Reflexiones Cristianas

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8. De la insensatez a la fe: El apóstol Pedro

In 2008 3er Trimestre on agosto 22 , 2008 at 5:52 pm

Esta semana hemos decidido reproducir la reflexión de Lilia P. Arraya, quien publicó su comentario sobre la escuela sabática de esta semana en Spectrum Magazine 16 al 22 de agosto, 2008 en el siguiente vínculo .

En esta lección titulada “De la Insensatez a la Fe: el apóstol Pedro”, lo cual habla de transformación, me siento invitada a recorrer diferentes rutas y paisajes. Viajemos.

Nuestro mapa de viaje nos muestra diferentes lugares. Vamos a explorar dos de ellos:

  • La transformación de Simón en Pedro.
  • El lugar de las emociones en la vida cristiana.

Comienzo mi exploración reflexionando sobre la transformación de Simón en Pedro. Al comienzo de la lección se pone énfasis en la emotividad de Pedro y se la vincula con sus “muchas equivocaciones”. Se afirma que “las emociones son una parte importante de la vida cristiana, pero no la más importante”, y que “lo que sentimos no es la prueba final de qué es la verdad”. Estas declaraciones forman parte de la tradicional actitud de la iglesia de desvalorizar las emociones y de privilegiar la racionalidad. ¡Es como si se dijera que el hemisferio izquierdo del cerebro es más importante que el derecho!

Me gusta pensar, sin embargo, que el apóstol no pudo llegar a ser Pedro sin antes ser Simón, el pescador impulsivo y emotivo. ¡Sólo Simón podía llegar a ser el apóstol Pedro!

Esta lectura me permite vislumbrarme como una totalidad, y descubrir la transformación que es posible en mí cuando acepto y reconozco mis sombras además de mis luces. Sólo cuando reconozco mi debilidad, mi fragilidad, puedo desear iniciar un camino de crecimiento, y también puedo ser tolerante con las debilidades que veo en los demás. Soy intolerante cuando me creo superior a los demás, y sólo puedo sentirme superior cuando dejo de ver mi humanidad.

Al comienzo aparece el carácter decidido, impulsivo y presto a la acción de Simón, que está dispuesto a dejar su casa y su trabajo para seguir a Jesús, el Maestro itinerante. Al final de la historia de la pasión de Cristo, Pedro está dispuesto a hacer prevalecer sus razones, incluso con la fuerza. Su impulsividad permanece, como cuando corta la oreja del siervo del centurión. Y sus miedos no lo abandonan después de su transformación, lo que lo hizo objeto de la crítica de Pablo, que lo llamó “hipócrita” (Gál. 2:11-14).

Pedro es, al mismo tiempo, ingenuo y temeroso, así como honesto, hasta llegar al arrepentimiento más sincero (Mateo 26:75). Es apasionado, perceptivo, con un alto sentido de justicia (según sus esquemas), orgulloso y humilde a la vez.

Podríamos decir que siempre hubo polos marcados en la personalidad de Pedro: expresa gran fe y al instante ha sucumbido ante la duda (Luc. 22:31-33, 54-62). Una de las cosas que más amo de la Biblia es la sinceridad con la que se manifiestan los testimonios de vida. Nos muestra tal como somos, humanos, sin idealizarnos.

Un día Simón se encontró con Jesús. Todo encuentro implica un proceso y una transformación. Hay un proverbio que dice que cuando el alumno está listo, el maestro llega. Y ¿qué es estar listo? Creo que es, simplemente, abrirse a una búsqueda. Algunos confunden estar listos con ser intachables, entonces ¿para qué necesitan un maestro?

El camino de la transformación es el recorrido desde lo conocido a lo nuevo. Es un proceso de vaciamiento. Un vaciamiento de nuestras máscaras, de nuestras conductas repetidas. Einstein decía que la locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes.

Pedro comienza un camino de transformación a pesar de que no logra comprender a cabalidad la misión de Jesús. Hay gente que se pasa la vida tratando de comprender algo para iniciar su camino. Él, aunque no entiende, siente que seguir a Jesús es algo importante. ¡Vaya si no será importante darle lugar a la intuición y al sentimiento!

Con respecto al lugar de las emociones en la vida cristiana, éstas son importantes y tienen el mismo lugar que en todos los seres humanos: “Son activaciones físicas que se desencadenan en nosotros como respuesta a algo, interrumpiendo el flujo normal de nuestra conducta. Las emociones básicas son: alegría, afecto, miedo, ira, tristeza.”

Entiendo que Dios nos hizo completos e integrados, con dos hemisferios cerebrales que comandan la racionalidad y las emociones, respectivamente; entonces no entiendo esto de poner en supremacía un aspecto sobre el otro. Somos integración y armonía. Y cuando este equilibrio se rompe, hay enfermedad, dolor, desorientación.

El gran tema, creo, no es lo que sentimos, sino lo que hacemos con lo que sentimos. Es sumamente sanador y facilitador de los vínculos poder reconocer, sentir y expresar nuestras propias emociones. Ser conscientes de cómo nos sentimos. Porque si no nos comprendemos a nosotros mismos, o no reconocemos lo que nos pasa, es muy difícil poder comprender al otro.

Si decimos que es saludable poder reconocer, sentir y expresar nuestras propias emociones, y que esto equivale a comunicarnos bien con nosotros mismos, esto implicará que la emoción se integra a un esquema mucho más complejo que la pura sensación.

Las emociones conforman nuestros sentimientos y éstos nuestra afectividad, y ésta a su vez determina cómo nos sentimos y cómo actuamos. Por otro lado, en las emociones hay distintos planos. Generalmente las emociones responden a lecturas de la realidad. O sea que estamos hablando de tres planos: nivel emocional, nivel racional, nivel conductual.

El problema de Pedro no eran sus emociones, su emotividad, sino cómo miraba la realidad, los lentes con los que juzgaba, el conjunto de creencias sobre las cuales construyó sus conductas. ¡Cuántos hoy, por amor a la causa, no sólo cortan orejas, sino que segregan a otros por la ilusión de una verdad dogmática!

Por otro lado, cuando Pedro prometió dar su vida por Cristo, no mintió. Ustedes me dirán, pero negó tres veces a Jesús. Sí, es verdad, pero creo que no mintió, porque cuando Pedro respondió a Jesús, lo hizo desde lo que veía como su intención y su ideal. Tampoco creo que fue orgulloso, porque pienso que conocía sus limitaciones y su propia humanidad, pero respondió desde su comprensión de lo que debería ser. ¡Cuántas veces el miramos como deberíamos ser nos dificulta percibir lo que realmente somos! . . . Y vamos por la vida actuando de una forma que contradice lo que afirmamos. Es parte de nuestra humanidad.

Y Pedro era humano. Y el Señor lo amó. Y Pedro sirvió al Maestro, a pesar de su humana debilidad; ¿de qué otra manera podría haberlo hecho? ¡Servimos a Dios desde lo que somos, y tal como somos!

En mi caso, he aprendido a no empeñarme sólo en los resultados, sino que valorizo los procesos. Ya padecí vivir mi vida buscando resultados que siempre son insuficientes; hoy me entrego al trazado de metas y al placer de crecer, aunque muchas veces me equivoque, porque eso también es parte del crecimiento.

Lilia Pamela Arraya vive en Argentina, es Psicóloga formada en la Universidad Adventista del Plata.

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7. El apóstol Juan

In 2008 3er Trimestre on agosto 15 , 2008 at 12:51 pm

Esta semana hemos decidido reproducir la reflexión de Sigve Tonstad, quien publicó su comentario sobre la escuela sabática de esta semana en Spectrum Magazine 9 al 15 de agosto, 2008 en el siguiente vínculo

Comentario sobre la Lección de la Escuela sabática para la semana del 9 al 15 de agosto, 2008

(Traducido por Carlos Enrique Espinosa)

Se ha dicho que Juan tiene una visión diferente de la esperanza cristiana que los otros escritores del Nuevo Testamento. En tanto que los demás escritores proyectan la esperanza del creyente hacia el futuro, Juan ve que la esperanza se hace real en el presente. En 1936 C. H. Dodd afirma que la escatología de Juan es una escatología “realizada”. Más tarde amplió su planteo en un libro titulado La Interpretación del Cuarto Evangelio (1953). Sostiene que el foco de la esperanza del creyente debe estar en el presente y no en el futuro. El cumplimiento final ha de venir por la fe en Jesús y no, como en el escenario escatológico del resto del Nuevo Testamento, en el regreso de Jesús. Una vez más, de acuerdo con la escatología realizada tanto de Dodd como de Bultmann, se hace hincapié en el hecho de que Jesús ha venido y no en que él vendrá otra vez.

Es innegable que Juan tiene mucho que decir sobre el cumplimiento en el presente y sobre lo definitivo de la decisión de una persona en el presente. Por ejemplo el juicio, en el Evangelio de Juan, tiene lugar en el momento en que una persona se encuentra cara a cara con la revelación de Dios en Jesús, y se lleva a cabo en el presente (Juan 9:35-41; 12:47-48). Pero la idea de que el significado de la esperanza en Juan es mejor entendido como “escatología realizada”, no es sostenible.

Pensemos por un momento en la promesa de Jesús del discurso de despedida a sus discípulos:

“No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas. Si no fuera así, os lo hubiera dicho. Voy, pues, a preparar lugar para vosotros, y cuando lo haya hecho vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:1-3).

En este texto, Jesús conserva todos los elementos que son sublimados en el paradigma de la escatología realizada. Temporalmente, Jesús habla de un punto en el tiempo futuro, asegurando a sus discípulos, que ya estaban entristecidos por la perspectiva de la partida de Jesús, que “vendré otra vez y os tomaré a mí hmismo”. En lo referente al espacio o lugar, Jesús dice que (1) va a otro lugar; (2) volverá donde ellos están, y (3) llevará donde él está a los creyentes que lo esperan.

Este verso no es una excepción, no es una isla solitaria en el mar de la omnipresente “escatología realizada” de Juan, por así decirlo. De hecho, los parámetros espaciales de la misión de Jesús, en ninguna parte son más sustancialmente destacados que en el Evangelio según San Juan.

”Estaré con vosotros por un poco de tiempo y, a continuación, voy al que me envió” (Juan 7:33).

”Jesús, sabiendo que el Padre había entregado todas las cosas en sus manos, y que él había venido de Dios y volvía a Dios . . .” (Juan 13:1).

”Simón Pedro le dijo: ‘Señor, dónde vas?’ Jesús respondió: “Donde yo voy, no puedes seguirme ahora; pero me seguirás después” (Juan 13:36).

”Y ustedes saben el camino hacia el lugar donde voy” (Juan 14:4).

”Ahora voy al que me envió, pero ninguno de ustedes me pregunta, ‘¿Dónde vas?’” (Juan 16:5).

”. . . acerca de la justicia, porque voy al Padre y ya no me verán” (Juan 16:10).

“Así que ahora os acongojáis, pero os veré de nuevo, y vuestros corazones se regocijarán, y nadie tendrá una alegría como la vuestra” (Juan 16:22).

”Vine del Padre y entré en el mundo; de nuevo, estoy dejando el mundo y voy al Padre” (Juan 16:28).

Estos ejemplos no agotan lo que Juan dice al respecto, pero serán suficientes para el propósito presente. El tema central de estos textos no es el “interior” mundo de la fe (de la “escatología realizada”), sino el mundo “exterior” de la esperanza. Hay ambigüedad en algunos versos, como la ambigüedad de que Jesús “va” a morir y que “se va” al Padre, pero en el hecho de que “va” al Padre predomina el sentido objetivo, físico, de volver al Padre. El fin de esta historia aún no ha llegado, y no llegará hasta que Jesús regrese. En este sentido, el punto final de la historia en el Evangelio de Juan es igual que el final en los Evangelios sinópticos o en el Libro del Apocalipsis, “estar con él donde él está, y ver su gloria” (Juan 17:24 ).

Según algunos estudiosos, se hizo necesario sublimar los parámetros temporales y espaciales de los cristianos porque la demora del retorno de Jesús estaba costando caro. En Juan, sin embargo, no existe tal sublimación. El remedio de Juan en el período de transición no consiste en decir que la esperanza del creyente ya se ha cumplido, sino más bien en instar a los creyentes a perseverar siguiendo a Jesús, esperando el cumplimiento futuro. En efecto, el Evangelio de Juan termina con esta nota.

Pedro volvió y vio al discípulo a quien Jesús amaba siguiéndolos; él era el que se había reclinado junto a Jesús en la cena y había dicho: ‘Señor, quién es el que te va a traicionar?’ Cuando Pedro lo vio, dijo a Jesús: ‘Señor, ¿qué pasará con él?’ Jesús le dijo: ‘Si es mi voluntad que permanezca hasta que yo venga, ¿qué a ti? ¡Sígueme tú!” (Juan 21:20-22).

En este texto, el creyente tiene una esperanza que aún no se ha cumplido, y no se cumplirá “hasta que yo venga”, como dice la respuesta de Jesús a Pedro. En el ínterin, Pedro debe seguir a Jesús sin mirar a la derecha ni a la izquierda, ni si otras personas parecen tener un mejor trato o no.

Las epístolas de Juan resuenan con el mismo mensaje que su Evangelio. “Amados, somos hijos de Dios ahora, y lo que seremos todavía no ha sido revelado. Lo que sí sabemos es esto: cuando él se ponga de manifiesto, vamos a ser como él, porque le veremos tal como él es” (1 Juan 3:2). Al igual que en el Evangelio, nos encontramos con una fuerte e inequívoca afirmación de la condición del creyente en el presente. Algo se ha cumplido, en efecto: “Somos los hijos de Dios”. Pero la esperanza del creyente, enfáticamente, no ha sido realizada en el presente; aún no, no ahora: “lo que seremos todavía no ha sido revelado”. Espera un cumplimiento futuro. Sólo “cuando él se ponga de manifiesto”, considerado como una experiencia que no llegará a un pleno desenlace en el presente, “vamos a ser como él”; sólo entonces lo veremos “tal como él es”.

Juan es un agente de esperanza como ninguno. Él se destaca como un agente de la esperanza realizada, pero es igualmente una sobria voz que insiste en que aún no hemos llegado; todavía no estamos allí. “Y esto es lo que él nos ha prometido, la vida eterna” (1 Juan 2:25), obtenida ahora, claro que sí, y, sin embargo, todavía no.

Sigve Tonstad es profesor asistente de Religión y de Estudios Bíblicos en la Escuela de Religión de la Universidad de Loma Linda.

6. El Salvador compasivo

In 2008 3er Trimestre on agosto 7 , 2008 at 12:53 pm

Versículos de estudio para esta semana, propuestos por el autor de ES: Juan 1:14; Juan 3; Juan 4; Juan 9:1-7; Efesios 4:32; 1 Juan 2:12

1. Alcanzando las masas (Mateo 4:23-25 y Lucas 6:17-19)

Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas y proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se extendió su fama por toda Siria; y traían a El todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos; y El los sanaba.Y le siguieron grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordán” Mateo 4:25 (LBLA – destacado nuestro)

“Descendió con ellos y se detuvo en un lugar llano; y había una gran multitud de sus discípulos, y una gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, que habían ido para oírle y para ser sanados de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos eran curados. Y toda la multitud procuraba tocarle, porque de El salía un poder que a todos sanaba” Lucas 6:17-19 (destacado nuestro)

En el siguiente mapa hemos marcado las zonas geográficas descritas en estos pasajes para que se visualice la extensión de la “fama” y ministerio de Jesús. El mapa se corresponde con la “Palestina” de la época de Jesús. Cuando en Mateo 4:25 se dice que se “extendió su fama por toda Siria”, muy probablemente se refiera a toda la “Palestina” de su época. De todas formas, la descripción abarca en extensión, prácticamente a toda ella.

Fuente: Mapas Bíblicos

Los tres motivos por los cuales la gente se acercaba a Jesús, según el propio contexto de los versículos que expresan la extensión de su ministerio, fueron:

1. Para sanación de todo tipo de dolencias y enfermedades (ejemplos: endemoniados, epilépticos y paralíticos que buscaban sanación).
2. Para oírle.
3. Para tocarle y recibir sanación de su poder.

No sólo atendía las necesidades físicas (enfermedades y dolencias), sino también las intelectuales y espirituales, dado que se especifica que algunos iban a “oírle“. En pocas palabras, Jesús SANABA y SALVABA atendiendo las necesidades humanas.

2. Alcanzándome a MÍ

Su toque personal (día lunes), su perdón (día martes), su presencia (día miércoles) y sus enseñanzas (día jueves) son algunas de las formas como Jesús te ha alcansado a ti y a cada uno de nosotros.

Los siguientes textos bíblicos son claves para comprender la esencia del cristianismo:

A) Su toque personal: “Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera” Mateo 11:28-30 (LBLA – destacado nuestro)

Reflexión: Jesús pide que el Hombre se acerque a él, y promete no sólo “no echarle fuera” (Juan 6:37), sino entregar descanso al alma. El término “cansados” (kopiao) se refiere al agotamiento físico, aquel trabajo duro, corporal que requiere grandes esfuerzos. El término “cargados” (phortizo) se refiere a llevar cargas como las que llevan los animales o barcos. Sin embargo, no debemos olvidar que Jesús está utilizando una metáfora. El signo más evidente es que nos ofrece descanso para NUESTRAS ALMAS. Es otras palabras, Jesús está llamando a todos aquellos que se sienten cansados del agotamiento intelectual en la búsqueda de la verdad o de la fatiga que produce el buscar la razón de la existencia. Aquellos que padecen “ansiedad espiritual”, y que en dicha búsqueda han pretendido encontrar respuesta “cargando”, o incluso, sobrecargándose con ceremonias religiosas, leyes o normas autoimpuestas que jamás ofrecerán el descanso que Él ofrece. Sólo hace falta una cosa para probar su descanso, comprender que Él es necesario y suficiente para descansar.

B) El perdón: “Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación” Lucas 11:4 (LBLA – destacado nuestro)

Reflexión: “a todos los que nos deben“, según el comentario de la VRV 95, es una “expresión usada comúnmente en la cultura hebrea, con el significado de culpas o pecados cometidos (cf. Mt 18:23-25)“. Por otro lado es fácilmente comprensible, dado que la frase comienza pidiendo perdón por “nuestros pecado”, por tanto la deuda de aquellos otros debe necesariamente tener relación con ésta. Un cristiano sabe que cuando en secreto pide perdón a Dios por sus pecados, tiene un deber moral de perdonar a sus hermanos las deudas que éstos hayan contraído para consigo. Pero no sólo pide perdón, sino que solicita la capacidad para no volver a “endeudarse”. Dice en Lucas “y no nos metas en tentación“, que podría traducirse como “prueba”. La palabra en griego para “tentación” es peirasmos. El comentario de la VRV 95 a Mateo 6:13 dice: “No nos metas en tentación: Se pide a Dios que nos libre de aquella prueba o tentación que ponga en peligro nuestra fidelidad a él“.

C) Su presencia: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” Juan 1:14 (LBLA – destacado nuestro)

Reflexión: Este versículo tienen un gran significado. En primer lugar se reconoce la encarnación de Dios o naturaleza humana de Jesús. La palabra “Verbo” (logos) no sólo significa “palabra”, “discurso”, “mandato”, “orden”, “enseñanzas”, y una gran cantidad de significados en este sentido, sino que también era la expresión griega para referirse a su dios (logos), un dios universal, cósmico e impersonal. Es como si Juan les estuviera diciendo “Aquel logos/Dios (así ellos sabían a qué se refería) se encarnó en Jesús”. En segundo lugar, dice que “habitó entre nosotros“. La palabra “habitar” (skenoo) significa “fijar su tabernáculo” o “tienda de campaña”. Tal como dice el comentario de la VRV 95 “Se alude así a la presencia de Dios en medio de su pueblo, en el Tabernáculo o santuario del Antiguo Testameno (cf. Ex. 40.34; Ap. 21.3)“. La expresión “gracia y verdad”, pueden traducirse como “amor y fidelidad”. En pocas palabras, Dios habitó entre nosotros, tal como lo hacía en el antiguo tabernáculo judío. Pero ahora, en lugar de hacerlo en un lugar físico (madera, oro, etc…), lo hizo en un lugar “vivo” y semejante a nosotros: en la carne o propia naturaleza humana. Esto permitió que así como él accedió a nosotros, AHORA nosotros podamos acceder a él, entrando al santuario celestial, frente a su misma presencia, sin ninguna intermediación más que su misma persona (Hebreos 10:18-20)


D) Sus enseñanzas: “Todo esto habló Jesús en parábolas a las multitudes, y nada les hablaba sin parábola, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta, cuando dijo: ABRIRE MI BOCA EN PARABOLAS; HABLARE DE COSAS OCULTAS DESDE LA FUNDACION DEL MUNDO” Mateo 13:33-35 (LBLA – destacado nuestro)

Reflexión: Según la versión griega (LXX), Mateo está citando a Salmos 78:2, cuando dice: “En parábolas abriré mi boca; hablaré proverbios de la antigüedad“. Dicho Salmo fue escrito por Asaf, que según 2 Crónicas 29:30, era vidente o profeta. Por tanto, debemos aceptar que Jesús no sólo habló en parábolas como método para llevar las verdades espirituales a todos los hombres, sino que en sí mismo, dicho método es una prueba más de su mesianismo profetizado.

3. Conclusión final

Jesús alcanzó al hombre extendiendo su mensaje por todo el mundo (antiguo y actual): 1) ofreciendo un verdadero descanso al alma; 2) perdonándonos y consecuentemente, enseñándonos a perdonar; 3) Habitando entre nosotros y con nosotros, permitiéndonos tener acceso directo a la presencia de Dios; y 4) enseñándonos con el método profetizado de las parábolas para comprender verdades que sólo se acceden con la honestidad moral e intelectual de reconocer nuestra necesidad del Dios que hemos perdido y que vela por nuestra salvación.

5. Mateo 10: Jesús y sus discípulos

In 2008 3er Trimestre on julio 29 , 2008 at 10:03 am

Versículos propuestos para el estudio de esta semana: Levítico 25:8-54; Mateo 10; Juan 10:10

1. El reino de los cielos se ha acercado (Mateo 10:7)

Gary Krause, autor de este folleto de Escuela Sabática, comprende acertadamente el significado del “reino de los cielos“, cuando dice que:

El Reino de los cielos era ahora. Ahora la gente podía ver a Jesús, escuchar sus palabras, y aprender los principios sobre los cuales se basan la salvación y el cielo. Ahora podía aprender a seguir su ejemplo de cómo vivir. Ahora podían ver cómo operaban los principios del gobierno de Dios en el vida real. Ahora ellos podían elegir llegara ser parte de ese Reino. Ahora podían recibir las promesas del Espíritu Santo, de la victoria sobre el pecado, de la esperanza de la vida eterna” Domingo, 27 de julio Pág. 36

1.1. ¿Porqué y cómo se “acercó el reino”?

Leyendo el contexto de Mateo 10:7, nos damos cuenta de que Jesús escogiendo a doce discípulos les dio instrucciones (Mateo 10:5) de ir “a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Vers. 6) predicándoles “El reino de los cielos se ha acercado“.

En otras palabras, los doce debían presentarse ante los judíos que no le reconocían como el Mesías, al igual que lo hizo Jesús mismo (Mateo 15:24), con el mensaje de que el Reino de los cielos se había acercado. Evidentemente, el mensaje del evangelio fue entregado “tanto para judíos como griegos” (Hechos 14:1; Hechos 18:4; Hechos 19:10, 17; Hechos 20:21; Romanos 3:9; 1 Corintios 1:24; 1 Corintios 12:13), pero los judíos eran quienes, en este contexto, esperaban la venida del Mesías y quienes se habían perdido en su propia sabiduría y orgullo. La comprensión del evangelio por parte de estas “ovejas perdidas” era una de las primeras “fases” de la predicación al mundo entero.

Ovejas perdidas ha venido a ser mi pueblo; sus pastores las han descarriado, haciéndolas vagar por los montes; han andado de monte en collado y han olvidado su lugar de descanso” Jeremías 50:6 (LBLA – destacado nuestro)

Ya hemos visto, en lecciones anteriores, que el mensaje de Juan el Bautista era el del “arrepentimiento” (“cambiar la manera de pensar” o “conversión“), “porque el reino de los cielos se ha acercado“, decía el Bautista (Mateo 3:2). Después que Juan fue encarcelado, fue el propio Jesús quien predicaba el evangelio del reino de Dios diciendo “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio” (Marcos 1:14).

Los judíos sabían que había de llegar un reino que jamás sería destruido.

En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reino, y él permanecerá para siempre” Daniel 2:44 (LBLA – destacado nuestro)

Lucas nos dice que dicho reino será entregado al Hijo del Altísimo, y que “no tendrá fin“.

Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” Lucas 1:32-33 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, los Judíos eran los primeros que debían comprender con claridad que aquel reino indestructible vendría de la mano del Mesías, y que éste era Jesús, quien ahora estaba entre ellos. Por eso, y bajo esta interpretación bíblica, Jesús claramente les explicará QUÉ, o más bien QUIÉN, es el reino de Dios.

Habiéndole preguntado los fariseos cuándo vendría el reino de Dios, Jesús les respondió, y dijo: El reino de Dios no viene con señales visibles, ni dirán: “¡Mirad, aquí está!” o: “¡Allí está!” Porque he aquí, el reino de Dios entre vosotros está” Lucas 17:20-21 (LBLA – destacado nuestro)

En pocas palabras, la salvación ofrecida en la persona de Jesús representa el reino de Dios acercándose al Hombre.

2. Jesús advierte a los discípulos (Mateo 10:16)

La advertencia de Jesús fue la siguiente:

Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas” Mateo 10:16

Para comprenderla debemos leer el contexto de dicha advertencia y procurar enlazar las figuras utilizadas con el consejo propiamente dicho que sigue a continuación. Leyendo el contexto y los sinópticos, por tanto, podemos comprender el contexto en el que se encuentra dicha advertencia. Los discípulos…:

1. Serían entregados en los tribunales y azotados en las sinagogas (Mateo 10:17; Marcos 13:9; Lucas 21:12)
2. Serían llevados ante los gobernantes y reyes por causa de Cristo (Mateo 10:18; Marcos 13:9; Lucas 21:12)
3. No debían preocuparse por lo que decir porque el Espíritu de Dios les dirá qué decir (Mateo 10:19-20; Marcos 13:11; Lucas 21:14-15)
4. El evangelio debía predicarse a todas las naciones (Marcos:13:10)
5. Entre vosotros, habrá enemistades familiares que llegarían a la muerte entre padres e hijos (Mateo 10:21; Marcos 13:12; Lucas 21:16)
6. Serían odiados por causa de su nombre (Mateo 10:22; Marcos 13:13; Lucas 21:17)
7. … pero el que persevere hasta el fin, será salvo (Mateo 10:22; Marcos 13:13; Lucas 21:18)
8. Cuando sean perseguidos debían huir a otras ciudades… (Mateo 10:23)
9. “… no terminaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre” (Mateo 10:23)

En pocas palabras, entre la persecución, el odio, las traiciones y la propia muerte (¡incluso por parte de los propios familiares!), los discípulos debían SEGUIR PREDICANDO EL EVANGELIO confiando en Dios, perseverando y despreocuparse incluso de sus propias palabras.

Si como dice Marcos, el evangelio debía predicarse a todas las naciones, y según el contexto indicado la propia vida de lo discípulos estaba en juego, entonces podemos comprender la advertencia de Jesús.

Veamos a continuación las diferentes versiones del versículo, para luego concluir respecto de su posible interpretación contextual.

Pulsa sobre la tabla para verla más grande y legible
Fuente: http://www.biblegateway.com

Se podría decir que, bajo el contexto indicado, Jesús podría estar diciéndonos lo siguiente:

Mirad, soy consciente que os estoy enviando a una`boca de lobos´. Ellos (reyes, gobernantes e incluso algunos familiares), a quienes es necesario que entreguen también el mensaje del evangelio con vuestro testimonio, os perseguirán e incluso procurarán quitarles la vida. Pero el evangelio debe ser predicado a todas las naciones; por tanto, sed astutos como las serpientes (estad atentos, no os dejéis engañar, al más mínimo movimiento del enemigo si es necesario escondeos, actuad hábilmente cuando estéis en peligro), pero también sed inocentes o humildes como las palomas (no agredáis a vuestro enemigo, no intentéis hacer justicia por vuestra propia mano, permitid que Dios, y el Espíritu Santo os guíen, y confíen el Él, de lo contrario no estaréis dando testimonio)

3. Sanación y Salvación (Mateo 10:7-8)

Seguidamente al mensaje de “El reino de los cielos se ha acercado”, Jesús les dice a los discípulos:

Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia” Mateo 10:7-8 (LBLA – destacado nuestro)

En realidad, el sanar, resucitar, limpiar y expulsar, forman parte del “acercamiento del reino“. Cuando Jesús cogió las Escrituras e hizo suyas las palabras de Isaías 42:7; 49:9; 61:1-2 y 58:6, estaba no sólo diciendo que Él era el Mesías, sino que Él estaba acercando el reino de los cielos al Hombre, y su gracia se manifestaba, no sólo en la salvación, sino también en la salud.

De hecho una de las palabras griegas σωτηρια (soteria), se traduce tanto como salvación o salud. Según el Diccionario expositivo de palabras del antiguo y del nuevo testamento exhaustivo, de W.E. Vine, las dos primeras acepciones al término “salvación” se corresponde con la “liberación material” y “liberación espiritual“:

“1. soteria (σωτηρια, 4991), denota liberación, preservación, salvación. La salvación se usa en el NT: (a) de liberación material y temporal de peligros y aprehensión: (1) nacional (Lc. 1:69: “cuerno de salvación”, RV; RVR traduce “poderoso Salvador”; v. 71; Hch 7:25: “libertad”, RVR; RV: “salud”); (2) personal, como del mar (Hch 27:34: “salud”, RV, RVR); de la cárcel (Flp 1:19: “liberación”; RV: “salud”; del diluvio (Heb 11:7: “que su casa se salvase”, RV, RVR; VM: “la salvación de su casa”); (b) de la liberación espiritual y eterna concedida inmediatamente por Dios a aquellos que aceptan sus condiciones de arrepentimiento y fe en el Señor Jesús, en quien únicamente se puede obtener (…)”

4. Conclusión

El Reino de los cielos se acercó al Hombre cuando Jesús se encarnó e hizo accesible la salvación material y espiritual atendiendo TODAS las necesidades humanas (cumpliendo de esta manera, no bajo un poder humano o político, la función principal de su reino). Su atención espiritual y material fue, a la vez, la comisión que pidió cumplieran sus discípulos, en primer lugar a los Judíos (dado que eran quienes se habían perdido, y esperaban al Mesías), pero con extensión a todos los hombre (judíos y griegos). Para ello, los discípulos, debían ser “astutos como serpientes” e “inocentes o humildes como palomas” porque el peligro de su comisión ponía en riesgo no sólo sus vidas, sino la predicación del evangelio (incluido el testimonio hacia los “enemigos”).

Desde entonces dicho reino es una realidad PRESENTE para todo cristiano, teniendo al alcance de su mano la salvación por gracia a través de la fe en Jesús.

4. El Hijo de Dios entre nosotros

In 2008 3er Trimestre on julio 24 , 2008 at 12:05 pm

Esta semana hemos decidido reproducir la reflexión de Borge Schantz, quien publicó su comentario sobre la escuela sabática de esta semana en Spectrum Magazine Un comentario sobre la Lección de la Escuela sabática para la semana del 19 al 25 de julio, 2008en el siguiente vínculo (traducido por Enrique Espinosa).

3. Juan el Bautista: Prepara el camino para Jesús

In 2008 3er Trimestre on julio 17 , 2008 at 1:58 pm

extos de estudio para esta semana: Mateo 14:1-12; Lucas 1; Colosenses 2:8; Apocalipsis 14:6-12

1. Predicción de Juan el Bautista (predestinar Vs predeterminar)

¿Estaba Juan el Bautista predestinado y/o predeterminado para ser lo que fue?

Para responder a esta pregunta les ofrecemos un análisis general sobre la “predestinación y predeterminación” que hemos realizado hace algún tiempo: PULSE AQUÍ.

Una vez comprendido que Dios no “predetermina”, sino que “predestina para salvación”, y que dicha predestinación (voluntad divina) incluye la otra parte de voluntad humana, ofrecemos, a continuación, un texto que muestra cómo dichas voluntades (divina y humana) estaban unidas al llamado de Juan el Bautista.

1.1. Petición del sacerdote Zacarías, padre de Juan el Bautista

El primer argumento lo encontramos en Lucas 1:13 y 14.

Pero el ángel le dijo: No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y lo llamarás Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán por su nacimiento” Lucas 1:13-14 (LBLA – destacado nuestro)

Aunque no se especifica el contenido de la petición de Zacarías, resulta evidente que el hecho de que su mujer, Elisabet, daría a luz a Juan el Bautista responde en primera instancia a la voluntad de sus padres (petición que han encomendado a Dios), y que está relacionada, vinculada o utilizada, por la voluntad divina (ver versículos siguiente).

Porque él será grande delante del Señor; no beberá ni vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre. Y él hará volver a muchos de los hijos de Israel al Señor su Dios. E irá delante de El en el espíritu y poder de Elías PARA HACER VOLVER LOS CORAZONES DE LOS PADRES A LOS HIJOS, y a los desobedientes a la actitud de los justos, a fin de preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto” Lucas 1:15-17 (LBLA – destacado nuestro)


1.2. El niño crecía y se fortalecía, y Dios se manifiesta

El segundo argumento puede desprenderse de dos versículos concretos.

Y el niño crecía y se fortalecía en espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que apareció en público a Israel” Lucas 1:80 (LBLA – destacado nuestro)

durante el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando un bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados” Lucas 3:2-3 (LBLA – destacado nuestro)

Tanto el crecer, como el fortalecerse, y responder a la palabra de Dios, son acciones que contienen en sí misma la voluntad humana como respuesta en una dirección concreta. Evidentemente Juan podría haberse negado, o haber rechazado tanto su llamado como su voluntad de crecer y fortalecerse en espíritu.

Una muestra de libre albedrío en esta historia, puede encontrarse en la reacción de Zacarías frente al ángel Gabriel, cuando éste le comunica que su esposa dará a luz a Juan el Bautista, y Zacarías responde con desconfianza, quedando por ello mudo, hasta que todo acontezca.

Entonces Zacarías dijo al ángel: ¿Cómo podré saber esto? Porque yo soy anciano y mi mujer es de edad avanzada. Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy en la presencia de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte estas buenas nuevas. Y he aquí, te quedarás mudo, y no podrás hablar hasta el día en que todo esto acontezca, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su debido tiempo” Lucas 1:18-20 (LBLA – destacado nuestro)


1.3. Conclusión sobre la predestinación o predeterminación en Juan el Bautista

Teniendo en cuenta el contexto bíblico general sobre la predestinación y predeterminación, y el contexto específico de la historia de Juan el Bautista, no existe ningún tipo de evidencia que demuestre que Juan el Bautista estuviera “obligado” o “predeterminado” a seguir el llamamiento divino.

2. Juan el Bautista era el “Elías” esperado por los judíos

Elías, fue un profeta que vivió en tiempos del rey Acab (1 R 17-2 R 2). La creencia judía de la época consistía en esperar su regreso, que anunciaría la llegada del día del Señor (Mal 4.5-6).

He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día del SEÑOR, día grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición” (LBLA – destacado nuestro).

Esta idea judía era correcta, sin embargo, no sólo confundieron a Juan el Bautista con Jesús (Juan 7:40-41), sino que tampoco lo reconocieron, ni a Juan el Bautista, como el “Elías”, ni a Jesús como el Mesías (Mateo 17:10-12).

Es decir, el “Elías” que anunciaría la llegada del “día del Señor”, se cumplió en la persona de Juan el Bautista. Este hecho queda registrado en las Escrituras por las propias palabras de Jesús, quien clarifica toda esta confusión:

Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero? Y respondiendo El, dijo: Elías ciertamente viene, y restaurará todas las cosas; pero yo os digo que Elías ya vino y no lo reconocieron, sino que le hicieron todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre va a padecer a manos de ellos. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.” Mateo 17:10-12 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús, por tanto, identifica a Elías (aquel Profeta esperado por los Judías antes de la venida del Mesías) con Juan el Bautista y, mientras que Juan el Bautista anunciaba la venida del Hijo de Dios, los judíos rechazarían a uno y a otro. Por eso no es de extrañar que tanto Juan el Bautista (Mateo 14:1-12), como Jesús, terminaran sacrificados.

3. ¿Qué relación existe entre el mensaje de Elías, Juan el Bautista y el tercer ángel de Apocalipsis?

Lo cierto es que la Biblia hace una comparación directa entre “Elías” y Juan el Bautista, tal como ya hemos comentado en el epígrafe 2.

Lucas 1:17 lo dice explícitamente:

E irá (Juan el Bautista) delante de El en el espíritu y poder de Elías PARA HACER VOLVER LOS CORAZONES DE LOS PADRES A LOS HIJOS, y a los desobedientes a la actitud de los justos, a fin de preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto” Lucas 1:17 (LBLA – destacado nuestro. En mayúsculas la referencia a Mal 4.5-6)

El mensaje de Juan el Bautista para conseguir “volver los corazones de los padres a los hijos, y a los desobedientes a la actitud de los justos” era la predicación del “bautismo del arrepentimiento” (Lucas 3:3; Marcos 1:4-5) para perdón de los pecados (tal como dijera Isaías 40:3-5).

Tal como dice la VRV 95:

“De arrepentimiento: La palabra griega traducida aquí por arrepentimiento (metanoia), significa cambiar de actitud y convertirse a Dios” Nota al versículo Marcos 1:4 (destacado nuestro)

No existe duda respecto de la relación directa del mensaje de Elías y Juan el Bautista, ambos fueron LLAMADOS a predicar el arrepentimiento, un cambio de actitud, y en definitiva una verdadera conversión.

Ahora bien, ¿qué se dice sobre el mensaje del tercer ángel (Apocalipsis 14:6-13) y Juan el Bautista o Elías?

En realidad, todo el mensaje, en su conjunto, de los tres ángeles, es un llamado a honrar y alabar a Dios, quien juzgará al mundo” (vers. 6); reconocer a los dioses falsos que han enseñado a pecar y a desobedecer a Dios (Vers. 8), y abandonar la idolatría y no dejarse engañar por dichos dioses. De lo contrario el juicio caerá tambien sobre sus adoradores (vers. 9).

Dicho en términos positivos, los tres ángeles nos invitan, tal como dice la Biblia en Lenguaje Sencillo:

El pueblo de Dios debe aprender a soportar con fortaleza las dificultades y los sufrimientos. También debe obedecer los mandatos de Dios y seguir confiando en Jesús. Entonces oí una voz del cielo que me decía: “Escribe esto: “¡Dios bendecirá a los que de ahora en adelante mueran unidos al Señor Jesucristo!” “Y el Espíritu de Dios dice: “Así es, porque ellos descansarán de todos sus sufrimientos y dificultades, pues Dios los premiará por todo el bien que han hecho“. Apocalipsis 14:12-13 (BLS – destacado nuestro)

Por tanto, bíblicamente, no existe una relación directa entre Elías y Juan el Bautista con el mensaje de los tres ángeles (ni con el tercero específicamente), sino que su relación es indirecta, y se asemeja sólo en cuanto al contenido.

El problema de esta “relación” radica en deducir, apresuradamente, de que como Elías y Juan el Bautista fueron LLAMADOS, de la misma manera, aquellos tres ángeles se podrían corresponder con una institución o persona CONCRETA (con nombre y apellido), llamada para tal fin. En este sentido, podemos aceptar que el mensaje de los tres ángeles (en su conjunto) es un mensaje de reconciliación (al igual que el de Juan el Bautista y Elías), pero no podemos hacer una comparación directa, dado que, de hacerlo, podrían resultar desviaciones teológicas graves respecto del mensaje bíblico de Apocalipsis.

2. “Todas las cosas a todos los hombres”: Pablo predica al mundo

In 2008 3er Trimestre on julio 10 , 2008 at 12:55 pm

Versículos de estudio propuestos por el autor de Escuela Sabática para esta semana: Hechos 11:19-26; 13:16-42; 17:18-34

1. Se anima a Pablo para la misión

Al principio, Pablo trataba de juntarse con los demás discípulos de Cristo, pero la Biblia dice que estos le “temían (…) no creyendo que era discípulo“.

Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; y todos le temían, no creyendo que era discípulo. Pero Bernabé lo tomó y lo presentó a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino, y que El le había hablado, y cómo en Damasco había hablado con valor en el nombre de Jesús. Y estaba con ellos moviéndose libremente en Jerusalén, hablando con valor en el nombre del Señor” Hechos 9:26-28 (LBLA – destacado nuestro)

Repasando la historia de Saulo de Tarso, resulta comprensible que los discípulos dudaran de su discipulado. Aquel hombre, hacía poco, había presenciado el apedreamiento de Esteban (Hechos 7:58), además de haber sido un reconocido perseguidor de la Iglesia de Cristo.

Sin embargo, Bernabé, que era solidario (Hechos 4:36, 37), comprensivo (Hechos 9:26, 27), que poseía del espíritu de la exhortación (Hechos 11:23), confiable (Hechos 11:29, 30) y de influencia inspiradora (Hechos 11:25, 26) lo presentó a Pablo, y les explicó porqué también debía ser considerado apóstol de Jesucristo.

Esto permitió, tal como dice la Biblia, a Pablo “estar con ellos, moviéndose libremente en Jerusalén”, o como dice la VRV95 “Y estaba con ellos en Jerusalén; entraba y salía” (Hechos 9:28).

Sin embargo, Pablo deberá defender su ministerio en otras ocasiones (1 Corintios 9)

2. Todos para todos

Es precisamente, después de dicha defensa (1 Corintios 9:1-18) cuando Pablo manifiesta su “celo evangelizador” (según LBLA) en 1 Corintios 9:19-23

¿Cómo debemos interpretar el versículo 1 Corintios 9:22 en dicho contexto?

A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles; a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos” (LBLA – destacado nuestro)


2.1. Análisis del contexto

El versículo se encuentra en este contexto:

Porque aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a mayor número. A los judíos me hice como judío, para ganar a los judíos; a los que están bajo la ley, como bajo la ley (aunque yo no estoy bajo la ley) para ganar a los que están bajo la ley; a los que están sin ley, como sin ley (aunque no estoy sin la ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo) para ganar a los que están sin ley. A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles; a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos. Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe (otras versiones traducen “copartícipe” )de él” 1 Corintios 9:19-23 (LBLA – destacado nuestro)

El mensaje de Pablo es muy claro, y no requiere de grandes investigaciones para llegar a su correcta comprensión. Lo sintetizamos en la siguiente tabla.

La tabla nos permite visualizar los distintos destinos del evangelio (judíos, los que están bajo la ley, los que están sin ley, los débiles, etc… “todos”), un mismo método para llegar a ellos (hacerse como), y un mismo objetivo, ganarlos para la salvación.

La síntesis de dicha explicación se encuentra incluida en el primer y último versículos citados, es decir, 1 Corintios 9:19 y 23.

Porque aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a mayor número (…) Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe de él


2.2. Conclusión

La conclusión puede extraerse de estos dos versículo (19, 23), y lo expresamos de la siguiente manera.

Pablo siendo libre de todos, porque entre cristianos no existen poderes coactivos entre unos y otros (Mateo 20:25-26), se hace “esclavo” (siervo) de todos (judíos, los que están bajo la ley, los que están sin ley, los débiles, etc…), y lo hace PONIÉNDOSE EN SUS LUGARES (“como si fuera….“), para llevarlos a la salvación. Todo esto lo hace por amor del evangelio, y para poder sentirse copartícipe del mismo en la vida de cada una de dichas personas.

Por tanto, la clave está en la EMPATÍA, y que la RAE define como, “Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro” (destacado nuestro)

Pablo nos presenta, en estos versículo, la clave del método de predicación del evangelio de Cristo. Cristo se hizo hombre para salvarnos, y Pablo se “hace como el otro” para el mismo fin. Sin comprensión mental y afectiva, sin la capacidad de sentir como siente el otro, muy difícilmente el evangelio llegue a destino. Y la única forma de ser verdaderamente empáticos con el otro, es sirviendo, o en palabras de Pablo, haciéndonos esclavos de aquellos.

3. Un ejemplo de empatía mental y afectiva (Hechos 17:18-34)

En Hechos 17:18-34, tenemos un ejemplo de práctico del método paulino de evangelización.

En este caso, Pablo discute con algunos filósofos epicúreos y estoicos (Hechos 17:18), que eran las dos principales corrientes filosóficas y éticas de la época. Éstos le tildaban a Pablo de “palabrero” (charlatán) y “predicador de nuevos dioses” (Hechos 17:18). La razón principal, según el versículo, era porque Pablo predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección (Vers. 18)

3.1. Epicúreos y estoicos, problemas con la resurrección

El problema estaba principalmente con la RESURRECCIÓN.

Para los epicúreos:

La finalidad de la filosofía de Epicuro no era teórica, sino más bien práctica. Buscaba sobre todo a procurar el sosiego necesario para una vida feliz y placentera en la que los temores al destino, los dioses o la muerte quedaran definitivamente eliminados. Para ello se fundamentaba en una teoría del conocimiento empirista, en una física atomista inspirada en las doctrinas de Leucipo y Demócrito, y en una ética hedonista. (…) El hombre debía rechazar la enseñanza de miedos y supersticiones. No había motivo para temer a los dioses porque estos, si bien existen, no pueden relacionarse con nosotros ni para ayudar ni para castigar, y por tanto ni su temor ni su rezo o veneración posee utilidad práctica. La muerte tampoco puede temerse, porque siendo nada, no puede ser algo para nosotros: mientras vivimos no está presente y cuando está presente nosotros no estamos ya. El dolor y el mal se evitan fácilmente porque ningún tormento dura demasiado y cuanto más intenso es menos dura“. Epicureísmo. (2008, 31) de mayo. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 22:30, julio 9, 2008 from http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Epicure%C3%ADsmo&oldid=17821323 (destacado nuestro).

De esta manera, los epicúreos no aceptaban que la intervención divina pudiera atender las necesidades humanas (tal como predicaba Pablo, según la muerte y resurrección de Jesús).

Por su parte, los estoicos decían que:

La razón de los hombres se consideraba también parte integrante del logos divino e inmortal. La doctrina estoica que consideraba esencial cada persona como parte de Dios y miembro de una familia universal ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales, y preparar el camino para la propagación de una religión universal” (…) “La teología estoica es panteísta: no hay un Dios fuera de la naturaleza o del mundo; es el mismo mundo en su totalidad el que es divino, lo que justifica que la creencia en los dioses, pese a su heterogeneidad, sea universal“. Estoicismo. (2008, 24) de junio. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 22:31, julio 9, 2008 from http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Estoicismo&oldid=18362837. (destacado nuestro)

Esto les llevaba a creer en la inmortalidad del alma (adoptaban la filosofía de Heráclito del “eterno cambio” regido bajo la ley del logos universal) rechazando, a su vez, la posibilidad de la resurrección (desde este punto de vista esencialmente innecesaria).

Por tanto, epicúreos y estoicos tenían graves problemas filosóficos, teóricos y prácticos (es decir, toda una cosmovisión particular) para comprender y aceptar la muerte expiatoria de Cristo, su resurrección, y de la de sus seguidores. Es decir, eran incapaces de comprender a la divinidad atendiendo la necesidad primaria del hombre (la muerte), encarnándose como uno de ellos, muriendo y resucitando para ofrecer ayuda a todo creyente que quiera vida eterna (salvación).

3.2. El método paulino para llegar a los epicúreos y estoicos

Por lo antedicho, estos filósofos tomaron a Pablo y lo llevaron hasta el Areópago. La VRV 95 dice que el Areópago era un “término que significa colina de Ares (nombre griego del dios de la guerra, llamado Marte entre los romanos). En la colina de este nombre se reunía, en sus inicios, el consejo de Atenas; después, el nombre se aplicó al consejo mismo, que en tiempos de Pablo probablemente celebraba sus sesiones en un edificio junto a la plaza principal” (destacado nuestro).

Fíjense, sin embargo, que aunque dichos filósofos discutían con Pablo, parecen tener un verdadero interés por conocer aquellas “cosas extrañas” que Pablo enseñaba (sobre todo ver versículo 21), aunque sólo sea por la novedad o curiosidad del tema.

Lo tomaron y lo trajeron al Areópago, diciendo: —¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas?, pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto. (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oir algo nuevo.)” Hechos 17:19-21 (LBLA – destacado nuestro)

Es entonces, cuando Pablo les enseña y persuade de la siguiente manera.

1. Reconoce la religiosidad de los filósofos (Hechos 17:22). Aunque, también es posible pensar que Pablo está siendo irónico, dado que algunos traducen, en lugar de “religiosos”, “supersticiosos” (aunque, como dice la VRV 95, esto es muy poco probable).

2. Utilizó parte de sus declaracionesAl dios no conocido” (que se hallaba en uno de sus santuarios) como “evidencia” de su enseñanza (Vers. 23). Lo mismo haría Juan cuando habla de Jesús como el “logos“, que no era ni más ni menos que aquella fuerza cósmica universal que todo lo sostiene (es decir, el dios griego de la época).

3. Luego enseña que: A) Dios es creador de todas las cosas (Vers 24); B) Dios da vida y aliento a todas esas cosas (Vers 25); C) Reconoce el origen único y singular de la especie humana. Fíjense que de esta manera, Pablo está oponiéndose a la idea de un dios cósmico, inaccesible para el hombre y la idea del “eterno retorno” de los acontecimientos (Vers. 24-27)

4. Estas “nuevas” enseñanzas, para los filósofos, son además fundamentadas citando al poema “Fenómenos“, del poeta Arato (siglo III a.C.), cuando dice “Porque linaje suyo somos” (Vers. 28).

5. Entonces, Pablo sigue con la enseñanza diciendo que: A) Somos linaje de Dios; B) Y nos manda al arrepentimiento; C) Juzgará al mundo con justicia a través de Cristo (a quien designó), y acreditado por su resurrección. (Vers. 29-31)

Llegado a este punto, cuando los filósofos escucharon la enseñanza de la resurrección (recordad el epígrafe anterior) “unos se burlaban y otros decían `ya te oiremos acerca de esto otra vez´” (Vers. 32).

Es cuando Pablo los abandona (Vers. 33), pero dejando una semilla que trajo sus frutos, dado que Dionisio el areopagita y una mujer llamada Dámaris (y otros con ellos) CREYERON (Vers. 34).

3.3. Conclusión sobre el método paulino de evangelización

Pablo era conocedor de la filosofía y/o teología de sus oyentes. Sabía cuáles eran los puntos en común entre las enseñanzas de ellos y la suya. Utilizó dichos puntos para hacerles reflexionar sobre una verdad que ellos jamás podrían aceptar, salvo basada en sus correctas posturas, y consiguió que algunos de ellos comprendieran la verdad sobre la resurrección, y con ello, la aceptación de Jesús como el Hijo de Dios, y salvador del mundo.

1. Para un tiempo como este: El apóstol Pablo

In 2008 3er Trimestre on julio 3 , 2008 at 3:13 pm

Versículos propuestos por el autor para el estudio de esta semana: Hechos 9:1-9; 22:25-29; Romanos 7:19-25; 11:1; Filipenses 3:5; 2 Pedro 1:3-8

1. Los antecedentes de Pablo: Su familia, niñez, educación y juventud

Saulo de Tarso (posteriormente Pablo) era fariseo e hijo de fariseo (Hechos 23:6). Además era ciudadano romano por nacimiento (Hechos 22:25-28). Su madre era desconocida. Tenía al menos una hermana, que lo ayudó en Jerusalén, y algún sobrino (Hechos 23:16). Nació en Tarso y era benjamita, una de las 12 tribus de Israel (Hechos 22:3). Aprendió a hacer tiendas, y vendiéndolas sostenía su propio ministerio (Hechos 18:3).

Estudio con Gamaliel ( Hechos 22:3). La expresión “a los pies de Gamaliel“, hace referencia a que los discípulos se sentaban al rededor del maestro, en el suelo.

En su juventud fue uno de los principales perseguidores de cristianos (Hechos 9:1-3; 22:4). La expresión “perseguía yo este Camino” hace referencia al movimiento cristiano, segun la VRV95 “con el significado de manera de proceder y de vivir”. Además, como fariseo, guardaba la ley y era irreprochable ( Fil 3.5-6).

Este hombre, podríamos catalogarlo, hoy, como de “difícil o imposible conversión”. He aquí la grandeza de su testimonio y ministerio.


2. Saulo: Su conversión y su llamamiento

Persiguiendo a los cristianos, camino a Damasco, cerca del medio día, le rodeo un “resplandor de luz del cielo” (Hechos 9:3; Hechos 22:6), y Jesús le habló indicándole lo que debía hacer (Hechos 9:5-6 y Hechos 22:7-10). Su conversión completa está registrada en Hechos 9:1-19 y en su testimonio en Hechos 22:3-21 (recomendamos la lectura de ambos pasajes).

Hay dos fragmentos muy reveladores para comprender la conversión de Saulo:

Y yo dije: “Señor, ellos saben bien que en una sinagoga tras otra, yo encarcelaba y azotaba a los que creían en ti. “Y cuando se derramaba la sangre de tu testigo Esteban, allí estaba también yo dando mi aprobación, y cuidando los mantos de los que lo estaban matando.” Pero El me dijo: “Ve, porque te voy a enviar lejos, a los gentiles.” Hechos 22:19-21 (LBLA – destacado nuestro)

Pero Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuánto mal ha hecho a tus santos en Jerusalén, y aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. Pero el Señor le dijo: Ve, porque él me es un instrumento escogido, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de los reyes y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto debe padecer por mi nombre. Hechos 9:13-16 (LBLA – destacado nuestro)

Tanto Ananías, como el propio Pablo, entendían que no era “lógico” que Jesús estuviera llamando a un perseguidor de cristianos (“del Camino“). Sin embargo, Dios tenía un plan para Pablo, por eso dice la Biblia que Pablo era un “instrumento escogido” para predicar el evangelio a los gentiles, reyes e hijos de Israel.

Siempre, quien llama es Jesús (ver lección del trimestre pasado), Él escoge a hombres como instrumentos para Su obra. No existe ninguna “Obra divina” fuera de la voluntad de Dios. No existen méritos humanos suficientes para ser digno de transformarse en instrumentos para su causa. Sólo por la gracia divina, por su absoluta voluntad, Saulo, el perseguidor de cristianos, se transformó en Pablo, apóstol de Jesucristo.

Por eso, comenzará muchas de sus epístolas utilizando expresiones similares a las manifestadas en Galatas 1:1 (otros ejemplos en: Romanos 1:1; 1 Corintios 1:1; 2 Corintios 1:1; Efesios 1:1; Colosenses 1:1; 1 Timoteo 1:1; 2 Timoteo 1:1 y Tito 1:1):

Pablo, apóstol (no de parte de hombres ni mediante hombre alguno, sino por medio de Jesucristo y de Dios el Padre que le resucitó de entre los muertos),” Gálatas 1:1 (LBLA – destacado nuestro)

En definitiva, Pablo fue bautizado (Hechos 9:18) y se convirtió en apóstol de Jesucristo por voluntad estrictamente divina (y por su aceptación abnegada al llamamiento). En otras palabras, no le ayudó el ser judío y cumplidor de la Ley, pero tampoco se lo impidió el ser ciudadano romano y perseguidor de “los del Camino“. Jesús lo llamó, y él lo acepto. Muestra, ésta, de que Dios está por encima de nuestras virtudes y defectos.

3. La predicación de Cristo

Sí Jesús fue quien convirtió al perseguidor en perseguido (Hechos 9:26-29; Hechos 21:27; Hechos 23:12; Hechos 24:27), éste será parte importante de su testimonio y mensaje como apóstol.

“pues nada me propuse saber entre vosotros, excepto a Jesucristo, y éste crucificado” 1 Corintios 2:2 (LBLA – destacado nuestro)

“Pero jamás acontezca que yo me gloríe, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo ha sido crucificado para mí y yo para el mundo.” Gálatas 6:14 (LBLA – destacado nuestro)

“Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.” Romanos 5:10 (LBLA – destacado nuestro)

“Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.” Romanos 7:4 (LBLA – destacado nuestro)

“Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El” Romanos 8:15-17 (LBLA – destacado nuestro)

“sin embargo, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús, para que seamos justificados por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley; puesto que por las obras de la ley nadie será justificado.” Gálatas 2:16 (LBLA – destacado nuestro)

En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia” Efesios 1:7 (LBLA – destacado nuestro)

“quien se dio a sí mismo en rescate por todos, testimonio dado a su debido tiempo” 1 Timoteo 2:6 (LBLA – destacado nuestro)

“sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo” 1 Pedro 1:18-19


4. Temas de esperanza

Pablo, después de su conversión, realizó varios viajes misioneros. El primero está registrado en Hechos 13 y 14 (Chipre, Salamina, Pafos, Perge, Antioquía, Iconio, Listra, Derbe, y su viaje de regreso). El segundo está registrado en Hechos 15 al 18 ( Sirio, Cilicia, Listra, Frigia y Galacia, Troas, Filipos, Lidia, Tesalonicense, Berea, Atenas, Corinto, Efeso, Antioquía). El tercer viaje está registrado en Hechos 18 al 21 (Galacia, Frigia, Efeso, Macedonia, Grecia, Troas, Tiro y Cesarea). Además estuvo en Jerusalén y Roma.

Resulta revelador, después de conocer su conversión y apostolado, sus últimas palabras registradas en 2 Timoteo 4:6-8:

Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (LBLA – destacado nuestro)

Pablo sabía en quién había creído, actuó en consecuencia, y esperaba gozoso la corona de justicia que el Señor, “el Juez justo” le entregaría, así como A TODOS LOS QUE AMAN SU VENIDA.

13. Su regreso como Rey y Amigo

In 2008 2do Trimestre on junio 27 , 2008 at 11:11 am

Esta semana por cuestiones personales no hemos podido escribir el comentario sobre la última lección de este trimestre (os pedimos disculpas por no poder cumplir con éste, nuestro compromiso). Sin embargo, dado que el tema central de esta semana se centra en la SEGUNDA VENIDA, el “temor” y la “esperanza“, reproducimos a continuación el análisis de Mateo 24 y 25 en relación a esta temática, que realizamos el 20 de marzo de 2008 bajo el título de “Misión y Comisión“. Creemos que puede dar luz a la interpretación correcta de cómo debemos esperar la Segunda Venida, y cuál es el correcto significado de las señales y nuestro actuar correspondiente.

IMPORTATE:
Antes de pasar a la lectura de dicha reflexión, piensa en esto. Cuando una persona centra toda su atención en el objetivo final, o en la meta final del camino, corre el peligro de perder el propio sentido de su caminar. Con los ojos puestos desproporcionadamente en el futuro, se corre el riesgo de olvidar el presente. La Segunda Venida, según Jesús mismo en Mateo 24, debe esperarse en un estado de PERMAMENTE PREPARACIÓN (lo que significa vivir, hoy, en el presente, la misma presencia de Jesús en nuestras vidas). Es viviendo HOY, amando a Dios y al prójimo, como debemos esperar su venida. Es paradójico, pero mirando el futuro (su venida) podemos perder el presente (su presencia en nosotros), y entonces, cuando llegue aquel día, descubrir paradójicamente que no hemos estado preparados en todos estos años de espera.

La Segunda Venida, es una profecía NO CONDICIONAL. Jesús volverá sin lugar a dudas. Y nuestra misión radica en enseñar a la Iglesia a vivir la presencia de Jesús HOY, entre nosotros, para que cuando venga nos reconozca como suyos. De lo contrario, las fechas, las especulaciones, y las teologías desproporcionadas centradas en su Segunda Venida, podrían desviar nuestra misión: el AMOR del tiempo presente hacia el mundo.

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1. El drama del fin del tiempo y el discipulado

El autor propone una pregunta fundamental. Si la Biblia es clara respecto de la salvación sólo por fe ¿Cómo se debe comprender las palabras de Jesús en el Sermón del Monte de los Olivos cuando que se encuentra en Mateo 25:31-46?

1.1 El texto

Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.” Entonces los justos le responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber? “¿Y cuándo te vimos como forastero, y te recibimos, o desnudo, y te vestimos?“¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?” Respondiendo el Rey, les dirá: “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis.” Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles. “Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recibisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.” Entonces ellos también responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o como forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?” El entonces les responderá, diciendo: “En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis.” Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna ” Mateo 25:31-46 (LBLA – destacado nuestro)

1.2 El contexto inmediato de la responsabilidad

Este discurso respecto del juicio que se celebrará con la venida de Jesús, está inserto en el siguiente contexto.

Después de instruirles acerca de las señales de los tiempos, Jesús concluye en Mateo 24:44 con las siguientes palabras:

Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre“. Mateo 24:44 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús había dejado bien claro que NADIE sabe cuándo será su segunda venida. Por lo que su mensaje se reduce a que sus discípulos y seguidores ESTÉN PREPARADOS todos los días.

Seguidamente Jesús cuenta TRES parábolas que al margen de sus diferentes significados y aplicaciones, tienen un denominador común. Éstas parábolas son:

1. Parábola del siervo fiel y del infiel (Mateo 24:45-51)
2. Parábola de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13)
3. Parábola de los talentos (Mateo 25:14-30)

El denominador común está íntimamente relacionado con sus últimas palabra de advertencia, “estad preparados”, y puede definirse en una palabra: RESPONSABILIDAD.

1. A. Es RESPONSABLE aquel siervo fiel que atiende a los integrantes y la casa de su señor.
1. B. Y es IRRESPONSABLE aquel siervo infiel que piensa que su señor se tarda y comienza a golpear a sus consiervos, comer y beber con los borrachos desatendiendo sus obligaciones.

2. A. Son RESPONSABLE las vírgenes que tomaron aceite extra consigo.
2. B. Son IRRESPONSABLES las vírgenes que no llevaron aceite extra consigo.

3. A. Son RESPONSABLE quienes utilizan e invierten sus talentos.
3. B. Son IRRESPONSABLES quienes no utilizan, ni invierten sus talentos.

Así, podemos concluir que las palabras “estad preparados“, de Jesús, son reforzadas con estas siguientes tres parábolas donde se invita a sus discípulos a reflexionar sobre la necesidad de la RESPONSABILIDAD del mandato divino, y/o deber del verdadero discipulado.

Después de estas palabras viene el texto de estudio propuesto por el autor de Escuela Sabática. Pero antes de pasar a su análisis final, quisiera que leamos las palabras de Jesús, justo después de hablar sobre el “juicio a las naciones“.

Inmediatamente después de este acontecimiento, en el capítulo 26, leemos lo siguiente:

Cuando Jesús terminó todas estas palabras, dijo a sus discípulos: Sabéis que dentro de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado” Mateo 26:1-2 (LBLA- destacado nuestro)

RESUMEN: Por tanto, el contexto en el que se encuentran las palabras de Jesús sobre el “Juicio de las naciones”, es el de su inminente crucifixión (final de su ministerio en la Tierra), donde necesita reforzar la idea esencial de que los discípulos estén “preparados” bajo un sentido pleno de responsabilidad del deber cristiano.

Comprendiendo esto, podemos volver al texto que nos propone el autor de Escuela Sabática y comprender el verdadero sentido de las palabras de Jesús.

1.3. Reflexiones finales sobre el texto en cuestión

Es posible hablar mucho sobre la relación de la justificación por fe de Pablo, y la justificación por obras de Santiago; sobre el concepto de “obras” en las Escrituras, y sobre la relación que ambas tienen para la salvación y/o santificación. Pero todo este análisis excedería en mucho el objetivo para este día de estudio, y del texto en cuestión.

Sin embargo, analizando el contexto, como hemos hecho, podemos llegar a conclusiones correctas sobre el sentido verdadero de las palabras de Jesús al galardonar con la heredad a los que atendieron a los necesitados, y a condenar a los que no lo han hecho.

Teniendo en mente las palabras “estar preparados” y “responsabilidad“, ¿Cómo puedes interpretar las palabras de Jesús?.

Cuando Jesús premia a quienes han atendido a los necesitados y castiga a quienes no lo hicieron, no está bajo ningún punto de vista premiando las “obras humanas” (esto no se desprende del texto, ni del contexto, ni de un estudio completo de las Escrituras). Jesús está premiando a aquellos que han estado “preparados” y que han actuado con “responsabilidad frente al primer y segundo gran mandamiento del que dependen tanto la Ley como los profetas (Mateo 22:36-40)

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE.Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: AMARAS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas ” Mateo 22:36-40 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús está premiando la FE (por perseverar en la creencia de que Jesús es el Hijo de Dios y salvador del Hombre, aún cuando aparentemente éste se demore en regresar), y está premiando el AMOR (es esa fe la que produce en el ser humano el motivo real y genuino de atender a los necesitados).

Tanto la FE como el AMOR son dones divinos (Filipenses 2:13).

1.4. Una reflexión final

Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICÁIS LA INIQUIDAD.” Mateo 7:22-23 (LBLA- destacado nuestro)

La manifestación externa de “caridad” o “atención” al necesitado, sólo puede ser juzgada por Jesús. Él es el único que puede ver en los actos externos de presunta bondad y amor, la verdadera motivación del ser humano. De aquí, que los discípulos no tienen por misión el sólo hecho de “atender a los necesitados”, sino más bien de AMARLOS. Y esto, el AMOR o la falta del mismo, es lo que Jesús premia o castiga al final respectivamente.


12. La eficacia de su ministerio sacerdotal

In 2008 2do Trimestre on junio 16 , 2008 at 4:58 pm

Versículo de estudio propuestos para esta semana por el autor de Escuela Sabática: Éxodo 25:8; Mateo 27:50, 51; Hechos 7:54-56; Hebreos 6:19, 20; 7:23-38; 8:1, 2; 9.

1. ¿Cómo era el Santuario Terrenal? (Éxo. 25-31)

Procuraremos en este primer epígrafe, comprender la composición y elementos del Antiguo Tabernáculo o Santuario Terrenal que Dios mandó a Moisés que construyera según su diseño.

Y que hagan un santuario para mí, para que yo habite entre ellos.Conforme a todo lo que te voy a mostrar, conforme al diseño del tabernáculo y al diseño de todo su mobiliario, así lo haréis. (…) Y mira que los hagas según el diseño que te ha sido mostrado en el monte” Éxodo 25:8-9, 40 (LBLA – destacado nuestro)

Dios es el diseñador del Antiguo Tabernáculo. Dios mostró a Moisés aquel diseño/modelo tal como Él quería que fuera. Este hecho está registrado en Éxodo 25 donde se dan las prescripciones para la construcción del tabernáculo (Ofrendas válidas para el tabernáculo, versículos 1-9 y Ex 35.4-9; el Arca del Testimonio, versículos 10-22 y Ex. 37:1-9; la Mesa para el pan de la proposición, versículos 23-30 y Ex. 37:10-16; el Candelabro de oro, versículos 31-40 y Ex. 37:17-24). Entre los capítulos 25 y 30 de Éxodo se explica aún más detalles, partes y mobiliarios (ej. el Altar de sacrificios, el Altar para incienso, etc.)

Sin embargo, lo que ahora nos interesa, es conocer el tabernáculo propiamente dicho, y sus mobiliarios. Para ello observa la animación guiada a través del mismo, y sigue con la vista el dibujo que aparece debajo (pon los altavoces altos, dado que la locución es baja y se pierde con la música de fondo)


Visita guiada por todo el tabernáculo/santuario terrenal

En orden de aparición en el vídeo
2. Altar de sacrificios
3. Fuente de bronce
4. Candelabro de oro
7. Mesa de los panes de la proposición
6. Altar para inciensos
8. Arca del Testimonio

Una vez conocidos los diferentes mobiliarios y sus funciones, entonces estamos preparados para ver si la Biblia nos dice algo respecto de la relación entre dicho santuario y el santuario celestial junto a la función sacerdotal de Cristo en el mismo.

Lo que no resulta lógico, al menos bajo el principio de “sola scriptura“, es suponer que cada elemento del santuario terrenal debe estar representado de idéntica manera y forma en el santuario celestial. Es decir, el camino interpretativo no debe resultar de una traslación del “terrenal” al “celestial”, sino que debemos dejar que la Biblia nos ayude a interpretar por sí misma los elementos que son realmente importantes para nosotros (las especulaciones fuera de la Biblia, no sólo son peligrosas para el cristianismo, sino que resultan teológica y metodológicamente inapropiadas)

2. ¿Cuál era el significado esencial del Santuario Terrenal?

Dado que explicar con detalles cada uno de los elementos excede el objetivo de este comentario, a continuación nos centraremos en el significado esencial que todo el Santuario terrenal en su conjunto tenía para el pueblo de Israel. Esto nos permitirá, luego, comprender la relación que este sistema ritual tiene con Jesús como sumo sacerdote ministrando en el santuario celestial.

En el AT todo el santuario terrenal en su conjunto fue creado con la función de permitir que Dios pueda habitar entre su pueblo. El Santuario era el medio, herramienta o método DISEÑADO POR DIOS MISMO para poder cohabitar con su pueblo escogido, encontrarse con él, hablarle y que éstos pudieran reconocer en Él al Señor, el único y verdadero Dios que los sacó de Egipto.

Y que hagan un santuario para mí, para que yo habite entre ellos. Conforme a todo lo que te voy a mostrar, conforme al diseño del tabernáculo y al diseño de todo su mobiliario, así lo haréis” Éxodo 25:8-9 (LBLA – destacado nuestro)

Allí me encontraré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré acerca de todo lo que he de darte por mandamiento para los hijos de Israel” Éxodo 25:22 (LBLA – destacado nuestro)

Será holocausto continuo por vuestras generaciones a la entrada de la tienda de reunión, delante del SEÑOR, donde yo me encontraré con vosotros, para hablar allí contigo. Y me encontraré allí con los hijos de Israel, y el lugar será santificado por mi gloria. Santificaré la tienda de reunión y el altar; también santificaré a Aarón y a sus hijos para que me sirvan como sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy el SEÑOR su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto para morar yo en medio de ellos. Yo soy el SEÑOR su Dios” Éxodo 29:42-46 (LBLA – destacado nuestro)

Ahora bien, para que Dios pueda cohabitar con seres humanos pecaminosos debían éstos seguir ciertas conductas, procedimientos y normas impuestos por Dios que de alguna manera represente la pureza o limpieza redentora que Dios hace por su pueblo. De lo contrario, cualquiera que pretendiera acercarse a Dios sin dicha “gracia”, moriría (ej. Éxodo 30:21, Éxodo 28:43) y/o no sería posible dicha relación (redención).

Si os fijáis bien, tanto el pan, la lámpara, los corderos y el incienso debían “estar” CONTINUAMENTE (es decir, el pan sobre la mesa, la lámpara ardiendo, los corderos sacrificándose tanto por la mañana como por la tarde, y el incienso encendido… todos perpetuamente o continuamente).

Y pondrás sobre la mesa el pan de la Presencia perpetuamente delante de mí Éxodo 25:30 (LBLA – destacado nuestro)

Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas para el alumbrado, para que la lámpara arda continuamente. En la tienda de reunión, fuera del velo que está delante del testimonio, Aarón y sus hijos la mantendrán en orden delante del SEÑOR desde la tarde hasta la mañana; será estatuto perpetuo para todas las generaciones de los hijos de Israel” Éxodo 27:20-21 (LBLA – destacado nuestro)

Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente. Ofrecerás uno de los corderos por la mañana y el otro cordero lo ofrecerás al atardecer;” Éxodo 29:38-39 (LBLA – destacado nuestro)

Y cuando Aarón prepare las lámparas al atardecer, quemará incienso. Habrá incienso perpetuo delante del SEÑOR por todas vuestras generaciones. (…) Aarón hará expiación sobre los cuernos del altar una vez al año; hará expiación sobre él con la sangre de la ofrenda de expiación por el pecado, una vez al año por todas vuestras generaciones; santísimo es al SEÑOR.” Éxodo 30:8 y 10 (LBLA – destacado nuestro)

Esta era la forma ritual que Dios diseñó para manifestar su gracia y perdón y conseguir que todo Israel tenga acceso directo a su presencia.

3. ¿Qué nos dice el NT al respecto?

Existe un texto en el NT que contiene en sí mismo toda la explicación necesaria y suficiente. Se encuentra en Hebreos 10:19. Aunque pueda parecer exagerado, recordando sólo este versículo se tiene suficiente evidencia bíblica para comprender que Jesús es el reemplazo completo y mejorado de todo el santuario terrenal en su conjunto, dado que A TRAVÉS DE ÉL (y sólo Él), es como ahora tenemos acceso a Dios, y Dios mora en nosotros (ya no más sacrificios de corderos, inciensos, velos, aguas, panes, candelabros, mesas, etc.)

Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,” Hebreos 10:19 (LBLA – destacado nuestro)

En este sentido la Biblia es muy clara. Si tenemos “libertad para entrar en el Lugar Santísimo” por la sangre de Jesús, es evidente que dicha Sangre reemplaza todo el ritual del antiguo Israel que permitía, como ya hemos dicho, el acceso a Dios, y la cohabitación de éste con Israel. Ahora, es a través de Jesucristo como accedemos a él, y Él a nosotros permitiendo la comunión o la cohabitación.

Veamos cómo Jesús es comparado con varios de los elementos o acciones que se producían en el Santuario terrenal.

A. Jesús es el Sumo Sacerdote (aquél que entraba una vez al año ante la misma presencia de Dios)
Ahora bien, el punto principal de lo que se ha dicho es éste: tenemos tal sumo sacerdote, el cual se ha sentado a la diestra del trono de la Majestad en los cielos” Hebreos 8:1 (LBLA – destacado nuestro)

B. Jesús “es” la sangre redentora (aquella de los machos cabríos y becerros que se sacrificaban para redención de Israel)
y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido redención eterna” Hebreos 9:12 (LBLA – destacado nuestro)

C. Jesús es el “sacrificio continuo” (aquél representado por corderos de un año de edad, que se sacrificaban tanto por la mañana como por la tarde, continuamente)
pero El, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, SE SENTO A LA DIESTRA DE DIOS” Hebreos 10:12 (LBLA – destacado nuestro)

D. Jesús es el “velo” (que se rasgó en dos con su muerte)
Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús,por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne,” Hebreos 10:20 (LBLA – destacado nuestro)

E. Jesús reemplaza todo el ritual del Santuario terrenal
Cuando El dijo: Un nuevo pacto , hizo anticuado al primero; y lo que se hace anticuado y envejece, está próximo a desaparecer” Hebreos 8:13 (LBLA – destacado nuestro)

Siguiendo con estas analogías, uno “podría” decir también que Jesús es el “pan“, el “candelabro“. Pero como no hay evidencias bíblicas explícitas respecto de estas últimas comparativas, preferimos quedarnos con Hebreos 10:19 donde sí se expresa claramente que Jesús reemplaza todo el ritual del Santuario en su conjunto (independientemente de los elementos particulares que formaban parte del ritual judío).

4. Ya no hay ritos purificadores, sólo Cristo y nuestras conciencias

Nos gustaría terminar con las palabras de Pablo, que nos dice en Hebreos 10:21-25:

y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura. Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros , y mucho más al ver que el día se acerca” Hebreos 10:21-25 (LBLA – destacado nuestro)

11. El poder de su resurrección

In 2008 2do Trimestre on junio 9 , 2008 at 2:04 pm

Al igual que la semana pasada, y dado que ya hemos comentado el elemental significado de la muerte de Jesús, esta semana centraremos nuestro estudio en el significado pleno de su resurrección. De igual manera, no seguiremos los temas diarios de la lección, sino que haremos una explicación global y temática sobre la resurrección de Jesús.


1. INTRODUCCIÓN

La resurrección de Jesús es uno de los pilares fundamental del cristianismo, y de nuestra esperanza hoy día. El mensaje de Pablo en 1 Corintios 15 es aún actual, y fundamental para todo cristiano. Es por ello, que dejaremos, en esta lección, que la Biblia nos hable por sí misma, procurando con ello que no exista la más mínima duda respecto de la resurrección de Cristo y de los muertos, dado que, como veremos a continuación, en ella se sustenta el corazón de la fe cristiana.

Nuestro objetivo es llegar a comprender las palabras de Pablo cuando dijo que…:

y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” 1 Corintios 15:14 (LBLA – destacado nuestro)

¿Qué implicaciones contiene la resurrección de Jesús para que Pablo diga esto?

2. La resurrección PROFETIZADA

Jesús profetizó su propia resurrección. La misma era una profecía no condicional, dado que una vez muerto debía, según sus propias palabras, resucitar al tercer día. Es por ello que los principales sacerdotes y fariseos, temiendo una simulación de su resurrección, se presentaron ante Pilato para pedirle que asegure el sepulcro de Jesús alegando que “el primer engaño” (es decir, que era el Hijo de Dios) podría ser aún menor al que ocurriría bajo la simulación de su resurrección. Está registrado en Mateo 27:62-65:

Al día siguiente, que es el día después de la preparación, se reunieron ante Pilato los principales sacerdotes y los fariseos, y le dijeron: Señor, nos acordamos que cuando aquel engañador aún vivía, dijo: “Después de tres días resucitaré.” Por eso, ordena que el sepulcro quede asegurado hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, se lo roben, y digan al pueblo: “Ha resucitado de entre los muertos”; y el último engaño será peor que el primero. Pilato les dijo: Una guardia tenéis; id, aseguradla como vosotros sabéis” (destacado nuestro)

Lo que no percibieron los fariseos y sacerdotes, era que si Jesús resucitaba aún con la custodia de los soldados, sus palabras cobrarían aún más fuerza y veracidad. Si Jesús resucitaba, por tanto, no sólo habría cumplido su palabra (profecía), sino que demostraría que verdaderamente era el Hijo de Dios.

A continuación exponemos los principales versículos bíblicos sobre la resurrección profetizada de Jesús.

Desde entonces Jesucristo comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día” Mateo 16:21 (LBLA – destacado nuestro)

Mientras andaban juntos por Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Y le matarán, y al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron mucho“. Mateo 17:22-23 (LBLA – destacado nuestro)

He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para burlarse de El, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitará“. Mateo 20:18-19 (LBLA – destacado nuestro)

Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer muchas cosas, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y después de tres días resucitar.” Marcos 8:31 (LBLA – destacado nuestro)

Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de los hombres y le matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará” Marcos 9:31 (LBLA – destacado nuestro)

He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles. Y se burlarán de El y le escupirán, le azotarán y le matarán, y tres días después resucitará“. Marcos 10:33-34 (LBLA – destacado nuestro)

diciendo: El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día“. Lucas 9:22 (LBLA – destacado nuestro)

Tomando aparte a los doce, Jesús les dijo: Mirad, subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas que están escritas por medio de los profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues será entregado a los gentiles, y será objeto de burla, afrentado y escupido; y después de azotarle, le matarán, y al tercer día resucitará“. Lucas 18:31-33 (LBLA – destacado nuestro)


3. La resurrección CUMPLIDA

Pero Jesús, no sólo lo profetizó, sino que lo cumplió. Existen numerosos testimonios de su resurrección. En el próximo epígrafe (nº 4) veremos la aplicación que tiene la resurrección de Jesús para nuestras vidas hoy, como cristianos y seguidores suyos.

A continuación presentamos algunos versículos que evidencian el cumplimiento de la resurrección de Jesús.

No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos cómo os habló cuando estaba aún en Galilea, diciendo que el Hijo del Hombre debía ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y al tercer día resucitar. Entonces ellas se acordaron de sus palabras,” Lucas 24:6-8 (LBLA – destacado nuestro)

y después que él resucitó, salieron de los sepulcros, entraron en la santa ciudad y aparecieron a muchos.” Mateo 27:53 (LBLA – destacado nuestro)

a éste, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, clavasteis en una cruz por manos de impíos y le matasteis, a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que El quedara bajo el dominio de ella. Porque David dice de El: VEIA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTA A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO” Hechos 2:23-25 (LBLA – destacado nuestro)

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos” Hechos 2:32 (LBLA – destacado nuestro)

y disteis muerte al Autor de la vida, al que Dios resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.” Hechos 3:15 (LBLA – destacado nuestro)

Pero aquel a quien Dios resucitó no vio corrupción.” Hechos 13:37 (LBLA – destacado nuestro)

que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;” 1 Corintios 15:4 (LBLA – destacado nuestro)

el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares celestiales,” Efesios 1:20


4. La resurrección APLICADA

Pero Jesús, no sólo profetizó su resurrección y la cumplió con varios testigos contemporáneos que han podido corroborarlo (no olvidéis que Jesús se apareció a diferentes personas, después de resucitar, en al menos en 12 ocasiones, y que están registradas en Mateo 28:16-20; Marcos 16:1-19 ; Lucas 24:13-25, 34, 36, 49, 50-52; Juan 20:11-28; Juan 21:1-23; 1 Corintios 15:5-7; Hechos 1:3-9, Hechos 9:3-9, 17; 1 Corintios 9:1; 13:8), sino que, además, su resurrección tiene una aplicación concreta para la vida de fe del cristiano.

Por la resurrección de Jesús comprendemos que:

  1. Podemos creer en las Escrituras (Jn. 2.22)
  2. También seremos resucitados (2 Cor. 4:14; Romanos 6:4; 1 Corintios 6:14; 1 Tesalonicenses 4:14)
  3. Hoy existe sanación y salvación en Jesús (Hechos 4:8-12)
  4. Podemos llevar buenos frutos en su nombre (Romanos 7:4)
  5. Podemos recibir vida en nuestros cuerpos mortales a través del Espíritu Santo (Romanos 8:11)
  6. Debemos vivir por Él (2 Corintios 5:15)
  7. Hoy está intercediendo por nosotros (Romanos 8:34)
  8. Si confesamos que Dios le resucitó, somos salvos (Romanos 10:9)
  9. Con su resurrección llegó a ser Señor tanto de muertos como de vivos (Romanos 14:9)
  10. Tenemos acceso a los lugares celestiales (Efesios 2:6)
  11. Que somos sepultados y resucitados en Él a través del bautismo (Colosenses 2:12)
  12. Debemos esperarle en su segunda venida (1 Tesalonicenses 1:10)
  13. Somos creyentes en Dios con fe y esperanza (1 Pedro 1:21

Así, dejando que la Biblia hable por sí misma, es como llegamos a comprender porqué Pablo dijoy si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” 1 Corintios 15:14 (LBLA). Debemos, por tanto, comprender y aceptar que sin resurrección no hay cristianismo.

A continuación exponemos los versículos de aplicación teológica respecto de la resurrección para nuestra vida diaria citados en los trece puntos anteriores.

Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado” Juan 2:22 (LBLA – destacado nuestro)

sabiendo que aquel que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.” 2 Corintios 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida” Romanos 6:4 (LBLA – destacado nuestro)

sabed todos vosotros, y todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos, por El, este hombre se halla aquí sano delante de vosotros” Hechos 4:10 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios” Romanos 7:4 (LBLA – destacado nuestro)

Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros” Romanos 8:11 (LBLA – destacado nuestro)

y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.” 2 Corintios 5:15 (LBLA – destacado nuestro)

¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” Romanos 8:34 (LBLA – destacado nuestro)

que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo;” Romanos 10:9 (LBLA – destacado nuestro)

Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.” Romanos 14:9 (LBLA – destacado nuestro)

Y Dios, que resucitó al Señor, también nos resucitará a nosotros mediante su poder” 1 Corintios 6:14 (LBLA – destacado nuestro)

y con El nos resucitó, y con El nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús,” Efesios 2:6 (LBLA – destacado nuestro)

habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos.” Colosenses 2:12 (LBLA – destacado nuestro)

y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos, es decir, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.” 1 Tesalonicenses 1:10 (LBLA – destacado nuestro)

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús.” 1 Tesalonicenses 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

que por medio de El sois creyentes en Dios, que le resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y esperanza sean en Dios.” 1 Pedro 1:21 (LBLA – destacado nuestro)

RECOMENDACIÓN: Sobre la resurrección, recomendamos las lecturas corridas de Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10; 1 Corintios 15.

10. El significado de su muerte

In 2008 2do Trimestre on junio 2 , 2008 at 1:55 pm

Esta semana ofrecemos un análisis complementario al de la lección de escuela sabática, por ello no seguiremos, como lo hacemos habitualmente, la temática diaria que propone el autor, aunque sí la temática global del significado de la muerte expiatoria de Cristo en la Cruz.

1. Nacido para salvar

Es cierto, las enseñanzas de Jesús son necesarias (Mateo 22:33; Romanos 15:3-5; 2 Juan 1:9) pero no suficientes (2 Timoteo 3:15; Marcos 10:21; Romanos 4; Hebreos 11). Jesús vino a salvar (Lucas 19:10; 1 Timoteo 1:15; 2 Timoteo 2:10), no a enseñarnos a salvarnos a nosotros mismos (Lucas 18.11; Tito 3:5). Tanto el nacimiento como el significado de su muerte y resurrección fueron profetizados y explicados mucho antes de que ocurrieran estos hechos (Mateo 1:22, Mateo 2:15,17,23; 4:14; 8:17; 12:17; 13:14,35; 21:4; 26:54,56; 27:9). Así como la muerte de Jesús partió en dos la historia, de la misma manera, su nacimiento partió en dos las Escrituras (Hebreos 9:13-15). Así como la historia comenzó una “nueva cuenta” desde cero, con la llega del Mesías y su muerte expiatoria, Dios cumplió en Jesús su promesa de restitución de la raza humana (Juan 3:16). Jesús se acercó a nosotros, para que nosotros podamos acercarnos a Dios nuevamente (Hebreos 10:19-20).

Jesús no nació para morir, sino para salvar (Mateo 1:21). La muerte fue, sencillamente, el único medio, necesario y suficiente, para materializar la razón de ser de su venida: la salvación de la humanidad.

2. Una muerte profetizada pero no incitada

Es cierto que la muerte de Jesús fue profetizada antes de su nacimiento (Mateo 1:22, Mateo 2:15,17,23; 4:14; 8:17; 12:17; 13:14,35; 21:4; 26:54,56; 27:9). Es cierto también, que Jesús debía morir como único medio suficiente y necesario para la expiación de los pecados humanos (Marcos 8:31; Mateo 16:21; Hebreos 9:16). Y también en cierto que Jesús supo cuando llegó “su hora” (Lucas 22:14-15).

Lo que no es cierto, es que Dios haya instado o predeterminado en los judíos la entrega (Lucas 22:2, 71), en los romanos la condena (Lucas 23:12), en los discípulos el abandono (Lucas 22:31-34) y el engaño (Lucas 22:3-4, 22), y en el pueblo la ejecución (Lucas 23:20-21, 23). No. Dios no ha predeterminado ninguna de las acciones o decisiones humanas en relación a la muerte de su Hijo.

Mientras que las afirmaciones del primer párrafo de este epígrafe son todas bíblicas, no existe ninguna referencia bíblica que pueda demostrar la predeterminación de los pensamientos o decisiones de las personas que rodearon la muerte de Jesús. Aunque humanamente se nos hace impensable o inconcebible la profecía incondicional (como era el caso de su muerte) sin predeterminación, debemos aceptar la verdad bíblica revelada como explicación suficiente para nosotros.

Debemos aceptar que Judas entregó a Jesús porque su corazón amaba el dinero, y porque dejó que Satanás se metiera en él, que gran parte de los judíos de influencia lo entregaron a roma porque significaba una amenaza para el status quo del sanedrín, que los líderes romanos (Pilatos y Herodes), que entonces estaban enemistados, se amigaron y lo entregaron al pueblo por no encontrar motivos para su condena, y que el pueblo decidió finalmente, y de manera democrática, la muerte de Jesús y la libertad de Barrabás. Todas y cada una de estas acciones y decisiones fueron tomadas por personas como tu y yo, en su libre albedrío y decisión personal e individual. Dios no instó, ni motivó, ni manipuló las decisiones y acciones de cada una de las personas que rodearon a Jesús en estos momentos trascendentes de la historia.

Por todo esto Jesús dirá, poco antes de morir:

(…) Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y echaron suertes, repartiéndose entre sí sus vestidos” Lucas 23:34 (LBLA – destacado nuestro)


3. ¿Qué ocurrió con la muerte?

Con su muerte Jesús cargó sobre sí los pecados de la humanidad (1 Pedro 2:24). Con su muerte se rasgó el velo del santuario terrenal judío (Mateo 27:51). Con su muerte se transformó en Señor de vivos y muertos (Romanos 14:9). Con su muerte ya no hay condena para los escogidos (Romanos 8:33-35). Con su muerte nos hizo suyos para vida eterna (2 Corintios 5:14). Y finalmente, con su muerte se daría lugar a una nueva prueba de fe para los que buscan salvación, a saber: su resurrección ( 1 Corintios 15:14; 1 Tesalonicenses 4:14). Tema que estudiaremos la semana próxima.

El significado de su muerte es sencillo. Aunque escapa a toda lógica humana, tiene una lógica bíblica que se percibe a través del don de la fe: El significado de su muerte eres tú.

9. La ternura de su amor

In 2008 2do Trimestre on mayo 28 , 2008 at 9:13 pm

Versículos de estudio propuestos para esta semana: Mateo 5:44-48; 19:13,14; 23:37; Lucas 10:38-42; Juan 8:2-11; Hechos 6:7

1. Por la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8:2-11)

Como ya hemos comentado en “El desafío de sus dichos“, Jesús fue tentado en reiteradas ocasiones con situaciones de difícil resolución aparente, donde el solo hecho de tomar una de las dos posiciones ofrecidas por los escribas y/o fariseos traería sobre Él un problema en relación a los poderes de la Tierra (sea Romano o Judío). Este es uno de esos casos.

En Levítico 20:10, Deuteronomio 17:7 y Deuteronomio 22:22-24 se muestra la “Ley de Moisés” que traen los escribas y fariseos ante Jesús y la mujer adúltera para condenarla.

Los textos dicen así:

Si un hombre comete adulterio con la mujer de otro hombre, (que cometa adulterio con la mujer de su prójimo), el adúltero y la adúltera ciertamente han de morir” Levítico 20:10 (LBLA – destacado nuestro)

La mano de los testigos caerá primero contra él para darle muerte, y después la mano de todo el pueblo. Así quitarás el mal de en medio de ti” Deuteronomio 17:7 (LBLA – destacado nuestro)

Si se encuentra a un hombre acostado con una mujer casada, los dos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer; así quitarás el mal de Israel. Si hay una joven virgen que está comprometida a un hombre, y otro hombre la encuentra en la ciudad y se acuesta con ella,entonces llevaréis a los dos a la puerta de esa ciudad y los apedrearéis hasta que mueran; la joven, porque no dio voces en la ciudad, y el hombre, porque ha violado a la mujer de su prójimo; así quitarás el mal de en medio de ti” Deuteronomio 22:22-24 (LBLA – destacado nuestro)

Con estos antecedentes mosaicos, los escribas y fariseos traen a la mujer delante de Jesús y lo ponen a prueba para tentarle, tal como dice el versículo 6 del capítulo 8 de Juan:

Decían esto, probándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra” Juan 8:6

Como dice la VRV 95, en la nota a este versículo “Si Jesús se pronunciaba en favor de la mujer, podrían acusarlo de no tomar en serio la Ley mosaica; si se declaraba en favor de la pena de muerte, entraría en conflicto con las autoridades romanas” VRV nota al pié de página del versículo 6.

Nuevamente, los escribas y fariseos tenían un “problema teológico“, o bien un problema de poder traducido en términos teológicos para respaldar sus propias ambiciones. Lo explicamos. El principal problema de los Romanos y de los Judíos de la época de Jesús, era la amenaza de perder poder político y/o religioso por sobre el pueblo. Así, Jesús con sus milagros, enseñanzas y misión como Hijo de Dios, produjo un celo religioso en el poder religioso judío de la época, y una preocupación política en Roma. Esta es la principal razón por la que los escribas y fariseos buscaban tentar y acusar a Jesús, para de esta manera, eliminar la amenaza que este suponía a sus autoridades.

Lo cierto es que para ello utilizan “medias verdades”, y pretendían poner a Jesús en una encrucijada en presencia del pueblo. Sin embargo, uno puede preguntarse: Si Moisés, tal como hemos visto, aprobó la muerte por apedreamiento para el adulterio ¿porqué Jesús, como Judío, no cumplió con dichos mandatos?

Bien, aquí radica la “astucia” de los escribas y fariseos, y la utilización de “medias verdades”. Si os fijáis en los versículos citados, la razón del apedreamiento y muerte por adulterio tenía una razón de ser para aquél período de la historia del pueblo de Dios. La razón era “quitar el mal de en medio de ti“. Pero este mandato sólo tiene sentido en el contexto histórico-salvífico de la época. Fue Dios quien determinó, a través de Moisés, por medio de ritos, sacrificios, y normas, la manera anti-típica de mantener limpio al pueblo escogido (Israel). Sin embargo, desde la venida del Mesías, al dejar de existir “un pueblo escogido” (físico y concreto como lo era Israel), ya no tiene sentido, no solo aquellos sacrificios, ritos y normas, sino la misma razón de ser de “quitar el mal de en medio de ti“. En Jesús la salvación se extendió a todo el mundo (Judío, griego, esclavo, rico, pobre, etc.). Quien debía ahora estar limpio era Jesús, y no Israel (es decir, la función de Israel como pueblo especialmente escogido con el fin de atraer a los incrédulos a Dios, fracasó. O dicho de otro modo, procuró cumplirlo por un período de tiempo hasta que el Mesías vino a completarla cumpliendo todos los requisitos que se pedían a Israel en su misma persona). La salvación y religión (re-ligare) llega de esta manera a su máxima expresión y realidad: LA RELACIÓN PERSONAL CON DIOS RESTAURADA.

En otras palabras, los fariseos y escribas no sólo estaban ciegos por el poder religioso que veían amenazado en la persona de Jesús, sino que también estaban ciegos teológicamente al no comprender que las leyes de moisés se cumplieron en Jesús, el Mesías. Y que la razón de ser de aquellas normas (palabras) estaban en vida delante de ellos en la persona de Jesús (el Verbo encarnado).

Jesús no hizo una excepción con la mujer adúltera. Tampoco actuó así por consideración al supuesto engaño que tramaron contra ella. Jesús actuó con AMOR, porque Él era el AMOR ENCARNADO. Jesús no condenó a la mujer adúltera porque durante su ministerio en la Tierra él vino a SALVAR y no a JUZGAR.

Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El” Juan 3:17 (LBLA – destacado nuestro

Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo; porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo” Juan 12:47 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús vino a manifestar la Justicia, que sólo viene del Padre. Ningún ser humano tiene autoridad para juzgar cuestiones espirituales de terceros. Y sólo es “justo”, quien acepte la justicia de Cristo como la suya. Sin comprender esto, quien juzga se condena a sí mismo.

Por lo cual no tienes excusa, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas, pues al juzgar a otro, a ti mismo te condenas, porque tú que juzgas practicas las mismas cosas” Romanos 2:1 (LBLA – destacado nuestro)


2. Por los niños (Mateo 19:13-14)

Entonces le trajeron algunos niños para que pusiera las manos sobre ellos y orara; y los discípulos los reprendieron. Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como éstos es el reino de los cielos” Mateo 19:13-14 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús explica la razón por la cual manda no impedir que se acerquen los niños a Él, “porque de los que son como éstos es el reino de los cielos“.

Estas palabras están expresamente explicadas en Mateo 18:2:4.

Para conocer la respuesta lee nuestro comentario en “La experiencia del discipulado“, epígrafe 2, titulado “Los niños y el discipulado (la razón del hombre y la fe de un niño)

Ya en Salmos se expresaba la misma idea:

En verdad me he comportado y he acallado mi alma como un niño destetado de su madre. ¡Como un niño destetado está mi alma!” Salmos 131:2 (VRV 95 – destacado nuestro)


3. Por la familia de Lázaro (Juan 11:5)

Y Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro Juan 11:5 (LBLA – destacado nuestro)

Sí, la Biblia dice que Jesús amaba a María tanto como a Marta y a su hermano Lázaro. Sobre el trato que recibió Marta respecto de María en Lucas 10:38-42, leed nuestro comentario en “Género y discipulado“, epígrafe 4, titulado “Turbada con muchas cosas“.

4. Por sus enemigos (Mateo 5:44)

Habéis oído que se dijo: “AMARAS A TU PRÓJIMO y odiarás a tu enemigo.” Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen” Mateo 5:43-44 (LBLA – destacado nuestro)

Para comprender cabalmente estos versículos debemos acceder, necesariamente, al original en griego. El original griego de estos versículos dicen así:

ηκουσατε οτι ερρεθη αγαπησεις (amarás) τον πλησιον σου και μισησεις τον εχθρον (enemigo) σου εγω δε λεγω υμιν αγαπατε (amad) τους εχθρους (enemigos) υμων ευλογειτε τους καταρωμενους υμας καλως ποιειτε τους μισουντας υμας και προσευχεσθε υπερ των επηρεαζοντων υμας και διωκοντων υμας” Mateo 5:43-44 (1894 Scrivener New Testament – TR1894 – Hemos destacado la palabra “amarás“, “enemigo“, “amad” y “enemigo” respectivamente)

Existen cuatro (4) puntos a considerar para la comprensión de estos versículos:

1. En ningún sitio, en las Escrituras, aparece una ley o mandato bíblico que diga que uno debe “aborrecer al enemigo” (u odiarlo). Esta idea, tal como dice el interlineal de Francisco Lacueva “era una añadidura antibíblica de los escribas”, que probablemente se utilizaba entre ellos, y por tanto Jesús la cita como un mandato reconocido de la época, pero no aparece dicho “mandato” en la Biblia.

2. Algunas versiones agregan a esta traducción la frase “haced bien a los que os odian“, sin embargo, éstas no están en el original griego. Simplemente dice “orad por los que os persiguen. Y la traducción correcta es la que aparece al principio de este epígrafe.

3. Las palabras griegas que se tradujeron como “amarás” o “amad” son αγαπησεις y αγαπατε respectivamente, y se corresponden con la raíz agapao / ágape. En griego existen varias palabras para describir el “amor” humano, y que los occidentales utilizamos indistintamente. Así el amor familiar o de amistad se define como fileo, el de una pareja o sexual es eros, y el amor como principio, aquel amor que Dios tiene para con los hombres es ágape (el de nuestro versículo de estudio).

El Diccionario Expositivo de W.E. Vine, dice que:

Agape y agapao se usan en el NT: (a) para describir la actitud de Dios hacia su Hijo (Juan 17:26); hacia la raza humana, en general (Juan 3:16; Romanos 5:8); y hacia aquellos que creen en el Señor Jesucristo, en particular (Juan 14:21); (b) para expresar su voluntad a sus hijos con respecto a la actitud que tienen que mostrarse mutuamente (Juan 13:34), y hacia todos los hombres (1 Ts 3:12; 1 Co 16:14; 2 P 1:7); (c) para expresar la naturaleza esencial de Dios (1 Juan 4:8)

Por tanto, lo que Jesús nos quiere transmitir en estos versículos es que debemos “amar (ágape) a nuestros enemigos“. Es decir, es un amor dirigido hacia el hombre en general como principio, que no depende del impulso del sentimiento o de la afinidad. En otras palabras, debemos amar a nuestros enemigos como Dios ama a la raza humana en general.

4. Por último, la palabra “enemigo” (εχθρον) y “enemigos” (εχθρους) derivan de la raíz griega ecthros (εχθρος). Esto nos viene a decir, como veremos más adelante, que nosotros solemos utilizar la palabra enemigo muy a la ligera, aplicándolo sobre cualquier persona que en determinado momento nos pudiera haber hecho algún daño. Sin embargo, enemigo, según el significado de la palabra en griego son:

Se usa como nombre, significando enemigo, adversario. Se dice: (a) del diablo (Mt 13:19; Lc 10:19); (b) de la muerte (1 Co 15:26); (c) del creyente profesante que quisiera hacerse amigo del mundo, haciéndose entonces enemigo de Dios (Stg 4:4); (d) de hombres opuestos a Cristo (Mt 13:25,28; 22:44; Mc 12:36; Lc 19:27; 20:43; Hch 2:35; Ro 11:28; Flp 3:18; Heb 1:13; 10:13); o a sus siervos (Ap 11:5, 12); a la nación de Israel (Lc 1:71, 74; 19:43); (e) de alguien opuesto a la justicia (Hch 13:10); (f) de Israel en su enajenación de Dios (Ro 11:28); (g) de los no regenerados en su actitud hacia Dios (Ro 5.10; Co 11:21); (h) de los creyentes en su estado anterior (2 Ts 3:15); (i) de enemigos (Mt 5:43, 44; 10:36; Lc 6:27, 35; Ro 12:20; 1 Co 15:25); del apóstol Pablo debido a que les decía la verdad a los creyentes (Gl 4:16)” VINE Diccionario expositivo de palabras del antiguo y del nuevo testamento exhaustivo, W.E. Vine, pág. 316

Resumiendo, en las Escrituras no existe mandato al odio alguno. Jesús está pidiendo un amor como principio básico y elemental del cristianismo respecto de la actitud propia de Dios por con uno y con toda la humanidad, y pide que aquellas personas opuestas a Cristo, opuestas a la Justicia y enemigas de Dios, sean tenidas en cuenta en nuestras oraciones. De esta manera se busca hacer el bien de permitir que Dios siga trabajando en aquellas personas declaradas enemigas de Dios y que atentan contra nuestras personas.

5. Por Israel (Mateo 23:1-37)

Os dejamos el texto completo para vuestra reflexión personal. Creemos que sus palabras son de gran actualidad y cobran gran significado cuando se leen de corrido sin los versículos y capítulos, que por lo general suelen cortar la lectura.

Entonces Jesús habló a la muchedumbre y a sus discípulos, diciendo: Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagáis conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Sino que hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres; pues ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus mantos;aman el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, y los saludos respetuosos en las plazas y ser llamados por los hombres Rabí. Pero vosotros no dejéis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis a nadie padre vuestro en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni dejéis que os llamen preceptores; porque uno es vuestro Preceptor, Cristo. Pero el mayor de vosotros será vuestro servidor. Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille, será ensalzado. Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoráis las casas de las viudas, aun cuando por pretexto hacéis largas oraciones; por eso recibiréis mayor condenación. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros. ¡Ay de vosotros, guías ciegos!, que decís: “No es nada el que alguno jure por el templo; pero el que jura por el oro del templo, contrae obligación.”¡Insensatos y ciegos!, porque ¿qué es más importante: el oro, o el templo que santificó el oro? También decís: “No es nada el que alguno jure por el altar; pero el que jura por la ofrenda que está sobre él, contrae obligación.” ¡Ciegos!, porque ¿qué es más importante: la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? Por eso, el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él; y el que jura por el templo, jura por él y por el que en él habita; y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que está sentado en él. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y éstas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquéllas. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de adentro del vaso y del plato, para que lo de afuera también quede limpio. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros, por fuera parecéis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: “Si nosotros hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en derramar la sangre de los profetas.” Así que dais testimonio en contra de vosotros mismos, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. Llenad, pues, la medida de la culpa de vuestros padres. ¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparéis del juicio del infierno? Por tanto, mirad, yo os envío profetas, sabios y escribas: de ellos, a unos los mataréis y crucificaréis, y a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad, para que recaiga sobre vosotros la culpa de toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, a quien asesinasteis entre el templo y el altar. En verdad os digo que todo esto vendrá sobre esta generación¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! ” Mateo 23:1-37 (LBLA – destacado nuestro)