Reflexiones Cristianas

Posts Tagged ‘isaías’

2. Crisis cósmica: la fractura del orden establecido por Dios

In 2008 4to Trimestre on octubre 5 , 2008 at 11:39 pm

Versículos de estudio propuestos por el autor para esta semana: Génesis 3:4,5; Ezequiel 28:14-17; Isaías 14:13, 14; Job 1:8-11; Apocalipsis 12:7-9.


1. Introducción

Resulta evidente que para comprender el sentido pleno de la expiación (solución frente al pecado), es útil una comprensión clara sobre el origen del pecado. Sin embargo, entre los cristianos existen diferentes creencias en relación a dicho origen, muchas de las cuales no pueden ser sostenidas con la Biblia. Y como siempre decimos, es mejor dejar las especulaciones humanas al margen de la Biblia para no caer en errores doctrinales.
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13. “Heme aqui, envíame a mí”: El profeta Isaías

In 2008 3er Trimestre on septiembre 20 , 2008 at 9:05 pm

Versículos de estudio, propuestos por el autor, para esta semana: Levítico 16:30; 17:11; Isaías 6:1-10; 49:6; Jeremías 3:22; Mateo 28:18-20; Hebreos 1:2


1. Nuestra condición pecaminosa

Tanto en Jeremías como en Ezequiel, la autenticidad de ambos ministerios se describe a comienzos de sus respetivos libros (Jeremías 1:4-19 y Ezequiel 1). En Isaías no ocurre lo mismo. Será a partir del capítulo 6, y concretamente en el versículo 8, donde Isaías manifiesta dicha autenticidad.

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5. Mateo 10: Jesús y sus discípulos

In 2008 3er Trimestre on julio 29 , 2008 at 10:03 am

Versículos propuestos para el estudio de esta semana: Levítico 25:8-54; Mateo 10; Juan 10:10

1. El reino de los cielos se ha acercado (Mateo 10:7)

Gary Krause, autor de este folleto de Escuela Sabática, comprende acertadamente el significado del “reino de los cielos“, cuando dice que:

El Reino de los cielos era ahora. Ahora la gente podía ver a Jesús, escuchar sus palabras, y aprender los principios sobre los cuales se basan la salvación y el cielo. Ahora podía aprender a seguir su ejemplo de cómo vivir. Ahora podían ver cómo operaban los principios del gobierno de Dios en el vida real. Ahora ellos podían elegir llegara ser parte de ese Reino. Ahora podían recibir las promesas del Espíritu Santo, de la victoria sobre el pecado, de la esperanza de la vida eterna” Domingo, 27 de julio Pág. 36

1.1. ¿Porqué y cómo se “acercó el reino”?

Leyendo el contexto de Mateo 10:7, nos damos cuenta de que Jesús escogiendo a doce discípulos les dio instrucciones (Mateo 10:5) de ir “a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Vers. 6) predicándoles “El reino de los cielos se ha acercado“.

En otras palabras, los doce debían presentarse ante los judíos que no le reconocían como el Mesías, al igual que lo hizo Jesús mismo (Mateo 15:24), con el mensaje de que el Reino de los cielos se había acercado. Evidentemente, el mensaje del evangelio fue entregado “tanto para judíos como griegos” (Hechos 14:1; Hechos 18:4; Hechos 19:10, 17; Hechos 20:21; Romanos 3:9; 1 Corintios 1:24; 1 Corintios 12:13), pero los judíos eran quienes, en este contexto, esperaban la venida del Mesías y quienes se habían perdido en su propia sabiduría y orgullo. La comprensión del evangelio por parte de estas “ovejas perdidas” era una de las primeras “fases” de la predicación al mundo entero.

Ovejas perdidas ha venido a ser mi pueblo; sus pastores las han descarriado, haciéndolas vagar por los montes; han andado de monte en collado y han olvidado su lugar de descanso” Jeremías 50:6 (LBLA – destacado nuestro)

Ya hemos visto, en lecciones anteriores, que el mensaje de Juan el Bautista era el del “arrepentimiento” (“cambiar la manera de pensar” o “conversión“), “porque el reino de los cielos se ha acercado“, decía el Bautista (Mateo 3:2). Después que Juan fue encarcelado, fue el propio Jesús quien predicaba el evangelio del reino de Dios diciendo “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio” (Marcos 1:14).

Los judíos sabían que había de llegar un reino que jamás sería destruido.

En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reino, y él permanecerá para siempre” Daniel 2:44 (LBLA – destacado nuestro)

Lucas nos dice que dicho reino será entregado al Hijo del Altísimo, y que “no tendrá fin“.

Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” Lucas 1:32-33 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, los Judíos eran los primeros que debían comprender con claridad que aquel reino indestructible vendría de la mano del Mesías, y que éste era Jesús, quien ahora estaba entre ellos. Por eso, y bajo esta interpretación bíblica, Jesús claramente les explicará QUÉ, o más bien QUIÉN, es el reino de Dios.

Habiéndole preguntado los fariseos cuándo vendría el reino de Dios, Jesús les respondió, y dijo: El reino de Dios no viene con señales visibles, ni dirán: “¡Mirad, aquí está!” o: “¡Allí está!” Porque he aquí, el reino de Dios entre vosotros está” Lucas 17:20-21 (LBLA – destacado nuestro)

En pocas palabras, la salvación ofrecida en la persona de Jesús representa el reino de Dios acercándose al Hombre.

2. Jesús advierte a los discípulos (Mateo 10:16)

La advertencia de Jesús fue la siguiente:

Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas” Mateo 10:16

Para comprenderla debemos leer el contexto de dicha advertencia y procurar enlazar las figuras utilizadas con el consejo propiamente dicho que sigue a continuación. Leyendo el contexto y los sinópticos, por tanto, podemos comprender el contexto en el que se encuentra dicha advertencia. Los discípulos…:

1. Serían entregados en los tribunales y azotados en las sinagogas (Mateo 10:17; Marcos 13:9; Lucas 21:12)
2. Serían llevados ante los gobernantes y reyes por causa de Cristo (Mateo 10:18; Marcos 13:9; Lucas 21:12)
3. No debían preocuparse por lo que decir porque el Espíritu de Dios les dirá qué decir (Mateo 10:19-20; Marcos 13:11; Lucas 21:14-15)
4. El evangelio debía predicarse a todas las naciones (Marcos:13:10)
5. Entre vosotros, habrá enemistades familiares que llegarían a la muerte entre padres e hijos (Mateo 10:21; Marcos 13:12; Lucas 21:16)
6. Serían odiados por causa de su nombre (Mateo 10:22; Marcos 13:13; Lucas 21:17)
7. … pero el que persevere hasta el fin, será salvo (Mateo 10:22; Marcos 13:13; Lucas 21:18)
8. Cuando sean perseguidos debían huir a otras ciudades… (Mateo 10:23)
9. “… no terminaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre” (Mateo 10:23)

En pocas palabras, entre la persecución, el odio, las traiciones y la propia muerte (¡incluso por parte de los propios familiares!), los discípulos debían SEGUIR PREDICANDO EL EVANGELIO confiando en Dios, perseverando y despreocuparse incluso de sus propias palabras.

Si como dice Marcos, el evangelio debía predicarse a todas las naciones, y según el contexto indicado la propia vida de lo discípulos estaba en juego, entonces podemos comprender la advertencia de Jesús.

Veamos a continuación las diferentes versiones del versículo, para luego concluir respecto de su posible interpretación contextual.

Pulsa sobre la tabla para verla más grande y legible
Fuente: http://www.biblegateway.com

Se podría decir que, bajo el contexto indicado, Jesús podría estar diciéndonos lo siguiente:

Mirad, soy consciente que os estoy enviando a una`boca de lobos´. Ellos (reyes, gobernantes e incluso algunos familiares), a quienes es necesario que entreguen también el mensaje del evangelio con vuestro testimonio, os perseguirán e incluso procurarán quitarles la vida. Pero el evangelio debe ser predicado a todas las naciones; por tanto, sed astutos como las serpientes (estad atentos, no os dejéis engañar, al más mínimo movimiento del enemigo si es necesario escondeos, actuad hábilmente cuando estéis en peligro), pero también sed inocentes o humildes como las palomas (no agredáis a vuestro enemigo, no intentéis hacer justicia por vuestra propia mano, permitid que Dios, y el Espíritu Santo os guíen, y confíen el Él, de lo contrario no estaréis dando testimonio)

3. Sanación y Salvación (Mateo 10:7-8)

Seguidamente al mensaje de “El reino de los cielos se ha acercado”, Jesús les dice a los discípulos:

Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia” Mateo 10:7-8 (LBLA – destacado nuestro)

En realidad, el sanar, resucitar, limpiar y expulsar, forman parte del “acercamiento del reino“. Cuando Jesús cogió las Escrituras e hizo suyas las palabras de Isaías 42:7; 49:9; 61:1-2 y 58:6, estaba no sólo diciendo que Él era el Mesías, sino que Él estaba acercando el reino de los cielos al Hombre, y su gracia se manifestaba, no sólo en la salvación, sino también en la salud.

De hecho una de las palabras griegas σωτηρια (soteria), se traduce tanto como salvación o salud. Según el Diccionario expositivo de palabras del antiguo y del nuevo testamento exhaustivo, de W.E. Vine, las dos primeras acepciones al término “salvación” se corresponde con la “liberación material” y “liberación espiritual“:

“1. soteria (σωτηρια, 4991), denota liberación, preservación, salvación. La salvación se usa en el NT: (a) de liberación material y temporal de peligros y aprehensión: (1) nacional (Lc. 1:69: “cuerno de salvación”, RV; RVR traduce “poderoso Salvador”; v. 71; Hch 7:25: “libertad”, RVR; RV: “salud”); (2) personal, como del mar (Hch 27:34: “salud”, RV, RVR); de la cárcel (Flp 1:19: “liberación”; RV: “salud”; del diluvio (Heb 11:7: “que su casa se salvase”, RV, RVR; VM: “la salvación de su casa”); (b) de la liberación espiritual y eterna concedida inmediatamente por Dios a aquellos que aceptan sus condiciones de arrepentimiento y fe en el Señor Jesús, en quien únicamente se puede obtener (…)”

4. Conclusión

El Reino de los cielos se acercó al Hombre cuando Jesús se encarnó e hizo accesible la salvación material y espiritual atendiendo TODAS las necesidades humanas (cumpliendo de esta manera, no bajo un poder humano o político, la función principal de su reino). Su atención espiritual y material fue, a la vez, la comisión que pidió cumplieran sus discípulos, en primer lugar a los Judíos (dado que eran quienes se habían perdido, y esperaban al Mesías), pero con extensión a todos los hombre (judíos y griegos). Para ello, los discípulos, debían ser “astutos como serpientes” e “inocentes o humildes como palomas” porque el peligro de su comisión ponía en riesgo no sólo sus vidas, sino la predicación del evangelio (incluido el testimonio hacia los “enemigos”).

Desde entonces dicho reino es una realidad PRESENTE para todo cristiano, teniendo al alcance de su mano la salvación por gracia a través de la fe en Jesús.

5. La maravilla de sus obras

In 2008 2do Trimestre on abril 28 , 2008 at 11:42 am

Versículos propuestos para el estudio de esta semana: Mateo 4:23-25; 8:25-27; 11:2-6; 12:22, 23; Hechos 3:19-21

1. Introducción

Roy Adams dice:

El momento del Sermón del Monte terminó, la escena cambió abruptamente, y Jesús se lanzó a atender las necesidades de la gente (ver Mat. 8,9). Para Jesús no eran solo palabras. Él tenía obras para apoyar las palabras” Folleto de Esc. Sab, pág. 35

La expresión “Él tenía obras para apoyar las palabras“, aunque podría aceptarse si se explicara bajo un contexto determinado, creemos que puede trae cierta confusión. ¿Qué significa que “tenía obras para apoyar las palabras”? ¿Será que las obras son cosas de naturaleza distinta que las palabras, y deben ser armonizadas? ¿No son acaso también las palabras “obras”, desde un punto de vista bíblico? ¿Eran sus obras apoyadas por sus palabras, o por el contrario, sus palabras explicaban la naturaleza de sus obras?

Bíblicamente, como veremos al llegar al final de esta lección, Jesús “no tenía obras” para apoyar sus palabras, sino que a través suyo se manifestaban las obras de su Padre, y sus palabras daban testimonio (explicación o evidencia) de la naturaleza y motivación de dichas obras. Pero antes de llegar a esta conclusión, vayamos por partes y ordenemos cronológicamente las evidencias que expone el autor (Roy Adams) y nuestra explicación de los motivos reales de las mismas en ministerio de Jesús.

2. Isaías, la profecía de las obras del Mesías y su cumplimiento en Jesús

Los siguientes cuatro pasajes muestran una correspondencia directa entre la venida del Mesías y sus futuras obras.

En aquel día los sordos oirán las palabras de un libro, y desde la oscuridad y desde las tinieblas los ojos de los ciegos verán. Los afligidos aumentarán también su alegría en el SEÑOR, y los necesitados de la humanidad se regocijarán en el Santo de Israel” Isaías 29:18-19 (LBLA – destacado nuestro)

Entonces se abrirán los ojos de los ciegos, y los oídos de los sordos se destaparán. El cojo entonces saltará como un ciervo, y la lengua del mudo gritará de júbilo, porque aguas brotarán en el desierto y arroyos en el Arabá” Isaías 35:5-6 (LBLA – destacado nuestro)

Tus muertos vivirán, sus cadáveres se levantarán. ¡Moradores del polvo, despertad y dad gritos de júbilo!, porque tu rocío es como el rocío del alba, y la tierra dará a luz a los espíritus” Isaías 26:19 (LBLA – destacado nuestro)

El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, porque me ha ungido el SEÑOR para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros” Isaías 61:1 (LBLA – destacado nuestro)

En otras palabras, el Mesías esperado habría de dar oído a los sordos, vista a los ciegos, alegría a los afligidos, regocijo a los necesitados, saltos a los cojos, lengua a los mudos, agua al desierto, vida a los muertos, venda a los quebrantados y libertad a los cautivos. ¿Fueron estas las obras de Jesús?

Además de Mateo 8 y 9 donde se ve a Jesús realizando 10 milagros (sana a un leproso, sana al siervo del centurión, sana a la suegra de Pedro, sana a muchos enfermos, calma la tempestad, echa fuera demonios, sana a un paralítico, resucita a la hija de Jairo y cura a la mujer del flujo de sangre, da vista a dos ciegos, devuelve la voz a un mudo), existen otros dos pasajes que muestran claramente bajo las propias palabras de Jesús que Él era el Mesías que habría de hacer estas obras.

El primero de ellos se encuentra en Mateo 11:2-6, donde Jesús responde a la pregunta de Juan “¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?”.

Y al oír Juan en la cárcel de las obras de Cristo, mandó por medio de sus discípulos a decirle: ¿Eres tú el que ha de venir, o esperaremos a otro? Y respondiendo Jesús, les dijo: Id y contad a Juan lo que oís y veis: los CIEGOS RECIBEN LA VISTA y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los POBRES SE LES ANUNCIA EL EVANGELIO. Y bienaventurado es el que no se escandaliza de mí“. Mateo 11:2-6 (LBLA – destacado nuestro)

El segundo pasaje se encuentra en Lucas 4:18-21, donde explícitamente Jesús dice ser el cumplimiento de la profecía de Isaías.

Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: EL ESPIRITU DEL SEÑOR ESTA SOBRE MI, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO A LOS POBRES. ME HA ENVIADO PARA PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, Y LA RECUPERACION DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS; PARA PROCLAMAR EL AÑO FAVORABLE DEL SEÑOR. Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en El. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído” Lucas 4:18-21 (LBLA – destacado nuestro)

Sin lugar a dudas, Jesús era el cumplimiento mismo de las profecías.

3. ¿Qué clase de hombre hace estas obras, cómo y porqué?

Y llegándose a El, le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos , que perecemos! Y El les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados, hombres de poca fe? Entonces se levantó, reprendió a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Quién es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?” Mateo 8:25-27 (LBLA – destacado nuestro)

Los milagros realizados por Jesús en Mateo 8 y 9 (que ya hemos listado en el epígrafe 1) muestran que su poder esta por encima de cualquier capacidad humana. El hombre puede o tiene “poder” para cambiar pequeñas cosas sobre su vida, pero las circunstancias tales como la naturaleza, las enfermedades, las dolencias y la muerte están fuera de su dominio, y sólo Dios tiene autoridad sobre ellas. Por eso, los discípulos es como si se preguntaran ¿Qué “clase de hombre” es este que aún puede cambiar las circunstancias que están fuera del dominio de cualquier hombre?.

Lo cierto es que quizá, los discípulos tenían en mente el pasaje de Salmos 107:27-30 donde el Dios de Israel, su Dios, era quien había hecho cosas semejantes al pueblo de Israel.

Temblaban y se tambaleaban como ebrios, y toda su pericia desapareció. Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR y El los sacó de sus aflicciones. Cambió la tempestad en calma y las olas del mar callaron. Entonces se alegraron porque las olas se habían aquietado, y El los guió al puerto anhelado” Salmos 107:27-30 (LBLA – destacado nuestro)

Una parte de la respuesta a esta pregunta se explica en el epígrafe 1. Es decir, la “clase de hombre” que podía hacer esas cosas debía ser el Mesías, el Hijo de Dios (dado que hasta entonces, sólo existían dos respuestas O era la acción directa de Dios, o era su Hijo, quien podía hacerlas. Hoy, después de la muerte y resurrección de Jesús, las obras de Dios se extienden a través de cada uno de sus hijos, de sus discípulos). Sin embargo, aún no hemos explicado cómo y porqué el Mesías habría de hacer semejantes cosas.

3.1 ¿Cómo y porqué el Mesías habría de hacer semejantes cosas? (Respuesta del Roy Adams, autor de Escuela Sabática)

Roy nos propone como respuesta a esta pregunta Mateo 9:35-36

Y Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor” Mateo 9:35-36 (LBLA – destacado nuestro)

Roy nos ofrece una respuesta válida y esencial respecto de la naturaleza del Mesías y del Padre: EL AMOR. El Mesías habría de hacer aquellas obras por amor al ser humano.

Sin embargo, la Biblia es aún más explícita al respecto, y nos ofrece aún más detalles sobre el cómo y el porqué de la obra del Mesías. Veamos algunos textos.

3.1.1 ¿Por qué el Mesías hacía dichos milagros?

porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Lucas 19:10 (LBLA – destacado nuestro)

El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo” 1 Juan 3:8 (LBLA – destacado nuestro)

Sí, esta es la razón principal de su venida y de su obra en la Tierra. El Mesías, Jesús, habría de venir a buscar y salvar al hombre que se había extraviado de las manos de su Padre. A su vez, Juan, nos dice que vino a “destruir las obras del diablo”. Esto y lo otro (salvar al hombre y destruir las obras del diablo) son dos caras de una misma moneda. La Biblia es muy clara al respecto, las obras del diablo se deshacen o destruyen con las obras de Dios. He aquí la razón principal de los milagros de Jesús.

3.1.2. Pero, ¿Cómo hacía dichos milagros?

Si os fijáis bien en el párrafo anterior, hemos dicho que son las “obras de Dios” las que Jesús hacía. Así está escrito:

Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en el nombre de mi Padre, éstas dan testimonio de mí” Juan 10:25 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús les dijo: Os he mostrado muchas obras buenas que son del Padre. ¿Por cuál de ellas me apedreáis?” Juan 10:32

Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis;” Juan 10:37

Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado.” Juan 6:29

Jesús respondió: Ni éste pecó, ni sus padres; sino que está ciego para que las obras de Dios se manifiesten en él”. Juan 9:3

Por tanto, respondiendo a nuestras preguntas iniciales, Jesús “no tenía obras para apoyar sus palabras”, sino que sus palabras manifestaban la naturaleza y motivación de sus obras, y éstas eran las obras directas que su Padre hacía a través suyo. De la misma manera, nosotros hoy podemos hacer aún mayores obras que las que hizo Jesús en su ministerio terrenal, porque ahora Él está con el Padre, y con nosotros a través del Espíritu Santo.

En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre” Juan 14.12 (LBLA – destacado nuestro)

Cuando creemos en Jesús como el Mesías, la obra del Padre se hace realidad en nosotros (Juan 2:29), nos ha salvado a través del Hijo. Cuando creemos en Jesús como el Mesías e Hijo de Dios, somos uno en Él, y en el Padre, QUIEN a través nuestro sigue manifestando SUS OBRAS para salvación nuestra y de nuestros hermanos. ¡Cuán importante es que comprendamos esto!. “NUESTRAS” OBRAS NO SON NUESTRAS, SON DE DIOS.