Reflexiones Cristianas

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13. “Heme aqui, envíame a mí”: El profeta Isaías

In 2008 3er Trimestre on septiembre 20 , 2008 at 9:05 pm

Versículos de estudio, propuestos por el autor, para esta semana: Levítico 16:30; 17:11; Isaías 6:1-10; 49:6; Jeremías 3:22; Mateo 28:18-20; Hebreos 1:2


1. Nuestra condición pecaminosa

Tanto en Jeremías como en Ezequiel, la autenticidad de ambos ministerios se describe a comienzos de sus respetivos libros (Jeremías 1:4-19 y Ezequiel 1). En Isaías no ocurre lo mismo. Será a partir del capítulo 6, y concretamente en el versículo 8, donde Isaías manifiesta dicha autenticidad.

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12. Dotado para el servicio: Felipe

In 2008 3er Trimestre on septiembre 18 , 2008 at 1:30 pm

Versículos de estudio propuestos para esta semana: Hechos 6:3, 8; Romanos 12:6-8; 1 Corintios 12:1-11, 27-31; 1 Timoteo 3:8-12


1. Felipe: designado a realizar tareas propias del “diaconado” (aunque no se utiliza dicho adjetivo)

En Hechos 6 se nos dice que, dado que el número de discípulos crecía, fue necesario nombrar ciertas personas para solucionar problemas que estaban surgiendo entre los miembros. Entre ellos se escogió a Felipe (Hechos 6:5; Hechos 8:5, 26, 34; Hechos 21:8) – que no debe confundirse con Felipe, el apóstol (Mt. 10:3; Jn 1:43-45, 6:5, 12:21-22; 14:8), dado que dichos diáconos reemplazarían a los apóstoles en la atención de este tipo de problemas para que los doce pudieran seguir predicando o atendiendo la Palabra-.

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10. Mujeres en misión

In 2008 3er Trimestre on septiembre 6 , 2008 at 12:42 am

Versículos de estudio para esta semana: Lucas 8:41-55; Juan 4:1-40; Hechos 16:14-16; 18:1-3; 24-28; Romanos 16:3-5.


1. Rompiendo las reglas: Leyes universales sobre leyes positivas humanas

Es evidente que Jesús “rompió reglas”. Pero ¿qué tipo de reglas?. ¿Acaso fue Jesús un “rebelde sin causa” o un transgresor, sólo por el hecho de querer llamar la atención de la gente y ganarse el aprecio del “pueblo”?. No. Jesús no rompió ninguna ley o regla divina, sino que la cumplió. Y no sólo, Jesús, es el mismo cumplimiento de la Ley, sino que como Hombre vivió una vida impecable según los principios y leyes divinas e inmutables.

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2. “Todas las cosas a todos los hombres”: Pablo predica al mundo

In 2008 3er Trimestre on julio 10 , 2008 at 12:55 pm

Versículos de estudio propuestos por el autor de Escuela Sabática para esta semana: Hechos 11:19-26; 13:16-42; 17:18-34

1. Se anima a Pablo para la misión

Al principio, Pablo trataba de juntarse con los demás discípulos de Cristo, pero la Biblia dice que estos le “temían (…) no creyendo que era discípulo“.

Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; y todos le temían, no creyendo que era discípulo. Pero Bernabé lo tomó y lo presentó a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino, y que El le había hablado, y cómo en Damasco había hablado con valor en el nombre de Jesús. Y estaba con ellos moviéndose libremente en Jerusalén, hablando con valor en el nombre del Señor” Hechos 9:26-28 (LBLA – destacado nuestro)

Repasando la historia de Saulo de Tarso, resulta comprensible que los discípulos dudaran de su discipulado. Aquel hombre, hacía poco, había presenciado el apedreamiento de Esteban (Hechos 7:58), además de haber sido un reconocido perseguidor de la Iglesia de Cristo.

Sin embargo, Bernabé, que era solidario (Hechos 4:36, 37), comprensivo (Hechos 9:26, 27), que poseía del espíritu de la exhortación (Hechos 11:23), confiable (Hechos 11:29, 30) y de influencia inspiradora (Hechos 11:25, 26) lo presentó a Pablo, y les explicó porqué también debía ser considerado apóstol de Jesucristo.

Esto permitió, tal como dice la Biblia, a Pablo “estar con ellos, moviéndose libremente en Jerusalén”, o como dice la VRV95 “Y estaba con ellos en Jerusalén; entraba y salía” (Hechos 9:28).

Sin embargo, Pablo deberá defender su ministerio en otras ocasiones (1 Corintios 9)

2. Todos para todos

Es precisamente, después de dicha defensa (1 Corintios 9:1-18) cuando Pablo manifiesta su “celo evangelizador” (según LBLA) en 1 Corintios 9:19-23

¿Cómo debemos interpretar el versículo 1 Corintios 9:22 en dicho contexto?

A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles; a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos” (LBLA – destacado nuestro)


2.1. Análisis del contexto

El versículo se encuentra en este contexto:

Porque aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a mayor número. A los judíos me hice como judío, para ganar a los judíos; a los que están bajo la ley, como bajo la ley (aunque yo no estoy bajo la ley) para ganar a los que están bajo la ley; a los que están sin ley, como sin ley (aunque no estoy sin la ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo) para ganar a los que están sin ley. A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles; a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos. Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe (otras versiones traducen “copartícipe” )de él” 1 Corintios 9:19-23 (LBLA – destacado nuestro)

El mensaje de Pablo es muy claro, y no requiere de grandes investigaciones para llegar a su correcta comprensión. Lo sintetizamos en la siguiente tabla.

La tabla nos permite visualizar los distintos destinos del evangelio (judíos, los que están bajo la ley, los que están sin ley, los débiles, etc… “todos”), un mismo método para llegar a ellos (hacerse como), y un mismo objetivo, ganarlos para la salvación.

La síntesis de dicha explicación se encuentra incluida en el primer y último versículos citados, es decir, 1 Corintios 9:19 y 23.

Porque aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a mayor número (…) Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe de él


2.2. Conclusión

La conclusión puede extraerse de estos dos versículo (19, 23), y lo expresamos de la siguiente manera.

Pablo siendo libre de todos, porque entre cristianos no existen poderes coactivos entre unos y otros (Mateo 20:25-26), se hace “esclavo” (siervo) de todos (judíos, los que están bajo la ley, los que están sin ley, los débiles, etc…), y lo hace PONIÉNDOSE EN SUS LUGARES (“como si fuera….“), para llevarlos a la salvación. Todo esto lo hace por amor del evangelio, y para poder sentirse copartícipe del mismo en la vida de cada una de dichas personas.

Por tanto, la clave está en la EMPATÍA, y que la RAE define como, “Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro” (destacado nuestro)

Pablo nos presenta, en estos versículo, la clave del método de predicación del evangelio de Cristo. Cristo se hizo hombre para salvarnos, y Pablo se “hace como el otro” para el mismo fin. Sin comprensión mental y afectiva, sin la capacidad de sentir como siente el otro, muy difícilmente el evangelio llegue a destino. Y la única forma de ser verdaderamente empáticos con el otro, es sirviendo, o en palabras de Pablo, haciéndonos esclavos de aquellos.

3. Un ejemplo de empatía mental y afectiva (Hechos 17:18-34)

En Hechos 17:18-34, tenemos un ejemplo de práctico del método paulino de evangelización.

En este caso, Pablo discute con algunos filósofos epicúreos y estoicos (Hechos 17:18), que eran las dos principales corrientes filosóficas y éticas de la época. Éstos le tildaban a Pablo de “palabrero” (charlatán) y “predicador de nuevos dioses” (Hechos 17:18). La razón principal, según el versículo, era porque Pablo predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección (Vers. 18)

3.1. Epicúreos y estoicos, problemas con la resurrección

El problema estaba principalmente con la RESURRECCIÓN.

Para los epicúreos:

La finalidad de la filosofía de Epicuro no era teórica, sino más bien práctica. Buscaba sobre todo a procurar el sosiego necesario para una vida feliz y placentera en la que los temores al destino, los dioses o la muerte quedaran definitivamente eliminados. Para ello se fundamentaba en una teoría del conocimiento empirista, en una física atomista inspirada en las doctrinas de Leucipo y Demócrito, y en una ética hedonista. (…) El hombre debía rechazar la enseñanza de miedos y supersticiones. No había motivo para temer a los dioses porque estos, si bien existen, no pueden relacionarse con nosotros ni para ayudar ni para castigar, y por tanto ni su temor ni su rezo o veneración posee utilidad práctica. La muerte tampoco puede temerse, porque siendo nada, no puede ser algo para nosotros: mientras vivimos no está presente y cuando está presente nosotros no estamos ya. El dolor y el mal se evitan fácilmente porque ningún tormento dura demasiado y cuanto más intenso es menos dura“. Epicureísmo. (2008, 31) de mayo. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 22:30, julio 9, 2008 from http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Epicure%C3%ADsmo&oldid=17821323 (destacado nuestro).

De esta manera, los epicúreos no aceptaban que la intervención divina pudiera atender las necesidades humanas (tal como predicaba Pablo, según la muerte y resurrección de Jesús).

Por su parte, los estoicos decían que:

La razón de los hombres se consideraba también parte integrante del logos divino e inmortal. La doctrina estoica que consideraba esencial cada persona como parte de Dios y miembro de una familia universal ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales, y preparar el camino para la propagación de una religión universal” (…) “La teología estoica es panteísta: no hay un Dios fuera de la naturaleza o del mundo; es el mismo mundo en su totalidad el que es divino, lo que justifica que la creencia en los dioses, pese a su heterogeneidad, sea universal“. Estoicismo. (2008, 24) de junio. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 22:31, julio 9, 2008 from http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Estoicismo&oldid=18362837. (destacado nuestro)

Esto les llevaba a creer en la inmortalidad del alma (adoptaban la filosofía de Heráclito del “eterno cambio” regido bajo la ley del logos universal) rechazando, a su vez, la posibilidad de la resurrección (desde este punto de vista esencialmente innecesaria).

Por tanto, epicúreos y estoicos tenían graves problemas filosóficos, teóricos y prácticos (es decir, toda una cosmovisión particular) para comprender y aceptar la muerte expiatoria de Cristo, su resurrección, y de la de sus seguidores. Es decir, eran incapaces de comprender a la divinidad atendiendo la necesidad primaria del hombre (la muerte), encarnándose como uno de ellos, muriendo y resucitando para ofrecer ayuda a todo creyente que quiera vida eterna (salvación).

3.2. El método paulino para llegar a los epicúreos y estoicos

Por lo antedicho, estos filósofos tomaron a Pablo y lo llevaron hasta el Areópago. La VRV 95 dice que el Areópago era un “término que significa colina de Ares (nombre griego del dios de la guerra, llamado Marte entre los romanos). En la colina de este nombre se reunía, en sus inicios, el consejo de Atenas; después, el nombre se aplicó al consejo mismo, que en tiempos de Pablo probablemente celebraba sus sesiones en un edificio junto a la plaza principal” (destacado nuestro).

Fíjense, sin embargo, que aunque dichos filósofos discutían con Pablo, parecen tener un verdadero interés por conocer aquellas “cosas extrañas” que Pablo enseñaba (sobre todo ver versículo 21), aunque sólo sea por la novedad o curiosidad del tema.

Lo tomaron y lo trajeron al Areópago, diciendo: —¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas?, pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto. (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oir algo nuevo.)” Hechos 17:19-21 (LBLA – destacado nuestro)

Es entonces, cuando Pablo les enseña y persuade de la siguiente manera.

1. Reconoce la religiosidad de los filósofos (Hechos 17:22). Aunque, también es posible pensar que Pablo está siendo irónico, dado que algunos traducen, en lugar de “religiosos”, “supersticiosos” (aunque, como dice la VRV 95, esto es muy poco probable).

2. Utilizó parte de sus declaracionesAl dios no conocido” (que se hallaba en uno de sus santuarios) como “evidencia” de su enseñanza (Vers. 23). Lo mismo haría Juan cuando habla de Jesús como el “logos“, que no era ni más ni menos que aquella fuerza cósmica universal que todo lo sostiene (es decir, el dios griego de la época).

3. Luego enseña que: A) Dios es creador de todas las cosas (Vers 24); B) Dios da vida y aliento a todas esas cosas (Vers 25); C) Reconoce el origen único y singular de la especie humana. Fíjense que de esta manera, Pablo está oponiéndose a la idea de un dios cósmico, inaccesible para el hombre y la idea del “eterno retorno” de los acontecimientos (Vers. 24-27)

4. Estas “nuevas” enseñanzas, para los filósofos, son además fundamentadas citando al poema “Fenómenos“, del poeta Arato (siglo III a.C.), cuando dice “Porque linaje suyo somos” (Vers. 28).

5. Entonces, Pablo sigue con la enseñanza diciendo que: A) Somos linaje de Dios; B) Y nos manda al arrepentimiento; C) Juzgará al mundo con justicia a través de Cristo (a quien designó), y acreditado por su resurrección. (Vers. 29-31)

Llegado a este punto, cuando los filósofos escucharon la enseñanza de la resurrección (recordad el epígrafe anterior) “unos se burlaban y otros decían `ya te oiremos acerca de esto otra vez´” (Vers. 32).

Es cuando Pablo los abandona (Vers. 33), pero dejando una semilla que trajo sus frutos, dado que Dionisio el areopagita y una mujer llamada Dámaris (y otros con ellos) CREYERON (Vers. 34).

3.3. Conclusión sobre el método paulino de evangelización

Pablo era conocedor de la filosofía y/o teología de sus oyentes. Sabía cuáles eran los puntos en común entre las enseñanzas de ellos y la suya. Utilizó dichos puntos para hacerles reflexionar sobre una verdad que ellos jamás podrían aceptar, salvo basada en sus correctas posturas, y consiguió que algunos de ellos comprendieran la verdad sobre la resurrección, y con ello, la aceptación de Jesús como el Hijo de Dios, y salvador del mundo.

11. El poder de su resurrección

In 2008 2do Trimestre on junio 9 , 2008 at 2:04 pm

Al igual que la semana pasada, y dado que ya hemos comentado el elemental significado de la muerte de Jesús, esta semana centraremos nuestro estudio en el significado pleno de su resurrección. De igual manera, no seguiremos los temas diarios de la lección, sino que haremos una explicación global y temática sobre la resurrección de Jesús.


1. INTRODUCCIÓN

La resurrección de Jesús es uno de los pilares fundamental del cristianismo, y de nuestra esperanza hoy día. El mensaje de Pablo en 1 Corintios 15 es aún actual, y fundamental para todo cristiano. Es por ello, que dejaremos, en esta lección, que la Biblia nos hable por sí misma, procurando con ello que no exista la más mínima duda respecto de la resurrección de Cristo y de los muertos, dado que, como veremos a continuación, en ella se sustenta el corazón de la fe cristiana.

Nuestro objetivo es llegar a comprender las palabras de Pablo cuando dijo que…:

y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” 1 Corintios 15:14 (LBLA – destacado nuestro)

¿Qué implicaciones contiene la resurrección de Jesús para que Pablo diga esto?

2. La resurrección PROFETIZADA

Jesús profetizó su propia resurrección. La misma era una profecía no condicional, dado que una vez muerto debía, según sus propias palabras, resucitar al tercer día. Es por ello que los principales sacerdotes y fariseos, temiendo una simulación de su resurrección, se presentaron ante Pilato para pedirle que asegure el sepulcro de Jesús alegando que “el primer engaño” (es decir, que era el Hijo de Dios) podría ser aún menor al que ocurriría bajo la simulación de su resurrección. Está registrado en Mateo 27:62-65:

Al día siguiente, que es el día después de la preparación, se reunieron ante Pilato los principales sacerdotes y los fariseos, y le dijeron: Señor, nos acordamos que cuando aquel engañador aún vivía, dijo: “Después de tres días resucitaré.” Por eso, ordena que el sepulcro quede asegurado hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, se lo roben, y digan al pueblo: “Ha resucitado de entre los muertos”; y el último engaño será peor que el primero. Pilato les dijo: Una guardia tenéis; id, aseguradla como vosotros sabéis” (destacado nuestro)

Lo que no percibieron los fariseos y sacerdotes, era que si Jesús resucitaba aún con la custodia de los soldados, sus palabras cobrarían aún más fuerza y veracidad. Si Jesús resucitaba, por tanto, no sólo habría cumplido su palabra (profecía), sino que demostraría que verdaderamente era el Hijo de Dios.

A continuación exponemos los principales versículos bíblicos sobre la resurrección profetizada de Jesús.

Desde entonces Jesucristo comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día” Mateo 16:21 (LBLA – destacado nuestro)

Mientras andaban juntos por Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Y le matarán, y al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron mucho“. Mateo 17:22-23 (LBLA – destacado nuestro)

He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para burlarse de El, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitará“. Mateo 20:18-19 (LBLA – destacado nuestro)

Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer muchas cosas, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y después de tres días resucitar.” Marcos 8:31 (LBLA – destacado nuestro)

Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de los hombres y le matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará” Marcos 9:31 (LBLA – destacado nuestro)

He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles. Y se burlarán de El y le escupirán, le azotarán y le matarán, y tres días después resucitará“. Marcos 10:33-34 (LBLA – destacado nuestro)

diciendo: El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día“. Lucas 9:22 (LBLA – destacado nuestro)

Tomando aparte a los doce, Jesús les dijo: Mirad, subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas que están escritas por medio de los profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues será entregado a los gentiles, y será objeto de burla, afrentado y escupido; y después de azotarle, le matarán, y al tercer día resucitará“. Lucas 18:31-33 (LBLA – destacado nuestro)


3. La resurrección CUMPLIDA

Pero Jesús, no sólo lo profetizó, sino que lo cumplió. Existen numerosos testimonios de su resurrección. En el próximo epígrafe (nº 4) veremos la aplicación que tiene la resurrección de Jesús para nuestras vidas hoy, como cristianos y seguidores suyos.

A continuación presentamos algunos versículos que evidencian el cumplimiento de la resurrección de Jesús.

No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos cómo os habló cuando estaba aún en Galilea, diciendo que el Hijo del Hombre debía ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y al tercer día resucitar. Entonces ellas se acordaron de sus palabras,” Lucas 24:6-8 (LBLA – destacado nuestro)

y después que él resucitó, salieron de los sepulcros, entraron en la santa ciudad y aparecieron a muchos.” Mateo 27:53 (LBLA – destacado nuestro)

a éste, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, clavasteis en una cruz por manos de impíos y le matasteis, a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que El quedara bajo el dominio de ella. Porque David dice de El: VEIA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTA A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO” Hechos 2:23-25 (LBLA – destacado nuestro)

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos” Hechos 2:32 (LBLA – destacado nuestro)

y disteis muerte al Autor de la vida, al que Dios resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.” Hechos 3:15 (LBLA – destacado nuestro)

Pero aquel a quien Dios resucitó no vio corrupción.” Hechos 13:37 (LBLA – destacado nuestro)

que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;” 1 Corintios 15:4 (LBLA – destacado nuestro)

el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares celestiales,” Efesios 1:20


4. La resurrección APLICADA

Pero Jesús, no sólo profetizó su resurrección y la cumplió con varios testigos contemporáneos que han podido corroborarlo (no olvidéis que Jesús se apareció a diferentes personas, después de resucitar, en al menos en 12 ocasiones, y que están registradas en Mateo 28:16-20; Marcos 16:1-19 ; Lucas 24:13-25, 34, 36, 49, 50-52; Juan 20:11-28; Juan 21:1-23; 1 Corintios 15:5-7; Hechos 1:3-9, Hechos 9:3-9, 17; 1 Corintios 9:1; 13:8), sino que, además, su resurrección tiene una aplicación concreta para la vida de fe del cristiano.

Por la resurrección de Jesús comprendemos que:

  1. Podemos creer en las Escrituras (Jn. 2.22)
  2. También seremos resucitados (2 Cor. 4:14; Romanos 6:4; 1 Corintios 6:14; 1 Tesalonicenses 4:14)
  3. Hoy existe sanación y salvación en Jesús (Hechos 4:8-12)
  4. Podemos llevar buenos frutos en su nombre (Romanos 7:4)
  5. Podemos recibir vida en nuestros cuerpos mortales a través del Espíritu Santo (Romanos 8:11)
  6. Debemos vivir por Él (2 Corintios 5:15)
  7. Hoy está intercediendo por nosotros (Romanos 8:34)
  8. Si confesamos que Dios le resucitó, somos salvos (Romanos 10:9)
  9. Con su resurrección llegó a ser Señor tanto de muertos como de vivos (Romanos 14:9)
  10. Tenemos acceso a los lugares celestiales (Efesios 2:6)
  11. Que somos sepultados y resucitados en Él a través del bautismo (Colosenses 2:12)
  12. Debemos esperarle en su segunda venida (1 Tesalonicenses 1:10)
  13. Somos creyentes en Dios con fe y esperanza (1 Pedro 1:21

Así, dejando que la Biblia hable por sí misma, es como llegamos a comprender porqué Pablo dijoy si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” 1 Corintios 15:14 (LBLA). Debemos, por tanto, comprender y aceptar que sin resurrección no hay cristianismo.

A continuación exponemos los versículos de aplicación teológica respecto de la resurrección para nuestra vida diaria citados en los trece puntos anteriores.

Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado” Juan 2:22 (LBLA – destacado nuestro)

sabiendo que aquel que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.” 2 Corintios 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida” Romanos 6:4 (LBLA – destacado nuestro)

sabed todos vosotros, y todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos, por El, este hombre se halla aquí sano delante de vosotros” Hechos 4:10 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios” Romanos 7:4 (LBLA – destacado nuestro)

Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros” Romanos 8:11 (LBLA – destacado nuestro)

y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.” 2 Corintios 5:15 (LBLA – destacado nuestro)

¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” Romanos 8:34 (LBLA – destacado nuestro)

que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo;” Romanos 10:9 (LBLA – destacado nuestro)

Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.” Romanos 14:9 (LBLA – destacado nuestro)

Y Dios, que resucitó al Señor, también nos resucitará a nosotros mediante su poder” 1 Corintios 6:14 (LBLA – destacado nuestro)

y con El nos resucitó, y con El nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús,” Efesios 2:6 (LBLA – destacado nuestro)

habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos.” Colosenses 2:12 (LBLA – destacado nuestro)

y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos, es decir, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.” 1 Tesalonicenses 1:10 (LBLA – destacado nuestro)

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús.” 1 Tesalonicenses 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

que por medio de El sois creyentes en Dios, que le resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y esperanza sean en Dios.” 1 Pedro 1:21 (LBLA – destacado nuestro)

RECOMENDACIÓN: Sobre la resurrección, recomendamos las lecturas corridas de Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10; 1 Corintios 15.

10. El discipulado bajo presión

In 2008 1er Trimestre on marzo 5 , 2008 at 11:00 am

Versículo propuestos por el autor para el estudio de esta semana: 1 Reyes 18; Mateo 26:56; Lucas 9:51-56; Juan 6:1-15; 12:1-6; 18:1-11; 21:15-19.

1. El modelo del poder

El autor de escuela sabática dice:

El discípulo de Cristo tiene que tener en cuenta los diversos peligros involucrados en el abuso del poder de la religión” (Día domingo, primer párrafo, última parte – destacado nuestro).

“(…) obtener poder político terrenal no debería ser igualado con hacer la obra del discipulado. Qué Dios puede poner personas en el poder, o que él puede usar personas que tengan poder, es una cosa; otra cosa es que alguno vea la conquista del poder político, en el nombre de Dios, como la obra de Dios, la obra del discipulado” (Día domingo, último párrafo, primera parte – destacado nuestro)

Está en lo cierto cuando hace estas declaraciones. El discípulo de Cristo debe tener en cuenta los peligros del abuso del poder de la religión (primera cita), así como los peligros del abuso del poder político (segunda cita), y de todas las relaciones de poder/individuo que surgen entre ellas (concepto que agregamos nosotros para mostrar la complejidad de este asunto).

Existen, por tanto, muchos ámbitos de reflexión sobre este tema. Varias de estas cuestiones se pueden reflexionar comprendiendo las siguientes interrelaciones:

1. Relación entre poder político y la religión institucional
2. Relación entre poder político y el discipulado
3. Relación entre el poder político y el ciudadano cristiano
4. Relación entre el poder religioso institucional y el discipulado
5. Relación entre el poder religioso institucional y el “poder” de un discípulo de cristo
6. Relación entre el poder político + religioso y un verdadero discípulo
Etc.

Como pueden ver el tema en cuestión no es en absoluto baladí (no puede limitarse sólo a la relación del poder político vs la religión), sino que contiene una serie de reflexiones personales que pueden ayudarnos a comprender la identidad de un verdadero discípulo de Cristo ante el poder.

Sin embargo, lamentablemente, el autor escoge unos versículo inadecuados para reflexionar sobre este asunto tan importante. Nada se dice en dichos versículo sobre la relación entre religión y poder, sino tan sólo la actitud de Jesús ante el error interpretativo de judíos y/o primeros cristianos que entendían que Él debía fundar un reino terrenal (tal como demostraremos a continuación).

1.1. El texto de estudio

El contexto más amplio del texto propuesto por el autor se encuentra en Juan 6:1-15 y sus sinópticos Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17.

Sin embargo, el tema concreto de la actitud de la gente y de Jesús sólo se encuentra en los últimos versículos del libro de Juan, concretamente Juan 6:14-15 (que en realidad se corresponde con el siguiente sinoptico Mateo 14:22 y 23 y Marcos 6:45-47)

Mientras que el resto de versículo anteriores (tanto en Juan como en sus sinópticos) simplemente nos muestras (a efectos del estudio en cuestión) el contexto del milagro que Jesús realiza para atender a los 5.000 que venían a él (probando, entre otras cosas, la fe de Felipe), en los siguientes versículos sólo se nos dice que Jesús se apartó para orar y estar solo.

1.2. Juan 6:14-15 y la respuesta de la gente al milagro, y de Jesús ante la gente

El texto concreto, por tanto, dice:

La gente entonces, al ver la señal que Jesús había hecho, decía: Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo. Por lo que Jesús, dándose cuenta de que iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez al monte El solo” Juan 6:14-15 (LBLA – destacado nuestro)

¿Quién era ese profeta? Para comprender la relación que la gente hacía para con Jesús, debemos remontarnos al Antiguo Testamento y la creencia judía. Veamos.

En Deuteronomio 18:15 al 18, Dios promete que enviaría un profeta como Moisés, diciendo:

Un profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el SEÑOR tu Dios; a él oiréis. (vers. 15 ) (…) Un profeta como tú levantaré de entre sus hermanos, y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mande (vers. 18)”. LBLA – destacado nuestro

Luego en Malaquías 4:5-6 presenta, con anterioridad al advenimiento del Día de Jehová, la venida del profeta Elías, diciendo:

He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día del SEÑOR, día grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición” (LBLA – destacado nuestro).

Por tanto, no sólo el “Profeta” puede ser identificado con el Mesías, sino también, según la tradición Judía, la esperaban de un profeta anterior. Este profeta era identificado, en el AT con Elías (tal como hemos demostrado en Malaquías).

Pero además, esta identificación confusa de Jesús con el “Profeta” (Elías) también queda expresada en el Nuevo Testamento, en Juan 7:40-41, donde después de hacer otro milagro la gente decía:

Entonces algunos de la multitud, cuando oyeron estas palabras, decían: Verdaderamente este es el Profeta. Otros decían: Este es el Cristo. Pero otros decían: ¿Acaso el Cristo ha de venir de Galilea?“(LBLA – destacado nuestro).

Jesús clarificó y concilió la tradición confusa Judía con la realidad clara y evidente cristiana. Este acontecimiento queda registrado en Mateo 17:10-12:

Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero? Y respondiendo El, dijo: Elías ciertamente viene, y restaurará todas las cosas; pero yo os digo que Elías ya vino y no lo reconocieron, sino que le hicieron todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre va a padecer a manos de ellos” Mateo 17:10-12 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús está identificando a Elías (aquel Profeta esperado por los Judías antes de la venida del Mesias) con Juan el Bautista.

Mientras que Juan el Bautista anunciaba la venida del Hijo de Dios, los judíos rechazarían a uno y a otro. Sin embargo, seguía latente tanto la esperanza de aquel “Profeta” que vendría antes del Mesías como la del Mesías propiamente dicho, dado que para ellos ninguno se había cumplido hasta la fecha.

Pero ¿Por qué querían hacerle Rey?

Natanael en Juan 1:49, dice:

Natanael le respondió: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel” (LBLA – destacado nuestro)

El comentario de la VRV 95 nos dice que:

“Rey de Israel: título mesiánico. Jn muestra que Jesús es rey, pero de manera diferente a como muchos lo esperaban. Cf. Jn 6.15; 18.33-36; 19.19. Véase 18.37 nota s. El Sal 2, en el que se califica como hijo de Dios al rey de Israel, fue interpretado por los primeros cristianos como profecía sobre el Mesías en su calidad de Rey (cf. también 2 S 7.14)” VRV 95 nota au).

1.3. Una conclusión final

La gente que presenció el milagro de Jesús no sólo no comprendía quién era Jesús (el Cristo), sino que además su interpretación de “Rey y reino” eran absolutamente terrenales. Cierto es que Jesús era Rey de los Judíos, pero no sólo eso, Jesús también era Rey de los gentiles, y de toda la humanidad. Su reino, como queda registrado, no es de este mundo (es decir, no está relacionado con un mundo de pecado).

Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí” Juan 18.33-36 (LBLA – destacado nuestros)

Seguramente cuando Jesús escuchó la exclamación de la gente «Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo» (Juan 6:14 – destacado nuestro), percibió con claridad lo que ocurriría (en función del contexto que hemos explicado). Tal como comenta el versículo en Juan 6:15 “iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey (LBLA – destacado nuestro). La obcecación de la multitud por ver cumplidas SUS EXPECTATIVAS (aunque equivocadas y no fundamentadas) les llevaría incluso a poner a Jesús como rey en contra de su voluntad, dado que así entendían que se instauraría el reino del Mesías.

Fijaos como una verdad teológica “parcial” (el hecho d de que el Mesías/Jesús era el rey de los Judíos), unido a un error interpretativo (el hecho de que no comprendían que también era el Rey de la Humanidad, y no sólo del pueblo Judío), más el anhelo de liberación y solución a todos los males, unido al clamor de una multitud, ha sido un caldo de cultivo imparable y con difícil retorno. Es natural, por tanto, que ante esta situación dantesca, Jesús se retire al monte sólo.

NOTA: es importante, como discípulos, que comprendamos que la teología más que una ciencia erudita para unos pocos, es el “marco conceptual o teórico” imprescindible para interpretar los sucesos y situaciones o circunstancias de la vida de un cristiano. Si la teología es “mala” o “incompleta”, la interpretación también lo será. Uno de los deberes más importantes de un verdadero discípulo (una vez ha decidido seguir a Jesús) es estudiar la Biblia por iniciativa propia, por investigación propia y con oración en la intimidad para conocer la Verdad. Esta es la única “receta” capaz de ofrecer al ser humano la capacidad de adaptarse correctamente a las circunstancias actuales de la vida y no dejarse llevar por la demagogia religiosa, por el poder en todas sus formas o por la multitud, que en aras del bien cometen las peores atrocidades de la humanidad.


2. El modelo de la avaricia

Cuanto leemos los sinópticos sobre este episodio (Juan 12:1-6; Mateo 26.6-13 y Marcos 14.3-9), llegamos a la conclusión de que, si bien, en Juan aparece como protagonista Judas (Juan 12:4-5) , en Mateo son “los discípulos” (Mateo 26:8) y en Marcos (Marcos 14:4) “algunos discípulos“, quienes cuestionan la actitud de María. Es decir, que no sólo fue Judas quien cuestionó el acto de María, sino también otros discípulos más que allí se encontraban.

Por otro lado, si bien Juan especifica que Judas lo cuestiona “porque era ladrón“, no se dice nada sobre las motivaciones del cuestionamiento de los demás discípulo. No nos resultaría difícil comprender (aunque no esté explícito en el texto) que el cuestionamiento y la molestia que los discípulos causaban a María (Ver Mateo 26:10 y Marcos 14:6), y que Jesús reprende (versículos siguientes), no es porque todos ellos eran ladrones (evidentemente decir esto sería una tergiversación del texto). Con esto, simplemente, queremos decir que el “amor al dinero“, o el echo de que Judas haya sido un ladrón, no es una explicación suficiente para comprender dicho cuestionamiento en su plenitud.

2.1. El verdadero problema de los discípulos

A. Por un lado estaba Judas, que el texto nos dice claramente que cuestionó la acción de María justificando la posible ayuda a los pobres “no porque se preocupara por los pobres, sino porque era un ladrón, y como tenía la bolsa del dinero, sustraía de lo que se echaba en ella” Juan 12:6 (LBLA – destacado nuestro).

B. Pero por otro estás “los discípulos” o al menos “algunos otros discípulos que también lo cuestionaron. ¿Por qué?

En base al texto, sólo podemos concluir que los discípulos (o algunos de ellos):

B1. No entendían que la acción de María pudiera tener la cualidad de “buena obra” (sino lo contrario) Mateo 26:10 (última parte).
B2. No entendían que Jesús está por encima incluso de la “caridad en sí misma” (Marcos 14:7)
B3. No entendían que Jesús estaba pronto a ser crucificado, y adelantarse a la preparación de su sepultura era, incluso dentro de la tradición judía, “considerado como un acto de caridad aún más encomiable que dar limosna a los pobres” (nota al pié dela versículo de Mateo 26:12 en la VRV 95).

De esta manera, al menos, podemos intuir que el problema de la acusación hacia María es más complejo que el simple “amor al dinero“. Quizá los prejuicios, las acusaciones, el pretender ser uno mismo la medida para juzgar a los demás, la fatal de empatía, de comprensión, etc son algunas de las razones que muy probablemente están detrás de esta acusación. Y a su vez, todo ello (y en relación al tema que estamos estudiando) se deba a una incorrecta comprensión de la verdadera religión, y el verdadero discipulado.

2.2. La riqueza y el poder religioso

Es evidente, tal como dice el autor pero dicho con otras palabras, que a través de la demagogia religiosa muchos pueden conseguir grandes riquezas. Pero cabe aquí hacer dos aclaraciones:

A. El final de Judas no es en nada envidiable. Ésas personas también necesitan ayuda, y el Espíritu Santo trabajará en ellas hasta que consiga el arrepentimiento para vida eterna o bien la persona se abandone a la muerte.

B. Los discípulos de Cristo deben principalmente, como ya hemos comentado, ESTUDIAR LA BIBLIA. El demagogo siempre se vale de la ignorancia de su victima. En este caso, la demagogia religiosa se elimina con las ideas claras a través del conocimiento de la Palabra de Dios (no existe otro antídoto más eficiente frente al demagogo que procura abusar de la bondad de la gente para su beneficio propio).

3. PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR SOBRE EL RESTO DE TEMAS DE LA SEMANA

3.1. El modelo del trueno y del Pedro arrepentido

  1. ¿En qué medida el temperamento (sea cual fuere) es un problema para el discipulado?
  2. ¿Qué diferencia existe entre el temperamento y el carácter (personalidad) y cómo se relaciona con el discipulado o la vida de un cristiano?
  3. ¿Necesita Dios de personas “vehementes y/o fogosas” (Juan) o “sanguíneas” (Pedro) como discípulos?
  4. ¿Puede realmente un temperamento “x” marcar o definir un “tipo o modelo” de discipulado?

3.2. El modelo de la huida

  1. ¿Es más privilegiado quien vio a Jesús en persona, o quien vivió la lluvia temprana (primer cristianos) y que llevaron adelante la obra de la “gran comisión” por el poder del Espíritu Santo? O ¿son aquellos primeros cristianos más privilegiados que los que viven, hoy, 2000 años después, situaciones y contextos que los primeros discípulos apenas pudieron imaginar?

8. La experiencia del discipulado

In 2008 1er Trimestre on febrero 20 , 2008 at 12:02 pm

Versículos de estudio propuestos para esta semana: Mateo 17:1-13; 18:1-4, 24; Marcos 8:27-30; Juan 6:43-58


1. El pan de vida

Frente al siguiente pasaje bíblico, Juan 6:25-58, tenemos dos “inconvenientes”.

1. No tiene sinóptico.
2. Dicho capítulo (Juan 6) es el único donde Jesús se presenta como el “pan de vida“.

Por otro lado, tenemos una ventaja. Dicho capítulo hace referencia a pasajes del Antiguo Testamento, de los que se puede desprender un paralelismo interpretativo.

Por tanto, debemos interpretar la idea basados prácticamente en dichos pasajes y su contexto (aunque nos ayudará un poco la relación del pan con el Antiguo Israel).

Veamos primero, qué nos dice el pasaje en cuestión.

1.1 Pasaje bíblico Juan 6:25-58

Cuando le hallaron al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá? Jesús les respondió y dijo: En verdad, en verdad os digo: me buscáis, no porque hayáis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el cual el Hijo del Hombre os dará, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello. Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado. Le dijeron entonces: ¿Qué, pues, haces tú como señal para que veamos y te creamos? ¿Qué obra haces? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “LES DIO A COMER PAN DEL CIELO.” Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: no es Moisés el que os ha dado el pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo. Entonces le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed. Pero ya os dije que aunque me habéis visto, no creéis. Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera. Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que El me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna, y yo mismo lo resucitaré en el día final. Por eso los judíos murmuraban de El, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo. Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo es que ahora dice: “Yo he descendido del cielo”? Respondió Jesús y les dijo: No murmuréis entre vosotros. Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final. Escrito está en los profetas: “Y TODOS SERAN ENSEÑADOS POR DIOS.” Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Dios, éste ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne. Los judíos entonces contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre que vive me envió, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. Este es el pan que descendió del cielo; no como el que vuestros padres comieron, y murieron; el que come este pan vivirá para siempre” Juan 6:25-58 (LBLA – destacado nuestro)

1.2 Una tabla sintética descriptiva del mensaje de Jesús

Hemos preferido esquematizar las ideas presentadas en este pasaje en una tabla comparativa que nos permita distinguir el claro paralelismo que Jesús presenta a la multitud de personas que lo siguieron y preguntaron por aquel “pan de vida” que Él podía ofrecerles.

Israel y el discipulado

1.3 Lo que sucedió aquel día, y porqué Jesús utiliza este paralelismo
Después de que Jesús realizó el milagro de la multiplicación de los panes y peces (Juan 6:1-15). Anocheció, y los descípulos bajaron con su barca cruzando el mar hacia Capernaúm (Juan 6:16-21). Al día siguiente la gente buscaba a Jesús (Juan 6:22.24). Cuando lo encontraron, Jesús les dijo:
En verdad, en verdad os digo: me buscáis, no porque hayáis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el cual el Hijo del Hombre os dará, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello“. Juan 6:26-27 (LBLA – destacado nuestro)
Por este motivo Jesús presenta lo que nosotros hemos representado en la tabla de arriba. Una explicación clara de la diferencia entre los que buscan “saciarse terrenalmente” y los que buscan “saciarse espiritualmente“, junto con sus consecuencias.
Sin embargo, la enseñanza no queda aquí. Lo más importante es la respuesta que Jesús da a las siguientes preguntas:

” (…) ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?” Juan 6:28 (LBLA – destacado nuestro)

“(…) ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Juan 6:52 (LBL)

La respuesta de Jesús es clara, explícita y contundente:

Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros” Juan 6:53

Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado” Juan 6:29

1.4 Un claro y contundente resumen

Jesús es el verdadero pan del Cielo (enviado por el Padre) para que los seres humanos tengan vida. Pero dicha vida no es sólo hace referencia a la vida eterna de la resurrección (que hará el propio Jesús), sino también la permanencia en Él, hoy:

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él” Juan 6:56 (LBLA – destacado nuestro)

En definitiva, comer de su carne y beber de su sangre implica creer que Jesús (el hijo de José y María) era Cristo (el ungido), el Hijo de Dios. Creyendo en él se consigue la Vida (que implica permanecer en Él hoy, y la resurrección final para vida eterna). El mensaje de Juan puede sintetizarse en cuatro palabras: LA SALVACIÓN ES HOY.

2. Los niños y el discipulado (la razón del hombre y la fe de un niño)

Para comprender el pasaje de Mateo 18:1 disponemos de otros dos textos paralelos (sinópticos). Veamos que dicen cada uno de ellos y cómo nos ayudan a la interpretación bíblica del acontecimiento.

2.1 Los pasajes sinópticos sobre quién sería el mayor y el niño

MATEO 18:1-6
En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Quién es, entonces, el mayor en el reino de los cielos? Y El, llamando a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así pues, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Pero al que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar” (LBLA – destacado nuestro)

MARCOS 9:33-37
Y llegaron a Capernaúm; y estando ya en la casa, les preguntaba: ¿Qué discutíais por el camino? Pero ellos guardaron silencio, porque en el camino habían discutido entre sí quién de ellos era el mayor. Sentándose, llamó a los doce y les dijo*: Si alguno desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos. Y tomando a un niño, lo puso en medio de ellos; y tomándolo en sus brazos les dijo: El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me envió” (LBLA – destacado nuestro)

LUCAS 9:46-48
Y se suscitó una discusión entre ellos, sobre quién de ellos sería el mayor. Entonces Jesús, sabiendo lo que pensaban en sus corazones, tomó a un niño y lo puso a su lado, y les dijo: El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es grande” (LBLA – destacado nuestro)

2.2 El hecho completo y descriptivo

Llegando a Capernaúm, en la casa de Pedro (Mc 1.29), o quizá del propio Jesús (Mt 9.1) según Marcos, Jesús ve que sus discípulos están discutiendo y se acerca para preguntarles “¿Qué discutís por el camino?” (Marcos). Los discípulos se quedan en silencio (Marcos), pero Jesús sabía la pregunta que tenían en mente (Lucas), “¿Quién es, entonces, el mayor en el reino de los cielos?” (Mateo)

Para contestarles, Jesús primero llama a los doce, y luego llama a un niño (Marcos). Levantándolo en sus brazos (Marcos) y poniéndolo en medio de ellos les dijo que debían convertirse y hacerse como dicho niño (Mateo). A continuación explica a qué se refería con dicha expresión. Dice, contestando a la pregunta concreta que tenían en mente “cualquiera que se humille como este niño, ese será el mayor” (Mateo), “Si alguno desea ser el primero, será el último(Marcos) y explicando lo siguiente porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es grande” (Lucas).

También agregó que debían recibirlo (al niño) en su nombre (Mateo), dado que recibirlo en su nombre implicaba recibirlo a Él, y recibirlo a Él, implicaba recibir al Padre (Marcos). Además les advirtió el grave error de hacer tropezar a uno de ellos (Mateo).

2.3 El mensaje final

El mensaje es muy claro cuando contemplamos los sinópticos de esta manera.

A la pregunta de quién es el mayor en el reino de los cielos Jesús responde así:

1º. No debéis desear ser el primero, porque eso implica querer estar por encima de “los demás”. ¿Puede acaso un ser humano creer que merece ser primero sobre un igual?. Evidentemente ser el primero no significa “llegar primero” (en una línea horizontal) sino más bien “estar más alto” (en una línea vertical). Este deseo es contrario al espíritu cristiano dado que supone una posición de PODER y/o de AUTORIDAD sobre un semejante. Dicho espíritu es el que mantuvo y mantienen actualmente los enemigos del cristianismo.

2º. Jesús llama a un niño y lo coloca “entre ellos”. Es decir, lo mezcla como si fuera uno de ellos. ¡¿Podía Jesús haberlo hecho mejor?!. Jesús no está pretendiendo que sus discípulos se comporten de manera infantil (de hecho eso es lo que estaban haciendo con la absurda discusión que mantenían), sino que pretendía que comprendieran que de entre ellos hay cristianos HUMILDES que sirven a otros, y no buscan posición de poder. ¡Esos serán los primeros!.

La respuesta a la pregunta y la interpretación del niño “entre ellos” la da el propio Jesús en Mateo “cualquiera que se HUMILLE como este niño ése es el mayor en el reino de los cielos” (Mateo).

Es asombroso lo fácil que resulta comprender el evangelio cuando se lee con detenimiento. Hemos escuchado tantas interpretaciones sobre este hecho que a veces perdemos el centro del mensaje de lo que verdaderamente Jesús quería transmitir.

3. La transfiguración y un fracaso

En realidad lo que ocurrió en la transfiguración está unido a la explicación de la profecía de Malaquías 4.5-6 sobre la venida de Eías y su cumplimiento en la persona de Juan el Bautista. No analizaremos este pasaje porque poco o nada tiene que ver con la experiencia necesaria o imprescindible del discipulado (tema que estamos tratando).

Sin embargo, quizá quepa una pequeña reflezión. Cuando uno lee los sinópticos de la transfigugración (Mateo 17:1-8; Marcos 9:2-8 y Lucas 9:28-36). Descubre que frente a la milagrosa transfiguración de Jesús y la aparición de Moisés y Elías, Pedro reacciona diciendo lo primero que se le ocurre en su mente porque estaba aterrado (Marcos 9:6). Frente a esta reacción de Pedro, Dios le pide sencillamente que ESCUCHE a su Hijo (versículo 7). Jesús, Moisés y Elías estaban hablando sobre la partida de Jesús que El estaba a punto de cumplir en Jerusalén (Lucas 9:30-31). La VRV 95 dice que partida es un “término que parece incluir su muerte y su ascensión al cielo (Lc 24.50-53), y que recuerda el éxodo o salida de los israelitas de Egipto

Quizá la reflexión como discípulos de Jesús radique en comprender que los milagros siempre tienen una función o una razón de ser. Los mismos no están para demostrar poder en sí mismo, sino que siempre responden a una NECESIDAD.

Como discípulos de Jesús debemos ESCUCHAR y estar atentos ante los pequeños o grandes milagros que ocurren en nuestras vidas y en nuestro alrededor. Seguro que con ello Jesús tiene algo importante que decirnos.

4. El discurso del monte de los olivos

Permitidnos aquí una digresión.

El autor de Escuela Sabática menciona un aspecto muy importante del discurso de Jesús. Dice:

Por esto, debemos estar seguros de que nosotros mismos estamos firmemente fundados en lo que creemos y por qué lo creemos; y que, al traer nuevos miembros, el discipularlos debe incluir hacer que estos miembros nuevos estén alerta contra estos engaños” (3er párrafo, página 64)

Una cosa es importante. Jesús contrapone las señales al desconocimiento absoluto de su venida. Es decir, por más que un cristiano pueda concebir que la venida de Jesús está cerca, ésta cercanía resulta tan “lejana” como que el propio Jesús dice, no sólo que no sabremos el día de su venida, sino más explícitamente que VENDRÁ CUANDO NO LO PENSEMOS ASÍ.

Por tanto, también vosotros estad preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora que no pensáis” (Mateo 44).

Esta realidad nos lleva a considerar su consejo claro y contundente de su mensaje en el Sermón del Monte de los Olivos:

“Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo” Mateo 24:12-13 (LBLA – destacado nuestro)

Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” Mateo 24:22 (LBLA – destacado nuestros)

Por tanto, velad, porque no sabéis en qué día vuestro Señor viene (…) Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre” Mateo 24:42, 44 (LBLA – destacado nuestro)

En consejo es:

A. Perseverar en el amor, es decir, no dejar que se enfríe (Mateo 24:22)
B. Por más esfuerzos que hagamos, si no fuera por la intervención divina NADIE se salvaría (Mateo 24:22). Es decir, a TODOS se nos enfriaría el AMOR.
C. Velar y estar preparados (Mateo 24:42,44)

¿Cuál crees que es la relación directa entre “velar” y/o “estar preparados” y el enfriamiento del amor?

Abre tu Biblia en Mateo 22:37-39

“Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE. Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO

Sólo existe una forma de velad y permanecer en Cristo para que no se enfríe el amor: AMANDO por FE en JESÚS. Teniendo en cuenta que el Amor se fortalece con el conocimiento y la relación (de aquí la importancia del estudio de la Biblia y la relación directa con Jesús en nuestra intimidad más profunda).

5. Llevar la Cruz

Sobre “llevar la Cruz” leer el siguiente comentario:

https://escuelasabatica.wordpress.com/2008/01/02/1-un-panorama-del-discipulado/ (epígrafe 4, titulado “Miércoles: Los requisitos del discipulado“)

Jesús pidió varias veces que no se difundiera que Él era el Cristo sencillamente porque conocía los tiempos en los que las cosas debían suceder. Tenía una misión que cumplir, y cumplidos los plazos, dichos acontecimientos ocurrirían. Él sabía que la difusión de la verdad sobre su persona implicaría su muerte, por tanto la difusión debía hacerse de manera que dicha muerte no llegara ni antes ni después del tiempo establecido por Dios.

5. Género y discipulado

In 2008 1er Trimestre on enero 29 , 2008 at 1:26 pm

Versículos de estudio propuestos para esta semana: Marcos 5:25-34; Lucas 1:26-38; 8:1-3; 10:38-42; Juan 4:4-30


1. Hágase conmigo

El episodio de la aparición del ángel Gabriel a María, anunciándole que daría a luz al Hijo de Dios por intervención divina, a través del Espíritu Santo, no deja de representar la misma secuencia que hemos explicado como imprescindible para el discipulado.

1. Se asombran ante su presencia, intervención y amor:

Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto, puesto que soy virgen?Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso lo santo que nacerá será llamado Hijo de Dios.Y he aquí, tu parienta Elisabet en su vejez también ha concebido un hijo; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril. Porque ninguna cosa será imposible para Dios” Lucas 1:34-37 (LBLA – destacado nuestro)

2. Se reconocen pecadores y no aptos para estar ante Él.

Pero ella se turbó mucho por estas palabras, y se preguntaba qué clase de saludo sería éste” Lucas 1:29 (LBLA – destacado nuestro)

3. Aceptan humildemente el “llamado” para seguirle y muestras disposición.

Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia” Lucas 1:38 (LBLA – destacado nuestro)

Evidentemente esta secuencia ocurre ante un llamado de Dios Padre y no concretamente de Jesús (para su discipulado), sin embargo, el paralelismo nos muestra que la actitud del ser humano ante el llamado de Jesús es exactamente el mismo que ante el llamado que Dios ha hecho a sus hijos a lo largo de la historia en el pasado, y hoy en el presente.

María es un ejemplo, en este episodio, de una “sierva del Señor”, así como los doce discípulos lo fueron de Jesús (Jehová que Salva).


2. Seguidoras femeninas de Jesús

Veamos qué dice Lucas 8:1-3

Y poco después, El comenzó a recorrer las ciudades y aldeas, proclamando y anunciando las buenas nuevas del reino de Dios; con El iban los doce, y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios, y Juana, mujer de Chuza, mayordomo de Herodes, y Susana, y muchas otras que de sus bienes personales contribuían al sostenimiento de ellos” (LBLA – destacado nuestro)

Si bien es cierto que no sólo las “otras muchas mujeresservían a Jesús, sino también las que habían sido sanadas, como es el caso de Magdalena (esto nos los confirma Mateo 27:55-56 y Marcos 15:39-41), no es menos cierto que dichas mujeres eran “discípulas” y/o “seguidoras (al igual que el resto de discípulos que seguían a Jesús en la predicación del evangelio).

Existen muchos textos bíblicos del cual se desprende esta idea:

Y más y más creyentes en el Señor, multitud de hombres y de mujeres, se añadían constantemente al número de ellos (los apóstoles)” Hechos 5:14 (LBLA – destacado y paréntesis nuestro)

Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba las buenas nuevas del reino de Dios y el nombre de Cristo Jesús, se bautizaban, tanto hombres como mujeres” Hechos 8:12 (LBL – destacdo nuestro)

Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido. No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús. Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa” Gálatas 3:27-29 (LBLA – destacado nuestro).

Si había mujeres que acompañaban a Jesús “proclamando y anunciando las buenas nuevas” (Lucas 8:1-3), si en Cristo “no hay hombre ni mujer” (Gálatas 3:27-29), si el bautismo se hace sobre ambos (Hechos 8:12), si ambos por fe son salvos, y ambos son “incluídos entre los apóstoles” (Hechos 5:14) considerándoles discípulos de Cristo. Si Cristo mando a TODOS sus discípulos a predicar las buenas nuevas, la pregunta fundamental al respceto, que aún hoy se hace la Iglesia sin atrverse a tomar posición alguna, es: ¿No tienen las mujeres el mismo derecho e incluso deber cristiano de ofrecer ministerios pastorales sin distinción entre los hombres?.

Desde el momento en el que Cristo reconoce a las mujeres como “discípulas” y seguidoras suyas para la salvación. Debemos reconocer tanto sus ministerios (sin distinción alguna) y su sacerdocio que forma parte del “sacerdocio universal” de TODOS los creyentes.

Sin embargo, la cultura pasada, y su lastre a la actual, aún impiden (o más bien se resisten), a reconocer este derecho y deber cristiano de poder ejercer un ministerio pastoral en favor de la humanidad tal como Cristo enseño tanto a mujeres como a hombres (lo que no implica que en el futuro la Iglesia evolucione en estas consideraciones).


3. “Si tocare su manto”

Esta historia, conocida por todos, pero ahora estudiada en relación al discipulado, nos enseña que si bien es cierto que no se dice nada sobre qué ocurrió posteriormente a la sanación (es decir, si se transformó finalmente en una discípula de Jesús), los estados sentidos por esta mujer muestran los “requisitos” indispensables para transformarse en disípula de Jesús (fe, asombro, reconocimiento y humildad. Lo único que desconocemos es su disposición después del sanamiento).

Este pasaje también tiene sus sinópticos. Y dichos sinópticos nos permiten tener una comprensión más completa del acontecimiento. Veamos quenos dicen:

Mateo 9:20-22
Y he aquí, una mujer que había estado sufriendo de flujo de sangre por doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; pues decía para sí: Si tan sólo toco su manto, sanaré. Pero Jesús, volviéndose y viéndola, dijo: Hija, ten ánimo, tu fe te ha sanado. Y al instante la mujer quedó sana“. Mateo 9:20-22 (LBLA – destacado nuestro)

Marcos 5:25-34
Y una mujer que había tenido flujo de sangre por doce años, y había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía sin provecho alguno, sino que al contrario, había empeorado; cuando oyó hablar de Jesús, se llegó a El por detrás entre la multitud y tocó su manto. Porque decía: Si tan sólo toco sus ropas, sanaré. Al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su aflicción. Y enseguida Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de El, volviéndose entre la gente, dijo: ¿Quién ha tocado mi ropa? Y sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te oprime, y dices: “¿Quién me ha tocado?” Pero El miraba a su alrededor para ver a la mujer que le había tocado. Entonces la mujer, temerosa y temblando, dándose cuenta de lo que le había sucedido, vino y se postró delante de El y le dijo toda la verdad. Y Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción” (LBLA – destacado nuestro)

Lucas 8:34-48
Y una mujer que había tenido un flujo de sangre por doce años y que había gastado en médicos todo cuanto tenía y no podía ser curada por nadie, se acercó a Jesús por detrás y tocó el borde de su manto, y al instante cesó el flujo de su sangre. Y Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Mientras todos lo negaban, Pedro dijo, y los que con él estaban: Maestro, las multitudes te aprietan y te oprimen. Pero Jesús dijo: Alguien me tocó, porque me di cuenta que de mí había salido poder. Al ver la mujer que ella no había pasado inadvertida, se acercó temblando, y cayendo delante de El, declaró en presencia de todo el pueblo la razón por la cual le había tocado, y cómo al instante había sido sanada. Y El le dijo: Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz” (LBLA – destacado nuestro)

Nuevamente los sinópticos nos muestran detalles muy interesantes. Los resumimos a continuación:

1º. La mujer tuvo fe antes de acercarse a Jesús (“pues decía para sí: Si tan sólo toco su manto, sanaré” Mateo 9:20-22)

2º. La mujer tuvo fe sólo por oir hablar de Jesúscuando oyó hablar de Jesús, se llegó a El por detrás entre la multitud y tocó su manto” (Marcos 5:25-34)

3º. La mujer manifestó humildad, reconociendo su “pecado” y “temor” (reverencia) ante Jesús “se acercó temblando, y cayendo delante de El, declaró en presencia de todo el pueblo la razón por la cual le había tocado” (Lucas 8:34-48). Tened en cuenta que la mujer era ritualmente impura a causa de su enfermedad (Lv 15.25-27), y no debía tocar a nadie, de ahí su confesión incluso ante todo el pueblo presente.

4º. El sanamiento técnicamente hablando, lo hace Jesús no la fe (“Alguien me tocó, porque me di cuenta que de mí había salido poder” (Lucas 8:34-48). En otras palabras, la sanación fue a través de la fe por Jesús. Dado que toda manifestación de fe es atendida por Jesús, es correcto decir “tu fe te ha sanado o salvado“. Pero este pasaje aclara que no hay nada “en el hombre” que pueda sanar o salvar, sino el poder de Jesús.

Como ya hemos comentado arriba, la mujer manifestó fe, reconocimiento de su “pecado”, humildad y disposición a acpetar lo que Jesús tenía para ofrecerle. No conocemos su relación posteior con Jesús, pero nada nos indica que no se haya transformado en una discípula de Cristo.


4. Turbada con muchas cosas

El texto en cuestión dice lo siguiente:

Mientras iban ellos de camino, El entró en cierta aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Y ella tenía una hermana que se llamaba María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Pero Marta se preocupaba con todos los preparativos; y acercándose a El, le dijo: Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo el Señor, le dijo: Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada“. Lucas 10:38-42

Este texto permite muchas interpretaciones (y muchos errores), por un lado porque no tenemos más información que la que hemos citado y segundo porque el contexto nos es muy “familiar” (nunca mejor dicho) para cada uno de nosotros, preponderando nuestros prejuicios.

Algunos utilizan este texto como pretexto para tener “la casa desordenada“, otros para replicarle a sus mujeres sus preocupaciones caseras, otros para no atender como es debido a las visitas, etc. Nada de todas estas interpretaciones “caseras” forman parte del texto y contexto en cuestión.

Un análisis posible, basado en el texto, es el siguiente:

1º. Marta se queja de su situación.
“Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude”. Esto indica que Marta no estaba a gusto con su tarea. Más que servir a Jesús, estaba sirviendo a sus “obligaciones”. Esto es una cuestión subjetiva pero real. Quizá si Marta realizaba las mismas tareas (físicas) pero con un “espíritu” de servicio a Jesús, y no a “sus obligaciones”, entonces, muy probablemente no se hubiese quejado.

2º. Jesús responde a la queja de Marta, que incluye un perjuicio de María

El texto anticipa que Marta estaba “preocupada” (la preocupación es un aspecto psicológico, no está realacionado directamente con la “ocupación“, taera física). Si bien la queja de Marta incluye sus “tareas”, Jesús le dice que esta “preocupada y molesta“. El problema no son las tareas en sí misas, sino su forma de percibirlas y vivirlas. Evidentemente Marta no estaba viviendo el mismo espíritu que María. Además, la queja de Marta incluye un perjuicio para María, dado que le estaba pidiendo a Jesús que le ayudara, lo que implicaba que María debía dejar de vivir ese estado que Jesús define como “una cosa sóla es necesaria” (…) “la cual no le será quitada“. Evidentemente no era justo que por la “preocupación o molestia” de Marta, María tenga que sufrir dicho perjuicio.

Por tanto, el problema no eran las tareas de Marta, sino su “espíritu”, ánimo o intención al hacer las cosas que hacía, quejándose de su “desgracia”, impidiéndo sentir la compañía y servicio a Jesús e impidiendo que su hermana pueda disfrutar de ese momento.

3º. ¿Podemos invertir la historia?

Sólo como fin didácticos, para comprender mejor nuestra interpretación del hecho podemos invertir la historia y sacar conclusiones.

Imaginemos que ahora es María la que, a pesar de estar sentada a los pies de Jesús, se siente impaciente, preocupada y molesta porque Marta, su hermana, no para de ir de aquí para allá sirviendo a Jesús. Entonces, se queja a Jesús diciéndole:

Señor, ¿no te importa que mi hermana vaya de aquí para allá? Dile, pues, que se siente”

¿Qué crees que le respondería Jesús? Jesús le respondería:

“María, María, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y Marta ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada”

No es la tarea en sí misma, ni el estar sentado físicamente a los pies de Jesús, sino que es la actitud que expresada psicológica la que impide en muchas ocasiones que disfrutemos de Jesús.

Evidemtemente las tareas de Marta le agobiaban e impedía disfrutar de Jesús, mientras que la sentada de María a los pipes de Jesús muestra su actitud psicológica de “discípula”. Pero la historia podría cambiarse y tener sentido de la misma manera.


5. La mujer junto al pozo

A Jesús no le imporataba el “que dirán” mientras mantenía la conversación con esta mujer. En el diálogo, Jesús se va revelando a la Mujer. Y lo hace, nuevamente, a través de un milagro cuando desvela cosas de su vida que Él no debía conocer

porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad. La mujer le dijo: Señor, me parece que tú eres profeta“. Juan 4:18-19 (LBLA – destacado nuestro)

La respuesta fue muy clara, aunque con duas. Al final de la conversación la mujer, aunque probablemente convencida, transmite lo que descubrió a otros:

Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo lo que yo he hecho. ¿No será éste el Cristo?” Juan 4:29(LBLA – destacado nuestro)

En esta historia, nos falta una humillación (reconocimiento explícito de Jesús como el Hijo de Dios), reconocimiento de su estado pecador, y disposición para seguirle. Sin embargo, Jesús sembró en su corazón la verdad que posteriormente podría tener sus furtos.