Reflexiones Cristianas

13. Yahweh e Israel: cumpliendo más allá del fracaso

In 2007 3er Trimestre on septiembre 26 , 2007 at 12:18 pm

Textos de estudio de esta semana propuestos por el folleto de ES: Éxodo 3:6-14; 6:6-8; Josué 24:1-18; Jeremías 5:19; Ezequiel 16:26-29, 34; Oseas 9:1; Juan 20:21; Filipenses 4:4; 1 Tesalonicenses 1:6; 1 Juan 2:12.


A modo de conclusión del trimestre

A lo largo del trimestre hemos estudiado diferentes relaciones matrimoniales del antiguo testamento. Ninguna de ellas son historias separadas o independientes de la “historia de la salvación” de Dios para con el hombre. Dios siempre ha sido el protagonista principal de estas historias, mientras que el “antagonista” ha sido el enemigo, el pecado y nuestra propia concupiscencia. Constantemente Dios ha manifestado su voluntad, advertencia y misericordia para con el hombre, mientras que éste responde con desprecio, autosuficiencia y maldad, trayendo sobre sí desgracias personales, familiares, nacionales y sobre todo espirituales.

El matrimonio (tal como hemos visto en la lección de Oseas y Gomer) es una metáfora de la relación que Dios ha mantenido con Israel, y mantiene actualmente con su Iglesia. Por tanto, el autor de ES ha decidido, ahora, establecer el tipo de relación directa que Dios ha tenido con su novia Israel. La secuencia de estudio, básicamente, podría esquematizarse de la siguiente manera.

1. Las promesas condicionales e incondicionales de Dios a Israel
2. El comportamiento de Israel (prostitución e infidelidad)
3. Consecuencias de ese comportamiento (muerte, destrucción y mal)
4. Restauración final
5. Nuevo pacto (lo que Dios hace por el hombre en Jesús)

Básicamente la historia de la salvación del hombre puede entenderse como la historia de la relación de Dios con el Hombre a través de diferentes pactos de iniciativa divina, y el tipo de comportamiento humano como respuesta. Estos pactos pueden entenderse metafóricamente como el “pacto o voto matrimonial” donde ambas partes se comprometen básicamente con la fidelidad de uno hacia el otro.

Algunos autores proponen los siguientes pactos bíblicos: Pacto Edénico (antes de la caída), Pacto Adánico (después de la caída, y manifestado en Génesis 3:15 con la promesa mesiánica), Pacto con Noé (después del diluvio), Pacto con Abraham (principalmente sobre su descendencia), Pacto con Moisés (en el Sinaí), Pacto con David (como Rey y su descendencia) y Nuevo Pacto (dado a Israel y extendido a la Iglesia cristiana). Existen diferencias de opiniones respecto de algunos de los pactos mencionados en cuanto a su identidad, contenido, etc. Sin embargo a los efectos de entender la relación Dios/Hombre, sintetizamos a continuación los aspectos más importantes de dichos pactos.

Pactos


El discurso de Esteban (antes de su apedreamiento y que se encuentra en Hechos 7) es una crítica muy firme y contundente a la actitud de los ancianos y escribas de su época, idéntica a la del pueblo de Israel frente a los profetas enviados por Dios. Así, leemos en Hechos 7:52 la siguiente declaración:

¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, a quien vosotros ahora habéis entregado y matado

Esto nos indica que incluso dentro del “Nuevo pacto”, la actitud del hombre sigue siendo la infidelidad.


A la luz de lo dicho hasta aquí

Ahora, mira la estructura de estudio de esta última lección del folleto de Escuela Sabática y verás que sintetiza, no sólo la realidad de Yahweh/Israel, sino de Dios con el Hombre en toda su extensión.

Así verás que el domingo se expresa lo que Dios está dispuesto a hacer por el hombre, el lunes la actitud del hombre frente al deseo y compromiso de Dios, el martes las consecuencias de las acciones humanas de infidelidad (muerte, dolor, desesperación, angustia, etc..), el miércoles la expresión de la condición del pueblo y nuevas esperanzas de restitución, el jueves la expresión del nuevo pacto (grabar la ley en el corazón directamente), y el viernes la conclusión que nosotros definimos como “Las dos constantes innegables de la Biblia”, y que se traducen así:

Constantes


1. Dios es fiel al hombre y se acerca a éste de diferentes formas y en todos los tiempos.

2. El Hombre es infiel a Dios y se aleja de éste de diferentes formas y en todos los tiempos.

Tu y yo estamos viviendo el nuevo pacto. Por lo tanto, Dios desea grabar su ley en nuestros corazones. Es decir, transformarnos interiormente, de tal manera que lo antinatural se transforme en natural. Esta es la magnífica obra que Jesucristo quiere hacer en nosotros por gracia. La “condición” es la fe, la misma fe que a través de otras formas y en otros tiempos solicitó siempre a los hombres.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: