Reflexiones Cristianas

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7. El enigma de su conducta

In 2008 2do Trimestre on mayo 15 , 2008 at 12:15 am

Versículos de estudio, propuestos para esta semana: Mateo 4:12, 13, 8:28-32; 11:18, 19; 21:12, 13; Lucas 2:41-51; 5:32; 1 Corintios 1:26-28.

1. ¿Abandonar a los padres?

1.1. El versículo y el comentario del autor de Escuela Sabática

El versículo de estudio está en Lucas 2:41-51, dice así:

Sus padres acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua. Y cuando cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta; y al regresar ellos, después de haber pasado todos los días de la fiesta , el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres, y suponiendo que iba en la caravana, anduvieron camino de un día, y comenzaron a buscarle entre los familiares y conocidos. Al no hallarle, volvieron a Jerusalén buscándole. Y aconteció que después de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que le oían estaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas. Cuando sus padres le vieron, se quedaron maravillados; y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia. Entonces El les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿Acaso no sabíais que me era necesario estar en la casa de mi Padre? Pero ellos no entendieron las palabras que El les había dicho. Y descendió con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón” Lucas 2:41-51 (LBLA – destacado nuestro)

El autor de escuela sabática nos dice que:

El incidente, superficialmente, da la impresión de un muchacho irresponsable, totalmente despreocupado por el dolor y la ansiedad de sus padres. ¿Qué padres no estarían terriblemente enojados por esa aparentemente insensible falta de cuidado por el bienestar de sus padres y las reglas del hogar? Este es uno de esos eventos que muestran los límites del uso de la conducta de Jesús, como modelo, en cada situación” Pág. 52, 2do y 3er párrafo (destacado nuestro)

¿Fue Jesús irresponsable? ¿Es cierto que este acontecimiento no es un ejemplo o modelo para nosotros? ¿Cuál es el mensaje del texto en cuestión, y qué debemos aprender de él? ¿Es legítimo especular sobre lo que no dice la Biblia? Estas son algunas de las preguntas que procuraremos responder a continuación.

1.2. El contexto inmediato

Cuando analizamos un texto bíblico, es común (aunque incorrecto) nuestra tendencia a valorar los hechos en función de nuestra cultura, época, experiencia y aprendizajes propios. Básicamente, cometemos un error grave al pensar que perder a nuestro hijo/a de 12 años en un centro comercial es equiparable a perder a un niño judío de 12 años en el Templo.

Hay una evidencia bíblica muy interesante que no debemos pasar por alto, se encuentra en el versículo 42, “Y cuando cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta” (LBLA – destacado nuestro)

El comentario de la VRV 95 dice así

Dt 16.16; cf. 1 S 1.3,21; 2.19. Según la costumbre judía, un muchacho de doce años se preparaba ya para incorporarse legalmente a la comunidad religiosa. La incorporación oficial tenía lugar a la edad de trece años“.

En la tradición judía del “Bar Mitzvá“la ley judía establece que la responsabilidad de los actos de un niño recae en los padres hasta llegar a esta edad. En adelante, los chicos (13 años) y chicas (12 años) tienen el privilegio —y la obligación— de participar en todas las áreas de la vida de la comunidad judía y asumir su propia responsabilidad respecto a la ley ritual judía, la tradición y la ética“. Benei Mitzvá. (2008, 9) de marzo. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 07:56, mayo 14, 2008 from (destacado nuestro).

En otras palabras, Jesús estaba a las “puertas” de la madurez judía, es decir, de asumir su obligación y privilegio de participar de la vida de la comunidad judía, y de asumir plena responsabilidad respecto a la ley ritual. No era de extrañar, por tanto, que Jesús enseñara en el templo con 12 años recién cumplidos, como muestra de su capacidad para asumir sus deberes y responsabilidades (no sólo como Hijo de Dios, sino como Judío). Quizá de ahí el asombro de los judíos al escucharle hablar (vers. 46, 47).

La expresión “en los negocios de mi Padre me es necesario estar” (VRV 95) se traduce en LBLA como “me era necesario estar en la casa de mi Padre“. Si bien sus padres no comprendieron plenamente lo que Jesús les decía, no es extraño que María guardara este acontecimiento en su corazón y meditara en ello, porque veía que su hijo crecía en gracia ante Dios y los hombres (al igual que lo hizo cuando los pastores se maravillaban de su niño en el pesebre):

Por motivo de la perdida de Jesús por tres días:
Y descendió con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres” Lucas 2:51-52 (LBLA – destacado nuestro)

Por motivos del nacimiento de Jesús:
Y todos los que lo oyeron se maravillaron de las cosas que les fueron dichas por los pastores. Pero María atesoraba todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su corazón” Lucas 2:18-19 (LBLA – destacado nuestro)


1.3. Conclusión

Lucas nos trae un texto que muestra cómo Jesús crecía en gracia y sabiduría (inteligencia) delante de Dios y los Hombres, al punto de que aún un año antes de su “madurez” (reconocida por la tradición judía) ya cumplía perfectamente con sus obligaciones legales, éticas y religiosas. Este era el motivo por el que María, a pesar de la angustia, en lugar de reprochar a su hijo ATESORA dicho acontecimiento en su corazón.

2. ¿Mostrar enojo?

El autor de Escuela Sabática (Roy Adams) propone el estudio de tres eventos de aparente “enojo” por parte de Jesús. Así como en el caso anterior (cuando Jesús ser “pierde” por tres días, hallándose en el Templo de Jerusalén), la contextualización de los sucesos, y la enseñanza principal del texto es la guía fundamental para comprender los diferentes pasajes bíblicos. Es fácil y arriesgado caer en la especulación inconsciente cuando leemos pasajes como éstos.

2.1. Los tres pasajes planteados

No es, por tanto, casual que dichos acontecimientos y versículos propuestos por el autor sean parte de sinópticos, que seguramente serán de gran ayuda a la hora de comprender con plenitud sus enseñanzas.

2.1.1. Jesús sana a un muchacho epiléptico o lunático (Mt 17:14-21; Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

Señor, ten misericordia de mi hijo, porque es epiléptico/lunático * y sufre terriblemente, porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua. Y lo traje a tus discípulos y ellos no pudieron curarlo. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá. Y Jesús lo reprendió y el demonio salió de él, y el muchacho quedó curado desde aquel momento” Mateo 17:15-18 (LBLA – destacado nuestro)
* epiléptico según LBLA, lunático según la VRV 95 (los síntomas descritos pueden referirse a uno o a otro indistintamente).

Leyendo los sinópticos podemos percibir la razón por la que Jesús reprocha a sus discípulos. En primer lugar, el hombre que tenía a su hijo lunático o epiléptico primero intentó el saneamiento de su hijo con los discípulos. Sin embargo, un dato curioso es que éstos no estaban solos, allí había una multitud alrededor de ellos, e incluso algunos escribas que discutían con ellos.

Cuando volvieron a los discípulos, vieron una gran multitud que les rodeaba, y a unos escribas que discutían con ellos“. Marcos 9:14 (LBLA – destacado nuestro)

¿Qué significa esto? Que el problema de fe de sus discípulos (que es, como veremos más adelante, el principal foco de enseñanza de este evento), no sólo afectaba a la sanación del lunático/epiléptico, sino que también afectaba al testimonio ante la multitud y escribas que allí aprovechaban para discutir.

El hecho de que los discípulos no hayan podido sanar al lunático/epiléptico se debía sólo a un motivo: falta de fe. Por ello, no sólo Jesús les dice a los discípulos “generación incrédula” (en el versículo 17 de Mateo), sino que también le dice al padre “Si puedes creer, al que cree todo le es posible” (Marcos 9:23 VRV 95):

Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá” Mateo 17:17 (LBLA – destacado nuestro)

Y muchas veces lo ha echado en el fuego y también en el agua para destruirlo. Pero si tú puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos. Jesús le dijo: “¿Cómo si tú puedes?” Todas las cosas son posibles para el que cree. Al instante el padre del muchacho gritó y dijo: Creo; ayúdame en mi incredulidad” Marcos 9:22-24 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús está queriendo transmitir, no sólo a los discípulos, sino a la multitud y al padre, que la fe es necesaria y suficiente para la sanación del lunático/epiléptico.

En este contexto Jesús utiliza la expresión “¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá” del versículo 17 de Mateo

Por tanto debemos considerar lo siguiente:

1. La expresión “generación incrédula y perversa” es una referencia directa a Deuteronomio 32:5,20, por lo que era una referenica clara a su infidelidad y/o falta de fe.

2. La pregunta retórica “¿Hasta cuando estaré con vosotros?“, es una referencia directa a la inconsciencia e inmadurez de los discípulos respecto de su responsabilidad de actuar con fe para sanación de los necesitados y testimonio de los demás.

3. La pregunta retórica “¿Hasta cuando os tendré que soportar?“, podría referirse tanto a la paciencia manifestada por Jesús respecto de la inmadurez de sus discípulos, así como el “soporte” que Jesús debía ofrecer cada vez que ellos manifestaban falta de fe.

Teniendo en cuanta, por un lado, que existía un problema grave de falta de fe en los discípulos que traía problemas tanto para el necesitado como para la multitud que se privaba de testimonio, dando lugar, además, para que los escribas tengan la oportunidad de discutir (y probablemente acusar) , y por otro, que Jesús utiliza una expresión “hecha” del A.T (Deuteronomio), y luego dos preguntas retóricas para despertar la conciencia de sus discípulos, parece bajo este contexto, menos fuertes y muy justificadas sus palabras.

Por otro lado, en este caso, no debemos creer que había “enojo” tal como subjetivamente podemos interpretarlo cada uno de nosotros, según nuestras personalidades y temperamentos (sencillamente porque no todos nos “enojamos” de la misma manera), y mucho menos que dicho enojo era cercano o similar a la ira (que es lo que normalmente solemos pensar), estas ideas no pueden desprenderse bíblicamente de los textos estudiados. Recuerda que aquí se nos dice lo que dijo, pero no el cómo lo dijo. Esto es fundamental a la hora de “juzgar” lo que leemos

2.1.2. Jesús purifica el templo (Mt 21:12-13; Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

Fíjense que aquí tenemos un sinóptico completo (es decir un mismo hecho narrado en los cuatro evangelios). En este caso, tenemos no sólo palabras de Jesús, sino también acciones descritas en los diferentes textos sobre el mismo hecho. Cuando unimos todos los relatos complementarios, y “contamos” la historia unificado nos queda el siguiente texto, donde destacamos los dichos y hechos de Jesús (en base a los textos bíblicos en la versión LBLA).

La Pascua de los judíos estaba cerca (Juan) llegaron a Jerusalén (Marcos), y Jesús subió a Jerusalén (Juan). Entró Jesús en el templo (Mateo), y encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes (Juan), echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo (Mateo, Marcos y Lucas); desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas (Juan) de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas (Mateo y Marcos), y no permitía que nadie transportara objeto alguno a través del templo (Marcos). Y les enseñaba, diciendo (Marcos) «Escrito está: “MI CASA SERA LLAMADA CASA DE ORACIÓN”, pero vosotros la estáis haciendo CUEVA DE LADRONES»(Mateo, Marcos y Lucas); y dijo a los que vendían palomas: Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio. Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: EL CELO POR TU CASA ME CONSUMIRÁ. Entonces los judíos respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras? Jesús respondió y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Entonces los judíos dijeron: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú lo levantarás en tres días? Pero El hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado (Juan). Y en el templo se acercaron a El los ciegos y los cojos, y los sanó. Pero cuando los principales sacerdotes y los escribas vieron las maravillas que había hecho, y a los muchachos que gritaban en el templo y que decían: ¡Hosanna al Hijo de David!, se indignaron y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les respondió: Sí, ¿nunca habéis leído: “DE LA BOCA DE LOS PEQUEÑOS Y DE LOS NIÑOS DE PECHO TE HAS PREPARADO ALABANZA”? (Mateo). Los principales sacerdotes y los escribas oyeron esto y buscaban cómo destruirle, porque le tenían miedo, pues toda la multitud estaba admirada de su enseñanza (Marcos). Y enseñaba diariamente en el templo, pero los principales sacerdotes, los escribas y los más prominentes del pueblo procuraban matarle; y no encontraban la manera de hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de El, escuchándole. (Lucas) Y cuando atardecía, solían salir fuera de la ciudad, (Marcos) Y dejándolos, Jesús salió fuera de la ciudad, a Betania, y se hospedó allí (Mateo)”. (Basado en los sinópticos en Mt 21:12-13; Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22 – LBLA – destacados nuestros)

En Éxodo 12.1-27 podéis leer sobre la institución de la Pascua, y cómo la misma era una “fiesta solemne de Jehová“. El relato en cuestión, tal como menciona Juan, se ubica cercana a una Pascua. Es por ello que los Judíos, y Jesús, subían a Jerusalén, y concretamente al Templo para preparar sus sacrificios e impuestos.

Según la VRV 95:

En el atrio exterior del templo, donde podían entrar los no judíos, había comerciantes que vendían animales para los sacrificios y cambiaban monedas extranjeras (consideradas impuras) por monedas de Tiro, que eran las únicas que se aceptaban como ofrendas o en pago del impuesto del templo (Mt 17.24 n.). Este negocio, legítimo en sí mismo, se prestaba a graves abusos (v. 13)“.

Como puede verse en Mateo 17:24, cada varón judío debía pagar, según la tradición, un impuesto anual al templo a precio de dos dracmas (aprox. dos denarios romanos), el equivalente al salario de dos días de un campesino. Y como hemos visto en Éxodo 12.1-27, para la Pascua, también se requería de ciertos animales para sacrificios. Por ello en el atrio exterior del templo, donde podían entrar quienes no eran judíos, había comerciantes que vendían animales para los sacrificios y se cambiaban monedas aceptables para el pago del impuesto del templo (cf. Ex 30.13; 38.26).

El problema no estaba en el comercio en sí mismo, sino en haber convertido, tal como expresa Jesús, dicho comercio en “cueva de ladrones“, es decir, Jesús no esta echando comerciantes sino ¡LADRONES! (o lo que es lo mismo, comerciantes que aprovechaban para robar, engañar o cometer fraude en sus transacciones).

Bajo la solemnidad de la cercana fiesta de Pascua (fiesta sagrada), y los robos, engaños o hurtos (ambición humana y pecaminosa) es como deben interpretarse las acciones y apalabras de Jesús.

Algunas consideraciones respecto de sus palabras y hecho:

1. Jesús coge un “azote de cuerdas: Muchos piensan, especulativamente, que Jesús cogió el azote y comenzó a “asustar” a los comerciantes. Esto es pura especulación. Lo más probable, aunque también especulativo, según el contexto que hemos leído, es que Jesús haya cogido el azote para “echar a las ovejas y bueyes“, y no a las personas (repasa las palabras de Juan sobre este hecho).

2. Jesús “desparramó las monedas” y volcó las sillas y las mesas: Jesús pretendía terminar con el “robo”. Los “cambistas”, eran los “banqueros” de la época (de ahí los “bancos” que Jesús vuelca). Es decir, Jesús debía eliminar todo “instrumento” de robo por eso vuelca los “bancos” (donde se sentaban los cambistas), y las “mesas” (donde se realizaban las transacciones, en este caso fraudulentas).

NOTA IMPORTANTE: Fíjate que en ningún momento Jesús ejerce violencia contra ningún ser humano. Y su “enojo” no era contra el pecador, sino contra el PECADO.

3. Por lo tanto, Jesús “les enseñaba” a las personas diciendo…: Efectivamente, Jesús luego, enseña con palabras, con reflexión y pensamientos.

Sus frases fueron:

A. «Escrito está: “MI CASA SERA LLAMADA CASA DE ORACIÓN”, pero vosotros la estáis haciendo CUEVA DE LADRONES»

B. “Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio“.

C. “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”

D. “Sí, ¿nunca habéis leído: “DE LA BOCA DE LOS PEQUEÑOS Y DE LOS NIÑOS DE PECHO TE HAS PREPARADO ALABANZA”?

Es curioso como Jesús respetando las tradiciones judías, incluso atentaba contra el status quo mismo de la religión judía, dado que, mientras defiende “la casa de oración” (templo), a la vez consideraba su cuerpo como sustituto del mismo. ¡Cuánta sabiduría manifestaba Jesús, incluso en ocasiones aparentemente contradictorias!.

2.1.3. Jesús sana al hombre de la mano seca (Mc 3:1-5; Mt 12.9-14; Lc 6.6-11)

El último acontecimiento planteado por Roy Adams es el saneamiento del hombre de la mano seca, del que también disponemos de sinópticos. Aquí sí aparece la palabra “enojo”, por tanto, veamos qué dice el texto, y qué conclusiones podemos desprender del mismo

Haremos los mismo que en el epígrafe anterior, contaremos la historia contemplando el conjunto de los sinópticos, que nos dicen los siguiente:

Y en otro día de reposo (Lucas), otra vez entró Jesús en una sinagoga (Marcos) y enseñaba (Lucas); y había allí un hombre que tenía una mano derecha seca (Marcos y Lucas). Y los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si sanaba en el día de reposo, a fin de encontrar de qué acusarle. (Marcos y Lucas) Y para poder acusarle, le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? (Mateo). Pero El sabía lo que ellos estaban pensando. (Lucas) Y El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta se le cae en un hoyo en día de reposo, no le echa mano y la saca? Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto, es lícito hacer bien en el día de reposo. (Mateo) Y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte aquí en medio (Marcos y Lucas) Y él, levantándose, se le acercó. (Lucas). Entonces les dijo: ¿Es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal, salvar una vida o matar? (Marcos, Mateo y Lucas) Pero ellos guardaban silencio (Marcos) Y después de mirarlos a todos a su alrededor, (Lucas) con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y su mano quedó sana” (Marcos, Mateo y Lucas). Pero cuando los fariseos salieron, (Mateo) se llenaron de ira, y discutían entre sí qué podrían hacerle a Jesús (Lucas) confabulándose contra El, para ver cómo podrían destruirle (Mateo)” Marcos 3:1-5; Mateo 12:9-14; Lucas 6:6-11 (LBLA – destacado nuestro)

Cuando leemos la historia completa, uniendo toda la información que nos ofrece la Biblia sobre dicho acontecimiento, entonces, nuestra percepción cambia. Se abre un panorama que antes no eramos capaces de percibir. Es así como podemos comprender que el “enojo” de Jesús nada tiene que ver con lo que nosotros entendemos por “enojo” en nuestra vida cotidiana.

Veamos algunos datos relevantes que cambiarán profundamente nuestra posible especulación sobre el “enojo” de Jesús:

1. En el epígrafe 1.2. del comentario de la semana pasada hacíamos referencia a este relato, explicando cómo los fariseos y escribas buscaban algún punto débil en Jesús para acusarle. Por eso Lucas comienza diciendo “en otro día de reposo“, dado que los fariseos y escribas buscaban que Jesús sanara en Sábado y así conseguir sus objetivos.

2. El punto es que Lucas nos explica que “Jesús sabía lo que ellos estaban pensando“. Esto explica que su “indignación” no era infundada. Jesús no estaba molesto por la pregunta en sí misma, sino por las INTENCIONES malignas de quienes querían acusarle.

3. A la pregunta engañosa y con fines malignos “¿Es lícito sanar en el día de reposo?“, Jesús responde con otras preguntas “¿Qué hombre habrá de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta se le cae en un hoyo en día de reposo, no le echa mano y la saca?”, “¿Es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal, salvar una vida o matar?”

4. Los fariseos y escribas se quedaron MUDOS (Marcos dice que “guardaban silencio“). Esto es importante. Cuando uno detecta las intenciones malignas de quienes quieren acusarte es probable que se mantengan en silencio, tal como los fariseos y escribas hicieron con Jesús (un silencio que GRITABA a todas luces que sus intenciones no eran buenas). Es allí cuando Jesús, según Marcos, Mateo y Lucas “después de mirarlos a todos a su alrededor, con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y su mano quedó sana”. Fíjate bien que, según los sinópticos, Jesús los mira con “enojo“, pero “entristecido por la dureza de sus corazones“. ¿Es el enojo por tristeza comparable, por ejemplo, a la ira que sintieron los fariseos cuando vieron que no podían acusarle? Evidentemente, no.

2.2. Conclusión final sobre el “enojo” de Jesús

Hemos analizado los tres episodios propuestos por Roy Adams, y comprobamos que lejos de ver en Jesús una reacción “irracional”, movida por pasiones, egoísmos, furia e ira, su “enojo” era, en todos los sentidos, una indignación por la falta de fe (caso 1), por el pecado de hurto, robo y engaño con fines “religiosos” (caso 2), y por intenciones malignas de acusarle injustamente impidiendo cumplir con su misión de sanación y salvación al hombre.

Además de tener motivos que trascienden el 90% de nuestros “enojos” diarios, Jesús no reaccionó violentamente contra ningún ser humano, y sus acciones estuvieron movidas por el amor, la tristeza y la preocupación tanto por quienes deben ser sanados, como por quienes procuraban matarle.

3. ¿Destrucción de propiedades personales? (Mt 8:28-31; Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

El suceso sobre la liberación del/los endemoniado/s Gadareno/s, y la utilización de los 2.000 cerdos, realmente supone un problema sólo si especulamos sobre aspectos que no aparecen en el texto. Lo único que sabemos es que había unos 2000 cerdos paciendo y unos cuidadores. Pero no sabemos si éstos eran judíos o no, si eran dueños o empleados, si tenían verdadera posesión o no, etc.

Por otro lado, la utilización de los 2000 cerdos es un elemento secundario sobre el foco central del mensaje, respecto del poder y misericordia de Jesús para liberar a un/os hombre/es de una opresión prácticamente irreversible.

4. ¿Descuidar a los perseguidos?

Existe un error teológico muy común que consiste en interpretar, juzgar o sacar conclusiones de aquellas cosas que no están en la Biblia, y que entendemos que deberían estar. Creemos que Roy Adams, comete aquí un error similar. Si no aparece en la Biblia una visita de Jesús a Juan (Mateo 11:2-3), o si leemos que al ser preso (Juan), Jesús viaja a Galilea (Mateo 4:12)… no podemos deducir que ésto supone una conducta inapropiada por parte de Jesús, por los siguientes dos motivos básicos:

1. Jesús manda un mensaje a Juan en Mateo 11:5, que atendía la verdadera necesidad de Juan.

2. No sabemos, porque no está registrado, lo que Jesús hizo o no hizo, por y para Juan.

Preguntarnos, o hacer teología sobre cosas que ella no dice, son potencialmente peligrosas, dado que la especulación humana no tiene límites.

5. Acompañar a los indeseables

Y sucedió que estando El sentado a la mesa en la casa, he aquí, muchos recaudadores de impuestos y pecadores llegaron y se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos“. Mateo 9:10 (LBLA – destacado nuestro)

Tal como dice la nota en la VRV 95, “para los fariseos, comer con los pecadores constituía un gesto de amistad y de aceptación. Cf. Lc 15.1-2; Jn 7.49“. Por eso decían de él, que era un “bebedor y glotón

Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: “Mirad, un hombre glotón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.” Pero la sabiduría se justifica por sus hechos” Mateo 11:19 (LBLA – destacado nuestro)

Nadie que no tergiverse las Escrituras puede decir de Jesús lo que decían los fariseos sobre la persona de Jesús. Jesús se acerca al hombre tal y como es, tal y como se encuentre. Este acercamiento misericordioso, si en algo se relaciona con su persona es en su amor y deseo de salvación.

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