Reflexiones Cristianas

11. Misión en tierras paganas: Daniel y sus amigos

In 2008 3er Trimestre on septiembre 10 , 2008 at 6:32 pm

Capítulos de estudio propuestos para esta semana: Daniel 1-3; 6


1. ¿La familia de Daniel?

Gary Krause (autor del folleto de Escuela Sabática de este trimestre) nos comenta la importancia de la instrucción familiar recibida por Daniel y sus compañeros. Para ello acude a un texto muy conocido:

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes” Deuteronomio 6:6-7 (LBLA – destacado nuestro)

Ahora bien, ¿Existe algún texto bíblico, concreto, que fundamente implícita o explícitamente el hecho de que realmente Daniel y sus compañeros recibieron dicha instrucción? Lamentablemente nada se sabe acerca de su familia, y de la consecuente relación de Daniel con ella. Sólo se sabe que era de linaje noble y que poseía ciertas cualidades atractivas para servir al rey Joacím (Daniel 1:3-4). Por tanto, si bien es cierto que Daniel era judío (Daniel 1:3), recibió (al igual que sus otros compañeros) nombres que denotan una relación con el altísimo (Daniel: Dios es mi juez; Ananías: Dios ha favorecido; Misael: el que es lo que Dios es; y Azarías: Jehová ha ayudado), y que se propuso respetar las prescripciones divinas (Daniel 1:8), no podemos afirmar objetivamente que dichos principios (que no necesariamente cualidades) fueran fruto directo, irrefutable y exclusivo de la instrucción directa de sus padres.


1.1. Cualidades para la magia y adivinación de las ciencias ocultas

En realidad, el rey pide a Aspenaz (jefe de los eunucos) que busque jóvenes israelitas con cualidades para la magia y la adivinación de las ciencias ocultas.

“jóvenes en quienes no hubiera defecto alguno, de buen parecer, inteligentes en toda rama del saber, dotados de entendimiento y habilidad para discernir y que tuvieran la capacidad para servir en el palacio del rey; y le mandó que les enseñara la escritura y la lengua de los caldeos. El rey les asignó una ración diaria de los manjares del rey y del vino que él bebía, y mandó que los educaran por tres años, al cabo de los cuales entrarían al servicio del rey” Daniel 1:4-5 (LBLA – destacado nuestro).

En pocas palabras, el rey pidió la estricta selección de jóvenes de buena apariencia física, inteligentes, con capacidad de entendimiento, discernimiento y servicio, que tras tres años de formación (prácticamente el tiempo suficiente para aprender una profesión o licenciatura actual) pudieran servir al rey. ¿Para qué? el comentario de la VRV 95 dice que:

Los jóvenes debían recibir una educación especial, que los capacitaba para ejercer las funciones de magos y adivinos del rey (cf. Dn 2.2-4). Para ello tenían que conocer la lengua y las letras, es decir, la literatura de los caldeos, especialmente los textos antiguos relativos a la magia, la astrología y la adivinación.
Los caldeos: Este vocablo designaba originariamente una tribu del sur de Babilonia que al fin llegó a dominar todo el país, y de la que procedía la dinastía de Nabucodonosor (véase Gn 11.28 n.; cf. Dn 5.30; 9.1). Pero más tarde, cuando los astrólogos y adivinos de Babilonia se hicieron famosos por todas partes, el término se utilizó frecuentemente para designar también a los magos y a las personas iniciadas en las ciencias ocultas. Cf. Dn 2.4,10; 4.7; 5.7,11″ Comentario VRV 95 al versículo 4 de Daniel 1.

Esta interpretación, que ofrece la VRV 95, queda fundamentada en Daniel 1:20, donde se dice explícitamente que Daniel y sus compañeros, Ananías, Misael y Azarías eran “diez veces superiores a todos los magos y encantadores que había en todo su reino” (Daniel 1:20; ver también Daniel 2:13). Además los nombres que recibieron por parte del jefe de los eunucos, tal como comenta Gary Krause, “son tributos a los dioses babilónicos”.

1.2. Principios y cualidades

La historia de Daniel es un ejemplo muy visible para comprender las diferencias entre las naturales cualidades humanas y los dones divinos. El rey Joacím buscó y seleccionó jóvenes aparentemente “moldeables” a sus necesidades y objetivos. Y lo hizo en base a las cualidades naturales y humanas de la apariencia física y capacidad mental (inteligencia y discernimiento). Sin embargo, el éxito en las interpretaciones de Daniel no radicaron (como puede leerse en Daniel 1 al 3) en ninguna de sus calidades, sino más bien en la base fundamental de sus principios (fe) en el verdadero y único Dios, quien le comunicaría voluntariamente el discernimiento demandado por el rey Joacím y Nabucodonosor respectivamente.


2. La contaminación moral

Cuando Daniel y sus compañeros rechazan la comida y bebida ofrecida por el rey (Daniel 1:8), argumentaron explícitamente que no querían contaminarse:

“Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de los oficiales que le permitiera no contaminarse” Daniel 1:8 (LBLA – destacado nuestro).

Existían varias prescripciones divinas respecto de la comida y bebida, que tanto Daniel como sus compañeros querían respetar. Dichas prescripciones son tenidas en cuenta en el comentario de la VRV 95:

“Esta decisión se debe a que la comida que se servía en la mesa del rey podía estar preparada con la carne de animales impuros (cf. Lv 11; Dt 14.3-21), o que no habían sido desangrados de acuerdo con las prescripciones rituales (cf. Dt 12.23-24). Además, los jóvenes no querían exponerse al peligro de comer alimentos o de beber vino que quizás antes habían sido ofrecidos a los ídolos (cf. Dt 32.38; 1 Co 10.21)” Comentario a Daniel 1:8 de Daniel en la VRV 95 (destacado nuestro).

Pero lo que no especifica el comentario de la VRV 95 es que dicha “contaminación” no se limitaba a una cuestión de salud o bienestar físico. Ni siquiera a la idea de que un cuerpo sano repercute en una mente sana. Las prescripciones divinas al pueblo judío, respecto de la alimentación, era una cuestión esencialmente moral y espiritual, tal como reconoce Gary Krause:

“De este modo, para estos jóvenes, el problema no era solo una vida sana o una mera preferencia. Era un  problema moral” Escuela Sabática Agentes de esperanza: Los grandes misioneros de Dios, Día Lunes, Pág. 83 (destacado nuestro).

Dios, a través de todos los ritos y prescripciones al pueblo judío, procuraba en ellos la comprensión clara e inequívoca de que su presencia y su naturaleza son “vida, pura y santa”, mientras que todo lo que no se corresponda con su propia esencia es “muerte, impuro y contaminado”. Por tanto, Daniel y sus compañeros, no sólo evitaban una contaminación moral, sino que estaban dando un testimonio directo respecto del Dios en quien creían, y fundamentaban su fe en Él. Hoy para no “contaminarnos” moralmente, para fundamentar nuestra fe y para dar testimonio, debemos “ser cristianos”, “comer y beber de Cristo”, porque quien tiene a Cristo tiene “vida”, es “santo, y se mantiene “puro”.


3. Dios se ocupó de Daniel y sus compañeros

Cuando leemos esta historia de Daniel (Capítulos 1 al 3) vemos cómo, simplemente ellos responden a sus consciencias dejando el resto en las manos de Dios.

Ante la comida y bebida del rey:
“Te ruego que pongas a prueba a tus siervos por diez días, y que nos den legumbres para comer y agua para beber. Que se compare después nuestra apariencia en tu presencia con la apariencia de los jóvenes que comen los manjares del rey, y haz con tus siervos según lo que veas” Daniel 1:12-13 (LBLA – destacado nuestro)

Ante la interpretación del sueño:
“Entonces Daniel fue a su casa e informó el asunto a sus amigos Ananías, Misael y Azarías, para que pidieran misericordia del Dios del cielo acerca de este misterio, a fin de que no perecieran Daniel y sus amigos con el resto de los sabios de Babilonia. Entonces el misterio fue revelado a Daniel en una visión de noche. Daniel entonces bendijo al Dios del cielo” Daniel 2:17-29 (LBLA – destacado nuestro)

Ante la idolatría:
“Ciertamente nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará. Pero si no lo hace, has de saber, oh rey, que no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que has levantado” Daniel 3:17-18 (LBLA – destacado nuestro).

Nota que ellos no podían hacer absolutamente NADA para conseguir un mejor aspecto físico que el resto de jóvenes, ni para ofrecer una correcta interpretación del sueño, ni para salvarse de la condena del horno de fuego por no acceder a la idolatría.

Un cristiano debe responder a sus principios, y en conciencia dejar el resto en manos de Dios.

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  1. GRACIAS POR ESTOS COMENTARIOS, ME AYUDAN MUCHO CON MI ESTUDIO DE LA LECCION, ESPERO QUE MUCHAS MAS PERSONAS ENTREN A ESTE ESPACIO BUSCANDO UN POCO MAS DE LA EXPLICACION MARAVILLOSA QUE HACE USTED AQUI, GRACIAS Y QUE EL SENOR LE COLME DE BENDICIONES

  2. Excelente material son de gran ayuda para mi estudio personal . Que nuestro Jesus les siga guiando en su apostolado..

  3. Estimadas Sonia y Jacqueline,

    Gracias por vuestros correos. Es grato saber que son útiles.

    Bendiciones,

    ESW
    ———————————-
    http://escuelasabatica.wordpress.com
    E-mail: escuelasabaticaiasd@gmail.com

  4. Dios les bendiga mucho, estos analisis de las lecciones de escuela sabatica me han ayudado tanto que los comparto con mi clase los sabados.

    Dios les siga bendiciendo.

    Martina Vargas R.D.

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