Reflexiones Cristianas

5. La maravilla de sus obras

In 2008 2do Trimestre on abril 28 , 2008 at 11:42 am

Versículos propuestos para el estudio de esta semana: Mateo 4:23-25; 8:25-27; 11:2-6; 12:22, 23; Hechos 3:19-21

1. Introducción

Roy Adams dice:

El momento del Sermón del Monte terminó, la escena cambió abruptamente, y Jesús se lanzó a atender las necesidades de la gente (ver Mat. 8,9). Para Jesús no eran solo palabras. Él tenía obras para apoyar las palabras” Folleto de Esc. Sab, pág. 35

La expresión “Él tenía obras para apoyar las palabras“, aunque podría aceptarse si se explicara bajo un contexto determinado, creemos que puede trae cierta confusión. ¿Qué significa que “tenía obras para apoyar las palabras”? ¿Será que las obras son cosas de naturaleza distinta que las palabras, y deben ser armonizadas? ¿No son acaso también las palabras “obras”, desde un punto de vista bíblico? ¿Eran sus obras apoyadas por sus palabras, o por el contrario, sus palabras explicaban la naturaleza de sus obras?

Bíblicamente, como veremos al llegar al final de esta lección, Jesús “no tenía obras” para apoyar sus palabras, sino que a través suyo se manifestaban las obras de su Padre, y sus palabras daban testimonio (explicación o evidencia) de la naturaleza y motivación de dichas obras. Pero antes de llegar a esta conclusión, vayamos por partes y ordenemos cronológicamente las evidencias que expone el autor (Roy Adams) y nuestra explicación de los motivos reales de las mismas en ministerio de Jesús.

2. Isaías, la profecía de las obras del Mesías y su cumplimiento en Jesús

Los siguientes cuatro pasajes muestran una correspondencia directa entre la venida del Mesías y sus futuras obras.

En aquel día los sordos oirán las palabras de un libro, y desde la oscuridad y desde las tinieblas los ojos de los ciegos verán. Los afligidos aumentarán también su alegría en el SEÑOR, y los necesitados de la humanidad se regocijarán en el Santo de Israel” Isaías 29:18-19 (LBLA – destacado nuestro)

Entonces se abrirán los ojos de los ciegos, y los oídos de los sordos se destaparán. El cojo entonces saltará como un ciervo, y la lengua del mudo gritará de júbilo, porque aguas brotarán en el desierto y arroyos en el Arabá” Isaías 35:5-6 (LBLA – destacado nuestro)

Tus muertos vivirán, sus cadáveres se levantarán. ¡Moradores del polvo, despertad y dad gritos de júbilo!, porque tu rocío es como el rocío del alba, y la tierra dará a luz a los espíritus” Isaías 26:19 (LBLA – destacado nuestro)

El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, porque me ha ungido el SEÑOR para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros” Isaías 61:1 (LBLA – destacado nuestro)

En otras palabras, el Mesías esperado habría de dar oído a los sordos, vista a los ciegos, alegría a los afligidos, regocijo a los necesitados, saltos a los cojos, lengua a los mudos, agua al desierto, vida a los muertos, venda a los quebrantados y libertad a los cautivos. ¿Fueron estas las obras de Jesús?

Además de Mateo 8 y 9 donde se ve a Jesús realizando 10 milagros (sana a un leproso, sana al siervo del centurión, sana a la suegra de Pedro, sana a muchos enfermos, calma la tempestad, echa fuera demonios, sana a un paralítico, resucita a la hija de Jairo y cura a la mujer del flujo de sangre, da vista a dos ciegos, devuelve la voz a un mudo), existen otros dos pasajes que muestran claramente bajo las propias palabras de Jesús que Él era el Mesías que habría de hacer estas obras.

El primero de ellos se encuentra en Mateo 11:2-6, donde Jesús responde a la pregunta de Juan “¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?”.

Y al oír Juan en la cárcel de las obras de Cristo, mandó por medio de sus discípulos a decirle: ¿Eres tú el que ha de venir, o esperaremos a otro? Y respondiendo Jesús, les dijo: Id y contad a Juan lo que oís y veis: los CIEGOS RECIBEN LA VISTA y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los POBRES SE LES ANUNCIA EL EVANGELIO. Y bienaventurado es el que no se escandaliza de mí“. Mateo 11:2-6 (LBLA – destacado nuestro)

El segundo pasaje se encuentra en Lucas 4:18-21, donde explícitamente Jesús dice ser el cumplimiento de la profecía de Isaías.

Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: EL ESPIRITU DEL SEÑOR ESTA SOBRE MI, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO A LOS POBRES. ME HA ENVIADO PARA PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, Y LA RECUPERACION DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS; PARA PROCLAMAR EL AÑO FAVORABLE DEL SEÑOR. Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en El. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído” Lucas 4:18-21 (LBLA – destacado nuestro)

Sin lugar a dudas, Jesús era el cumplimiento mismo de las profecías.

3. ¿Qué clase de hombre hace estas obras, cómo y porqué?

Y llegándose a El, le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos , que perecemos! Y El les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados, hombres de poca fe? Entonces se levantó, reprendió a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Quién es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?” Mateo 8:25-27 (LBLA – destacado nuestro)

Los milagros realizados por Jesús en Mateo 8 y 9 (que ya hemos listado en el epígrafe 1) muestran que su poder esta por encima de cualquier capacidad humana. El hombre puede o tiene “poder” para cambiar pequeñas cosas sobre su vida, pero las circunstancias tales como la naturaleza, las enfermedades, las dolencias y la muerte están fuera de su dominio, y sólo Dios tiene autoridad sobre ellas. Por eso, los discípulos es como si se preguntaran ¿Qué “clase de hombre” es este que aún puede cambiar las circunstancias que están fuera del dominio de cualquier hombre?.

Lo cierto es que quizá, los discípulos tenían en mente el pasaje de Salmos 107:27-30 donde el Dios de Israel, su Dios, era quien había hecho cosas semejantes al pueblo de Israel.

Temblaban y se tambaleaban como ebrios, y toda su pericia desapareció. Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR y El los sacó de sus aflicciones. Cambió la tempestad en calma y las olas del mar callaron. Entonces se alegraron porque las olas se habían aquietado, y El los guió al puerto anhelado” Salmos 107:27-30 (LBLA – destacado nuestro)

Una parte de la respuesta a esta pregunta se explica en el epígrafe 1. Es decir, la “clase de hombre” que podía hacer esas cosas debía ser el Mesías, el Hijo de Dios (dado que hasta entonces, sólo existían dos respuestas O era la acción directa de Dios, o era su Hijo, quien podía hacerlas. Hoy, después de la muerte y resurrección de Jesús, las obras de Dios se extienden a través de cada uno de sus hijos, de sus discípulos). Sin embargo, aún no hemos explicado cómo y porqué el Mesías habría de hacer semejantes cosas.

3.1 ¿Cómo y porqué el Mesías habría de hacer semejantes cosas? (Respuesta del Roy Adams, autor de Escuela Sabática)

Roy nos propone como respuesta a esta pregunta Mateo 9:35-36

Y Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor” Mateo 9:35-36 (LBLA – destacado nuestro)

Roy nos ofrece una respuesta válida y esencial respecto de la naturaleza del Mesías y del Padre: EL AMOR. El Mesías habría de hacer aquellas obras por amor al ser humano.

Sin embargo, la Biblia es aún más explícita al respecto, y nos ofrece aún más detalles sobre el cómo y el porqué de la obra del Mesías. Veamos algunos textos.

3.1.1 ¿Por qué el Mesías hacía dichos milagros?

porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Lucas 19:10 (LBLA – destacado nuestro)

El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo” 1 Juan 3:8 (LBLA – destacado nuestro)

Sí, esta es la razón principal de su venida y de su obra en la Tierra. El Mesías, Jesús, habría de venir a buscar y salvar al hombre que se había extraviado de las manos de su Padre. A su vez, Juan, nos dice que vino a “destruir las obras del diablo”. Esto y lo otro (salvar al hombre y destruir las obras del diablo) son dos caras de una misma moneda. La Biblia es muy clara al respecto, las obras del diablo se deshacen o destruyen con las obras de Dios. He aquí la razón principal de los milagros de Jesús.

3.1.2. Pero, ¿Cómo hacía dichos milagros?

Si os fijáis bien en el párrafo anterior, hemos dicho que son las “obras de Dios” las que Jesús hacía. Así está escrito:

Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en el nombre de mi Padre, éstas dan testimonio de mí” Juan 10:25 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús les dijo: Os he mostrado muchas obras buenas que son del Padre. ¿Por cuál de ellas me apedreáis?” Juan 10:32

Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis;” Juan 10:37

Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado.” Juan 6:29

Jesús respondió: Ni éste pecó, ni sus padres; sino que está ciego para que las obras de Dios se manifiesten en él”. Juan 9:3

Por tanto, respondiendo a nuestras preguntas iniciales, Jesús “no tenía obras para apoyar sus palabras”, sino que sus palabras manifestaban la naturaleza y motivación de sus obras, y éstas eran las obras directas que su Padre hacía a través suyo. De la misma manera, nosotros hoy podemos hacer aún mayores obras que las que hizo Jesús en su ministerio terrenal, porque ahora Él está con el Padre, y con nosotros a través del Espíritu Santo.

En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre” Juan 14.12 (LBLA – destacado nuestro)

Cuando creemos en Jesús como el Mesías, la obra del Padre se hace realidad en nosotros (Juan 2:29), nos ha salvado a través del Hijo. Cuando creemos en Jesús como el Mesías e Hijo de Dios, somos uno en Él, y en el Padre, QUIEN a través nuestro sigue manifestando SUS OBRAS para salvación nuestra y de nuestros hermanos. ¡Cuán importante es que comprendamos esto!. “NUESTRAS” OBRAS NO SON NUESTRAS, SON DE DIOS.

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  1. Buen dia en el nombre de nuestro Creador,muy buena ok.Estuve buscando mas acerca de la leccion de esta semana y encontre esta pagina,y me ayudo a tener mas textos biblicos para mañana en el estudio y muy buena la explicacion de los textos.Felicitaciones

  2. El dia de manana disfrutaremos de las maravillas de Dios. Y buscare hacer reflexionar a nuestra clase, sobre el origen y propositos de los milagros de Jesus.
    Gracias por el enfoque que se presenta en esta leccion.

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