Reflexiones Cristianas

4. Ver el rostro del Orfebre

In 2007 4to Trimestre on octubre 25 , 2007 at 12:53 pm

Versículo propuestos para el estudio de esta semana: Job 23:1-10; Daniel 12:1-10; Mateo 5:16; 25:1-12; 2 Corintios 4:9; Efesios 3:10; 4:11-16

El tema de estudio de esta semana podría resumirse como la importancia o papel del carácter de los hombres. Antes de pasar al estudio de los versículos claves, debemos responder a las siguientes dos preguntas:

1. ¿Qué es el carácter según la Biblia?
2. ¿Qué entendemos nosotros por carácter?


1. Qué es el carácter según la Biblia

Es al menos curioso, ver que en la VRV 60 y 95 no aparece NINGUNA palabra traducida como “carácter” (salvo los título, agregados, al capítulo 1 de 2 de Timoteo).

En LBLA (La Biblia de las Américas) la palabra “carácter” aparece en los versículos de Romanos 5:4 y Hebreos 13:5. Y finalmente en la NVI (Nueva Versión Internacional) en 2 Crónicas 13:7, Isaías 26:3, Abdías 1:3, Romanos 5:4 y Filipenses 2:22.

En total teniendo en cuenta todas las versiones o traducciones mencionadas (y sólo a modo de tendencia, dado que existen otras muchas traducciones y versiones), tenemos que la palabra carácter aparece sólo 6 veces en toda la Biblia (3 AT y 3 NT).

Pero aún más curioso es ver cómo en las distintas traducciones, por ejemplo en Romanos 5:4, se traduce la palabra “prueba” como “entereza de carácter” o “carácter aprobado” (ver tabla siguiente).

caracter

Algo similar ocurre con Filipenses 2:22 (donde se traduce como “entereza de carácter” o “probados méritos” en distintas versiones). En Hebreos 13:5 vemos como la VRV60 habla de “vuestras costumbres sin avaricia…”, mientras que la LBLA habla de “vuestro carácter sin avaricia…

La raíz de las palabras traducidas como “entereza de carácter” o “carácter” en el NT es dokimazo, que significa “probar, someter a prueba, con la expectación de aprobar” (Diccionario expositivo de palabra del nuevo testamento de W. E. Vine, CLIE)

Teniendo en cuenta esta “pobreza” terminológica, que impide establecer un concepto bíblico de carácter, por el momento sólo podemos pensar, o entender, que al menos el “carácter” se relaciona, tanto con nuestras “costumbres” (acciones o hábitos) como con las “pruebas”.

Debido a que la lingüística griega no contempla el término “carácter” tal como nosotros lo entendemos hoy, debemos continuar con nuestro análisis definiendo lo que significa para nosotros, y luego ver cómo éste podría estar representado en los diferentes pasajes bíblicos que el autor de Escuela Sabática presenta a lo largo de la semana.


2. Qué entendemos nosotros por carácter

La primera y sexta acepción del término “carácter”, en el DRAE, dicen:

“(Del lat. character). 1. m. Señal o marca que se imprime, pinta o esculpe en algo” (…) “6. m. Conjunto de cualidades o circunstancias propias de una cosa, de una persona o de una colectividad, que las distingue, por su modo de ser u obrar, de las demás. (El carácter español. El carácter insufrible de Fulano)”(destacado nuestro).

En base a estas acepciones podríamos decir que el carácter de una persona (cristiana o no) es:

una marca particular y única (conformada por cualidades y circunstancias particulares) que poseen todos los seres humanos, y que se imprime o proyecta tanto en su ser como en su hacer, diferenciándose de cualquier otro ser humano” (definición propia)

Teniendo en cuenta esta definición (más o menos acertada) podemos tener una base para analizar los textos y ver qué podemos aprender sobre el “carácter” en la Biblia.

Los pasajes que vamos a estudiar son:

Domingo: Romanos 8:29
Lunes: Job 23:1-10
Martes: Mateo 25:1-12 / 25:31-46
Miércoles: Daniel 12:1-10 / Apocalipsis 22:11
Jueves: Efesios 4:11-16


3. Domingo: Romanos 8:29

Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos” Romanos 8:29 (LBLA – destacado nuestro)

Para poder comprender a qué se refiere Pablo cuando dice “conforme a la imagen de su Hijo”, debemos comprender antes dos conceptos:

1. Quiénes son los que Dios conoció de antemano
2. Qué significa “predestinar” bíblicamente.

El versículo anterior (Vs. 28) dice:

Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito” (LBLA – destacado nuestro)

Este versículo 28, clarifica que los que son “llamados conforme a su propósito” (es decir a los que “conoció de antemano” del versículo 29) son los que AMAN A DIOS (y que por tanto, también, todas las cosas cooperan para su bien). Podemos tan sólo decir, por tanto, que son los que aman a Dios los que a su vez fueron conocidos por Él de antemano y que predestinados a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo.

Ahora debemos comprender qué significa “predestinar” para completar el significado.

Normalmente cuando hablamos de “predestinación” en realidad muchos entendemos “predeterminación”. Esta distorsión conceptual genera graves problemas teológicos. Predestinar (pre-destino) significa que se define de antemano un “destino” para el hombre. Bíblicamente la predestinación es ofrecida para TODOS los hombres, y es para salvación (Efesios 1:5). Es decir, Dios ha marcado un “destino”, un lugar o estado al que quiere llevar a toda la humanidad: la salvación. Ahora bien, “predeterminar” es algo muy distinto. Pre-determinar significa, no que Dios marcó un destino o un final como deseo para el hombre, sino que marca nuestro actuar diario, es decir, pre-determinaría las decisiones y acciones de los hombres (esto no es bíblico y ataca el libre albedrío del hombre).

Por tanto, el mensaje de Pablo debe entenderse de la siguiente manera:

“Los que aman a Dios (voluntad libre del hombre) a su vez fueron conocidos por Él de antemano (lo que indica que Dios es omnisapiente). A éstos los ha “predestinado” (les ha marcado un destino, desde el principio, para salvación) transformándolos o haciéndolos conforme a la imagen de su Hijo

O lo que es lo mismo…

Sólo los que aman a Dios podrán favorecerse de la predestinación para salvación que Dios ofrece a todas las personas. Y éstos serán los que finalmente serán transformados o hechos conforme a la imagen de su Hijo”.

No tenemos datos suficientes para entender la plenitud de lo que significa realmente que los hombres serán hechos conforme a la imagen de su Hijo. Sin embargo, teniendo en cuenta el significado que le dimos a la palabra “carácter”, no cabe duda de que éste debería estar, al menos, integrado en dicha transformación (como parte de la predestinación de salvación).

Así podríamos concluir, por ejemplo, que:

“Jesús deja en el cristiano una marca particular y única (transformación a su imagen) que se imprime o proyecta tanto en el ser del hombre (entre ellos el carácter) como en su hacer, diferenciándose así de cualquier otro ser humano (no cristiano)”. Definición propia integrando el concepto de “carácter” al versículo de Pablo en Romanos 8:28-29)

Si bien esta definición puede aceptarse como válida, dado que no contradice ninguna realidad bíblica, no podemos afirmar rotundamente que “imagen del Hijo” sea sinónimo de “carácter”. De hecho, muy probablemente la “imagen del Hijo” esté contemplando no sólo el carácter sino la persona como “alma” (ser indivisible de cuerpo y espíritu) tal como parece decirnos Pablo en Efesios 4:15, “sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo” (LBLA – destacado nuestro)


4. Lunes: Job 23:1-10

Sin ninguna duda, tal como comenta el autor de Escuela Sabática Job sabía perfectamente que las pruebas que estaba viviendo lo refinarían (“Este es un testimonio poderoso de su carácter, que en medio de todo el dolor y sufrimiento, él fue capaz de sentir la realidad del proceso purificador. Además, no importa cuán poco él comprendía, él sabía que esas pruebas lo refinarían” – último párrafo del Lunes).

Job lo dice explícitamente en el siguiente versículo:

Pero El sabe el camino que tomo; cuando me haya probado, saldré como el oro” Job 23:10 (LBLA – destacado nuestro)


5. Martes: Mateo 25:1-12 / 25:31-46

El folleto presenta una pregunta que merece la pena contestar y reflexionar.

¿Qué criterio se usa para separar las ovejas y los cabritos? (Anteúltima pregunta)

Siendo coherentes y honestos con el texto en cuestión (Mateo 25:31-46) debe aceptarse que el criterio esta basados explícitamente en ACCIONES (aunque implícitamente y en consonancia con las escrituras en su contexto, sabemos que el criterio no es sólo la “acción” en sí misma).

Por tanto, tenemos que las ovejas (los salvos) han ofrecido comida, agua, casa, vestido, y visitas al prójimo (Mateo 25:35-36), mientras que los cabritos (los no salvos) no dieron ni comida, ni agua, ni casa, ni vestido, ni visitas al prójimo (Mateo 25:42-43).

El mensaje de Jesús claramente está orientado a las acciones. Así concluye su discurso:

En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis.” (Mateo 25:45)

Sin embargo, aunque Jesús claramente se ha centrado en el HACER, para Él esto es inseparable del SER (a la luz de las Escrituras en su conjunto sabemos que a los ojos de Dios el Ser y el Hacer son inseparables). Así, sólo quienes tienen fe, han “hecho” aquello por Jesús (haciéndolo al prójimo), y sólo quienes se han negado a tener fe, también se han negado a hacer aquello por el prójimo (como respuesta natural y coherente con sus voluntades)

Si tenemos en cuenta nuevamente nuestra definición de carácter integradora al versículo de Romanos 8:28-29 que hemos comentado más arriba, veremos también esta relación claramente representada:

Jesús deja en el cristiano una marca particular y única (transformación a su imagen) que se imprime o proyecta tanto en el ser del hombre (entre ellos el carácter) como en su hacer, diferenciándose así de cualquier otro ser humano (no cristiano)” Ddefinición propia integrada al concepto de “carácter” del DRAE más los conceptos bíblicos explicados más arriba.

La transformación que Dios hace en el ser humano se imprime en todo su ser manifestándose en su hacer, que a su vez perfecciona el ser (fe). Esto es un círculo virtuoso que poseen los que aman a Dios. El ser (fe) produce el buen hacer (obras buenas), y éstas a su vez perfeccionan la fe (ser). Mientras que los que “no aman a Dios”, están en un círculo vicioso donde el ser (sin fe) produce mal hacer (obras malas) que a su vez contamina su propio ser.


6. Miércoles: Daniel 12:1-10 / Apocalipsis 22:11

El problema que hemos marcado al comienzo del análisis, sobre la insuficiente información respecto del significado del “carácter” (desde un punto de vista exclusivamente bíblico), nos ayudará a comprender mejor si es que realmente existe alguna diferencia en el carácter de los que verán venir al Señor en las nubes de los cielos de los que han muerto antes.

De Daniel 12:1-10, podemos concluir que:

En el tiempo del fin el pueblo será librado (los que están inscritos en el libro de la vida – Vers. 1). Muchos resucitarán para vida y otros para “desprecio eterno” (Vers. 2). Los entendidos brillarán como el resplandor del firmamento (Vers. 3), serán purificados, emblanquecidos y refinados, mientras que los impíos procederán impíamente (Vers. 10).

Apocalipsis 22:11 dice:

Que el injusto siga haciendo injusticias, que el impuro siga siendo impuro, que el justo siga practicando la justicia, y que el que es santo siga guardándose santo” (LBLA)

¿Significa esto que las personas que vivan el tiempo del fin y la segunda venida recibirán una “purificación” especial que los anteriores cristianos no han recibido en la Tierra?

No, en absoluto. Bajo un punto de vista estrictamente bíblico es insostenible la teoría de que los creyentes vivos deban recibir una “purificación especial” o una “santificación del carácter” cual ningún ser humano ha recibido antes que ellos.

Aunque tal como dice Daniel, “Será un tiempo de angustia cual nunca hubo desde que existen las naciones hasta entonces” (Daniel 12:1), debemos comprender que quién purifica, quien limpia, quien emblanquece al ser humano, es Jesús, no las “pruebas” o las “circunstancias”. Tal como lo hemos comentado en semanas pasadas, Dios utiliza las “circunstancias y consecuencias del pecado” para transformarlas para bien, tal como lo expresa Pablo en Romanos 8:28 (“Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito” – LBLA), pero quien ejerce el poder de purificación sobre los seres humanos NO SON LAS PRUEBAS, sino Cristo. Esto debe quedar muy claro, porque ésta es la razón por la cual debemos comprender que en ningún momento de la historia de la salvación hubo hombre “privilegiados” ni “perjudicados” respecto de la salvación. Todos han tenido, tienen y tendrán las mismas oportunidades y las misma disponibilidad de dejar posar a Cristo en sus corazón para vida eterna. Sea en lo antiguo, en lo presente o en lo futuro, todos aquellos que “amen a Dios”, que tengan a Cristo en su corazón, sin excepción, serán purificados, santificados y emblanquecidos por su gracia.

Por tanto, no cabe hablar de una transformación “especial” ni física (carne santificada), ni mental (carácter santificado) sobre los cristianos que vivan el tiempo del fin.


7. Jueves: Efesios 4:11-16

La tesis principal planteado en el folleto queda expresa de la siguiente manera:

“ (…) el propósito final de vivir en tal comunidad es experimentar la `medida de la estatura de la plenitud de Cristo´. ¡Y para eso nos necesitamos los unos a los otros!” (segundo párrafo del día Jueves, pág. 33)

“ (…) Pablo está tratando de enfatizar una verdad crítica: la plenitud de Cristo se experimenta y se revela, en última instancia, cuando estamos trabajando juntos, en compañerismo mutuo” (tercer párrafo del día Jueves, pág. 33)

Sintéticamente la idea planteada es que para llegar a la “medida de la estatura de la plenitud de Cristo” necesitamos del cuerpo completo de la Iglesia. O lo que es lo mismo, si no formamos parte del cuerpo de la Iglesia, si no vivimos en comunidad con otros cristianos no podremos llegar a la “medida de la estatura de la plenitud de Cristo”.

La primera parte de la afirmación podríamos llegar a comprenderla, pero la segunda que se deriva de ella nos suscita, al menos, un problema teológico, bíblico y espiritual.

Para analizar Efesios 4:11-16, tenemos que comenzar unos versículos antes (desde el versículo 4). Leamos todo el texto junto

Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos. Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por tanto, dice: CUANDO ASCENDIO A LO ALTO, LLEVO CAUTIVA UNA HUESTE DE CAUTIVOS, Y DIO DONES A LOS HOMBRES. (Esta expresión: Ascendió, ¿qué significa, sino que El también había descendido a las profundidades de la tierra? El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo.) Y El dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error; sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo, de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor” (LBLA – destacado nuestro)

Si leemos detenidamente el texto entenderemos que el “cuerpo” esta conformado por individuos, y que la plenitud de Cristo se expresa en cada uno de los individuos que conforman el cuerpo, pero no porque convivan o vivan juntamente, sino porque es Cristo quien imparte su gracia conforme a su medida expresada en dones particulares e individuales. El ejercicio de esos dones personales y particulares cumplen la función de “edificación del cuerpo de Cristo”, es decir del crecimiento de todos los que tienen fe en Él. “A la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” se refiere directamente a la madurez del hombre a nivel individual y personal, que le permite dejar de ser un “niño sacudido de aquí para allá”.

Por lo tanto, una cosa es el “crecimiento del cuerpo” en su totalidad, y otra cosa es que el hombre consiga la “medida de la estatura de su plenitud”.

En otras palabras:

El crecimiento del cuerpo de Cristo (figurado en el “edificio”) se consigue cuando cada uno de los miembros del cuerpo consiguen “la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” que es ofrecida sólo por su gracia y expresada en dones particulares a cada miembro de dicho grupo. Dicho crecimiento no se centra en la “convivencia” sino más bien en la fe, y en su correcto ejercicio.

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  1. me gustaria saber el mar co historico y geografico de los temas

  2. Estimado Roberto,

    ¿Se refiere Ud. al marco histórico y geográfico de los versículos tratados en job, daniel, mateo, corintios, efesios y apocalipsis o a otro aspecto?

    ESW
    ———————————
    https://escuelasabatica.wordpress.com

  3. si me lo pueden mandar al mail
    las lecciones de esc. sabatica

  4. favor enviar a mi correo las lecciones de escuela lsabatica.

  5. Hola. Despues de la lección de esta semana creí que había comprendido que Dios no es quien envía las pruebas, como lo decia este estudio. Sin embargo al leer la leccion ‘Calor Extre-
    mo’ recorde el episodio de Isaac y quede desconcertado. Dios directamente le pidio a Abraham q sacrificara a Isaac. ¿es Dios quien envia las pruebas? ¿como identificar la voz de Dios?

    Gracias

    Pd: Lastima que no hayan actualizado la pag esta semana. Hubiese sido un tema interesante el analisis de la leccion 5. Y me hubiese sido de gran ayuda pues soy maestro de escuela sabatica.

  6. buenos dias.-

    esta semana no encontre el comentario que tanto me ha y nos ha ayudado en la iglesia correspondiente a las lecciones para el sabado 3 de noviembre., debo hacer algun ajuste para poder acceder al comentario??
    les agradezco su amable atencion.- gracias.- Dios les siga bendiciendo.

  7. […] reflexiones sobre esta lección“.También recomendamos la lectura del comentario “Ver el rostro del Orfebre“, concretamente el epígrafe 7 “Jueves: Efesios 4:11-16“. 5. Felipe y Simón el […]

  8. […] Cristo en el Crisol, sólo epígrafe 1 “Sábado: Sobre la libertad del hombre”. B. Ver el rostro del Orfebre, sólo epígrafe 3 “Domingo: Romanos 8:29″. C. Isaac y Rebeca: Criando rivales, todo el […]

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