarse con nosotros ni para ayudar ni para castigar, y por tanto ni su temor ni su rezo o veneración posee utilidad práctica. La muerte tampoco puede temerse, porque siendo nada, no puede ser algo para nosotros: mientras vivimos no está presente y cuando está presente nosotros no estamos ya. El dolor y el mal se evitan fácilmente porque ningún tormento dura demasiado y cuanto más intenso es menos dura“. Epicureísmo. (2008, 31) de mayo. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 22:30, julio 9, 2008 from http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Epicure%C3%ADsmo&oldid=17821323 (destacado nuestro).

De esta manera, los epicúreos no aceptaban que la intervención divina pudiera atender las necesidades humanas (tal como predicaba Pablo, según la muerte y resurrección de Jesús).

Por su parte, los estoicos decían que:

La razón de los hombres se consideraba también parte integrante del logos divino e inmortal. La doctrina estoica que consideraba esencial cada persona como parte de Dios y miembro de una familia universal ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales, y preparar el camino para la propagación de una religión universal” (…) “La teología estoica es panteísta: no hay un Dios fuera de la naturaleza o del mundo; es el mismo mundo en su totalidad el que es divino, lo que justifica que la creencia en los dioses, pese a su heterogeneidad, sea universal“. Estoicismo. (2008, 24) de junio. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 22:31, julio 9, 2008 from http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Estoicismo&oldid=18362837. (destacado nuestro)

Esto les llevaba a creer en la inmortalidad del alma (adoptaban la filosofía de Heráclito del “eterno cambio” regido bajo la ley del logos universal) rechazando, a su vez, la posibilidad de la resurrección (desde este punto de vista esencialmente innecesaria).

Por tanto, epicúreos y estoicos tenían graves problemas filosóficos, teóricos y prácticos (es decir, toda una cosmovisión particular) para comprender y aceptar la muerte expiatoria de Cristo, su resurrección, y de la de sus seguidores. Es decir, eran incapaces de comprender a la divinidad atendiendo la necesidad primaria del hombre (la muerte), encarnándose como uno de ellos, muriendo y resucitando para ofrecer ayuda a todo creyente que quiera vida eterna (salvación).

3.2. El método paulino para llegar a los epicúreos y estoicos

Por lo antedicho, estos filósofos tomaron a Pablo y lo llevaron hasta el Areópago. La VRV 95 dice que el Areópago era un “término que significa colina de Ares (nombre griego del dios de la guerra, llamado Marte entre los romanos). En la colina de este nombre se reunía, en sus inicios, el consejo de Atenas; después, el nombre se aplicó al consejo mismo, que en tiempos de Pablo probablemente celebraba sus sesiones en un edificio junto a la plaza principal” (destacado nuestro).

Fíjense, sin embargo, que aunque dichos filósofos discutían con Pablo, parecen tener un verdadero interés por conocer aquellas “cosas extrañas” que Pablo enseñaba (sobre todo ver versículo 21), aunque sólo sea por la novedad o curiosidad del tema.

Lo tomaron y lo trajeron al Areópago, diciendo: —¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas?, pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto. (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oir algo nuevo.)” Hechos 17:19-21 (LBLA – destacado nuestro)

Es entonces, cuando Pablo les enseña y persuade de la siguiente manera.

1. Reconoce la religiosidad de los filósofos (Hechos 17:22). Aunque, también es posible pensar que Pablo está siendo irónico, dado que algunos traducen, en lugar de “religiosos”, “supersticiosos” (aunque, como dice la VRV 95, esto es muy poco probable).

2. Utilizó parte de sus declaracionesAl dios no conocido” (que se hallaba en uno de sus santuarios) como “evidencia” de su enseñanza (Vers. 23). Lo mismo haría Juan cuando habla de Jesús como el “logos“, que no era ni más ni menos que aquella fuerza cósmica universal que todo lo sostiene (es decir, el dios griego de la época).

3. Luego enseña que: A) Dios es creador de todas las cosas (Vers 24); B) Dios da vida y aliento a todas esas cosas (Vers 25); C) Reconoce el origen único y singular de la especie humana. Fíjense que de esta manera, Pablo está oponiéndose a la idea de un dios cósmico, inaccesible para el hombre y la idea del “eterno retorno” de los acontecimientos (Vers. 24-27)

4. Estas “nuevas” enseñanzas, para los filósofos, son además fundamentadas citando al poema “Fenómenos“, del poeta Arato (siglo III a.C.), cuando dice “Porque linaje suyo somos” (Vers. 28).

5. Entonces, Pablo sigue con la enseñanza diciendo que: A) Somos linaje de Dios; B) Y nos manda al arrepentimiento; C) Juzgará al mundo con justicia a través de Cristo (a quien designó), y acreditado por su resurrección. (Vers. 29-31)

Llegado a este punto, cuando los filósofos escucharon la enseñanza de la resurrección (recordad el epígrafe anterior) “unos se burlaban y otros decían `ya te oiremos acerca de esto otra vez´” (Vers. 32).

Es cuando Pablo los abandona (Vers. 33), pero dejando una semilla que trajo sus frutos, dado que Dionisio el areopagita y una mujer llamada Dámaris (y otros con ellos) CREYERON (Vers. 34).

3.3. Conclusión sobre el método paulino de evangelización

Pablo era conocedor de la filosofía y/o teología de sus oyentes. Sabía cuáles eran los puntos en común entre las enseñanzas de ellos y la suya. Utilizó dichos puntos para hacerles reflexionar sobre una verdad que ellos jamás podrían aceptar, salvo basada en sus correctas posturas, y consiguió que algunos de ellos comprendieran la verdad sobre la resurrección, y con ello, la aceptación de Jesús como el Hijo de Dios, y salvador del mundo.

11. El poder de su resurrección

In 2008 2do Trimestre on junio 9 , 2008 at 2:04 pm

Al igual que la semana pasada, y dado que ya hemos comentado el elemental significado de la muerte de Jesús, esta semana centraremos nuestro estudio en el significado pleno de su resurrección. De igual manera, no seguiremos los temas diarios de la lección, sino que haremos una explicación global y temática sobre la resurrección de Jesús.


1. INTRODUCCIÓN

La resurrección de Jesús es uno de los pilares fundamental del cristianismo, y de nuestra esperanza hoy día. El mensaje de Pablo en 1 Corintios 15 es aún actual, y fundamental para todo cristiano. Es por ello, que dejaremos, en esta lección, que la Biblia nos hable por sí misma, procurando con ello que no exista la más mínima duda respecto de la resurrección de Cristo y de los muertos, dado que, como veremos a continuación, en ella se sustenta el corazón de la fe cristiana.

Nuestro objetivo es llegar a comprender las palabras de Pablo cuando dijo que…:

y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” 1 Corintios 15:14 (LBLA – destacado nuestro)

¿Qué implicaciones contiene la resurrección de Jesús para que Pablo diga esto?

2. La resurrección PROFETIZADA

Jesús profetizó su propia resurrección. La misma era una profecía no condicional, dado que una vez muerto debía, según sus propias palabras, resucitar al tercer día. Es por ello que los principales sacerdotes y fariseos, temiendo una simulación de su resurrección, se presentaron ante Pilato para pedirle que asegure el sepulcro de Jesús alegando que “el primer engaño” (es decir, que era el Hijo de Dios) podría ser aún menor al que ocurriría bajo la simulación de su resurrección. Está registrado en Mateo 27:62-65:

Al día siguiente, que es el día después de la preparación, se reunieron ante Pilato los principales sacerdotes y los fariseos, y le dijeron: Señor, nos acordamos que cuando aquel engañador aún vivía, dijo: “Después de tres días resucitaré.” Por eso, ordena que el sepulcro quede asegurado hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, se lo roben, y digan al pueblo: “Ha resucitado de entre los muertos”; y el último engaño será peor que el primero. Pilato les dijo: Una guardia tenéis; id, aseguradla como vosotros sabéis” (destacado nuestro)

Lo que no percibieron los fariseos y sacerdotes, era que si Jesús resucitaba aún con la custodia de los soldados, sus palabras cobrarían aún más fuerza y veracidad. Si Jesús resucitaba, por tanto, no sólo habría cumplido su palabra (profecía), sino que demostraría que verdaderamente era el Hijo de Dios.

A continuación exponemos los principales versículos bíblicos sobre la resurrección profetizada de Jesús.

Desde entonces Jesucristo comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día” Mateo 16:21 (LBLA – destacado nuestro)

Mientras andaban juntos por Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Y le matarán, y al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron mucho“. Mateo 17:22-23 (LBLA – destacado nuestro)

He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para burlarse de El, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitará“. Mateo 20:18-19 (LBLA – destacado nuestro)

Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer muchas cosas, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y después de tres días resucitar.” Marcos 8:31 (LBLA – destacado nuestro)

Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de los hombres y le matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará” Marcos 9:31 (LBLA – destacado nuestro)

He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles. Y se burlarán de El y le escupirán, le azotarán y le matarán, y tres días después resucitará“. Marcos 10:33-34 (LBLA – destacado nuestro)

diciendo: El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día“. Lucas 9:22 (LBLA – destacado nuestro)

Tomando aparte a los doce, Jesús les dijo: Mirad, subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas que están escritas por medio de los profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues será entregado a los gentiles, y será objeto de burla, afrentado y escupido; y después de azotarle, le matarán, y al tercer día resucitará“. Lucas 18:31-33 (LBLA – destacado nuestro)


3. La resurrección CUMPLIDA

Pero Jesús, no sólo lo profetizó, sino que lo cumplió. Existen numerosos testimonios de su resurrección. En el próximo epígrafe (nº 4) veremos la aplicación que tiene la resurrección de Jesús para nuestras vidas hoy, como cristianos y seguidores suyos.

A continuación presentamos algunos versículos que evidencian el cumplimiento de la resurrección de Jesús.

No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos cómo os habló cuando estaba aún en Galilea, diciendo que el Hijo del Hombre debía ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y al tercer día resucitar. Entonces ellas se acordaron de sus palabras,” Lucas 24:6-8 (LBLA – destacado nuestro)

y después que él resucitó, salieron de los sepulcros, entraron en la santa ciudad y aparecieron a muchos.” Mateo 27:53 (LBLA – destacado nuestro)

a éste, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, clavasteis en una cruz por manos de impíos y le matasteis, a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que El quedara bajo el dominio de ella. Porque David dice de El: VEIA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTA A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO” Hechos 2:23-25 (LBLA – destacado nuestro)

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos” Hechos 2:32 (LBLA – destacado nuestro)

y disteis muerte al Autor de la vida, al que Dios resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.” Hechos 3:15 (LBLA – destacado nuestro)

Pero aquel a quien Dios resucitó no vio corrupción.” Hechos 13:37 (LBLA – destacado nuestro)

que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;” 1 Corintios 15:4 (LBLA – destacado nuestro)

el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares celestiales,” Efesios 1:20


4. La resurrección APLICADA

Pero Jesús, no sólo profetizó su resurrección y la cumplió con varios testigos contemporáneos que han podido corroborarlo (no olvidéis que Jesús se apareció a diferentes personas, después de resucitar, en al menos en 12 ocasiones, y que están registradas en Mateo 28:16-20; Marcos 16:1-19 ; Lucas 24:13-25, 34, 36, 49, 50-52; Juan 20:11-28; Juan 21:1-23; 1 Corintios 15:5-7; Hechos 1:3-9, Hechos 9:3-9, 17; 1 Corintios 9:1; 13:8), sino que, además, su resurrección tiene una aplicación concreta para la vida de fe del cristiano.

Por la resurrección de Jesús comprendemos que:

  1. Podemos creer en las Escrituras (Jn. 2.22)
  2. También seremos resucitados (2 Cor. 4:14; Romanos 6:4; 1 Corintios 6:14; 1 Tesalonicenses 4:14)
  3. Hoy existe sanación y salvación en Jesús (Hechos 4:8-12)
  4. Podemos llevar buenos frutos en su nombre (Romanos 7:4)
  5. Podemos recibir vida en nuestros cuerpos mortales a través del Espíritu Santo (Romanos 8:11)
  6. Debemos vivir por Él (2 Corintios 5:15)
  7. Hoy está intercediendo por nosotros (Romanos 8:34)
  8. Si confesamos que Dios le resucitó, somos salvos (Romanos 10:9)
  9. Con su resurrección llegó a ser Señor tanto de muertos como de vivos (Romanos 14:9)
  10. Tenemos acceso a los lugares celestiales (Efesios 2:6)
  11. Que somos sepultados y resucitados en Él a través del bautismo (Colosenses 2:12)
  12. Debemos esperarle en su segunda venida (1 Tesalonicenses 1:10)
  13. Somos creyentes en Dios con fe y esperanza (1 Pedro 1:21

Así, dejando que la Biblia hable por sí misma, es como llegamos a comprender porqué Pablo dijoy si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” 1 Corintios 15:14 (LBLA). Debemos, por tanto, comprender y aceptar que sin resurrección no hay cristianismo.

A continuación exponemos los versículos de aplicación teológica respecto de la resurrección para nuestra vida diaria citados en los trece puntos anteriores.

Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado” Juan 2:22 (LBLA – destacado nuestro)

sabiendo que aquel que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.” 2 Corintios 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida” Romanos 6:4 (LBLA – destacado nuestro)

sabed todos vosotros, y todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos, por El, este hombre se halla aquí sano delante de vosotros” Hechos 4:10 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios” Romanos 7:4 (LBLA – destacado nuestro)

Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros” Romanos 8:11 (LBLA – destacado nuestro)

y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.” 2 Corintios 5:15 (LBLA – destacado nuestro)

¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” Romanos 8:34 (LBLA – destacado nuestro)

que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo;” Romanos 10:9 (LBLA – destacado nuestro)

Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.” Romanos 14:9 (LBLA – destacado nuestro)

Y Dios, que resucitó al Señor, también nos resucitará a nosotros mediante su poder” 1 Corintios 6:14 (LBLA – destacado nuestro)

y con El nos resucitó, y con El nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús,” Efesios 2:6 (LBLA – destacado nuestro)

habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos.” Colosenses 2:12 (LBLA – destacado nuestro)

y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos, es decir, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.” 1 Tesalonicenses 1:10 (LBLA – destacado nuestro)

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús.” 1 Tesalonicenses 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

que por medio de El sois creyentes en Dios, que le resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y esperanza sean en Dios.” 1 Pedro 1:21 (LBLA – destacado nuestro)

RECOMENDACIÓN: Sobre la resurrección, recomendamos las lecturas corridas de Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10; 1 Corintios 15.