Reflexiones Cristianas

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1. La naturaleza de Dios: La base de la expiación

In 2008 4to Trimestre on septiembre 29 , 2008 at 12:09 pm

Versículos de estudio, propuestos por l autor, para esta semana: Salmo 139:1-4; Isaías 46:10; Juan 1:4; Romanos 5:8; 8:37-39; 1 Juan 5:11, 12.


1. Introducción

Este nuevo y último trimestre del año estudiaremos la doctrina de la salvación (que en términos teológicos se denomina soteriología).

El autor que propone dicho estudio se llama Ángel Manuel Rodríguez, nacido en Puerto Rico y actual Director del Instituto de Investigaciones Bíblicas (Ver algunos documentos del instituto en español PULSANDO AQUI) en las oficinas centrales de la Asociación General, en Silver Springs, Maryland, Estados Unidos de Norteamérica.

Esta semana comenzamos con “La naturaleza de Dios” como base o principio esencial de la salvación. A continuación el desarrollo del análisis correspondiente.

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8. La intensidad de su caminar

In 2008 2do Trimestre on mayo 21 , 2008 at 1:27 pm

NOTA IMPORTANTE:

Estimados lectores,

Si alguno no entiende completamente nuestros comentarios, no está de acuerdo parcial o completamente con ellos, o bien considera que no son claros del todo, no dejen de escribirnos, de enviar vuestros comentarios o de solicitar aclaración. Nuestra idea es AYUDAR, y no oscurecer en el estudio de la Biblia. Aprovechemos estas vías de comunicación, y no dejemos dudas en nuestra mente innecesariamente. Todos los seres humanos somos falibles, y reconocemos anticipadamente que podemos equivocarnos con nuestros comentarios y expresión de ideas, en cuyo caso, haríamos la rectificación correspondiente actualizando los mismos o incorporando notas aclaratorias.

Aprovechamos también para deciros que ya hemos superado la media de 5000 visitas mensuales, y estamos agradecidos a Dios por este ministerio. Esperamos, sinceramente, ser de ayuda a vuestros estudios.

Atentamente,

Equipo ESW
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E-mail: escuelasabaticaiasd@gmail.com

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Versículos de estudio propuestos por el autor para esta semana: Mateo 4:4; Lucas 2:40; 6:12; Juan 4:34; Juan 17; 1 Juan 2:6

1. Los primeros años (Luc. 2:40)

Dice el autor (Roy Adams):

Si suponemos, por nuestra propia experiencia, que la estabilidad y la fortaleza que vemos en Jesús durante su ministerio público no se materializó de la noche a la mañana, ni surgió de una experiencia superficial, tenemos que llegar a la conclusión, otra vez por nuestra propia experiencia, de que ellas surgieron de un intenso caminar con Dios” Día Domingo, pág. 59

Es cierto que nuestra experiencia puede ayudarnos a “intuir” algo respecto de aquellos primeros años de la vida de Jesús, sin embargo, tanto nuestra experiencia como nuestra intuición nos son fuente lo suficientemente fidedigna como para estipular conclusiones bíblicas y reales.

Ahora bien, tal como comenta el autor, existe en Lucas 2:39-52 algunos versículos que nos ayudan a comprender, sin necesidad de especulación, cómo fueron aquellos primeros años de la vida de Jesús.

Repasa nuestro comentario de la semana pasada “El enigma de su conducta“, epígrafe 1 ¿Abandonar al os padres?, y fíjate cómo todo el acontecimiento descrito era guardado en el corazón de María, una madre “orgullosa” de ver cómo su hijo crecía en Dios.

Así es, el primer y último versículo de este acontecimiento son suficientes para comprender que sus primeros años fueron de íntima comunión con Dios (sin necesidad de acudir a nuestra experiencia o intuición).

Y el niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre El (…) Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres” Lucas 2:40 y 52 (LBLA – destacado nuestro)

Esto es todo lo que sabemos de su niñez (al margen de su nacimiento, que por cierto también era atesorado por María en su corazón, y que ya hemos citado la semana pasada: Lucas 2:18-19). Y esto es suficiente para comprender que en su niñez, Jesús, crecía y se fortalecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los Hombres. Sólo en comunión permanente con Dios un niño/niña puede crecer en gracia y sabiduría.

2. El comienzo de su ministerio (Mateo 4:4)

Dice el autor que:

Pero, la razón explícita para esta excursión en el desierto era ser probado (Mateo 4:1; comparar con Lucas 4:2). El tentador estaba cerca, para aprovechar la oportunidad” Día Lunes pág. 60 (destacado nuestro)

La razón explícita para la excursión en el desierto no fue para ser probado como declara el autor, sino más bien para ayunar y estar en comunión con su Padre. Y así lo hizo durante 40 días, hasta que Satanás aprovechó su hambre para tentarle. Lee en nuestro comentario “La jaula del pájaro“, el epígrafe “3. ¿Fue Jesús impulsado por el Espíritu para ser tentado?” (allí explicamos con más detalle, analizando los sinópticos, nuestra declaración anterior).

La enseñanza más importante de la defensa de Jesús, radica en su conocimiento de las Escrituras, de su Padre, y el uso prácticamente exclusivo de las Escrituras como “inmunización” frente a la tentación. No fue su inteligencia, ni su capacidad retórica, ni una fuerza “humana especial“, fue su cercanía al Padre a través de las Escrituras, el ayuno y/o la oración. El “escrito está” tiene poder para hacer frente a las tentaciones más intensas que Satanás pueda acechar contra el hombre.

3. En su vida de oración (Lucas 6:12)

Jesús salió de la experiencia en el desierto en el poder del Espíritu Santo:

Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu, y las nuevas acerca de El se divulgaron por toda aquella comarca” Lucas 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

El autor nos propone varios textos donde vemos a un Jesús que se tomó tiempo para orar:

Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar; y al anochecer, estaba allí solo.” Mateo 14:23 (LBLA – destacado nuestro)

En esos días El se fue al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios.” Lucas 6:12 (LBLA – destacado nuestro)

Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti, por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado” Juan 17:1-2 (LBLA – destacado nuestro)

Levantándose muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, salió, y se fue a un lugar solitario, y allí oraba” Marcos 1:35 (LBLA – destacado nuestro)

Dice el autor que:

Lucas 6:12 nos informa que Jesús pasó la noche entera en oración en la falda de un monte inmediatamente antes de seleccionar a los doce discípulos, aparentemente de entre un grupo mayor de seguidores (ver Lucas 6:13). Antes de su caminata sorprendente sobre el lago, él había tomado tiempo para un período de intensa comunicación con su Padre. Y, durante la semana de la Pasión, al enfrentar la cruz, Jesús ofreció una intensa oración de súplica en favor de sus discípulos inmediatos y por su pueblo hasta el fin del tiempo” Día Martes página. 63.

No hay duda de que los registros bíblicos muestran la clara NECESIDAD del cristiano de estudiar y comprender las Escrituras (Ej, Jesús en el desierto), y comunicarse con Dios a través de la oración. Ambas son dos caras de una misma moneda, las dos caras de la relación personal, íntima y continua con Dios.

4. Intensidad para la misión (Juan 4:34)

Mientras tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis. Los discípulos entonces se decían entre sí: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra” Juan 4:31-34 (LBLA – destacado nuestro).

Jesús vino al mundo con una misión clara “glorificar al Padre” (Juan 17:4), “salvar al hombre” (Juan 3:16) y/o “deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8).

Respecto del porqué de las obras de Jesús (como el caso de la mujer en Samaria citada por el autor) lee “La maravilla de su obra“, epígrafe 3. ¿Qué clase de hombre hace estas obras, cómo y porqué?“.

La idea principal es que la “glorificación del Padre“, la “salvación del hombre” y el “deshacer las obras del diabloson todas una misma obra que Jesús vino a hacer a la Tierra. Si recuerdas la temática del trimestre pasado, sobre el discipulado, hemos aprendido que las obras de Jesús asombraban al hombre permitiendo el reconocimiento del pecado (la gloria de Dios), que a su vez nos llevaba al arrepentimiento o humillación, y a la disponibilidad de estar a su servicio. Es así como las obras de Jesús tenían una relación directa con nuestra fe, y ésta con la salvación para la gloria del Padre. Jesús vino a cumplir esta misión, y lo hizo por cada uno de nosotros, por eso dirá en Juan:

Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera. Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera“. Juan 17:4-5 (LBLA – destacado nuestro)


5. Nuestro propio caminar con Dios (1 Juan 2:6)

El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo” 1 Juan 2:6 (LBLA – destacado nuestro)

¿Qué significa “debe andar como Él anduvo” en 1 Juan 2:6? ¿Qué significa “permanecer en Él

5.1 El contexto histórico y gnóstico en tiempos de Juan

Citamos, del Comentario exegético devocional a toda la biblia de Matthew Henry, en las pág. 171-172:

Para mejor entender esta epístola es conveniente conocer la doctrina de los gnósticos (del gr. gnósis, conocimiento), pues éstos son los falsos maestros, los “anticristos” (2:18, 19) que Juan tiene aquí en mente. Sus principios doctrinales pueden reducirse a tres: 1) El saber (gnosis) es superior a la fe (gr. pístis) sencilla de los creyentes comunes; 2) El sentido alegórico de la Escritura es más importante que el literal y sólo puede ser entendido por una élite de iniciados, esto es, poseedores de una iluminación especial; 3) La materia es mala, pero moralmente neutra. No ha sido creada por Dios, como ningún otro mal de este mundo. De aquí se derivan consecuencias importantes de carácter práctico, tanto como doctrinal, tenidas en cuenta por Juan en la defensa que, contra los gnósticos, hace de la fe cristiana. Las consecuencias de mayor relieve de dicha enseñanza sobre la maldad óntica de la materia, juntamente con su amoralidad, son: (A) La Encarnación del Hijo de Dios es imposible, pues repugna que la Deidad se una a un cuerpo material; el cuerpo de Cristo no era real, sino aparente (Docetismo); V. 4:1-6 contra este error. (B) Lo que interesa es tener la luz del conocimiento, no la virtud de la conducta. Véase contra esto 1:5 y ss., entre otros lugares. (C) Como la materia no guarda relación con la moral, no es pecado lo que se hace mediante el cuerpo. Contra esto, advierte Juan (3:3-10) que todo lo que va contra la ley de Dios es pecado” (destacado nuestro)

Esta cita es suficiente como descripción sintética del contexto que rodeaba a Juan, y que tenía en mente cuando escribía dicha espístola.

5.2. El contexto más inmediato del texto (Juan 2:1-6)

Dado que no podemos extendernos demasiado en un análisis completo del libro de Juan (recomendamos los siguientes artículos “Los gnósticos, ¿quiénes son?, ¿qué creen?, ¿de dónde vienen?” y http://es.wikipedia.org/wiki/Gnosticismo), reproducimos a continuación el contexto más inmediato del texto, para su análisis.

Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. En esto sabemos que estamos en El. El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo” 1 Juan 2:1-6 (LBLA – destacado nuestro)

Teniendo en cuenta que los gnósticos, eran dualistas (es decir tenían una concepción distinta y separada para el cuerpo y el espíritu, malo-bueno), permitiéndose la libertad de cometer las mayores perversiones justificando la maldad del cuerpo, pero sin que ésta “afecte al espíritu”; y que además, decían tener el conocimiento de Dios en ellos, a través de la iniciación (un método superior a la fe), es más fácil comprender las palabras de Juan en estos versículos.

Por cuestión de tiempo, haremos una paráfrasis de lo que Juan pudo haber querido decir en el texto, teniendo en cuenta el contexto que hemos descrito.

os escribo estas cosas para que no pequéis como lo hacen los gnósticos que con la excusa de la maldad del cuerpo cometen las mayores perversiones sin reconocer el mal de esta costumbre y pensamiento. Pero si alguno peca o comete alguna perversión, tenemos un Abogado, Jesucristo, que es propiciación de vuestros pecados y del mundo entero. La manera de saber si realmente le conocéis, es cumpliendo sus mandatos, y no a través de una supuesta iniciación o conocimiento especial y superior a la fe. Si realmente quieres saber si conoces a Jesús debéis fijaros si cumplís con sus mandatos y enseñanzas. No justifiquéis vuestros conocimientos de Dios en filosofías o presuntos conocimientos iniciáticos, porque nada tienen que ver con Dios ni con su verdad. Por eso el que DICE que le conoce, pero no guarda sus mandatos o palabras es mentiroso (que nadie os engañe, nadie que practica el pecado puede ser y permanecer en Dios). Sin embargo, si guardáis sus palabras, vuestro conocimiento sobre Dios se perfecciona, es decir, se hace más completo. De esta manera es como podéis saber si estáis en Él, andando en la fe, el amor y la obediencia, tal como él anduvo, y no en la “gnosis” o “conocimiento especial” supuestamente más importante que la fe, el amor al pecado en el cuerpo y la desobediencia a sus palabras (todo esto propio del gnosticismo herético que vemos a nuestro alrededor)“.

5.3. A modo de conclusión

Existen dos posturas opuestas dentro de la Iglesia, y equivocadas teológicamente, que piensan que Jesús o la Biblia dicen, por un lado que debemos ser IMPECABLES (santificación completa de la “carne” o del “carácter” en la Tierra) porque sino no podemos permanecer en Dios, y por otro, que PODEMOS PECAR LIBREMENTE porque nuestro Abogado ya pagó por todos nuestros pecados. Ambas están equivocadas, y ponen sus especulaciones o prejuicios personales por encima de las Escrituras.

Ni Juan, ni la Biblia hablan NUNCA de la IMPECABILIDAD, por el contrario Juan dice que “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros” (1 Juan 1:10 – LBLA), dado que en Eclesiastés 7:20 se nos dice que “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga el bien y nunca peque“, y en Proverbios 20:9 ya se nos decía, “¿Quién puede decir:«Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado»?“. Cualquiera que diga que no tiene pecado alguno, o que no hace mal ninguno, o que limpió su corazón totalmente, es MENTIROSO, y lo que es aún peor, hace mentiroso a Dios quién ha declarado que esto no es posible. No es posible, ni bíblica, la santificación completa de la carne (cuerpo) de pecado o del carácter pecaminoso (mente) del hombre, antes de que Cristo regrese por segunda vez y nos transforme completamente.

Pero tampoco en la Biblia, JAMÁS, se nos INVITA A PECAR, o se nos da LICENCIA LIBRE para ello. Por eso Juan dice, “os escribo estas cosas para que no pequéis” (1 Juan 2:1) o “El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo” (1 Juan 2:6). Y por eso también en Romanos 6:11-14, entre otros tantos textos, se nos dice que, “Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia“.

Se ha visto que gran parte de la vida del cristiano depende en gran medida de la relación que éste tenga con el pecado. Bíblicamente sólo podemos y debemos decir que:

1) Dios ha enviado “entre nosotros” a un modelo de hombre, igual a ti y a mi, al que debemos imitar. Nos envió un ejemplo de “religión” (re ligare, es decir, de restauración o reconexión de la relación entre el hombre y Dios). Jesús es el IDEAL al que todo sincero cristiano debe tener como meta, como modelo, como ejemplo de ser humano.

2) Dios, además, envió un SALVADOR, y no sólo un modelo o ejemplo para el Hombre. Y mientras el sincero cristiano tiene como IDEAL a Jesús, Él mismo suple todas tus incapacidades y defectos. Es decir, que con una FE PERMANENTE es posible permanecer en Él, y andar como Él anduvo, porque Él ES lo que nos falta (el “puente” capaz de unir al hombre con Dios).

3) Si mientras tienes como foco o meta a Jesús como IDEAL de Hombre y además lo reconoces como tu SALVADOR personal, y sin embargo caes o pecas en el andar de la vida en comunión con Dios, tienes un ABOGADO que te perdona si reconoces que has pecado, es decir, si reconoces que eres pecador, tal como Dios ha declarado en la Biblia respecto de la naturaleza del Hombre, y no mientes haciéndole también a Él mentiroso.

Un cristiano sincero JAMÁS buscará excusas o maneras de interpretar la Biblia, ni para pecar, ni para presentarse impecable ante los demás o ante Dios. Ninguna de las dos actitudes son propias de un sincero o genuino cristiano.

En pocas palabras, la propia actitud de creer que puedes ser impecable o que puedes pecar libremente te convierte, bíblicamente, en un pecador inaccesible para la GRACIA divina, porque declaras con dicha actitud, de una u otra manera, que NO NECESITAS VERDADERAMENTE DE DIOS. He aquí el gran problema de estas posturas anti-bíblicas, y he aquí la razón por la que Juan escribe contra dichas herejías de su tiempo.

¡¡¡IMPORTANTE!!!
La gracia y el perdón de Dios sólo alcanza al que se reconoce pecador y tiene a JESÚS 1) como EJEMPLO y MODELO del Hombre al que desea llegar, y 2) como Dios en el que espera salvación
. Decir más, quizá, implique imponer especulaciones o fuentes extra bíblicas.

4. Jacob y Raquel: trabajo de amor

In 2007 3er Trimestre on julio 26 , 2007 at 3:27 pm

Yugo desigual o “Yunta dispareja”

Repasemos y reflexionemos sobre los versículo (LBLA) que tienen relación directa con el tema que propone el autor de Escuela Sabática, “casarse dentro de la fe”, tanto en el AT como en el NT.


Y aconteció que cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas, y tomaron para sí mujeres de entre todas las que les gustaban. Entonces el SEÑOR dijo: No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre, porque ciertamente él es carne. Serán, pues, sus días ciento veinte años. Y había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres y ellas les dieron a luz hijos. Estos son los héroes de la antigüedad, hombres de renombre. Y el SEÑOR vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal.” (Génesis 6:1-5)

Reflexión: La verdad es que este versículo no dice mucho en relación al “yugo desigual”, y tampoco especifica demasiado. Lo único que se puede deducir es que justo antes del diluvio, cuando el pensamiento y corazón de los seres humanos era de continuo al mal (hacer siempre el mal) los hijos de Dios tomaban hijas de los hombres, y esto no era del agrado de Dios declarando “porque ciertamente él es carne”.


Y Abraham dijo a su siervo, el más viejo de su casa, que era mayordomo de todo lo que poseía: Te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y te haré jurar por el SEÑOR, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás mujer para mi hijo de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito; sino que irás a mi tierra y a mis parientes, y tomarás mujer para mi hijo Isaac. Y el siervo le dijo: Tal vez la mujer no quiera seguirme a esta tierra. ¿Debo volver y llevar a tu hijo a la tierra de donde viniste? Y Abraham le dijo: Guárdate de llevar allá a mi hijo. El SEÑOR, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra donde nací, y que me habló y me juró, diciendo: “A tu descendencia daré esta tierra”, El mandará su ángel delante de ti, y tomarás de allí mujer para mi hijo. Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre de este mi juramento; sólo que no lleves allá a mi hijo.” (Génesis 24:2-8)

Reflexión: ¿Por qué Abraham no quería tomar una esposa cananea para Isaac?El matrimonio entre miembros de la propia tribu o de grupos más o menos emparentados (endogamia), ha sido una costumbre corriente en muchas sociedades. Entre los israelitas, esta práctica estaba reforzada por el deseo de preservar a la comunidad de la contaminación religiosa” (Ver Gen. 24:4 nota al pié de la VRV95).

Existen algunos puntos importantes de reflexión a tener en cuenta. En el AT, y la cultura hebraica, la contaminación religiosa y física estaban íntimamente ligadas. Es por ello que se determinan procedimientos no sólo frente a la contaminación alimenticia y sexual o corporal, sino también en los ritos del santuarios terrenal, etc. El hecho de que para realizar el juramento Abraham coloque las manos de Eliezer cerca de su órgano genital podría estar relacionado íntimamente con el significado del origen y transmisión de la vida.

Por tanto existe una razón FÍSICA, relacionada con la NO CONTAMINACIÓN espiritual como argumento de peso para que Abraham y su descendencia practiquen la endogamia.


Y llamó Isaac a Jacob, lo bendijo y le ordenó, diciendo: No tomarás mujer de entre las hijas de Canaán. Levántate, ve a Padán-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre; y toma de allí mujer de entre las hijas de Labán, hermano de tu madre. Y el Dios Todopoderoso te bendiga, te haga fecundo y te multiplique, para que llegues a ser multitud de pueblos. Y te dé también la bendición de Abraham, a ti y a tu descendencia contigo, para que tomes posesión de la tierra de tus peregrinaciones, la que Dios dio a Abraham.” (Génesis 28:1-4)

Reflexión: Al igual que Abraham, Isaac hace lo mismo con su hijo Jacob.


No sembrarás tu viña con dos clases de semilla, no sea que todo el fruto de la semilla que hayas sembrado y el producto de la viña queden inservibles. No ararás con buey y asno juntos. No vestirás ropa de material mezclado de lana y lino. Te harás borlas en las cuatro puntas del manto con que te cubras..” (Deuteronomio 22:9-12)

Reflexión: Es en este versículo donde encontramos la raíz del término “yugo desigual” o lo que sería literalmente “yunta dispareja” (arar con buey y asno juntos). El significado connotado de la yunta dispareja queda reflejada también en la primera parte de estos versículo con la siembrae de la viña con DOS CLASES DE SEMILLAS, el resultado es “no sea que todo el fruto de la semilla que hayas sembrado y el producto de la viña queden inservibles”. El problema principal de la “yunta dispareja” o del “yugo desigual” está en el peligro de echar a perder todo lo “bueno” de esa mezcla/relación.


No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas? ¿O qué armonía tiene Cristo con Belial? ¿O qué tiene en común un creyente con un incrédulo? ¿O qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos? Porque nosotros somos el templo del Dios vivo, como Dios dijo:
HABITARE EN ELLOS, Y ANDARE ENTRE ELLOS;
Y SERE SU DIOS, Y ELLOS SERAN MI PUEBLO.
Por tanto, SALID DE EN MEDIO DE ELLOS Y APARTAOS, dice el Señor;
Y NO TOQUEIS LO INMUNDO,
y yo os recibiré. Y yo seré para vosotros padre,
y vosotros seréis para mí hijos e hijas,
dice el Señor Todopoderoso.
” (2 Corintios 6:14-18)

Reflexión: Así, después de ver el valor de la contaminación físico/espiritual de la descendencia de Abraham, que justificaba la endogamia, y de comprender el origen del significado connotado de la palabra “yugo desigual”, nos encontramos con el único texto del NT que menciona el “yugo desigual“.

Ahora bien, es importante que veamos en el texto el verdadero significado que Pablo coloca al “yugo desigual”.

El “yugo desigual”, según Pablo, implica que un creyente (seguidor de Jesús) se una a un incrédulo, y la comparativa es la siguiente:

Yugo desigual

* La palabra Belial que significa INÚTIL, NO PROVECHOSO (del hebreo beli•yá•, inútil, de belí, no, y ya•`ál, ser provechoso) aparece sólo una vez en las Escrituras. Sin embargo en los primeros escritos cristianos, Belial era identificado como el ángel de confusión, lujuria y deseo, creado después de Lucifer. Paradójicamente, y sin fundamento Bíblico, hay quienes consideran a Belial como el padre de Lucifer y el ángel que lo impulsó a la rebelión contra Yahvé, siendo el primero de los ángeles caídos en ser expulsado.


Conclusión final

Cuando vemos el versículo de 2 Corintios 6:14-18 en la tabla, podemos visualizar con mayor claridad la DISPARIDAD ESPIRITUAL de la que Pablo está hablando.

Uno puede ver fácilmente la diferencia entre la complementariedad que Dios esperaba que tuviera el matrimonio (tal como hemos visto en la lección de Adán y Eva antes de la caída) con la disparidad producida por un “yugo desigual” del tipo “Cristo/Belial” que prácticamente sin lugar a dudas produciría un DESPERDICIO, tal como menciona Deuteronomio 22:9-12.

Hoy en día no tenemos la necesidad de preservar un pueblo físico descendientes de la genealogía de Abraham dado que Cristo vino para que los del “olivo silvestre” puedan ser “injertados en el buen olivo” (Romanos 11:17-24). Por este motivo el énfasis del “yugo desigual” se relaciona con la complementariedad o igualdad ESPIRITUAL. Y desde este punto de vista, NADIE que adora a Beliel en la iniquidad y en las tinieblas puede CONVIVIR o UNIRSE a quien tiene a Cristo en su corazón. Esto es literalmente imposible.

Por tanto y como conclusión final, hoy al igual que en la época de Pablo, existirá una “yunta disparejasiempre que un seguidor de Cristo se una a un seguidor del mal.


Otros temas de reflexión:

1. En Génesis 31:13 Dios le recuerda a Jacob su voto de Génesis 28:20-22. Dios ya le había bendecido enormemente, ahora Jacob debía demostrar que “Jehová era su Dios” (Vers. 21)

2. Jacob tuvo 12 hijos, pero algo especial habría de acontecer con el más pequeño, ¿porqué? Lee Génesis 30:22