Reflexiones Cristianas

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4. La expiación y la iniciativa divina

In 2008 4to Trimestre on octubre 19 , 2008 at 10:20 pm

Versículos de estudio, propuestos por el autor, para esta semana: Romanos 3:19-22; 5:6-8; 5:20, 21; Efesios 1:4; Colosenses 1:26-27; 2 Timoteo 1:8, 9; Tito 1:2.


1. Salvación por amor, no por obligación

Efectivamente, no hay NADA en el ser humano que obligue a Dios a salvarnos. Dios no tiene deudas con nosotros, sino nosotros con Él. Dios salva al hombre por su propia iniciativa y por su propia voluntad. Esta realidad queda expresada en su AMOR por nosotros:

Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos. Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” Romanos 5:6-8 (LBLA – destacado nuestro)

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5. Mateo 10: Jesús y sus discípulos

In 2008 3er Trimestre on julio 29 , 2008 at 10:03 am

Versículos propuestos para el estudio de esta semana: Levítico 25:8-54; Mateo 10; Juan 10:10

1. El reino de los cielos se ha acercado (Mateo 10:7)

Gary Krause, autor de este folleto de Escuela Sabática, comprende acertadamente el significado del “reino de los cielos“, cuando dice que:

El Reino de los cielos era ahora. Ahora la gente podía ver a Jesús, escuchar sus palabras, y aprender los principios sobre los cuales se basan la salvación y el cielo. Ahora podía aprender a seguir su ejemplo de cómo vivir. Ahora podían ver cómo operaban los principios del gobierno de Dios en el vida real. Ahora ellos podían elegir llegara ser parte de ese Reino. Ahora podían recibir las promesas del Espíritu Santo, de la victoria sobre el pecado, de la esperanza de la vida eterna” Domingo, 27 de julio Pág. 36

1.1. ¿Porqué y cómo se “acercó el reino”?

Leyendo el contexto de Mateo 10:7, nos damos cuenta de que Jesús escogiendo a doce discípulos les dio instrucciones (Mateo 10:5) de ir “a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Vers. 6) predicándoles “El reino de los cielos se ha acercado“.

En otras palabras, los doce debían presentarse ante los judíos que no le reconocían como el Mesías, al igual que lo hizo Jesús mismo (Mateo 15:24), con el mensaje de que el Reino de los cielos se había acercado. Evidentemente, el mensaje del evangelio fue entregado “tanto para judíos como griegos” (Hechos 14:1; Hechos 18:4; Hechos 19:10, 17; Hechos 20:21; Romanos 3:9; 1 Corintios 1:24; 1 Corintios 12:13), pero los judíos eran quienes, en este contexto, esperaban la venida del Mesías y quienes se habían perdido en su propia sabiduría y orgullo. La comprensión del evangelio por parte de estas “ovejas perdidas” era una de las primeras “fases” de la predicación al mundo entero.

Ovejas perdidas ha venido a ser mi pueblo; sus pastores las han descarriado, haciéndolas vagar por los montes; han andado de monte en collado y han olvidado su lugar de descanso” Jeremías 50:6 (LBLA – destacado nuestro)

Ya hemos visto, en lecciones anteriores, que el mensaje de Juan el Bautista era el del “arrepentimiento” (“cambiar la manera de pensar” o “conversión“), “porque el reino de los cielos se ha acercado“, decía el Bautista (Mateo 3:2). Después que Juan fue encarcelado, fue el propio Jesús quien predicaba el evangelio del reino de Dios diciendo “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio” (Marcos 1:14).

Los judíos sabían que había de llegar un reino que jamás sería destruido.

En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reino, y él permanecerá para siempre” Daniel 2:44 (LBLA – destacado nuestro)

Lucas nos dice que dicho reino será entregado al Hijo del Altísimo, y que “no tendrá fin“.

Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” Lucas 1:32-33 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, los Judíos eran los primeros que debían comprender con claridad que aquel reino indestructible vendría de la mano del Mesías, y que éste era Jesús, quien ahora estaba entre ellos. Por eso, y bajo esta interpretación bíblica, Jesús claramente les explicará QUÉ, o más bien QUIÉN, es el reino de Dios.

Habiéndole preguntado los fariseos cuándo vendría el reino de Dios, Jesús les respondió, y dijo: El reino de Dios no viene con señales visibles, ni dirán: “¡Mirad, aquí está!” o: “¡Allí está!” Porque he aquí, el reino de Dios entre vosotros está” Lucas 17:20-21 (LBLA – destacado nuestro)

En pocas palabras, la salvación ofrecida en la persona de Jesús representa el reino de Dios acercándose al Hombre.

2. Jesús advierte a los discípulos (Mateo 10:16)

La advertencia de Jesús fue la siguiente:

Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas” Mateo 10:16

Para comprenderla debemos leer el contexto de dicha advertencia y procurar enlazar las figuras utilizadas con el consejo propiamente dicho que sigue a continuación. Leyendo el contexto y los sinópticos, por tanto, podemos comprender el contexto en el que se encuentra dicha advertencia. Los discípulos…:

1. Serían entregados en los tribunales y azotados en las sinagogas (Mateo 10:17; Marcos 13:9; Lucas 21:12)
2. Serían llevados ante los gobernantes y reyes por causa de Cristo (Mateo 10:18; Marcos 13:9; Lucas 21:12)
3. No debían preocuparse por lo que decir porque el Espíritu de Dios les dirá qué decir (Mateo 10:19-20; Marcos 13:11; Lucas 21:14-15)
4. El evangelio debía predicarse a todas las naciones (Marcos:13:10)
5. Entre vosotros, habrá enemistades familiares que llegarían a la muerte entre padres e hijos (Mateo 10:21; Marcos 13:12; Lucas 21:16)
6. Serían odiados por causa de su nombre (Mateo 10:22; Marcos 13:13; Lucas 21:17)
7. … pero el que persevere hasta el fin, será salvo (Mateo 10:22; Marcos 13:13; Lucas 21:18)
8. Cuando sean perseguidos debían huir a otras ciudades… (Mateo 10:23)
9. “… no terminaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre” (Mateo 10:23)

En pocas palabras, entre la persecución, el odio, las traiciones y la propia muerte (¡incluso por parte de los propios familiares!), los discípulos debían SEGUIR PREDICANDO EL EVANGELIO confiando en Dios, perseverando y despreocuparse incluso de sus propias palabras.

Si como dice Marcos, el evangelio debía predicarse a todas las naciones, y según el contexto indicado la propia vida de lo discípulos estaba en juego, entonces podemos comprender la advertencia de Jesús.

Veamos a continuación las diferentes versiones del versículo, para luego concluir respecto de su posible interpretación contextual.

Pulsa sobre la tabla para verla más grande y legible
Fuente: http://www.biblegateway.com

Se podría decir que, bajo el contexto indicado, Jesús podría estar diciéndonos lo siguiente:

Mirad, soy consciente que os estoy enviando a una`boca de lobos´. Ellos (reyes, gobernantes e incluso algunos familiares), a quienes es necesario que entreguen también el mensaje del evangelio con vuestro testimonio, os perseguirán e incluso procurarán quitarles la vida. Pero el evangelio debe ser predicado a todas las naciones; por tanto, sed astutos como las serpientes (estad atentos, no os dejéis engañar, al más mínimo movimiento del enemigo si es necesario escondeos, actuad hábilmente cuando estéis en peligro), pero también sed inocentes o humildes como las palomas (no agredáis a vuestro enemigo, no intentéis hacer justicia por vuestra propia mano, permitid que Dios, y el Espíritu Santo os guíen, y confíen el Él, de lo contrario no estaréis dando testimonio)

3. Sanación y Salvación (Mateo 10:7-8)

Seguidamente al mensaje de “El reino de los cielos se ha acercado”, Jesús les dice a los discípulos:

Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia” Mateo 10:7-8 (LBLA – destacado nuestro)

En realidad, el sanar, resucitar, limpiar y expulsar, forman parte del “acercamiento del reino“. Cuando Jesús cogió las Escrituras e hizo suyas las palabras de Isaías 42:7; 49:9; 61:1-2 y 58:6, estaba no sólo diciendo que Él era el Mesías, sino que Él estaba acercando el reino de los cielos al Hombre, y su gracia se manifestaba, no sólo en la salvación, sino también en la salud.

De hecho una de las palabras griegas σωτηρια (soteria), se traduce tanto como salvación o salud. Según el Diccionario expositivo de palabras del antiguo y del nuevo testamento exhaustivo, de W.E. Vine, las dos primeras acepciones al término “salvación” se corresponde con la “liberación material” y “liberación espiritual“:

“1. soteria (σωτηρια, 4991), denota liberación, preservación, salvación. La salvación se usa en el NT: (a) de liberación material y temporal de peligros y aprehensión: (1) nacional (Lc. 1:69: “cuerno de salvación”, RV; RVR traduce “poderoso Salvador”; v. 71; Hch 7:25: “libertad”, RVR; RV: “salud”); (2) personal, como del mar (Hch 27:34: “salud”, RV, RVR); de la cárcel (Flp 1:19: “liberación”; RV: “salud”; del diluvio (Heb 11:7: “que su casa se salvase”, RV, RVR; VM: “la salvación de su casa”); (b) de la liberación espiritual y eterna concedida inmediatamente por Dios a aquellos que aceptan sus condiciones de arrepentimiento y fe en el Señor Jesús, en quien únicamente se puede obtener (…)”

4. Conclusión

El Reino de los cielos se acercó al Hombre cuando Jesús se encarnó e hizo accesible la salvación material y espiritual atendiendo TODAS las necesidades humanas (cumpliendo de esta manera, no bajo un poder humano o político, la función principal de su reino). Su atención espiritual y material fue, a la vez, la comisión que pidió cumplieran sus discípulos, en primer lugar a los Judíos (dado que eran quienes se habían perdido, y esperaban al Mesías), pero con extensión a todos los hombre (judíos y griegos). Para ello, los discípulos, debían ser “astutos como serpientes” e “inocentes o humildes como palomas” porque el peligro de su comisión ponía en riesgo no sólo sus vidas, sino la predicación del evangelio (incluido el testimonio hacia los “enemigos”).

Desde entonces dicho reino es una realidad PRESENTE para todo cristiano, teniendo al alcance de su mano la salvación por gracia a través de la fe en Jesús.

8. La intensidad de su caminar

In 2008 2do Trimestre on mayo 21 , 2008 at 1:27 pm

NOTA IMPORTANTE:

Estimados lectores,

Si alguno no entiende completamente nuestros comentarios, no está de acuerdo parcial o completamente con ellos, o bien considera que no son claros del todo, no dejen de escribirnos, de enviar vuestros comentarios o de solicitar aclaración. Nuestra idea es AYUDAR, y no oscurecer en el estudio de la Biblia. Aprovechemos estas vías de comunicación, y no dejemos dudas en nuestra mente innecesariamente. Todos los seres humanos somos falibles, y reconocemos anticipadamente que podemos equivocarnos con nuestros comentarios y expresión de ideas, en cuyo caso, haríamos la rectificación correspondiente actualizando los mismos o incorporando notas aclaratorias.

Aprovechamos también para deciros que ya hemos superado la media de 5000 visitas mensuales, y estamos agradecidos a Dios por este ministerio. Esperamos, sinceramente, ser de ayuda a vuestros estudios.

Atentamente,

Equipo ESW
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E-mail: escuelasabaticaiasd@gmail.com

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Versículos de estudio propuestos por el autor para esta semana: Mateo 4:4; Lucas 2:40; 6:12; Juan 4:34; Juan 17; 1 Juan 2:6

1. Los primeros años (Luc. 2:40)

Dice el autor (Roy Adams):

Si suponemos, por nuestra propia experiencia, que la estabilidad y la fortaleza que vemos en Jesús durante su ministerio público no se materializó de la noche a la mañana, ni surgió de una experiencia superficial, tenemos que llegar a la conclusión, otra vez por nuestra propia experiencia, de que ellas surgieron de un intenso caminar con Dios” Día Domingo, pág. 59

Es cierto que nuestra experiencia puede ayudarnos a “intuir” algo respecto de aquellos primeros años de la vida de Jesús, sin embargo, tanto nuestra experiencia como nuestra intuición nos son fuente lo suficientemente fidedigna como para estipular conclusiones bíblicas y reales.

Ahora bien, tal como comenta el autor, existe en Lucas 2:39-52 algunos versículos que nos ayudan a comprender, sin necesidad de especulación, cómo fueron aquellos primeros años de la vida de Jesús.

Repasa nuestro comentario de la semana pasada “El enigma de su conducta“, epígrafe 1 ¿Abandonar al os padres?, y fíjate cómo todo el acontecimiento descrito era guardado en el corazón de María, una madre “orgullosa” de ver cómo su hijo crecía en Dios.

Así es, el primer y último versículo de este acontecimiento son suficientes para comprender que sus primeros años fueron de íntima comunión con Dios (sin necesidad de acudir a nuestra experiencia o intuición).

Y el niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre El (…) Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres” Lucas 2:40 y 52 (LBLA – destacado nuestro)

Esto es todo lo que sabemos de su niñez (al margen de su nacimiento, que por cierto también era atesorado por María en su corazón, y que ya hemos citado la semana pasada: Lucas 2:18-19). Y esto es suficiente para comprender que en su niñez, Jesús, crecía y se fortalecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los Hombres. Sólo en comunión permanente con Dios un niño/niña puede crecer en gracia y sabiduría.

2. El comienzo de su ministerio (Mateo 4:4)

Dice el autor que:

Pero, la razón explícita para esta excursión en el desierto era ser probado (Mateo 4:1; comparar con Lucas 4:2). El tentador estaba cerca, para aprovechar la oportunidad” Día Lunes pág. 60 (destacado nuestro)

La razón explícita para la excursión en el desierto no fue para ser probado como declara el autor, sino más bien para ayunar y estar en comunión con su Padre. Y así lo hizo durante 40 días, hasta que Satanás aprovechó su hambre para tentarle. Lee en nuestro comentario “La jaula del pájaro“, el epígrafe “3. ¿Fue Jesús impulsado por el Espíritu para ser tentado?” (allí explicamos con más detalle, analizando los sinópticos, nuestra declaración anterior).

La enseñanza más importante de la defensa de Jesús, radica en su conocimiento de las Escrituras, de su Padre, y el uso prácticamente exclusivo de las Escrituras como “inmunización” frente a la tentación. No fue su inteligencia, ni su capacidad retórica, ni una fuerza “humana especial“, fue su cercanía al Padre a través de las Escrituras, el ayuno y/o la oración. El “escrito está” tiene poder para hacer frente a las tentaciones más intensas que Satanás pueda acechar contra el hombre.

3. En su vida de oración (Lucas 6:12)

Jesús salió de la experiencia en el desierto en el poder del Espíritu Santo:

Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu, y las nuevas acerca de El se divulgaron por toda aquella comarca” Lucas 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

El autor nos propone varios textos donde vemos a un Jesús que se tomó tiempo para orar:

Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar; y al anochecer, estaba allí solo.” Mateo 14:23 (LBLA – destacado nuestro)

En esos días El se fue al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios.” Lucas 6:12 (LBLA – destacado nuestro)

Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti, por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado” Juan 17:1-2 (LBLA – destacado nuestro)

Levantándose muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, salió, y se fue a un lugar solitario, y allí oraba” Marcos 1:35 (LBLA – destacado nuestro)

Dice el autor que:

Lucas 6:12 nos informa que Jesús pasó la noche entera en oración en la falda de un monte inmediatamente antes de seleccionar a los doce discípulos, aparentemente de entre un grupo mayor de seguidores (ver Lucas 6:13). Antes de su caminata sorprendente sobre el lago, él había tomado tiempo para un período de intensa comunicación con su Padre. Y, durante la semana de la Pasión, al enfrentar la cruz, Jesús ofreció una intensa oración de súplica en favor de sus discípulos inmediatos y por su pueblo hasta el fin del tiempo” Día Martes página. 63.

No hay duda de que los registros bíblicos muestran la clara NECESIDAD del cristiano de estudiar y comprender las Escrituras (Ej, Jesús en el desierto), y comunicarse con Dios a través de la oración. Ambas son dos caras de una misma moneda, las dos caras de la relación personal, íntima y continua con Dios.

4. Intensidad para la misión (Juan 4:34)

Mientras tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis. Los discípulos entonces se decían entre sí: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra” Juan 4:31-34 (LBLA – destacado nuestro).

Jesús vino al mundo con una misión clara “glorificar al Padre” (Juan 17:4), “salvar al hombre” (Juan 3:16) y/o “deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8).

Respecto del porqué de las obras de Jesús (como el caso de la mujer en Samaria citada por el autor) lee “La maravilla de su obra“, epígrafe 3. ¿Qué clase de hombre hace estas obras, cómo y porqué?“.

La idea principal es que la “glorificación del Padre“, la “salvación del hombre” y el “deshacer las obras del diabloson todas una misma obra que Jesús vino a hacer a la Tierra. Si recuerdas la temática del trimestre pasado, sobre el discipulado, hemos aprendido que las obras de Jesús asombraban al hombre permitiendo el reconocimiento del pecado (la gloria de Dios), que a su vez nos llevaba al arrepentimiento o humillación, y a la disponibilidad de estar a su servicio. Es así como las obras de Jesús tenían una relación directa con nuestra fe, y ésta con la salvación para la gloria del Padre. Jesús vino a cumplir esta misión, y lo hizo por cada uno de nosotros, por eso dirá en Juan:

Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera. Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera“. Juan 17:4-5 (LBLA – destacado nuestro)


5. Nuestro propio caminar con Dios (1 Juan 2:6)

El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo” 1 Juan 2:6 (LBLA – destacado nuestro)

¿Qué significa “debe andar como Él anduvo” en 1 Juan 2:6? ¿Qué significa “permanecer en Él

5.1 El contexto histórico y gnóstico en tiempos de Juan

Citamos, del Comentario exegético devocional a toda la biblia de Matthew Henry, en las pág. 171-172:

Para mejor entender esta epístola es conveniente conocer la doctrina de los gnósticos (del gr. gnósis, conocimiento), pues éstos son los falsos maestros, los “anticristos” (2:18, 19) que Juan tiene aquí en mente. Sus principios doctrinales pueden reducirse a tres: 1) El saber (gnosis) es superior a la fe (gr. pístis) sencilla de los creyentes comunes; 2) El sentido alegórico de la Escritura es más importante que el literal y sólo puede ser entendido por una élite de iniciados, esto es, poseedores de una iluminación especial; 3) La materia es mala, pero moralmente neutra. No ha sido creada por Dios, como ningún otro mal de este mundo. De aquí se derivan consecuencias importantes de carácter práctico, tanto como doctrinal, tenidas en cuenta por Juan en la defensa que, contra los gnósticos, hace de la fe cristiana. Las consecuencias de mayor relieve de dicha enseñanza sobre la maldad óntica de la materia, juntamente con su amoralidad, son: (A) La Encarnación del Hijo de Dios es imposible, pues repugna que la Deidad se una a un cuerpo material; el cuerpo de Cristo no era real, sino aparente (Docetismo); V. 4:1-6 contra este error. (B) Lo que interesa es tener la luz del conocimiento, no la virtud de la conducta. Véase contra esto 1:5 y ss., entre otros lugares. (C) Como la materia no guarda relación con la moral, no es pecado lo que se hace mediante el cuerpo. Contra esto, advierte Juan (3:3-10) que todo lo que va contra la ley de Dios es pecado” (destacado nuestro)

Esta cita es suficiente como descripción sintética del contexto que rodeaba a Juan, y que tenía en mente cuando escribía dicha espístola.

5.2. El contexto más inmediato del texto (Juan 2:1-6)

Dado que no podemos extendernos demasiado en un análisis completo del libro de Juan (recomendamos los siguientes artículos “Los gnósticos, ¿quiénes son?, ¿qué creen?, ¿de dónde vienen?” y http://es.wikipedia.org/wiki/Gnosticismo), reproducimos a continuación el contexto más inmediato del texto, para su análisis.

Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. En esto sabemos que estamos en El. El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo” 1 Juan 2:1-6 (LBLA – destacado nuestro)

Teniendo en cuenta que los gnósticos, eran dualistas (es decir tenían una concepción distinta y separada para el cuerpo y el espíritu, malo-bueno), permitiéndose la libertad de cometer las mayores perversiones justificando la maldad del cuerpo, pero sin que ésta “afecte al espíritu”; y que además, decían tener el conocimiento de Dios en ellos, a través de la iniciación (un método superior a la fe), es más fácil comprender las palabras de Juan en estos versículos.

Por cuestión de tiempo, haremos una paráfrasis de lo que Juan pudo haber querido decir en el texto, teniendo en cuenta el contexto que hemos descrito.

os escribo estas cosas para que no pequéis como lo hacen los gnósticos que con la excusa de la maldad del cuerpo cometen las mayores perversiones sin reconocer el mal de esta costumbre y pensamiento. Pero si alguno peca o comete alguna perversión, tenemos un Abogado, Jesucristo, que es propiciación de vuestros pecados y del mundo entero. La manera de saber si realmente le conocéis, es cumpliendo sus mandatos, y no a través de una supuesta iniciación o conocimiento especial y superior a la fe. Si realmente quieres saber si conoces a Jesús debéis fijaros si cumplís con sus mandatos y enseñanzas. No justifiquéis vuestros conocimientos de Dios en filosofías o presuntos conocimientos iniciáticos, porque nada tienen que ver con Dios ni con su verdad. Por eso el que DICE que le conoce, pero no guarda sus mandatos o palabras es mentiroso (que nadie os engañe, nadie que practica el pecado puede ser y permanecer en Dios). Sin embargo, si guardáis sus palabras, vuestro conocimiento sobre Dios se perfecciona, es decir, se hace más completo. De esta manera es como podéis saber si estáis en Él, andando en la fe, el amor y la obediencia, tal como él anduvo, y no en la “gnosis” o “conocimiento especial” supuestamente más importante que la fe, el amor al pecado en el cuerpo y la desobediencia a sus palabras (todo esto propio del gnosticismo herético que vemos a nuestro alrededor)“.

5.3. A modo de conclusión

Existen dos posturas opuestas dentro de la Iglesia, y equivocadas teológicamente, que piensan que Jesús o la Biblia dicen, por un lado que debemos ser IMPECABLES (santificación completa de la “carne” o del “carácter” en la Tierra) porque sino no podemos permanecer en Dios, y por otro, que PODEMOS PECAR LIBREMENTE porque nuestro Abogado ya pagó por todos nuestros pecados. Ambas están equivocadas, y ponen sus especulaciones o prejuicios personales por encima de las Escrituras.

Ni Juan, ni la Biblia hablan NUNCA de la IMPECABILIDAD, por el contrario Juan dice que “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros” (1 Juan 1:10 – LBLA), dado que en Eclesiastés 7:20 se nos dice que “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga el bien y nunca peque“, y en Proverbios 20:9 ya se nos decía, “¿Quién puede decir:«Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado»?“. Cualquiera que diga que no tiene pecado alguno, o que no hace mal ninguno, o que limpió su corazón totalmente, es MENTIROSO, y lo que es aún peor, hace mentiroso a Dios quién ha declarado que esto no es posible. No es posible, ni bíblica, la santificación completa de la carne (cuerpo) de pecado o del carácter pecaminoso (mente) del hombre, antes de que Cristo regrese por segunda vez y nos transforme completamente.

Pero tampoco en la Biblia, JAMÁS, se nos INVITA A PECAR, o se nos da LICENCIA LIBRE para ello. Por eso Juan dice, “os escribo estas cosas para que no pequéis” (1 Juan 2:1) o “El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo” (1 Juan 2:6). Y por eso también en Romanos 6:11-14, entre otros tantos textos, se nos dice que, “Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia“.

Se ha visto que gran parte de la vida del cristiano depende en gran medida de la relación que éste tenga con el pecado. Bíblicamente sólo podemos y debemos decir que:

1) Dios ha enviado “entre nosotros” a un modelo de hombre, igual a ti y a mi, al que debemos imitar. Nos envió un ejemplo de “religión” (re ligare, es decir, de restauración o reconexión de la relación entre el hombre y Dios). Jesús es el IDEAL al que todo sincero cristiano debe tener como meta, como modelo, como ejemplo de ser humano.

2) Dios, además, envió un SALVADOR, y no sólo un modelo o ejemplo para el Hombre. Y mientras el sincero cristiano tiene como IDEAL a Jesús, Él mismo suple todas tus incapacidades y defectos. Es decir, que con una FE PERMANENTE es posible permanecer en Él, y andar como Él anduvo, porque Él ES lo que nos falta (el “puente” capaz de unir al hombre con Dios).

3) Si mientras tienes como foco o meta a Jesús como IDEAL de Hombre y además lo reconoces como tu SALVADOR personal, y sin embargo caes o pecas en el andar de la vida en comunión con Dios, tienes un ABOGADO que te perdona si reconoces que has pecado, es decir, si reconoces que eres pecador, tal como Dios ha declarado en la Biblia respecto de la naturaleza del Hombre, y no mientes haciéndole también a Él mentiroso.

Un cristiano sincero JAMÁS buscará excusas o maneras de interpretar la Biblia, ni para pecar, ni para presentarse impecable ante los demás o ante Dios. Ninguna de las dos actitudes son propias de un sincero o genuino cristiano.

En pocas palabras, la propia actitud de creer que puedes ser impecable o que puedes pecar libremente te convierte, bíblicamente, en un pecador inaccesible para la GRACIA divina, porque declaras con dicha actitud, de una u otra manera, que NO NECESITAS VERDADERAMENTE DE DIOS. He aquí el gran problema de estas posturas anti-bíblicas, y he aquí la razón por la que Juan escribe contra dichas herejías de su tiempo.

¡¡¡IMPORTANTE!!!
La gracia y el perdón de Dios sólo alcanza al que se reconoce pecador y tiene a JESÚS 1) como EJEMPLO y MODELO del Hombre al que desea llegar, y 2) como Dios en el que espera salvación
. Decir más, quizá, implique imponer especulaciones o fuentes extra bíblicas.

4. La sabiduría en sus enseñanzas

In 2008 2do Trimestre on abril 23 , 2008 at 11:31 am

Versículos de estudio propuestos para esta semana: Mateo 5-7; 20:25-28; Juan 4:22-24; 8:1-11

1. El sermón más grande

El autor nos invita a reflexionar sobre las enseñanzas del Sermón del Monte (Mateo 5-7)

El Sermón del Monte de Mateo 5-7, tienen su paralelo en Lucas 6:20-49.

El versículo 1 y 2 del capítulo 5 comienza diciendo:

Y cuando vio las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a El. Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:” Mateo 5:1-2 (LBLA – destacado nuestro)

Tal como dice el comentario de la VRV 95´, “la actitud de “sentarse” era la que adoptaban los rabinos y maestros religiosos cuando enseñaban“. Jesús habría de enseñar a la multitud verdades que sólo son comprensibles a través del Espíritu Santo. Las “bienaventuranzas“, que significa “dichoso, feliz o digno de ser felicitado“, vienen a enseñarnos básicamente que las apariencias engañan. Que no todo lo que en el mundo parece “bueno”, lo es realmente. Y que aquello que puede resultar o parecer “doloroso”, “malo” o “no deseado” por nadie, por el contrario, puede formar parte de las razones de felicidad o “mérito de ser felicitado“. Por ello, si comprendes las bienaventuranzas y las vives en tu diario existir, puedes sentirte “felicitado por Dios”. Veamos a continuación las “paradojas” que Jesús quiere que comprendamos:

1.1. Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos: Si la pobreza es la cualidad de “pobre”, y “pobre” significa, 1. adj. Necesitado, que no tiene lo necesario para vivir. U. t. c. s, podríamos decir que: pobres de espíritu” son aquellos que tienen un “espíritu” que no tiene lo necesario para vivir. En otras palabras, son personas que reconocen que su espíritu no puede aferrarse a nada conocido, material o metafísico, para vivir. Este es el principio de la humildad, y el único que deja lugar a que sea Dios mismo quien colme al espíritu humano de lo que este verdaderamente necesita… por esto, de ellos es el reino de los cielos.

1.2. Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados: Sólo el necesitado puede recibir de Dios, lo que éste tiene para ofrecerle. El llanto, el dolor y el sufrimiento no son cosas que Dios desee para los seres humanos (recuerda que Él lo eliminará definitivamente: “El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado” Apocalipsis 21:4 – LBLA), sin embargo, muchas veces el llanto, el dolor o el sufrimiento en esta vida, es un signo o síntoma de “impotencia humana”. De alguna manera, cuando los hombres y las mujeres lloran, están diciendo “Ni yo, ni nadie puede solucionarlo“. Normalmente son llantos que “las circunstancias” que están fuera del dominio del Hombre, le arrancan al espíritu humano. Es allí, cuando Dios consuela, porque sólo Él puede hacerlo, y así, estas personas llegan a ser “dichosos” de comprobar la bondad y plenitud de Dios.

1.3. Bienaventurados los humildes/mansos, pues ellos heredarán la tierra: Recuerda lo que Dios le dijo al pueblo de Israel, respecto de la herencia y su relación con la humildad: “Cuídate de no olvidar al SEÑOR tu Dios dejando de guardar sus mandamientos, sus ordenanzas y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no sea que cuando hayas comido y te hayas saciado, y hayas construido buenas casas y habitado en ellas, y cuando tus vacas y tus ovejas se multipliquen, y tu plata y oro se multipliquen, y todo lo que tengas se multiplique, entonces tu corazón se enorgullezca, y te olvides del SEÑOR tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto de la casa de servidumbre” (Deuteronomio 8:11-20 – LBLA – destacado nuestro). Existe sólo un camino a la herencia de la tierra (nueva), y consiste básicamente en reconocer que NO SOMOS DIGNOS DE ELLA. “Dichosos” o “felicitaciones” a todos aquellos que no creen que son dignos de heredar la “tierra”. Dichosos” o “felicitaciones” a todos aquellos que saben que no hay nada en ellos que los hace dignos delante de Dios.

1.4. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados: Cuando el Hombre siente que algo le falta, se manifiesta en una NECESIDAD. Esa “necesidad”, inmediatamente se transforma en un DESEO. Y el “deseo” finalmente moviliza todos los recursos al alcance del Hombre para conseguir SACIAR dicha carencia. La justicia debe percibirse como una carencia Humana. Debe manifestarse en una NECESIDAD que se transforme en un DESEO, y que a su vez movilice al Hombre en la búsqueda de todo recurso para SACIARLA. Entonces, y sólo entonces, la verdadera “Justicia” se presenta en la propia mano de Dios.

1.5. Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia: Según el DRAE “misericordioso” significa “ 1. adj. Que se conduele de los trabajos y miserias ajenos. U. t. c. s.“. La misericordia humana, no es una “ayuda desde una posición de superioridad”, sino más bien “desde una posición de igualdad”. El hombre misericordioso, es aquel que ofrece amor, perdón y bondad, porque reconoce que él también la necesita. Así, el “misericordioso” recibe misericordia eterna.

1.6. Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios: ¿Existe algún ser humano que tenga un verdadero corazón limpio? No. El corazón humano no estará “verdaderamente limpio” hasta que Jesús vuelva y transforme el alma humana. Salmos 24:3-4 nos ayuda a comprender el significado de “limpio corazón“. “¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su Lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas ni ha jurado con engaño” (LBLA – destacado nuestro). Es decir, es “limpio de corazón” aquel que no ha inclinado su “alma a cosas vanas” (dioses ajenos y vacíos. Ver Salmos 115:4-8), y quienes no tienen espíritu de “engaño” (dicen una cosa y hacen otra). La VRV 95`dice: “Los de limpio corazón: es decir, los que son sinceros, sin malicia ni doblez en su actitud para con Dios y con el prójimo. Cf. Sal 24.3-4“.

1.7. Bienaventurados los que procuran la paz/pacificadores, pues ellos serán llamados hijos de Dios: Salmos 34:14 dice: “Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela“; y Proverbios 12:20, “Hay engaño en el corazón de los que traman el mal, y gozo en los consejeros de paz“. Quienes procuran la paz, según hemos visto en los versículos de Salmos, deben hacerlo, necesariamente, apartándose del mal y haciendo el bien. Es por ello que serán llamados “hijos de Dios“, porque nadie que no sea “hijo de Dios” puede hacer bien.

Después de haber comentado estas “bienaventuranzas“, a continuación lee la última de la lista, y percibe cómo son “dichosos” y “felicitados” los perseguidos que creer en Jesús:

“Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros” Mateo 5:10-12 (LBLA – destacado nuestro)

Los “pobre en espíritu“, “los que lloran“, “los humildes y mansos“, “los que tienen hambre y sed de justicia“, “los misericordiosos“, “los limpios de corazón“, “los pacificadores” y “los perseguidos por su nombre” tienen un común denominador, todos son “dichosos” o “felicitados” por reconocer que no hay nada en el hombre que pueda saciar la verdadera necesidad de la vida humana, salvo en Dios. Y esto sólo se consigue por medio de la fe.

2. Lo que Jesús enseño acerca de Dios, el perdón y la humildad en la GRACIA por medio de la FE

La FE es el común denominador de las “bienaventuranzas“. Por medio de la FE, a través de la GRACIA divina, el hombre consigue SALVACIÓN. Jesús enseñó que Dios dejó en sus manos la salvación del hombre (Juan 10:27-30) y que a su vez los reconoce, a todos ellos, como sus hijos (Mateo 5:8-9). También enseñó que busca ser adorado por los adoradores de espíritu (Juan 4:22-24), y que ofrece el reino de los cielos, incluso, a los niños (Mateo 18:5, 6, 10; 19:13, 14). Todo esto queda perfectamente resumido y contenido en el conocido versículo de Juan 3:16-17:

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El” Juan 3:16-17 (LBLA – destacado nuestro)

Si Dios te amó, ofreció a su Hijo, dejó en sus manos tu salvación, te perdona y pide sólo que creas en Él para recuperar (re-ligar / religión) una relación perfecta con tu Padre, ¿Cuánto menos que responder con humildad a este llamado, perdonando y actuando de la misma manera con el prójimo, no para la gloria de uno mismo, sino por y para la suya?

ÉSTA Y NO OTRA, ES LA SABIDURÍA MÁS IMPORTANTE DE LAS ENSEÑANZAS DE JESÚS. ¿Y PORQUÉ ES ÚNICA Y ESPECIAL?, Hechos 4:11-13 lo explica claramente:

Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos” Hechos 4:11-13 (LBLA – destacado nuestro)

Que Dios los bendiga, y Jesús sea vuestro salvador todos los días.