Reflexiones Cristianas

13. Cristo en el crisol

In 2007 4to Trimestre on diciembre 25 , 2007 at 8:43 pm

Versículos de estudio para esta semana: Mateo 2:1-18; 27:51, 52; Lucas 2:7, 22-24; 22:41-44; Juan 8:58,59; Romanos 6:23; Tito 1:2.


1. Sábado: Sobre la libertad del hombre

El autor de Escuela Sabática dice lo siguiente:

¿De qué modo surgieron el pecado y el sufrimiento? (…) Surgieron porque seres libres abusaron de la libertad que Dios les había dado (…) ¿Sabía Dios de antemano que estos seres caerían? Sí (…) La libertad de todas sus criaturas era tan sagrada que, en vez de negarnos esa libertad, Dios concordó en cargar sobre sí mismo el impacto del sufrimiento causado por nuestro propio abuso de esa libertad”. Pág. 97

Antes de meternos de lleno en el estudio del Crisol que ha pasado Cristo, debemos clarificar algunos conceptos básicos.

1º) El pecado y el sufrimiento es una consecuencia natural por apartarse de quien ofrece y sostiene la Vida (y el que se aparta lo hace porque desobedece a Dios estimando su propio criterio mejor que el suyo).

Decir que el pecado y el sufrimiento surgieron porque “seres libres abusaron de la libertad” no es correcto, bajo ningún punto de vista (ni bíblico, ni humano). Desde un punto de vista estricto es imposible “abusar” de dicha libertad. Todos los seres creados tienen la libertad de elegir su destino final (sea para vida eterna, aceptando a Cristo como su salvador, o para muerte rechazándolo). Escoger una de estas opciones (aún contrariamente al deseo de Dios) no puede llamarse “abuso”.

Si tenemos libertad de elegir, y utilizamos esa libertad (sea correcta o incorrectamente) no estamos “abusando” de ella, estamos haciendo uso de dicho derecho. El que algunos seres creados hayan escogido separarse de Dios, preferir la muerte eterna y vivir como esclavos es consecuencia del “uso de la libertad” y no del “abuso” de la misma.

Por ello, la Biblia nos aconseja que utilicemos la libertad para decidir ser siervos de Dios, y no como pretexto para la maldad, dado que la primera opción habla de nuestro testimonio como cristianos, y la segunda es absolutamente perjudicial:

Andad como libres, pero no uséis la libertad como pretexto para la maldad, sino empleadla como siervos de Dios” (1 Pedro 2:16 – LBLA)

Lo que sí es posible comprender es el abuso que una persona puede hacer sobre la libertad del otro. Pero este aspecto tiene otra naturaleza, dado que no está relacionada con la libertad de elegir nuestro destino final. Aún cuando un tercero abuse de nuestra libertad, siempre tendremos (bajo cualquier circunstancia) la posibilidad y el derecho de escoger la Vida eterna.

Por tanto, debemos concluir que el pecado y el sufrimiento no es producto del “abuso” de la libertad que Dios nos dio, sino más bien de un “uso” no deseado por Dios, que tiene sus propias consecuencias para nuestras vidas eternas.

2º) Si bien es cierto que Dios sabía que ciertos seres creados caerían (dado que es Omnisapiente) no es menos cierto que dichos seres han escogido por sí mismos la decisión de “caer” (no fueron predeterminados por la voluntad divina).

Sobre este asunto ya hemos comentado lo suficiente. Simplemente les invito a leer el siguiente comentario para comprender la diferencia esencial entre omnisciencia, predeterminación y predestinación.

https://escuelasabatica.wordpress.com/2007/07/21/3-isaac-y-rebeca-criando-rivales/

3º) Dios ha cargado sobre sí nuestras decisiones de hacer mal (por “uso” de la libertad, no por “abuso”).

Teniendo en cuenta lo comentado en los dos puntos anteriores, no es correcto decir que “Dios concordó cargar sobre sí el impacto del sufrimiento causado por nuestro propio abuso de esa libertad” sino más bien por nuestro “uso” contrario a su voluntad.

Debemos comprender, por todo esto, que “abusar” de la libertad implicaría hacer un “uso indebido” de dicha libertad. Pero en la Biblia el derecho a escoger la esclavitud y la muerte (separarse de Dios) no es un “uso indebido”, sino más bien un uso dentro del marco de la libertad que Dios mismo puso en el hombre. Dicho de otra manera, Dios ofrece al ser humano la posibilidad de creer o no creer en Él, cualquiera de las dos elecciones están dentro del marco y uso de la libertad. Ahora bien, la consecuencia de creer es la vida eterna, y la de no creer es la muerte eterna. Estas decisiones y consecuencias pueden ser escogidas por cualquier ser humano independientemente de las circunstancias, por lo que en ningún caso un tercero puede abusar de la libertad que cada ser humano tiene para creer en Jesús.


2. Domingo: Los primeros días

La llegada de Jesús a la tierra era un evento muy esperado, y tremendamente especial dentro de la historia de la salvación. Evidentemente Jesús no era un niño más de los tantos que nacían en esa época. Su nacimiento partió la historia en dos. Se cumplieron las profecías que hablaban de él, y que muchos judíos supieron comprender y aceptar, y se dio lugar a los eventos y enseñanzas más importantes de la historia hasta nuestros días.

Si bien la humanidad entera anhelaba su nacimiento (y aún hoy, en fechas navideñas, lo recordamos) muchos otros se sentían amenazados con su llegada (Mateo 2:1-18). Pero no sólo Herodes quiso matarle. Posteriormente poderosos políticos y clérigos veían en él una amenaza permanente. Desde su propio nacimiento sufrió las amenazas, burlas y deseos de muerte de sus enemigos. No sólo nació en un pesebre, sino que además nació en Nazaret (una pequeña población de Galilea, no mencionada en el AT, sin importancia especial en la época). Fue un niño a la vez que amado, odiado.

Todas estas razones son suficientes y bíblicas para comprender el sufrimiento que desde su infancia, Jesús, ha tenido que soportar.

Sin embargo, la teoría expresada por el autor de Escuela Sabática sobre la idea de lo tremendamente doloroso que ha tenido que ser la vida de Jesús en un mundo de pecado siendo él puro (impecable), debemos tomarla con “pinzas”. No por que él no estuviera en un mundo de pecado, y tampoco porque él no fuera impecable, sino porque en la historia del cristianismo ha habido mucho debate (y lo sigue habiendo hoy) sobre si esa realidad ha sido una “ventaja” o “desventaja” para Cristo en relación a nuestra realidad humana.

Respecto de la naturaleza de Cristo, debemos ser prudentes al especular sobre ella. Primero, debemos entender que su naturaleza es un misterio no revelado en su totalidad. Segundo, debemos aceptar por fe, solo lo que se dice de ella. Y tercero, no debemos especular sobre aspectos no revelados.

Para no extendernos desasido en este asunto, exponemos a continuación un versículo clave. En Juan 1:14 vemos los dos aspectos relevantes de su naturaleza.

Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (LBLA – destacado nuestro)

Por un lado, la Biblia dice que se “hizo carne”, es decir que debemos aceptar por fe que Jesús era IGUAL que nosotros, un ser humano igual que sus coetáneos. Y por otro, también debemos aceptar por fe que era el Verbo y unigénito del Padre, ÚNICO con capacidad para salvar a la humanidad. Estas dos caras de la misma moneda son las que básicamente revelan las Escrituras, intentar ir más allá de esta verdad revelada ha traído graves consecuencias teológicas en la Iglesia (volveremos sobre este asunto en la reflexión final)


3. Lunes: Despreciado y rechazado por los hombres

Haciendo un repaso por la vida de Jesús, podemos descubrir la intensidad del rechazo que ha recibido.

1) Fue despreciado por su procedencia geográfica (Juan 1:46)
2) Fue despreciado por ser judío y decir que era su Rey (Juan 19:3)
3) Fue despreciado por “no cumplir la ley” como la entendían los judíos (Juan 5:16)
4) Fue despreciado por decir que Dios era su Padre (Juan 5:18)
5) Fue despreciado como si fuera un endemoniado (Juan 8:48)
6) Fue despreciado como si fuera un delincuente (Mateo 27:17)

Despreciado por Judíos, Romanos e incluso por sus propios discípulos, Jesús fue despreciado como salvador del mundo.

El autor de Escuela Sabática acierta al declarar:

Imagínate lo que debió haber sentido Jesús, quien era plenamente consciente de que lo que él afrontaba lo hacía para salvarnos y, al mismo tiempo, plenamente consciente de cuáles serían las consecuencias de ese rechazo” (Pág. 99)

El dolor del rechazo de los hombres, sufrido por Jesús, fue intenso por dos razones. La primera por la misión que Jesús debía cumplir en la Tierra (misión que ningún otro ser humano ha tenido, ni tendrá que vivir y soportar), y segundo, porque era plenamente consciente de dicha misión.


4. Martes, Miércoles y Jueves: “Jesús en el Getsemaní”, “El Dios crucificado” y “El Dios sufriente”

Por los motivos antedichos en los puntos 2 y 3, que podemos resumir como que…:

Jesús fue un hombre, como nosotros, con una misión única que cumplir como Hijo de Dios para salvar al mundo, de lo cual era plenamente consciente

…comprendemos que el sufrimiento de Cristo en el Getsemaní forma parte del misterio del mismo sentimiento que le llevó a preguntar a su Padre “Elí, Elí, ¿lama sabactani?” en Mateo 27:46 y Marcos 15:34. Un sentimiento y una experiencia que escapa a nuestra capacidad de comprensión.


5. Una reflexión final

Si entendemos que Jesús fue el Verbo encarnado (Dios hecho carne), que vino al mundo con la misión de salvarlo, y que era plenamente consciente de ello, ¿Cómo debemos comprender el “Crisol de Cristo” en relación al nuestro? ¿Fue el “Crisol de Cristo” superior, distinto, único, en relación al nuestro? ¿Está el hombre en desventaja respecto de Cristo?

La respuesta bíblica a este asunto tiene dos aspectos que todo cristiano debería comprender claramente (los dos aspectos juntos conforman un misterio no revelado):

1) Jesús como hombre fue igual que nosotros, y padeció exactamente las mismas pruebas y tentaciones que cualquier otro ser humano “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros , pero sin pecado” Hebreos 4:15 (LBLA – destacado nuestro).

Por lo tanto en este sentido podemos declarar bíblicamente que el “Crisol de Cristo” como hombre fue de la misma naturaleza que la nuestra. En otras palabras, Cristo venció como hombre de la misma manera que podemos hacerlo nosotros si creemos en él.

2) Jesús como Hijo de Dios, vino al mundo a salvar a la humanidad. Esta misión sólo era posible a través del unigénito del Padre (único en su especie), tal como ya hemos comentado en Juan 1:14.

Por lo tanto, en este otro sentido, podemos declarar bíblicamente que el “Crisol de Cristo” como Hijo de Dios fue único, y de una naturaleza diferente a la nuestra. Ninguno de nosotros hubiese podido salvar al mundo. Ninguna muerte humana podría haber redimido a la humanidad, y ningún ser humano puede llamarse el “unigénito” de Dios encarnado. En otras palabras, Cristo venció al pecado muriendo por nosotros, aspecto que ninguno de nosotros puede hacer por sí mismo, ni por los demás.

Pretender decir más sobre este asunto es pura especulación. Especulación, por cierto, con altos riegos espirituales.

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NOTA: Sobre el título “El Dios crucificado” puede aplicarse la misma reflexión que hicimos en la introducción de este trimestre sobre la expresión “El Creador crucificado”, ambas expresiones no son del todo acertadas para explicar lo que sucedió en la Cruz, y su significado. Leer el comentario pulsando en el siguiente vínculo: https://escuelasabatica.wordpress.com/2007/10/04/0-introduccion-2/

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  1. Hola. Despues de leer el analisis de esta semana, y sobre todo leer el post o de el creador crucificado. Surge una duda en mi mente. ¿Dice en ese post que Jesus no es Dios? o dice ¿No sabemos si Jesus es Dios? o ¿Jesus es Dios pero no sabemos que paso en la cruz? gracias.

  2. Tal como hemos comentado en la introducción de este trimestre:

    “A la luz de la revelación bíblica sólo podemos decir que Jesús (que creó el mundo antes de encarnarse), se encarnó y murió, siendo hombre, en la cruz del Calvario, por nuestros pecados. Esta verdad bíblica, fue revelada, es real y suficiente. El resto de especulaciones pueden ser lo suficientemente riesgosas como para confundir y alterar nuestra fe”.

    La cuestión es que decir que “Dios fue crucificado” no es necesariamente una afirmación bíblica, y es una suposición que necesita ser, al menos aclarada, dado que el que murió en la cruz no fue Dios (Eloim o Jehová), sino su Hijo encarnado (Jesús).

  3. ¿Lo que dicen es que Jesús no es Dios y que por tanto Dios no es tres personas?

    Lo pregunto porque eso es lo que deduzco de lo leo.

    Gracias.

  4. Veamos. Si eso es lo que deduces, evidentemente no estamos expresando bien la idea.

    El comentario central es que no podemos decir que Dios fue crucificado sin más. Es decir, que si alguien dice que Dios fue crucificado, necesitará explicar a qué se refiere porque resulta una declaración al menos, incompleta.

    PRIMERA REALIDAD
    En la cruz estaba el Hijo de Dios (Romanos 8: 32) pero encarnado, es decir, hecho Hombre (Juan 1:14). Por tanto decir que Dios fue crucificado en la cruz no es correcto. Primero porque el que murió en la cruz fue su único Hijo, y segundo porque fue la humanidad de su hijo, es decir, Jesús hombre (Romanos 8:34 y Mateo 12:40), no su divinidad. Ésta es una realidad bíblica innegable.

    Jesus se encarnó para vivir y morir como hombre (no como Dios), por eso le llamaban y se llamaba a si mismo “Hijo de Hombre”. Él debía ocupar nuestro lugar, y no podía hacerlo como Dios, sino como Hombre, y así lo hizo. Como Hombre perfecto venció para redimir a la Humanidad imperfecta, cargando sobre sí mismo los pecados del mundo.

    SEGUNDA REALIDAD
    La otra cara de la moneda nos evidencia de que Jesus es Dios. Fue llamado Emmanuel, “Dios con nosotros” (Isaías 7:14 y Mateo 1:23), en Juan 8:28 se reconoce con el “yo soy” (aunque podría referirse sólo al hecho de ser un enviado), Pedro se postró a sus pies, y llamándole Señor, pidió que se apartara de él “pues soy hombre pecador”, dijo (Lucas 5:8), perdonó pecados en la Tierra (Lucas 5:20) y se reconoció Señor del día de reposo (Mateo 12:7-9) entre otras cosas. Esta es otra realidad bíblica innegable.

    Ahora bien, la dificultad surge cuando unimos estas dos REALIDADES y pretendemos sacar conclusiones. La unión de “Jesús hombre” con “Jesús el Hijo de Dios” es un MISTERIO, y no admite especulaciones. Decir que el que fue crucificado fue “Dios”, sin más, es una especulación (no hay revelación bíblica para decir eso). Sin embargo, decir que el que fue crucificado fue Jesús hombre, sí que admite evidencia (tal como lo comentamos en el 3er párrafo.

  5. Bueno, desde el punto de vista humano y logico, tengo muchas dudas por ejemplo ¿ Como Dios se iba a a arriesgar a crear una especie o sea nosotros sabiendo que eso acarrearia que muriera su hijo? ¿que dice eso acerca del proposito que tenemos en la Tierra?¿que Dice eso acerca de lo que dice en la biblia que Dios nos conoce? ¿acaso nos conoce o no? .Ademas quiero felicitar esta pagina por que es un material muy completo de estudio y reflexión!!!
    Que Dios les bendiga

  6. […] Cristo en el Crisol, sólo epígrafe 1 “Sábado: Sobre la libertad del hombre”. B. Ver el rostro del […]

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