Reflexiones Cristianas

Archivo de 2008

Servicio temporalmente suspendido

In 2008 4to Trimestre on Diciembre 2 , 2008 at 12:48 am

Nuestro servicio de publicación semanal de comentarios a la Escuela Sabática queda TEMPORALMENTE suspendido.

Quienes estén suscriptos a la recepción de dichos comentarios en sus mails no necesitan darse de baja, dado que una vez retomada la actividad seguirán recibiéndolos periódicamente.

Disculpen las molestias, y esperamos que Dios siga bendiciendo vuestras clases.

ESW
———————————–
http://escuelasabatica.wordpress.com
E-mail: escuelasabaticaiasd@gmail.com

8. Nacido de mujer: la expiación y la encarnación

In 2008 4to Trimestre on Noviembre 19 , 2008 at 5:57 pm

Versículos de estudio para esta semana, propuestos por el autor: Mateo 1:18-25; 3:13-17; 4:1-11; 9:25; Marcos 1:12, 13; Juan 1:1, 2, 14; Colosenses 2:9; Hebreos 1:3



Introducción

Dado que ya hemos explicado prácticamente todos los asuntos relacionados con el estudio para esta semana (es decir, el misterio de su encarnación, la unión Dios/Hombre en Jesús, sus tentaciones y su ministerio para deshacer las obras del diablo), a continuación le ofrecemos los vínculos para que lea nuestros comentarios anteriores sobre estos temas, y saque sus propias conclusiones.

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7. La expiación en símbolos – II

In 2008 4to Trimestre on Noviembre 12 , 2008 at 6:35 pm

Versículos de estudio propuestos para esta semana: Levítico 16; Números 18:1-8; Salmo 28:2; 132:7; 138:2.



1. El santuario y la expiación

Efectivamente, tal como dice el autor de Escuela Sabática:

“En otras palabras, el Señor estaba diciéndoles a los israelitas: `Si ustedes pecaron y quieren eliminar su poder que esclaviza, tráiganlo a mí, a mi morada, y yo me ocuparé de él. ¡Tráiganmelo! Los israelitas abandonaban el Santuario bendecidos por Dios y justificados por su gracia.
Todo esto era símbolo de la obra de Jesús, nuestro verdadero Sumo Sacerdote (…) Hoy, Dios nos dice: `Si quieres estar libre de pecado, y que tu pecado esté perdonado, ¡ven al altar del sacrificio, donde mi Hijo pagó la penalidad por tu pecado!” Día domingo, 9 de noviembre, Pág. 52.

Esta misma idea expresada por el autor la hemos desarrollado en nuestro comentario “La eficacia de su ministerio sacerdotal“. Para aquellos que no lo han leído, os recomendamos su lectura, específicamente el epígrafe 2 “¿Cuál era el significado esencial del Santuario Terrenal?“.
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6. La expiación en símbolos – I

In 2008 4to Trimestre on Noviembre 1 , 2008 at 10:18 pm

Versículos de estudio propuestos por el autor, para esta semana: Génesis 3:21; 4:3-5; Levítico 17:11; Romanos 3:23; Efesios 2:11-13; 1 Pedro 1:18, 19



Introducción

Es muy corriente que cuando alguien nos intenta explicar los holocaustos, ofrendas, expiaciones, sacrificio, leyes en relación a impurezas, el día de la expiación, y demás prescripciones del Antiguo Testamento, procurando relacionar dicha realidad con la expiación ofrecida por Jesús, uno se sienta abrumado por una cantidad de versículos, ritos y procedimientos, sin saber realmente cómo interpretarlos.

A continuación, procuraremos mostrar de forma sencilla, pero documentada, la razón de ser y función principal de los sacrificios, su relación con el pecado y la impureza, y su utilidad expiatoria (atendiendo así, a los primeros temas que expone el autor para esta semana, y continuando en la misma línea la semana que viene). Consideramos que no es conveniente, en este punto, centrarse en detalles que nos alejen de la comprensión fundamental expresada en las Escrituras.

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5. Se anuncia la expiación

In 2008 4to Trimestre on Octubre 26 , 2008 at 6:33 pm

Versículos de estudio propuestos por el autor: Génesis 3:15; 22:1-18; Éxodo 32; 34:6-10; Daniel 9.


Dado que el anuncio de la expiación de Cristo forma parte de las profecías referidas a su persona. Y dado que no sólo fue anunciado a Adán y Eva, Abraham, Moisés, Isaías y Daniel, hemos decidido incorporar una tabla con algunas de las tantas profecías mesíanicas y sus cumplimientos. Así podemos comprobar, gráfica y didácticamente cómo el “anuncio de la expiación” fue una constante a lo largo de toda la historia de la salvación humana.

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4. La expiación y la iniciativa divina

In 2008 4to Trimestre on Octubre 19 , 2008 at 10:20 pm

Versículos de estudio, propuestos por el autor, para esta semana: Romanos 3:19-22; 5:6-8; 5:20, 21; Efesios 1:4; Colosenses 1:26-27; 2 Timoteo 1:8, 9; Tito 1:2.


1. Salvación por amor, no por obligación

Efectivamente, no hay NADA en el ser humano que obligue a Dios a salvarnos. Dios no tiene deudas con nosotros, sino nosotros con Él. Dios salva al hombre por su propia iniciativa y por su propia voluntad. Esta realidad queda expresada en su AMOR por nosotros:

Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos. Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” Romanos 5:6-8 (LBLA – destacado nuestro)

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3. La caída en el pecado

In 2008 4to Trimestre on Octubre 12 , 2008 at 9:32 pm

Versículo de estudio propuestos por el autor para esta semana: Génesis 1-3; Romanos 3:9-18; 5:10-21; 6:16; 2 Pedro 2:19


1. La rebelión es esencialmente desobediencia

Aunque el término rebelión no aparece en Génesis 1-3, ¿podemos afirmar que Adán y Eva se rebelaron contra Dios?

. Si analizamos lo que significa rebelarse, podremos ver que Adán y Eva ejercieron una clara rebelión contra Dios. Para entenderlo, por tanto, primero veamos qué significa rebelarse y cómo se utiliza en la Biblia.

Según el DRAE, rebelión es: REBELAR 1. tr. Sublevar, levantar a alguien haciendo que falte a la obediencia debida. U. m. c. prnl”. (destacado nuestro)

Ya en la definición actual de “rebelión”, aparece su íntima y directa relación con la DESOBEDIENCIA.

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2. Crisis cósmica: la fractura del orden establecido por Dios

In 2008 4to Trimestre on Octubre 5 , 2008 at 11:39 pm

Versículos de estudio propuestos por el autor para esta semana: Génesis 3:4,5; Ezequiel 28:14-17; Isaías 14:13, 14; Job 1:8-11; Apocalipsis 12:7-9.


1. Introducción

Resulta evidente que para comprender el sentido pleno de la expiación (solución frente al pecado), es útil una comprensión clara sobre el origen del pecado. Sin embargo, entre los cristianos existen diferentes creencias en relación a dicho origen, muchas de las cuales no pueden ser sostenidas con la Biblia. Y como siempre decimos, es mejor dejar las especulaciones humanas al margen de la Biblia para no caer en errores doctrinales.
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1. La naturaleza de Dios: La base de la expiación

In 2008 4to Trimestre on Septiembre 29 , 2008 at 12:09 pm

Versículos de estudio, propuestos por l autor, para esta semana: Salmo 139:1-4; Isaías 46:10; Juan 1:4; Romanos 5:8; 8:37-39; 1 Juan 5:11, 12.


1. Introducción

Este nuevo y último trimestre del año estudiaremos la doctrina de la salvación (que en términos teológicos se denomina soteriología).

El autor que propone dicho estudio se llama Ángel Manuel Rodríguez, nacido en Puerto Rico y actual Director del Instituto de Investigaciones Bíblicas (Ver algunos documentos del instituto en español PULSANDO AQUI) en las oficinas centrales de la Asociación General, en Silver Springs, Maryland, Estados Unidos de Norteamérica.

Esta semana comenzamos con “La naturaleza de Dios” como base o principio esencial de la salvación. A continuación el desarrollo del análisis correspondiente.

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13. “Heme aqui, envíame a mí”: El profeta Isaías

In 2008 3er Trimestre on Septiembre 20 , 2008 at 9:05 pm

Versículos de estudio, propuestos por el autor, para esta semana: Levítico 16:30; 17:11; Isaías 6:1-10; 49:6; Jeremías 3:22; Mateo 28:18-20; Hebreos 1:2


1. Nuestra condición pecaminosa

Tanto en Jeremías como en Ezequiel, la autenticidad de ambos ministerios se describe a comienzos de sus respetivos libros (Jeremías 1:4-19 y Ezequiel 1). En Isaías no ocurre lo mismo. Será a partir del capítulo 6, y concretamente en el versículo 8, donde Isaías manifiesta dicha autenticidad.

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12. Dotado para el servicio: Felipe

In 2008 3er Trimestre on Septiembre 18 , 2008 at 1:30 pm

Versículos de estudio propuestos para esta semana: Hechos 6:3, 8; Romanos 12:6-8; 1 Corintios 12:1-11, 27-31; 1 Timoteo 3:8-12


1. Felipe: designado a realizar tareas propias del “diaconado” (aunque no se utiliza dicho adjetivo)

En Hechos 6 se nos dice que, dado que el número de discípulos crecía, fue necesario nombrar ciertas personas para solucionar problemas que estaban surgiendo entre los miembros. Entre ellos se escogió a Felipe (Hechos 6:5; Hechos 8:5, 26, 34; Hechos 21:8) – que no debe confundirse con Felipe, el apóstol (Mt. 10:3; Jn 1:43-45, 6:5, 12:21-22; 14:8), dado que dichos diáconos reemplazarían a los apóstoles en la atención de este tipo de problemas para que los doce pudieran seguir predicando o atendiendo la Palabra-.

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11. Misión en tierras paganas: Daniel y sus amigos

In 2008 3er Trimestre on Septiembre 10 , 2008 at 6:32 pm

Capítulos de estudio propuestos para esta semana: Daniel 1-3; 6


1. ¿La familia de Daniel?

Gary Krause (autor del folleto de Escuela Sabática de este trimestre) nos comenta la importancia de la instrucción familiar recibida por Daniel y sus compañeros. Para ello acude a un texto muy conocido:

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes” Deuteronomio 6:6-7 (LBLA – destacado nuestro)

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10. Mujeres en misión

In 2008 3er Trimestre on Septiembre 6 , 2008 at 12:42 am

Versículos de estudio para esta semana: Lucas 8:41-55; Juan 4:1-40; Hechos 16:14-16; 18:1-3; 24-28; Romanos 16:3-5.


1. Rompiendo las reglas: Leyes universales sobre leyes positivas humanas

Es evidente que Jesús “rompió reglas”. Pero ¿qué tipo de reglas?. ¿Acaso fue Jesús un “rebelde sin causa” o un transgresor, sólo por el hecho de querer llamar la atención de la gente y ganarse el aprecio del “pueblo”?. No. Jesús no rompió ninguna ley o regla divina, sino que la cumplió. Y no sólo, Jesús, es el mismo cumplimiento de la Ley, sino que como Hombre vivió una vida impecable según los principios y leyes divinas e inmutables.

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8. De la insensatez a la fe: El apóstol Pedro

In 2008 3er Trimestre on Agosto 22 , 2008 at 5:52 pm

Esta semana hemos decidido reproducir la reflexión de Lilia P. Arraya, quien publicó su comentario sobre la escuela sabática de esta semana en Spectrum Magazine 16 al 22 de agosto, 2008 en el siguiente vínculo .

En esta lección titulada “De la Insensatez a la Fe: el apóstol Pedro”, lo cual habla de transformación, me siento invitada a recorrer diferentes rutas y paisajes. Viajemos.

Nuestro mapa de viaje nos muestra diferentes lugares. Vamos a explorar dos de ellos:

  • La transformación de Simón en Pedro.
  • El lugar de las emociones en la vida cristiana.

Comienzo mi exploración reflexionando sobre la transformación de Simón en Pedro. Al comienzo de la lección se pone énfasis en la emotividad de Pedro y se la vincula con sus “muchas equivocaciones”. Se afirma que “las emociones son una parte importante de la vida cristiana, pero no la más importante”, y que “lo que sentimos no es la prueba final de qué es la verdad”. Estas declaraciones forman parte de la tradicional actitud de la iglesia de desvalorizar las emociones y de privilegiar la racionalidad. ¡Es como si se dijera que el hemisferio izquierdo del cerebro es más importante que el derecho!

Me gusta pensar, sin embargo, que el apóstol no pudo llegar a ser Pedro sin antes ser Simón, el pescador impulsivo y emotivo. ¡Sólo Simón podía llegar a ser el apóstol Pedro!

Esta lectura me permite vislumbrarme como una totalidad, y descubrir la transformación que es posible en mí cuando acepto y reconozco mis sombras además de mis luces. Sólo cuando reconozco mi debilidad, mi fragilidad, puedo desear iniciar un camino de crecimiento, y también puedo ser tolerante con las debilidades que veo en los demás. Soy intolerante cuando me creo superior a los demás, y sólo puedo sentirme superior cuando dejo de ver mi humanidad.

Al comienzo aparece el carácter decidido, impulsivo y presto a la acción de Simón, que está dispuesto a dejar su casa y su trabajo para seguir a Jesús, el Maestro itinerante. Al final de la historia de la pasión de Cristo, Pedro está dispuesto a hacer prevalecer sus razones, incluso con la fuerza. Su impulsividad permanece, como cuando corta la oreja del siervo del centurión. Y sus miedos no lo abandonan después de su transformación, lo que lo hizo objeto de la crítica de Pablo, que lo llamó “hipócrita” (Gál. 2:11-14).

Pedro es, al mismo tiempo, ingenuo y temeroso, así como honesto, hasta llegar al arrepentimiento más sincero (Mateo 26:75). Es apasionado, perceptivo, con un alto sentido de justicia (según sus esquemas), orgulloso y humilde a la vez.

Podríamos decir que siempre hubo polos marcados en la personalidad de Pedro: expresa gran fe y al instante ha sucumbido ante la duda (Luc. 22:31-33, 54-62). Una de las cosas que más amo de la Biblia es la sinceridad con la que se manifiestan los testimonios de vida. Nos muestra tal como somos, humanos, sin idealizarnos.

Un día Simón se encontró con Jesús. Todo encuentro implica un proceso y una transformación. Hay un proverbio que dice que cuando el alumno está listo, el maestro llega. Y ¿qué es estar listo? Creo que es, simplemente, abrirse a una búsqueda. Algunos confunden estar listos con ser intachables, entonces ¿para qué necesitan un maestro?

El camino de la transformación es el recorrido desde lo conocido a lo nuevo. Es un proceso de vaciamiento. Un vaciamiento de nuestras máscaras, de nuestras conductas repetidas. Einstein decía que la locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes.

Pedro comienza un camino de transformación a pesar de que no logra comprender a cabalidad la misión de Jesús. Hay gente que se pasa la vida tratando de comprender algo para iniciar su camino. Él, aunque no entiende, siente que seguir a Jesús es algo importante. ¡Vaya si no será importante darle lugar a la intuición y al sentimiento!

Con respecto al lugar de las emociones en la vida cristiana, éstas son importantes y tienen el mismo lugar que en todos los seres humanos: “Son activaciones físicas que se desencadenan en nosotros como respuesta a algo, interrumpiendo el flujo normal de nuestra conducta. Las emociones básicas son: alegría, afecto, miedo, ira, tristeza.”

Entiendo que Dios nos hizo completos e integrados, con dos hemisferios cerebrales que comandan la racionalidad y las emociones, respectivamente; entonces no entiendo esto de poner en supremacía un aspecto sobre el otro. Somos integración y armonía. Y cuando este equilibrio se rompe, hay enfermedad, dolor, desorientación.

El gran tema, creo, no es lo que sentimos, sino lo que hacemos con lo que sentimos. Es sumamente sanador y facilitador de los vínculos poder reconocer, sentir y expresar nuestras propias emociones. Ser conscientes de cómo nos sentimos. Porque si no nos comprendemos a nosotros mismos, o no reconocemos lo que nos pasa, es muy difícil poder comprender al otro.

Si decimos que es saludable poder reconocer, sentir y expresar nuestras propias emociones, y que esto equivale a comunicarnos bien con nosotros mismos, esto implicará que la emoción se integra a un esquema mucho más complejo que la pura sensación.

Las emociones conforman nuestros sentimientos y éstos nuestra afectividad, y ésta a su vez determina cómo nos sentimos y cómo actuamos. Por otro lado, en las emociones hay distintos planos. Generalmente las emociones responden a lecturas de la realidad. O sea que estamos hablando de tres planos: nivel emocional, nivel racional, nivel conductual.

El problema de Pedro no eran sus emociones, su emotividad, sino cómo miraba la realidad, los lentes con los que juzgaba, el conjunto de creencias sobre las cuales construyó sus conductas. ¡Cuántos hoy, por amor a la causa, no sólo cortan orejas, sino que segregan a otros por la ilusión de una verdad dogmática!

Por otro lado, cuando Pedro prometió dar su vida por Cristo, no mintió. Ustedes me dirán, pero negó tres veces a Jesús. Sí, es verdad, pero creo que no mintió, porque cuando Pedro respondió a Jesús, lo hizo desde lo que veía como su intención y su ideal. Tampoco creo que fue orgulloso, porque pienso que conocía sus limitaciones y su propia humanidad, pero respondió desde su comprensión de lo que debería ser. ¡Cuántas veces el miramos como deberíamos ser nos dificulta percibir lo que realmente somos! . . . Y vamos por la vida actuando de una forma que contradice lo que afirmamos. Es parte de nuestra humanidad.

Y Pedro era humano. Y el Señor lo amó. Y Pedro sirvió al Maestro, a pesar de su humana debilidad; ¿de qué otra manera podría haberlo hecho? ¡Servimos a Dios desde lo que somos, y tal como somos!

En mi caso, he aprendido a no empeñarme sólo en los resultados, sino que valorizo los procesos. Ya padecí vivir mi vida buscando resultados que siempre son insuficientes; hoy me entrego al trazado de metas y al placer de crecer, aunque muchas veces me equivoque, porque eso también es parte del crecimiento.

Lilia Pamela Arraya vive en Argentina, es Psicóloga formada en la Universidad Adventista del Plata.

7. El apóstol Juan

In 2008 3er Trimestre on Agosto 15 , 2008 at 12:51 pm

Esta semana hemos decidido reproducir la reflexión de Sigve Tonstad, quien publicó su comentario sobre la escuela sabática de esta semana en Spectrum Magazine 9 al 15 de agosto, 2008 en el siguiente vínculo

Comentario sobre la Lección de la Escuela sabática para la semana del 9 al 15 de agosto, 2008

(Traducido por Carlos Enrique Espinosa)

Se ha dicho que Juan tiene una visión diferente de la esperanza cristiana que los otros escritores del Nuevo Testamento. En tanto que los demás escritores proyectan la esperanza del creyente hacia el futuro, Juan ve que la esperanza se hace real en el presente. En 1936 C. H. Dodd afirma que la escatología de Juan es una escatología “realizada”. Más tarde amplió su planteo en un libro titulado La Interpretación del Cuarto Evangelio (1953). Sostiene que el foco de la esperanza del creyente debe estar en el presente y no en el futuro. El cumplimiento final ha de venir por la fe en Jesús y no, como en el escenario escatológico del resto del Nuevo Testamento, en el regreso de Jesús. Una vez más, de acuerdo con la escatología realizada tanto de Dodd como de Bultmann, se hace hincapié en el hecho de que Jesús ha venido y no en que él vendrá otra vez.

Es innegable que Juan tiene mucho que decir sobre el cumplimiento en el presente y sobre lo definitivo de la decisión de una persona en el presente. Por ejemplo el juicio, en el Evangelio de Juan, tiene lugar en el momento en que una persona se encuentra cara a cara con la revelación de Dios en Jesús, y se lleva a cabo en el presente (Juan 9:35-41; 12:47-48). Pero la idea de que el significado de la esperanza en Juan es mejor entendido como “escatología realizada”, no es sostenible.

Pensemos por un momento en la promesa de Jesús del discurso de despedida a sus discípulos:

“No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas. Si no fuera así, os lo hubiera dicho. Voy, pues, a preparar lugar para vosotros, y cuando lo haya hecho vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:1-3).

En este texto, Jesús conserva todos los elementos que son sublimados en el paradigma de la escatología realizada. Temporalmente, Jesús habla de un punto en el tiempo futuro, asegurando a sus discípulos, que ya estaban entristecidos por la perspectiva de la partida de Jesús, que “vendré otra vez y os tomaré a mí hmismo”. En lo referente al espacio o lugar, Jesús dice que (1) va a otro lugar; (2) volverá donde ellos están, y (3) llevará donde él está a los creyentes que lo esperan.

Este verso no es una excepción, no es una isla solitaria en el mar de la omnipresente “escatología realizada” de Juan, por así decirlo. De hecho, los parámetros espaciales de la misión de Jesús, en ninguna parte son más sustancialmente destacados que en el Evangelio según San Juan.

”Estaré con vosotros por un poco de tiempo y, a continuación, voy al que me envió” (Juan 7:33).

”Jesús, sabiendo que el Padre había entregado todas las cosas en sus manos, y que él había venido de Dios y volvía a Dios . . .” (Juan 13:1).

”Simón Pedro le dijo: ‘Señor, dónde vas?’ Jesús respondió: “Donde yo voy, no puedes seguirme ahora; pero me seguirás después” (Juan 13:36).

”Y ustedes saben el camino hacia el lugar donde voy” (Juan 14:4).

”Ahora voy al que me envió, pero ninguno de ustedes me pregunta, ‘¿Dónde vas?’” (Juan 16:5).

”. . . acerca de la justicia, porque voy al Padre y ya no me verán” (Juan 16:10).

“Así que ahora os acongojáis, pero os veré de nuevo, y vuestros corazones se regocijarán, y nadie tendrá una alegría como la vuestra” (Juan 16:22).

”Vine del Padre y entré en el mundo; de nuevo, estoy dejando el mundo y voy al Padre” (Juan 16:28).

Estos ejemplos no agotan lo que Juan dice al respecto, pero serán suficientes para el propósito presente. El tema central de estos textos no es el “interior” mundo de la fe (de la “escatología realizada”), sino el mundo “exterior” de la esperanza. Hay ambigüedad en algunos versos, como la ambigüedad de que Jesús “va” a morir y que “se va” al Padre, pero en el hecho de que “va” al Padre predomina el sentido objetivo, físico, de volver al Padre. El fin de esta historia aún no ha llegado, y no llegará hasta que Jesús regrese. En este sentido, el punto final de la historia en el Evangelio de Juan es igual que el final en los Evangelios sinópticos o en el Libro del Apocalipsis, “estar con él donde él está, y ver su gloria” (Juan 17:24 ).

Según algunos estudiosos, se hizo necesario sublimar los parámetros temporales y espaciales de los cristianos porque la demora del retorno de Jesús estaba costando caro. En Juan, sin embargo, no existe tal sublimación. El remedio de Juan en el período de transición no consiste en decir que la esperanza del creyente ya se ha cumplido, sino más bien en instar a los creyentes a perseverar siguiendo a Jesús, esperando el cumplimiento futuro. En efecto, el Evangelio de Juan termina con esta nota.

Pedro volvió y vio al discípulo a quien Jesús amaba siguiéndolos; él era el que se había reclinado junto a Jesús en la cena y había dicho: ‘Señor, quién es el que te va a traicionar?’ Cuando Pedro lo vio, dijo a Jesús: ‘Señor, ¿qué pasará con él?’ Jesús le dijo: ‘Si es mi voluntad que permanezca hasta que yo venga, ¿qué a ti? ¡Sígueme tú!” (Juan 21:20-22).

En este texto, el creyente tiene una esperanza que aún no se ha cumplido, y no se cumplirá “hasta que yo venga”, como dice la respuesta de Jesús a Pedro. En el ínterin, Pedro debe seguir a Jesús sin mirar a la derecha ni a la izquierda, ni si otras personas parecen tener un mejor trato o no.

Las epístolas de Juan resuenan con el mismo mensaje que su Evangelio. “Amados, somos hijos de Dios ahora, y lo que seremos todavía no ha sido revelado. Lo que sí sabemos es esto: cuando él se ponga de manifiesto, vamos a ser como él, porque le veremos tal como él es” (1 Juan 3:2). Al igual que en el Evangelio, nos encontramos con una fuerte e inequívoca afirmación de la condición del creyente en el presente. Algo se ha cumplido, en efecto: “Somos los hijos de Dios”. Pero la esperanza del creyente, enfáticamente, no ha sido realizada en el presente; aún no, no ahora: “lo que seremos todavía no ha sido revelado”. Espera un cumplimiento futuro. Sólo “cuando él se ponga de manifiesto”, considerado como una experiencia que no llegará a un pleno desenlace en el presente, “vamos a ser como él”; sólo entonces lo veremos “tal como él es”.

Juan es un agente de esperanza como ninguno. Él se destaca como un agente de la esperanza realizada, pero es igualmente una sobria voz que insiste en que aún no hemos llegado; todavía no estamos allí. “Y esto es lo que él nos ha prometido, la vida eterna” (1 Juan 2:25), obtenida ahora, claro que sí, y, sin embargo, todavía no.

Sigve Tonstad es profesor asistente de Religión y de Estudios Bíblicos en la Escuela de Religión de la Universidad de Loma Linda.

6. El Salvador compasivo

In 2008 3er Trimestre on Agosto 7 , 2008 at 12:53 pm

Versículos de estudio para esta semana, propuestos por el autor de ES: Juan 1:14; Juan 3; Juan 4; Juan 9:1-7; Efesios 4:32; 1 Juan 2:12

1. Alcanzando las masas (Mateo 4:23-25 y Lucas 6:17-19)

Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas y proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se extendió su fama por toda Siria; y traían a El todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos; y El los sanaba.Y le siguieron grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordán” Mateo 4:25 (LBLA – destacado nuestro)

“Descendió con ellos y se detuvo en un lugar llano; y había una gran multitud de sus discípulos, y una gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, que habían ido para oírle y para ser sanados de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos eran curados. Y toda la multitud procuraba tocarle, porque de El salía un poder que a todos sanaba” Lucas 6:17-19 (destacado nuestro)

En el siguiente mapa hemos marcado las zonas geográficas descritas en estos pasajes para que se visualice la extensión de la “fama” y ministerio de Jesús. El mapa se corresponde con la “Palestina” de la época de Jesús. Cuando en Mateo 4:25 se dice que se “extendió su fama por toda Siria”, muy probablemente se refiera a toda la “Palestina” de su época. De todas formas, la descripción abarca en extensión, prácticamente a toda ella.

Fuente: Mapas Bíblicos

Los tres motivos por los cuales la gente se acercaba a Jesús, según el propio contexto de los versículos que expresan la extensión de su ministerio, fueron:

1. Para sanación de todo tipo de dolencias y enfermedades (ejemplos: endemoniados, epilépticos y paralíticos que buscaban sanación).
2. Para oírle.
3. Para tocarle y recibir sanación de su poder.

No sólo atendía las necesidades físicas (enfermedades y dolencias), sino también las intelectuales y espirituales, dado que se especifica que algunos iban a “oírle“. En pocas palabras, Jesús SANABA y SALVABA atendiendo las necesidades humanas.

2. Alcanzándome a MÍ

Su toque personal (día lunes), su perdón (día martes), su presencia (día miércoles) y sus enseñanzas (día jueves) son algunas de las formas como Jesús te ha alcansado a ti y a cada uno de nosotros.

Los siguientes textos bíblicos son claves para comprender la esencia del cristianismo:

A) Su toque personal: “Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera” Mateo 11:28-30 (LBLA – destacado nuestro)

Reflexión: Jesús pide que el Hombre se acerque a él, y promete no sólo “no echarle fuera” (Juan 6:37), sino entregar descanso al alma. El término “cansados” (kopiao) se refiere al agotamiento físico, aquel trabajo duro, corporal que requiere grandes esfuerzos. El término “cargados” (phortizo) se refiere a llevar cargas como las que llevan los animales o barcos. Sin embargo, no debemos olvidar que Jesús está utilizando una metáfora. El signo más evidente es que nos ofrece descanso para NUESTRAS ALMAS. Es otras palabras, Jesús está llamando a todos aquellos que se sienten cansados del agotamiento intelectual en la búsqueda de la verdad o de la fatiga que produce el buscar la razón de la existencia. Aquellos que padecen “ansiedad espiritual”, y que en dicha búsqueda han pretendido encontrar respuesta “cargando”, o incluso, sobrecargándose con ceremonias religiosas, leyes o normas autoimpuestas que jamás ofrecerán el descanso que Él ofrece. Sólo hace falta una cosa para probar su descanso, comprender que Él es necesario y suficiente para descansar.

B) El perdón: “Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación” Lucas 11:4 (LBLA – destacado nuestro)

Reflexión: “a todos los que nos deben“, según el comentario de la VRV 95, es una “expresión usada comúnmente en la cultura hebrea, con el significado de culpas o pecados cometidos (cf. Mt 18:23-25)“. Por otro lado es fácilmente comprensible, dado que la frase comienza pidiendo perdón por “nuestros pecado”, por tanto la deuda de aquellos otros debe necesariamente tener relación con ésta. Un cristiano sabe que cuando en secreto pide perdón a Dios por sus pecados, tiene un deber moral de perdonar a sus hermanos las deudas que éstos hayan contraído para consigo. Pero no sólo pide perdón, sino que solicita la capacidad para no volver a “endeudarse”. Dice en Lucas “y no nos metas en tentación“, que podría traducirse como “prueba”. La palabra en griego para “tentación” es peirasmos. El comentario de la VRV 95 a Mateo 6:13 dice: “No nos metas en tentación: Se pide a Dios que nos libre de aquella prueba o tentación que ponga en peligro nuestra fidelidad a él“.

C) Su presencia: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” Juan 1:14 (LBLA – destacado nuestro)

Reflexión: Este versículo tienen un gran significado. En primer lugar se reconoce la encarnación de Dios o naturaleza humana de Jesús. La palabra “Verbo” (logos) no sólo significa “palabra”, “discurso”, “mandato”, “orden”, “enseñanzas”, y una gran cantidad de significados en este sentido, sino que también era la expresión griega para referirse a su dios (logos), un dios universal, cósmico e impersonal. Es como si Juan les estuviera diciendo “Aquel logos/Dios (así ellos sabían a qué se refería) se encarnó en Jesús”. En segundo lugar, dice que “habitó entre nosotros“. La palabra “habitar” (skenoo) significa “fijar su tabernáculo” o “tienda de campaña”. Tal como dice el comentario de la VRV 95 “Se alude así a la presencia de Dios en medio de su pueblo, en el Tabernáculo o santuario del Antiguo Testameno (cf. Ex. 40.34; Ap. 21.3)“. La expresión “gracia y verdad”, pueden traducirse como “amor y fidelidad”. En pocas palabras, Dios habitó entre nosotros, tal como lo hacía en el antiguo tabernáculo judío. Pero ahora, en lugar de hacerlo en un lugar físico (madera, oro, etc…), lo hizo en un lugar “vivo” y semejante a nosotros: en la carne o propia naturaleza humana. Esto permitió que así como él accedió a nosotros, AHORA nosotros podamos acceder a él, entrando al santuario celestial, frente a su misma presencia, sin ninguna intermediación más que su misma persona (Hebreos 10:18-20)


D) Sus enseñanzas: “Todo esto habló Jesús en parábolas a las multitudes, y nada les hablaba sin parábola, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta, cuando dijo: ABRIRE MI BOCA EN PARABOLAS; HABLARE DE COSAS OCULTAS DESDE LA FUNDACION DEL MUNDO” Mateo 13:33-35 (LBLA – destacado nuestro)

Reflexión: Según la versión griega (LXX), Mateo está citando a Salmos 78:2, cuando dice: “En parábolas abriré mi boca; hablaré proverbios de la antigüedad“. Dicho Salmo fue escrito por Asaf, que según 2 Crónicas 29:30, era vidente o profeta. Por tanto, debemos aceptar que Jesús no sólo habló en parábolas como método para llevar las verdades espirituales a todos los hombres, sino que en sí mismo, dicho método es una prueba más de su mesianismo profetizado.

3. Conclusión final

Jesús alcanzó al hombre extendiendo su mensaje por todo el mundo (antiguo y actual): 1) ofreciendo un verdadero descanso al alma; 2) perdonándonos y consecuentemente, enseñándonos a perdonar; 3) Habitando entre nosotros y con nosotros, permitiéndonos tener acceso directo a la presencia de Dios; y 4) enseñándonos con el método profetizado de las parábolas para comprender verdades que sólo se acceden con la honestidad moral e intelectual de reconocer nuestra necesidad del Dios que hemos perdido y que vela por nuestra salvación.

5. Mateo 10: Jesús y sus discípulos

In 2008 3er Trimestre on Julio 29 , 2008 at 10:03 am

Versículos propuestos para el estudio de esta semana: Levítico 25:8-54; Mateo 10; Juan 10:10

1. El reino de los cielos se ha acercado (Mateo 10:7)

Gary Krause, autor de este folleto de Escuela Sabática, comprende acertadamente el significado del “reino de los cielos“, cuando dice que:

El Reino de los cielos era ahora. Ahora la gente podía ver a Jesús, escuchar sus palabras, y aprender los principios sobre los cuales se basan la salvación y el cielo. Ahora podía aprender a seguir su ejemplo de cómo vivir. Ahora podían ver cómo operaban los principios del gobierno de Dios en el vida real. Ahora ellos podían elegir llegara ser parte de ese Reino. Ahora podían recibir las promesas del Espíritu Santo, de la victoria sobre el pecado, de la esperanza de la vida eterna” Domingo, 27 de julio Pág. 36

1.1. ¿Porqué y cómo se “acercó el reino”?

Leyendo el contexto de Mateo 10:7, nos damos cuenta de que Jesús escogiendo a doce discípulos les dio instrucciones (Mateo 10:5) de ir “a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Vers. 6) predicándoles “El reino de los cielos se ha acercado“.

En otras palabras, los doce debían presentarse ante los judíos que no le reconocían como el Mesías, al igual que lo hizo Jesús mismo (Mateo 15:24), con el mensaje de que el Reino de los cielos se había acercado. Evidentemente, el mensaje del evangelio fue entregado “tanto para judíos como griegos” (Hechos 14:1; Hechos 18:4; Hechos 19:10, 17; Hechos 20:21; Romanos 3:9; 1 Corintios 1:24; 1 Corintios 12:13), pero los judíos eran quienes, en este contexto, esperaban la venida del Mesías y quienes se habían perdido en su propia sabiduría y orgullo. La comprensión del evangelio por parte de estas “ovejas perdidas” era una de las primeras “fases” de la predicación al mundo entero.

Ovejas perdidas ha venido a ser mi pueblo; sus pastores las han descarriado, haciéndolas vagar por los montes; han andado de monte en collado y han olvidado su lugar de descanso” Jeremías 50:6 (LBLA – destacado nuestro)

Ya hemos visto, en lecciones anteriores, que el mensaje de Juan el Bautista era el del “arrepentimiento” (“cambiar la manera de pensar” o “conversión“), “porque el reino de los cielos se ha acercado“, decía el Bautista (Mateo 3:2). Después que Juan fue encarcelado, fue el propio Jesús quien predicaba el evangelio del reino de Dios diciendo “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio” (Marcos 1:14).

Los judíos sabían que había de llegar un reino que jamás sería destruido.

En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reino, y él permanecerá para siempre” Daniel 2:44 (LBLA – destacado nuestro)

Lucas nos dice que dicho reino será entregado al Hijo del Altísimo, y que “no tendrá fin“.

Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” Lucas 1:32-33 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, los Judíos eran los primeros que debían comprender con claridad que aquel reino indestructible vendría de la mano del Mesías, y que éste era Jesús, quien ahora estaba entre ellos. Por eso, y bajo esta interpretación bíblica, Jesús claramente les explicará QUÉ, o más bien QUIÉN, es el reino de Dios.

Habiéndole preguntado los fariseos cuándo vendría el reino de Dios, Jesús les respondió, y dijo: El reino de Dios no viene con señales visibles, ni dirán: “¡Mirad, aquí está!” o: “¡Allí está!” Porque he aquí, el reino de Dios entre vosotros está” Lucas 17:20-21 (LBLA – destacado nuestro)

En pocas palabras, la salvación ofrecida en la persona de Jesús representa el reino de Dios acercándose al Hombre.

2. Jesús advierte a los discípulos (Mateo 10:16)

La advertencia de Jesús fue la siguiente:

Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas” Mateo 10:16

Para comprenderla debemos leer el contexto de dicha advertencia y procurar enlazar las figuras utilizadas con el consejo propiamente dicho que sigue a continuación. Leyendo el contexto y los sinópticos, por tanto, podemos comprender el contexto en el que se encuentra dicha advertencia. Los discípulos…:

1. Serían entregados en los tribunales y azotados en las sinagogas (Mateo 10:17; Marcos 13:9; Lucas 21:12)
2. Serían llevados ante los gobernantes y reyes por causa de Cristo (Mateo 10:18; Marcos 13:9; Lucas 21:12)
3. No debían preocuparse por lo que decir porque el Espíritu de Dios les dirá qué decir (Mateo 10:19-20; Marcos 13:11; Lucas 21:14-15)
4. El evangelio debía predicarse a todas las naciones (Marcos:13:10)
5. Entre vosotros, habrá enemistades familiares que llegarían a la muerte entre padres e hijos (Mateo 10:21; Marcos 13:12; Lucas 21:16)
6. Serían odiados por causa de su nombre (Mateo 10:22; Marcos 13:13; Lucas 21:17)
7. … pero el que persevere hasta el fin, será salvo (Mateo 10:22; Marcos 13:13; Lucas 21:18)
8. Cuando sean perseguidos debían huir a otras ciudades… (Mateo 10:23)
9. “… no terminaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre” (Mateo 10:23)

En pocas palabras, entre la persecución, el odio, las traiciones y la propia muerte (¡incluso por parte de los propios familiares!), los discípulos debían SEGUIR PREDICANDO EL EVANGELIO confiando en Dios, perseverando y despreocuparse incluso de sus propias palabras.

Si como dice Marcos, el evangelio debía predicarse a todas las naciones, y según el contexto indicado la propia vida de lo discípulos estaba en juego, entonces podemos comprender la advertencia de Jesús.

Veamos a continuación las diferentes versiones del versículo, para luego concluir respecto de su posible interpretación contextual.

Pulsa sobre la tabla para verla más grande y legible
Fuente: http://www.biblegateway.com

Se podría decir que, bajo el contexto indicado, Jesús podría estar diciéndonos lo siguiente:

Mirad, soy consciente que os estoy enviando a una`boca de lobos´. Ellos (reyes, gobernantes e incluso algunos familiares), a quienes es necesario que entreguen también el mensaje del evangelio con vuestro testimonio, os perseguirán e incluso procurarán quitarles la vida. Pero el evangelio debe ser predicado a todas las naciones; por tanto, sed astutos como las serpientes (estad atentos, no os dejéis engañar, al más mínimo movimiento del enemigo si es necesario escondeos, actuad hábilmente cuando estéis en peligro), pero también sed inocentes o humildes como las palomas (no agredáis a vuestro enemigo, no intentéis hacer justicia por vuestra propia mano, permitid que Dios, y el Espíritu Santo os guíen, y confíen el Él, de lo contrario no estaréis dando testimonio)

3. Sanación y Salvación (Mateo 10:7-8)

Seguidamente al mensaje de “El reino de los cielos se ha acercado”, Jesús les dice a los discípulos:

Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia” Mateo 10:7-8 (LBLA – destacado nuestro)

En realidad, el sanar, resucitar, limpiar y expulsar, forman parte del “acercamiento del reino“. Cuando Jesús cogió las Escrituras e hizo suyas las palabras de Isaías 42:7; 49:9; 61:1-2 y 58:6, estaba no sólo diciendo que Él era el Mesías, sino que Él estaba acercando el reino de los cielos al Hombre, y su gracia se manifestaba, no sólo en la salvación, sino también en la salud.

De hecho una de las palabras griegas σωτηρια (soteria), se traduce tanto como salvación o salud. Según el Diccionario expositivo de palabras del antiguo y del nuevo testamento exhaustivo, de W.E. Vine, las dos primeras acepciones al término “salvación” se corresponde con la “liberación material” y “liberación espiritual“:

“1. soteria (σωτηρια, 4991), denota liberación, preservación, salvación. La salvación se usa en el NT: (a) de liberación material y temporal de peligros y aprehensión: (1) nacional (Lc. 1:69: “cuerno de salvación”, RV; RVR traduce “poderoso Salvador”; v. 71; Hch 7:25: “libertad”, RVR; RV: “salud”); (2) personal, como del mar (Hch 27:34: “salud”, RV, RVR); de la cárcel (Flp 1:19: “liberación”; RV: “salud”; del diluvio (Heb 11:7: “que su casa se salvase”, RV, RVR; VM: “la salvación de su casa”); (b) de la liberación espiritual y eterna concedida inmediatamente por Dios a aquellos que aceptan sus condiciones de arrepentimiento y fe en el Señor Jesús, en quien únicamente se puede obtener (…)”

4. Conclusión

El Reino de los cielos se acercó al Hombre cuando Jesús se encarnó e hizo accesible la salvación material y espiritual atendiendo TODAS las necesidades humanas (cumpliendo de esta manera, no bajo un poder humano o político, la función principal de su reino). Su atención espiritual y material fue, a la vez, la comisión que pidió cumplieran sus discípulos, en primer lugar a los Judíos (dado que eran quienes se habían perdido, y esperaban al Mesías), pero con extensión a todos los hombre (judíos y griegos). Para ello, los discípulos, debían ser “astutos como serpientes” e “inocentes o humildes como palomas” porque el peligro de su comisión ponía en riesgo no sólo sus vidas, sino la predicación del evangelio (incluido el testimonio hacia los “enemigos”).

Desde entonces dicho reino es una realidad PRESENTE para todo cristiano, teniendo al alcance de su mano la salvación por gracia a través de la fe en Jesús.

4. El Hijo de Dios entre nosotros

In 2008 3er Trimestre on Julio 24 , 2008 at 12:05 pm

Esta semana hemos decidido reproducir la reflexión de Borge Schantz, quien publicó su comentario sobre la escuela sabática de esta semana en Spectrum Magazine Un comentario sobre la Lección de la Escuela sabática para la semana del 19 al 25 de julio, 2008en el siguiente vínculo (traducido por Enrique Espinosa).

3. Juan el Bautista: Prepara el camino para Jesús

In 2008 3er Trimestre on Julio 17 , 2008 at 1:58 pm

extos de estudio para esta semana: Mateo 14:1-12; Lucas 1; Colosenses 2:8; Apocalipsis 14:6-12

1. Predicción de Juan el Bautista (predestinar Vs predeterminar)

¿Estaba Juan el Bautista predestinado y/o predeterminado para ser lo que fue?

Para responder a esta pregunta les ofrecemos un análisis general sobre la “predestinación y predeterminación” que hemos realizado hace algún tiempo: PULSE AQUÍ.

Una vez comprendido que Dios no “predetermina”, sino que “predestina para salvación”, y que dicha predestinación (voluntad divina) incluye la otra parte de voluntad humana, ofrecemos, a continuación, un texto que muestra cómo dichas voluntades (divina y humana) estaban unidas al llamado de Juan el Bautista.

1.1. Petición del sacerdote Zacarías, padre de Juan el Bautista

El primer argumento lo encontramos en Lucas 1:13 y 14.

Pero el ángel le dijo: No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y lo llamarás Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán por su nacimiento” Lucas 1:13-14 (LBLA – destacado nuestro)

Aunque no se especifica el contenido de la petición de Zacarías, resulta evidente que el hecho de que su mujer, Elisabet, daría a luz a Juan el Bautista responde en primera instancia a la voluntad de sus padres (petición que han encomendado a Dios), y que está relacionada, vinculada o utilizada, por la voluntad divina (ver versículos siguiente).

Porque él será grande delante del Señor; no beberá ni vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre. Y él hará volver a muchos de los hijos de Israel al Señor su Dios. E irá delante de El en el espíritu y poder de Elías PARA HACER VOLVER LOS CORAZONES DE LOS PADRES A LOS HIJOS, y a los desobedientes a la actitud de los justos, a fin de preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto” Lucas 1:15-17 (LBLA – destacado nuestro)


1.2. El niño crecía y se fortalecía, y Dios se manifiesta

El segundo argumento puede desprenderse de dos versículos concretos.

Y el niño crecía y se fortalecía en espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que apareció en público a Israel” Lucas 1:80 (LBLA – destacado nuestro)

durante el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando un bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados” Lucas 3:2-3 (LBLA – destacado nuestro)

Tanto el crecer, como el fortalecerse, y responder a la palabra de Dios, son acciones que contienen en sí misma la voluntad humana como respuesta en una dirección concreta. Evidentemente Juan podría haberse negado, o haber rechazado tanto su llamado como su voluntad de crecer y fortalecerse en espíritu.

Una muestra de libre albedrío en esta historia, puede encontrarse en la reacción de Zacarías frente al ángel Gabriel, cuando éste le comunica que su esposa dará a luz a Juan el Bautista, y Zacarías responde con desconfianza, quedando por ello mudo, hasta que todo acontezca.

Entonces Zacarías dijo al ángel: ¿Cómo podré saber esto? Porque yo soy anciano y mi mujer es de edad avanzada. Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy en la presencia de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte estas buenas nuevas. Y he aquí, te quedarás mudo, y no podrás hablar hasta el día en que todo esto acontezca, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su debido tiempo” Lucas 1:18-20 (LBLA – destacado nuestro)


1.3. Conclusión sobre la predestinación o predeterminación en Juan el Bautista

Teniendo en cuenta el contexto bíblico general sobre la predestinación y predeterminación, y el contexto específico de la historia de Juan el Bautista, no existe ningún tipo de evidencia que demuestre que Juan el Bautista estuviera “obligado” o “predeterminado” a seguir el llamamiento divino.

2. Juan el Bautista era el “Elías” esperado por los judíos

Elías, fue un profeta que vivió en tiempos del rey Acab (1 R 17-2 R 2). La creencia judía de la época consistía en esperar su regreso, que anunciaría la llegada del día del Señor (Mal 4.5-6).

He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día del SEÑOR, día grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición” (LBLA – destacado nuestro).

Esta idea judía era correcta, sin embargo, no sólo confundieron a Juan el Bautista con Jesús (Juan 7:40-41), sino que tampoco lo reconocieron, ni a Juan el Bautista, como el “Elías”, ni a Jesús como el Mesías (Mateo 17:10-12).

Es decir, el “Elías” que anunciaría la llegada del “día del Señor”, se cumplió en la persona de Juan el Bautista. Este hecho queda registrado en las Escrituras por las propias palabras de Jesús, quien clarifica toda esta confusión:

Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero? Y respondiendo El, dijo: Elías ciertamente viene, y restaurará todas las cosas; pero yo os digo que Elías ya vino y no lo reconocieron, sino que le hicieron todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre va a padecer a manos de ellos. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.” Mateo 17:10-12 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús, por tanto, identifica a Elías (aquel Profeta esperado por los Judías antes de la venida del Mesías) con Juan el Bautista y, mientras que Juan el Bautista anunciaba la venida del Hijo de Dios, los judíos rechazarían a uno y a otro. Por eso no es de extrañar que tanto Juan el Bautista (Mateo 14:1-12), como Jesús, terminaran sacrificados.

3. ¿Qué relación existe entre el mensaje de Elías, Juan el Bautista y el tercer ángel de Apocalipsis?

Lo cierto es que la Biblia hace una comparación directa entre “Elías” y Juan el Bautista, tal como ya hemos comentado en el epígrafe 2.

Lucas 1:17 lo dice explícitamente:

E irá (Juan el Bautista) delante de El en el espíritu y poder de Elías PARA HACER VOLVER LOS CORAZONES DE LOS PADRES A LOS HIJOS, y a los desobedientes a la actitud de los justos, a fin de preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto” Lucas 1:17 (LBLA – destacado nuestro. En mayúsculas la referencia a Mal 4.5-6)

El mensaje de Juan el Bautista para conseguir “volver los corazones de los padres a los hijos, y a los desobedientes a la actitud de los justos” era la predicación del “bautismo del arrepentimiento” (Lucas 3:3; Marcos 1:4-5) para perdón de los pecados (tal como dijera Isaías 40:3-5).

Tal como dice la VRV 95:

“De arrepentimiento: La palabra griega traducida aquí por arrepentimiento (metanoia), significa cambiar de actitud y convertirse a Dios” Nota al versículo Marcos 1:4 (destacado nuestro)

No existe duda respecto de la relación directa del mensaje de Elías y Juan el Bautista, ambos fueron LLAMADOS a predicar el arrepentimiento, un cambio de actitud, y en definitiva una verdadera conversión.

Ahora bien, ¿qué se dice sobre el mensaje del tercer ángel (Apocalipsis 14:6-13) y Juan el Bautista o Elías?

En realidad, todo el mensaje, en su conjunto, de los tres ángeles, es un llamado a honrar y alabar a Dios, quien juzgará al mundo” (vers. 6); reconocer a los dioses falsos que han enseñado a pecar y a desobedecer a Dios (Vers. 8), y abandonar la idolatría y no dejarse engañar por dichos dioses. De lo contrario el juicio caerá tambien sobre sus adoradores (vers. 9).

Dicho en términos positivos, los tres ángeles nos invitan, tal como dice la Biblia en Lenguaje Sencillo:

El pueblo de Dios debe aprender a soportar con fortaleza las dificultades y los sufrimientos. También debe obedecer los mandatos de Dios y seguir confiando en Jesús. Entonces oí una voz del cielo que me decía: “Escribe esto: “¡Dios bendecirá a los que de ahora en adelante mueran unidos al Señor Jesucristo!” “Y el Espíritu de Dios dice: “Así es, porque ellos descansarán de todos sus sufrimientos y dificultades, pues Dios los premiará por todo el bien que han hecho“. Apocalipsis 14:12-13 (BLS – destacado nuestro)

Por tanto, bíblicamente, no existe una relación directa entre Elías y Juan el Bautista con el mensaje de los tres ángeles (ni con el tercero específicamente), sino que su relación es indirecta, y se asemeja sólo en cuanto al contenido.

El problema de esta “relación” radica en deducir, apresuradamente, de que como Elías y Juan el Bautista fueron LLAMADOS, de la misma manera, aquellos tres ángeles se podrían corresponder con una institución o persona CONCRETA (con nombre y apellido), llamada para tal fin. En este sentido, podemos aceptar que el mensaje de los tres ángeles (en su conjunto) es un mensaje de reconciliación (al igual que el de Juan el Bautista y Elías), pero no podemos hacer una comparación directa, dado que, de hacerlo, podrían resultar desviaciones teológicas graves respecto del mensaje bíblico de Apocalipsis.

2. “Todas las cosas a todos los hombres”: Pablo predica al mundo

In 2008 3er Trimestre on Julio 10 , 2008 at 12:55 pm

Versículos de estudio propuestos por el autor de Escuela Sabática para esta semana: Hechos 11:19-26; 13:16-42; 17:18-34

1. Se anima a Pablo para la misión

Al principio, Pablo trataba de juntarse con los demás discípulos de Cristo, pero la Biblia dice que estos le “temían (…) no creyendo que era discípulo“.

Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; y todos le temían, no creyendo que era discípulo. Pero Bernabé lo tomó y lo presentó a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino, y que El le había hablado, y cómo en Damasco había hablado con valor en el nombre de Jesús. Y estaba con ellos moviéndose libremente en Jerusalén, hablando con valor en el nombre del Señor” Hechos 9:26-28 (LBLA – destacado nuestro)

Repasando la historia de Saulo de Tarso, resulta comprensible que los discípulos dudaran de su discipulado. Aquel hombre, hacía poco, había presenciado el apedreamiento de Esteban (Hechos 7:58), además de haber sido un reconocido perseguidor de la Iglesia de Cristo.

Sin embargo, Bernabé, que era solidario (Hechos 4:36, 37), comprensivo (Hechos 9:26, 27), que poseía del espíritu de la exhortación (Hechos 11:23), confiable (Hechos 11:29, 30) y de influencia inspiradora (Hechos 11:25, 26) lo presentó a Pablo, y les explicó porqué también debía ser considerado apóstol de Jesucristo.

Esto permitió, tal como dice la Biblia, a Pablo “estar con ellos, moviéndose libremente en Jerusalén”, o como dice la VRV95 “Y estaba con ellos en Jerusalén; entraba y salía” (Hechos 9:28).

Sin embargo, Pablo deberá defender su ministerio en otras ocasiones (1 Corintios 9)

2. Todos para todos

Es precisamente, después de dicha defensa (1 Corintios 9:1-18) cuando Pablo manifiesta su “celo evangelizador” (según LBLA) en 1 Corintios 9:19-23

¿Cómo debemos interpretar el versículo 1 Corintios 9:22 en dicho contexto?

A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles; a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos” (LBLA – destacado nuestro)


2.1. Análisis del contexto

El versículo se encuentra en este contexto:

Porque aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a mayor número. A los judíos me hice como judío, para ganar a los judíos; a los que están bajo la ley, como bajo la ley (aunque yo no estoy bajo la ley) para ganar a los que están bajo la ley; a los que están sin ley, como sin ley (aunque no estoy sin la ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo) para ganar a los que están sin ley. A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles; a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos. Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe (otras versiones traducen “copartícipe” )de él” 1 Corintios 9:19-23 (LBLA – destacado nuestro)

El mensaje de Pablo es muy claro, y no requiere de grandes investigaciones para llegar a su correcta comprensión. Lo sintetizamos en la siguiente tabla.

La tabla nos permite visualizar los distintos destinos del evangelio (judíos, los que están bajo la ley, los que están sin ley, los débiles, etc… “todos”), un mismo método para llegar a ellos (hacerse como), y un mismo objetivo, ganarlos para la salvación.

La síntesis de dicha explicación se encuentra incluida en el primer y último versículos citados, es decir, 1 Corintios 9:19 y 23.

Porque aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a mayor número (…) Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe de él


2.2. Conclusión

La conclusión puede extraerse de estos dos versículo (19, 23), y lo expresamos de la siguiente manera.

Pablo siendo libre de todos, porque entre cristianos no existen poderes coactivos entre unos y otros (Mateo 20:25-26), se hace “esclavo” (siervo) de todos (judíos, los que están bajo la ley, los que están sin ley, los débiles, etc…), y lo hace PONIÉNDOSE EN SUS LUGARES (“como si fuera….“), para llevarlos a la salvación. Todo esto lo hace por amor del evangelio, y para poder sentirse copartícipe del mismo en la vida de cada una de dichas personas.

Por tanto, la clave está en la EMPATÍA, y que la RAE define como, “Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro” (destacado nuestro)

Pablo nos presenta, en estos versículo, la clave del método de predicación del evangelio de Cristo. Cristo se hizo hombre para salvarnos, y Pablo se “hace como el otro” para el mismo fin. Sin comprensión mental y afectiva, sin la capacidad de sentir como siente el otro, muy difícilmente el evangelio llegue a destino. Y la única forma de ser verdaderamente empáticos con el otro, es sirviendo, o en palabras de Pablo, haciéndonos esclavos de aquellos.

3. Un ejemplo de empatía mental y afectiva (Hechos 17:18-34)

En Hechos 17:18-34, tenemos un ejemplo de práctico del método paulino de evangelización.

En este caso, Pablo discute con algunos filósofos epicúreos y estoicos (Hechos 17:18), que eran las dos principales corrientes filosóficas y éticas de la época. Éstos le tildaban a Pablo de “palabrero” (charlatán) y “predicador de nuevos dioses” (Hechos 17:18). La razón principal, según el versículo, era porque Pablo predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección (Vers. 18)

3.1. Epicúreos y estoicos, problemas con la resurrección

El problema estaba principalmente con la RESURRECCIÓN.

Para los epicúreos:

La finalidad de la filosofía de Epicuro no era teórica, sino más bien práctica. Buscaba sobre todo a procurar el sosiego necesario para una vida feliz y placentera en la que los temores al destino, los dioses o la muerte quedaran definitivamente eliminados. Para ello se fundamentaba en una teoría del conocimiento empirista, en una física atomista inspirada en las doctrinas de Leucipo y Demócrito, y en una ética hedonista. (…) El hombre debía rechazar la enseñanza de miedos y supersticiones. No había motivo para temer a los dioses porque estos, si bien existen, no pueden relacionarse con nosotros ni para ayudar ni para castigar, y por tanto ni su temor ni su rezo o veneración posee utilidad práctica. La muerte tampoco puede temerse, porque siendo nada, no puede ser algo para nosotros: mientras vivimos no está presente y cuando está presente nosotros no estamos ya. El dolor y el mal se evitan fácilmente porque ningún tormento dura demasiado y cuanto más intenso es menos dura“. Epicureísmo. (2008, 31) de mayo. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 22:30, julio 9, 2008 from http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Epicure%C3%ADsmo&oldid=17821323 (destacado nuestro).

De esta manera, los epicúreos no aceptaban que la intervención divina pudiera atender las necesidades humanas (tal como predicaba Pablo, según la muerte y resurrección de Jesús).

Por su parte, los estoicos decían que:

La razón de los hombres se consideraba también parte integrante del logos divino e inmortal. La doctrina estoica que consideraba esencial cada persona como parte de Dios y miembro de una familia universal ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales, y preparar el camino para la propagación de una religión universal” (…) “La teología estoica es panteísta: no hay un Dios fuera de la naturaleza o del mundo; es el mismo mundo en su totalidad el que es divino, lo que justifica que la creencia en los dioses, pese a su heterogeneidad, sea universal“. Estoicismo. (2008, 24) de junio. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 22:31, julio 9, 2008 from http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Estoicismo&oldid=18362837. (destacado nuestro)

Esto les llevaba a creer en la inmortalidad del alma (adoptaban la filosofía de Heráclito del “eterno cambio” regido bajo la ley del logos universal) rechazando, a su vez, la posibilidad de la resurrección (desde este punto de vista esencialmente innecesaria).

Por tanto, epicúreos y estoicos tenían graves problemas filosóficos, teóricos y prácticos (es decir, toda una cosmovisión particular) para comprender y aceptar la muerte expiatoria de Cristo, su resurrección, y de la de sus seguidores. Es decir, eran incapaces de comprender a la divinidad atendiendo la necesidad primaria del hombre (la muerte), encarnándose como uno de ellos, muriendo y resucitando para ofrecer ayuda a todo creyente que quiera vida eterna (salvación).

3.2. El método paulino para llegar a los epicúreos y estoicos

Por lo antedicho, estos filósofos tomaron a Pablo y lo llevaron hasta el Areópago. La VRV 95 dice que el Areópago era un “término que significa colina de Ares (nombre griego del dios de la guerra, llamado Marte entre los romanos). En la colina de este nombre se reunía, en sus inicios, el consejo de Atenas; después, el nombre se aplicó al consejo mismo, que en tiempos de Pablo probablemente celebraba sus sesiones en un edificio junto a la plaza principal” (destacado nuestro).

Fíjense, sin embargo, que aunque dichos filósofos discutían con Pablo, parecen tener un verdadero interés por conocer aquellas “cosas extrañas” que Pablo enseñaba (sobre todo ver versículo 21), aunque sólo sea por la novedad o curiosidad del tema.

Lo tomaron y lo trajeron al Areópago, diciendo: –¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas?, pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto. (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oir algo nuevo.)” Hechos 17:19-21 (LBLA – destacado nuestro)

Es entonces, cuando Pablo les enseña y persuade de la siguiente manera.

1. Reconoce la religiosidad de los filósofos (Hechos 17:22). Aunque, también es posible pensar que Pablo está siendo irónico, dado que algunos traducen, en lugar de “religiosos”, “supersticiosos” (aunque, como dice la VRV 95, esto es muy poco probable).

2. Utilizó parte de sus declaracionesAl dios no conocido” (que se hallaba en uno de sus santuarios) como “evidencia” de su enseñanza (Vers. 23). Lo mismo haría Juan cuando habla de Jesús como el “logos“, que no era ni más ni menos que aquella fuerza cósmica universal que todo lo sostiene (es decir, el dios griego de la época).

3. Luego enseña que: A) Dios es creador de todas las cosas (Vers 24); B) Dios da vida y aliento a todas esas cosas (Vers 25); C) Reconoce el origen único y singular de la especie humana. Fíjense que de esta manera, Pablo está oponiéndose a la idea de un dios cósmico, inaccesible para el hombre y la idea del “eterno retorno” de los acontecimientos (Vers. 24-27)

4. Estas “nuevas” enseñanzas, para los filósofos, son además fundamentadas citando al poema “Fenómenos“, del poeta Arato (siglo III a.C.), cuando dice “Porque linaje suyo somos” (Vers. 28).

5. Entonces, Pablo sigue con la enseñanza diciendo que: A) Somos linaje de Dios; B) Y nos manda al arrepentimiento; C) Juzgará al mundo con justicia a través de Cristo (a quien designó), y acreditado por su resurrección. (Vers. 29-31)

Llegado a este punto, cuando los filósofos escucharon la enseñanza de la resurrección (recordad el epígrafe anterior) “unos se burlaban y otros decían `ya te oiremos acerca de esto otra vez´” (Vers. 32).

Es cuando Pablo los abandona (Vers. 33), pero dejando una semilla que trajo sus frutos, dado que Dionisio el areopagita y una mujer llamada Dámaris (y otros con ellos) CREYERON (Vers. 34).

3.3. Conclusión sobre el método paulino de evangelización

Pablo era conocedor de la filosofía y/o teología de sus oyentes. Sabía cuáles eran los puntos en común entre las enseñanzas de ellos y la suya. Utilizó dichos puntos para hacerles reflexionar sobre una verdad que ellos jamás podrían aceptar, salvo basada en sus correctas posturas, y consiguió que algunos de ellos comprendieran la verdad sobre la resurrección, y con ello, la aceptación de Jesús como el Hijo de Dios, y salvador del mundo.

1. Para un tiempo como este: El apóstol Pablo

In 2008 3er Trimestre on Julio 3 , 2008 at 3:13 pm

Versículos propuestos por el autor para el estudio de esta semana: Hechos 9:1-9; 22:25-29; Romanos 7:19-25; 11:1; Filipenses 3:5; 2 Pedro 1:3-8

1. Los antecedentes de Pablo: Su familia, niñez, educación y juventud

Saulo de Tarso (posteriormente Pablo) era fariseo e hijo de fariseo (Hechos 23:6). Además era ciudadano romano por nacimiento (Hechos 22:25-28). Su madre era desconocida. Tenía al menos una hermana, que lo ayudó en Jerusalén, y algún sobrino (Hechos 23:16). Nació en Tarso y era benjamita, una de las 12 tribus de Israel (Hechos 22:3). Aprendió a hacer tiendas, y vendiéndolas sostenía su propio ministerio (Hechos 18:3).

Estudio con Gamaliel ( Hechos 22:3). La expresión “a los pies de Gamaliel“, hace referencia a que los discípulos se sentaban al rededor del maestro, en el suelo.

En su juventud fue uno de los principales perseguidores de cristianos (Hechos 9:1-3; 22:4). La expresión “perseguía yo este Camino” hace referencia al movimiento cristiano, segun la VRV95 “con el significado de manera de proceder y de vivir”. Además, como fariseo, guardaba la ley y era irreprochable ( Fil 3.5-6).

Este hombre, podríamos catalogarlo, hoy, como de “difícil o imposible conversión”. He aquí la grandeza de su testimonio y ministerio.


2. Saulo: Su conversión y su llamamiento

Persiguiendo a los cristianos, camino a Damasco, cerca del medio día, le rodeo un “resplandor de luz del cielo” (Hechos 9:3; Hechos 22:6), y Jesús le habló indicándole lo que debía hacer (Hechos 9:5-6 y Hechos 22:7-10). Su conversión completa está registrada en Hechos 9:1-19 y en su testimonio en Hechos 22:3-21 (recomendamos la lectura de ambos pasajes).

Hay dos fragmentos muy reveladores para comprender la conversión de Saulo:

Y yo dije: “Señor, ellos saben bien que en una sinagoga tras otra, yo encarcelaba y azotaba a los que creían en ti. “Y cuando se derramaba la sangre de tu testigo Esteban, allí estaba también yo dando mi aprobación, y cuidando los mantos de los que lo estaban matando.” Pero El me dijo: “Ve, porque te voy a enviar lejos, a los gentiles.” Hechos 22:19-21 (LBLA – destacado nuestro)

Pero Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuánto mal ha hecho a tus santos en Jerusalén, y aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. Pero el Señor le dijo: Ve, porque él me es un instrumento escogido, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de los reyes y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto debe padecer por mi nombre. Hechos 9:13-16 (LBLA – destacado nuestro)

Tanto Ananías, como el propio Pablo, entendían que no era “lógico” que Jesús estuviera llamando a un perseguidor de cristianos (“del Camino“). Sin embargo, Dios tenía un plan para Pablo, por eso dice la Biblia que Pablo era un “instrumento escogido” para predicar el evangelio a los gentiles, reyes e hijos de Israel.

Siempre, quien llama es Jesús (ver lección del trimestre pasado), Él escoge a hombres como instrumentos para Su obra. No existe ninguna “Obra divina” fuera de la voluntad de Dios. No existen méritos humanos suficientes para ser digno de transformarse en instrumentos para su causa. Sólo por la gracia divina, por su absoluta voluntad, Saulo, el perseguidor de cristianos, se transformó en Pablo, apóstol de Jesucristo.

Por eso, comenzará muchas de sus epístolas utilizando expresiones similares a las manifestadas en Galatas 1:1 (otros ejemplos en: Romanos 1:1; 1 Corintios 1:1; 2 Corintios 1:1; Efesios 1:1; Colosenses 1:1; 1 Timoteo 1:1; 2 Timoteo 1:1 y Tito 1:1):

Pablo, apóstol (no de parte de hombres ni mediante hombre alguno, sino por medio de Jesucristo y de Dios el Padre que le resucitó de entre los muertos),” Gálatas 1:1 (LBLA – destacado nuestro)

En definitiva, Pablo fue bautizado (Hechos 9:18) y se convirtió en apóstol de Jesucristo por voluntad estrictamente divina (y por su aceptación abnegada al llamamiento). En otras palabras, no le ayudó el ser judío y cumplidor de la Ley, pero tampoco se lo impidió el ser ciudadano romano y perseguidor de “los del Camino“. Jesús lo llamó, y él lo acepto. Muestra, ésta, de que Dios está por encima de nuestras virtudes y defectos.

3. La predicación de Cristo

Sí Jesús fue quien convirtió al perseguidor en perseguido (Hechos 9:26-29; Hechos 21:27; Hechos 23:12; Hechos 24:27), éste será parte importante de su testimonio y mensaje como apóstol.

“pues nada me propuse saber entre vosotros, excepto a Jesucristo, y éste crucificado” 1 Corintios 2:2 (LBLA – destacado nuestro)

“Pero jamás acontezca que yo me gloríe, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo ha sido crucificado para mí y yo para el mundo.” Gálatas 6:14 (LBLA – destacado nuestro)

“Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.” Romanos 5:10 (LBLA – destacado nuestro)

“Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.” Romanos 7:4 (LBLA – destacado nuestro)

“Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El” Romanos 8:15-17 (LBLA – destacado nuestro)

“sin embargo, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús, para que seamos justificados por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley; puesto que por las obras de la ley nadie será justificado.” Gálatas 2:16 (LBLA – destacado nuestro)

En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia” Efesios 1:7 (LBLA – destacado nuestro)

“quien se dio a sí mismo en rescate por todos, testimonio dado a su debido tiempo” 1 Timoteo 2:6 (LBLA – destacado nuestro)

“sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo” 1 Pedro 1:18-19


4. Temas de esperanza

Pablo, después de su conversión, realizó varios viajes misioneros. El primero está registrado en Hechos 13 y 14 (Chipre, Salamina, Pafos, Perge, Antioquía, Iconio, Listra, Derbe, y su viaje de regreso). El segundo está registrado en Hechos 15 al 18 ( Sirio, Cilicia, Listra, Frigia y Galacia, Troas, Filipos, Lidia, Tesalonicense, Berea, Atenas, Corinto, Efeso, Antioquía). El tercer viaje está registrado en Hechos 18 al 21 (Galacia, Frigia, Efeso, Macedonia, Grecia, Troas, Tiro y Cesarea). Además estuvo en Jerusalén y Roma.

Resulta revelador, después de conocer su conversión y apostolado, sus últimas palabras registradas en 2 Timoteo 4:6-8:

Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (LBLA – destacado nuestro)

Pablo sabía en quién había creído, actuó en consecuencia, y esperaba gozoso la corona de justicia que el Señor, “el Juez justo” le entregaría, así como A TODOS LOS QUE AMAN SU VENIDA.

13. Su regreso como Rey y Amigo

In 2008 2do Trimestre on Junio 27 , 2008 at 11:11 am

Esta semana por cuestiones personales no hemos podido escribir el comentario sobre la última lección de este trimestre (os pedimos disculpas por no poder cumplir con éste, nuestro compromiso). Sin embargo, dado que el tema central de esta semana se centra en la SEGUNDA VENIDA, el “temor” y la “esperanza“, reproducimos a continuación el análisis de Mateo 24 y 25 en relación a esta temática, que realizamos el 20 de marzo de 2008 bajo el título de “Misión y Comisión“. Creemos que puede dar luz a la interpretación correcta de cómo debemos esperar la Segunda Venida, y cuál es el correcto significado de las señales y nuestro actuar correspondiente.

IMPORTATE:
Antes de pasar a la lectura de dicha reflexión, piensa en esto. Cuando una persona centra toda su atención en el objetivo final, o en la meta final del camino, corre el peligro de perder el propio sentido de su caminar. Con los ojos puestos desproporcionadamente en el futuro, se corre el riesgo de olvidar el presente. La Segunda Venida, según Jesús mismo en Mateo 24, debe esperarse en un estado de PERMAMENTE PREPARACIÓN (lo que significa vivir, hoy, en el presente, la misma presencia de Jesús en nuestras vidas). Es viviendo HOY, amando a Dios y al prójimo, como debemos esperar su venida. Es paradójico, pero mirando el futuro (su venida) podemos perder el presente (su presencia en nosotros), y entonces, cuando llegue aquel día, descubrir paradójicamente que no hemos estado preparados en todos estos años de espera.

La Segunda Venida, es una profecía NO CONDICIONAL. Jesús volverá sin lugar a dudas. Y nuestra misión radica en enseñar a la Iglesia a vivir la presencia de Jesús HOY, entre nosotros, para que cuando venga nos reconozca como suyos. De lo contrario, las fechas, las especulaciones, y las teologías desproporcionadas centradas en su Segunda Venida, podrían desviar nuestra misión: el AMOR del tiempo presente hacia el mundo.

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1. El drama del fin del tiempo y el discipulado

El autor propone una pregunta fundamental. Si la Biblia es clara respecto de la salvación sólo por fe ¿Cómo se debe comprender las palabras de Jesús en el Sermón del Monte de los Olivos cuando que se encuentra en Mateo 25:31-46?

1.1 El texto

Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.” Entonces los justos le responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber? “¿Y cuándo te vimos como forastero, y te recibimos, o desnudo, y te vestimos?“¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?” Respondiendo el Rey, les dirá: “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis.” Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles. “Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recibisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.” Entonces ellos también responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o como forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?” El entonces les responderá, diciendo: “En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis.” Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna ” Mateo 25:31-46 (LBLA – destacado nuestro)

1.2 El contexto inmediato de la responsabilidad

Este discurso respecto del juicio que se celebrará con la venida de Jesús, está inserto en el siguiente contexto.

Después de instruirles acerca de las señales de los tiempos, Jesús concluye en Mateo 24:44 con las siguientes palabras:

Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre“. Mateo 24:44 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús había dejado bien claro que NADIE sabe cuándo será su segunda venida. Por lo que su mensaje se reduce a que sus discípulos y seguidores ESTÉN PREPARADOS todos los días.

Seguidamente Jesús cuenta TRES parábolas que al margen de sus diferentes significados y aplicaciones, tienen un denominador común. Éstas parábolas son:

1. Parábola del siervo fiel y del infiel (Mateo 24:45-51)
2. Parábola de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13)
3. Parábola de los talentos (Mateo 25:14-30)

El denominador común está íntimamente relacionado con sus últimas palabra de advertencia, “estad preparados”, y puede definirse en una palabra: RESPONSABILIDAD.

1. A. Es RESPONSABLE aquel siervo fiel que atiende a los integrantes y la casa de su señor.
1. B. Y es IRRESPONSABLE aquel siervo infiel que piensa que su señor se tarda y comienza a golpear a sus consiervos, comer y beber con los borrachos desatendiendo sus obligaciones.

2. A. Son RESPONSABLE las vírgenes que tomaron aceite extra consigo.
2. B. Son IRRESPONSABLES las vírgenes que no llevaron aceite extra consigo.

3. A. Son RESPONSABLE quienes utilizan e invierten sus talentos.
3. B. Son IRRESPONSABLES quienes no utilizan, ni invierten sus talentos.

Así, podemos concluir que las palabras “estad preparados“, de Jesús, son reforzadas con estas siguientes tres parábolas donde se invita a sus discípulos a reflexionar sobre la necesidad de la RESPONSABILIDAD del mandato divino, y/o deber del verdadero discipulado.

Después de estas palabras viene el texto de estudio propuesto por el autor de Escuela Sabática. Pero antes de pasar a su análisis final, quisiera que leamos las palabras de Jesús, justo después de hablar sobre el “juicio a las naciones“.

Inmediatamente después de este acontecimiento, en el capítulo 26, leemos lo siguiente:

Cuando Jesús terminó todas estas palabras, dijo a sus discípulos: Sabéis que dentro de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado” Mateo 26:1-2 (LBLA- destacado nuestro)

RESUMEN: Por tanto, el contexto en el que se encuentran las palabras de Jesús sobre el “Juicio de las naciones”, es el de su inminente crucifixión (final de su ministerio en la Tierra), donde necesita reforzar la idea esencial de que los discípulos estén “preparados” bajo un sentido pleno de responsabilidad del deber cristiano.

Comprendiendo esto, podemos volver al texto que nos propone el autor de Escuela Sabática y comprender el verdadero sentido de las palabras de Jesús.

1.3. Reflexiones finales sobre el texto en cuestión

Es posible hablar mucho sobre la relación de la justificación por fe de Pablo, y la justificación por obras de Santiago; sobre el concepto de “obras” en las Escrituras, y sobre la relación que ambas tienen para la salvación y/o santificación. Pero todo este análisis excedería en mucho el objetivo para este día de estudio, y del texto en cuestión.

Sin embargo, analizando el contexto, como hemos hecho, podemos llegar a conclusiones correctas sobre el sentido verdadero de las palabras de Jesús al galardonar con la heredad a los que atendieron a los necesitados, y a condenar a los que no lo han hecho.

Teniendo en mente las palabras “estar preparados” y “responsabilidad“, ¿Cómo puedes interpretar las palabras de Jesús?.

Cuando Jesús premia a quienes han atendido a los necesitados y castiga a quienes no lo hicieron, no está bajo ningún punto de vista premiando las “obras humanas” (esto no se desprende del texto, ni del contexto, ni de un estudio completo de las Escrituras). Jesús está premiando a aquellos que han estado “preparados” y que han actuado con “responsabilidad frente al primer y segundo gran mandamiento del que dependen tanto la Ley como los profetas (Mateo 22:36-40)

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE.Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: AMARAS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas ” Mateo 22:36-40 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús está premiando la FE (por perseverar en la creencia de que Jesús es el Hijo de Dios y salvador del Hombre, aún cuando aparentemente éste se demore en regresar), y está premiando el AMOR (es esa fe la que produce en el ser humano el motivo real y genuino de atender a los necesitados).

Tanto la FE como el AMOR son dones divinos (Filipenses 2:13).

1.4. Una reflexión final

Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICÁIS LA INIQUIDAD.” Mateo 7:22-23 (LBLA- destacado nuestro)

La manifestación externa de “caridad” o “atención” al necesitado, sólo puede ser juzgada por Jesús. Él es el único que puede ver en los actos externos de presunta bondad y amor, la verdadera motivación del ser humano. De aquí, que los discípulos no tienen por misión el sólo hecho de “atender a los necesitados”, sino más bien de AMARLOS. Y esto, el AMOR o la falta del mismo, es lo que Jesús premia o castiga al final respectivamente.


12. La eficacia de su ministerio sacerdotal

In 2008 2do Trimestre on Junio 16 , 2008 at 4:58 pm

Versículo de estudio propuestos para esta semana por el autor de Escuela Sabática: Éxodo 25:8; Mateo 27:50, 51; Hechos 7:54-56; Hebreos 6:19, 20; 7:23-38; 8:1, 2; 9.

1. ¿Cómo era el Santuario Terrenal? (Éxo. 25-31)

Procuraremos en este primer epígrafe, comprender la composición y elementos del Antiguo Tabernáculo o Santuario Terrenal que Dios mandó a Moisés que construyera según su diseño.

Y que hagan un santuario para mí, para que yo habite entre ellos.Conforme a todo lo que te voy a mostrar, conforme al diseño del tabernáculo y al diseño de todo su mobiliario, así lo haréis. (…) Y mira que los hagas según el diseño que te ha sido mostrado en el monte” Éxodo 25:8-9, 40 (LBLA – destacado nuestro)

Dios es el diseñador del Antiguo Tabernáculo. Dios mostró a Moisés aquel diseño/modelo tal como Él quería que fuera. Este hecho está registrado en Éxodo 25 donde se dan las prescripciones para la construcción del tabernáculo (Ofrendas válidas para el tabernáculo, versículos 1-9 y Ex 35.4-9; el Arca del Testimonio, versículos 10-22 y Ex. 37:1-9; la Mesa para el pan de la proposición, versículos 23-30 y Ex. 37:10-16; el Candelabro de oro, versículos 31-40 y Ex. 37:17-24). Entre los capítulos 25 y 30 de Éxodo se explica aún más detalles, partes y mobiliarios (ej. el Altar de sacrificios, el Altar para incienso, etc.)

Sin embargo, lo que ahora nos interesa, es conocer el tabernáculo propiamente dicho, y sus mobiliarios. Para ello observa la animación guiada a través del mismo, y sigue con la vista el dibujo que aparece debajo (pon los altavoces altos, dado que la locución es baja y se pierde con la música de fondo)


Visita guiada por todo el tabernáculo/santuario terrenal

En orden de aparición en el vídeo
2. Altar de sacrificios
3. Fuente de bronce
4. Candelabro de oro
7. Mesa de los panes de la proposición
6. Altar para inciensos
8. Arca del Testimonio

Una vez conocidos los diferentes mobiliarios y sus funciones, entonces estamos preparados para ver si la Biblia nos dice algo respecto de la relación entre dicho santuario y el santuario celestial junto a la función sacerdotal de Cristo en el mismo.

Lo que no resulta lógico, al menos bajo el principio de “sola scriptura“, es suponer que cada elemento del santuario terrenal debe estar representado de idéntica manera y forma en el santuario celestial. Es decir, el camino interpretativo no debe resultar de una traslación del “terrenal” al “celestial”, sino que debemos dejar que la Biblia nos ayude a interpretar por sí misma los elementos que son realmente importantes para nosotros (las especulaciones fuera de la Biblia, no sólo son peligrosas para el cristianismo, sino que resultan teológica y metodológicamente inapropiadas)

2. ¿Cuál era el significado esencial del Santuario Terrenal?

Dado que explicar con detalles cada uno de los elementos excede el objetivo de este comentario, a continuación nos centraremos en el significado esencial que todo el Santuario terrenal en su conjunto tenía para el pueblo de Israel. Esto nos permitirá, luego, comprender la relación que este sistema ritual tiene con Jesús como sumo sacerdote ministrando en el santuario celestial.

En el AT todo el santuario terrenal en su conjunto fue creado con la función de permitir que Dios pueda habitar entre su pueblo. El Santuario era el medio, herramienta o método DISEÑADO POR DIOS MISMO para poder cohabitar con su pueblo escogido, encontrarse con él, hablarle y que éstos pudieran reconocer en Él al Señor, el único y verdadero Dios que los sacó de Egipto.

Y que hagan un santuario para mí, para que yo habite entre ellos. Conforme a todo lo que te voy a mostrar, conforme al diseño del tabernáculo y al diseño de todo su mobiliario, así lo haréis” Éxodo 25:8-9 (LBLA – destacado nuestro)

Allí me encontraré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré acerca de todo lo que he de darte por mandamiento para los hijos de Israel” Éxodo 25:22 (LBLA – destacado nuestro)

Será holocausto continuo por vuestras generaciones a la entrada de la tienda de reunión, delante del SEÑOR, donde yo me encontraré con vosotros, para hablar allí contigo. Y me encontraré allí con los hijos de Israel, y el lugar será santificado por mi gloria. Santificaré la tienda de reunión y el altar; también santificaré a Aarón y a sus hijos para que me sirvan como sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy el SEÑOR su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto para morar yo en medio de ellos. Yo soy el SEÑOR su Dios” Éxodo 29:42-46 (LBLA – destacado nuestro)

Ahora bien, para que Dios pueda cohabitar con seres humanos pecaminosos debían éstos seguir ciertas conductas, procedimientos y normas impuestos por Dios que de alguna manera represente la pureza o limpieza redentora que Dios hace por su pueblo. De lo contrario, cualquiera que pretendiera acercarse a Dios sin dicha “gracia”, moriría (ej. Éxodo 30:21, Éxodo 28:43) y/o no sería posible dicha relación (redención).

Si os fijáis bien, tanto el pan, la lámpara, los corderos y el incienso debían “estar” CONTINUAMENTE (es decir, el pan sobre la mesa, la lámpara ardiendo, los corderos sacrificándose tanto por la mañana como por la tarde, y el incienso encendido… todos perpetuamente o continuamente).

Y pondrás sobre la mesa el pan de la Presencia perpetuamente delante de mí Éxodo 25:30 (LBLA – destacado nuestro)

Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas para el alumbrado, para que la lámpara arda continuamente. En la tienda de reunión, fuera del velo que está delante del testimonio, Aarón y sus hijos la mantendrán en orden delante del SEÑOR desde la tarde hasta la mañana; será estatuto perpetuo para todas las generaciones de los hijos de Israel” Éxodo 27:20-21 (LBLA – destacado nuestro)

Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente. Ofrecerás uno de los corderos por la mañana y el otro cordero lo ofrecerás al atardecer;” Éxodo 29:38-39 (LBLA – destacado nuestro)

Y cuando Aarón prepare las lámparas al atardecer, quemará incienso. Habrá incienso perpetuo delante del SEÑOR por todas vuestras generaciones. (…) Aarón hará expiación sobre los cuernos del altar una vez al año; hará expiación sobre él con la sangre de la ofrenda de expiación por el pecado, una vez al año por todas vuestras generaciones; santísimo es al SEÑOR.” Éxodo 30:8 y 10 (LBLA – destacado nuestro)

Esta era la forma ritual que Dios diseñó para manifestar su gracia y perdón y conseguir que todo Israel tenga acceso directo a su presencia.

3. ¿Qué nos dice el NT al respecto?

Existe un texto en el NT que contiene en sí mismo toda la explicación necesaria y suficiente. Se encuentra en Hebreos 10:19. Aunque pueda parecer exagerado, recordando sólo este versículo se tiene suficiente evidencia bíblica para comprender que Jesús es el reemplazo completo y mejorado de todo el santuario terrenal en su conjunto, dado que A TRAVÉS DE ÉL (y sólo Él), es como ahora tenemos acceso a Dios, y Dios mora en nosotros (ya no más sacrificios de corderos, inciensos, velos, aguas, panes, candelabros, mesas, etc.)

Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,” Hebreos 10:19 (LBLA – destacado nuestro)

En este sentido la Biblia es muy clara. Si tenemos “libertad para entrar en el Lugar Santísimo” por la sangre de Jesús, es evidente que dicha Sangre reemplaza todo el ritual del antiguo Israel que permitía, como ya hemos dicho, el acceso a Dios, y la cohabitación de éste con Israel. Ahora, es a través de Jesucristo como accedemos a él, y Él a nosotros permitiendo la comunión o la cohabitación.

Veamos cómo Jesús es comparado con varios de los elementos o acciones que se producían en el Santuario terrenal.

A. Jesús es el Sumo Sacerdote (aquél que entraba una vez al año ante la misma presencia de Dios)
Ahora bien, el punto principal de lo que se ha dicho es éste: tenemos tal sumo sacerdote, el cual se ha sentado a la diestra del trono de la Majestad en los cielos” Hebreos 8:1 (LBLA – destacado nuestro)

B. Jesús “es” la sangre redentora (aquella de los machos cabríos y becerros que se sacrificaban para redención de Israel)
y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido redención eterna” Hebreos 9:12 (LBLA – destacado nuestro)

C. Jesús es el “sacrificio continuo” (aquél representado por corderos de un año de edad, que se sacrificaban tanto por la mañana como por la tarde, continuamente)
pero El, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, SE SENTO A LA DIESTRA DE DIOS” Hebreos 10:12 (LBLA – destacado nuestro)

D. Jesús es el “velo” (que se rasgó en dos con su muerte)
Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús,por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne,” Hebreos 10:20 (LBLA – destacado nuestro)

E. Jesús reemplaza todo el ritual del Santuario terrenal
Cuando El dijo: Un nuevo pacto , hizo anticuado al primero; y lo que se hace anticuado y envejece, está próximo a desaparecer” Hebreos 8:13 (LBLA – destacado nuestro)

Siguiendo con estas analogías, uno “podría” decir también que Jesús es el “pan“, el “candelabro“. Pero como no hay evidencias bíblicas explícitas respecto de estas últimas comparativas, preferimos quedarnos con Hebreos 10:19 donde sí se expresa claramente que Jesús reemplaza todo el ritual del Santuario en su conjunto (independientemente de los elementos particulares que formaban parte del ritual judío).

4. Ya no hay ritos purificadores, sólo Cristo y nuestras conciencias

Nos gustaría terminar con las palabras de Pablo, que nos dice en Hebreos 10:21-25:

y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura. Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros , y mucho más al ver que el día se acerca” Hebreos 10:21-25 (LBLA – destacado nuestro)

11. El poder de su resurrección

In 2008 2do Trimestre on Junio 9 , 2008 at 2:04 pm

Al igual que la semana pasada, y dado que ya hemos comentado el elemental significado de la muerte de Jesús, esta semana centraremos nuestro estudio en el significado pleno de su resurrección. De igual manera, no seguiremos los temas diarios de la lección, sino que haremos una explicación global y temática sobre la resurrección de Jesús.


1. INTRODUCCIÓN

La resurrección de Jesús es uno de los pilares fundamental del cristianismo, y de nuestra esperanza hoy día. El mensaje de Pablo en 1 Corintios 15 es aún actual, y fundamental para todo cristiano. Es por ello, que dejaremos, en esta lección, que la Biblia nos hable por sí misma, procurando con ello que no exista la más mínima duda respecto de la resurrección de Cristo y de los muertos, dado que, como veremos a continuación, en ella se sustenta el corazón de la fe cristiana.

Nuestro objetivo es llegar a comprender las palabras de Pablo cuando dijo que…:

y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” 1 Corintios 15:14 (LBLA – destacado nuestro)

¿Qué implicaciones contiene la resurrección de Jesús para que Pablo diga esto?

2. La resurrección PROFETIZADA

Jesús profetizó su propia resurrección. La misma era una profecía no condicional, dado que una vez muerto debía, según sus propias palabras, resucitar al tercer día. Es por ello que los principales sacerdotes y fariseos, temiendo una simulación de su resurrección, se presentaron ante Pilato para pedirle que asegure el sepulcro de Jesús alegando que “el primer engaño” (es decir, que era el Hijo de Dios) podría ser aún menor al que ocurriría bajo la simulación de su resurrección. Está registrado en Mateo 27:62-65:

Al día siguiente, que es el día después de la preparación, se reunieron ante Pilato los principales sacerdotes y los fariseos, y le dijeron: Señor, nos acordamos que cuando aquel engañador aún vivía, dijo: “Después de tres días resucitaré.” Por eso, ordena que el sepulcro quede asegurado hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, se lo roben, y digan al pueblo: “Ha resucitado de entre los muertos”; y el último engaño será peor que el primero. Pilato les dijo: Una guardia tenéis; id, aseguradla como vosotros sabéis” (destacado nuestro)

Lo que no percibieron los fariseos y sacerdotes, era que si Jesús resucitaba aún con la custodia de los soldados, sus palabras cobrarían aún más fuerza y veracidad. Si Jesús resucitaba, por tanto, no sólo habría cumplido su palabra (profecía), sino que demostraría que verdaderamente era el Hijo de Dios.

A continuación exponemos los principales versículos bíblicos sobre la resurrección profetizada de Jesús.

Desde entonces Jesucristo comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día” Mateo 16:21 (LBLA – destacado nuestro)

Mientras andaban juntos por Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Y le matarán, y al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron mucho“. Mateo 17:22-23 (LBLA – destacado nuestro)

He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para burlarse de El, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitará“. Mateo 20:18-19 (LBLA – destacado nuestro)

Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer muchas cosas, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y después de tres días resucitar.” Marcos 8:31 (LBLA – destacado nuestro)

Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de los hombres y le matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará” Marcos 9:31 (LBLA – destacado nuestro)

He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles. Y se burlarán de El y le escupirán, le azotarán y le matarán, y tres días después resucitará“. Marcos 10:33-34 (LBLA – destacado nuestro)

diciendo: El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día“. Lucas 9:22 (LBLA – destacado nuestro)

Tomando aparte a los doce, Jesús les dijo: Mirad, subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas que están escritas por medio de los profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues será entregado a los gentiles, y será objeto de burla, afrentado y escupido; y después de azotarle, le matarán, y al tercer día resucitará“. Lucas 18:31-33 (LBLA – destacado nuestro)


3. La resurrección CUMPLIDA

Pero Jesús, no sólo lo profetizó, sino que lo cumplió. Existen numerosos testimonios de su resurrección. En el próximo epígrafe (nº 4) veremos la aplicación que tiene la resurrección de Jesús para nuestras vidas hoy, como cristianos y seguidores suyos.

A continuación presentamos algunos versículos que evidencian el cumplimiento de la resurrección de Jesús.

No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos cómo os habló cuando estaba aún en Galilea, diciendo que el Hijo del Hombre debía ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y al tercer día resucitar. Entonces ellas se acordaron de sus palabras,” Lucas 24:6-8 (LBLA – destacado nuestro)

y después que él resucitó, salieron de los sepulcros, entraron en la santa ciudad y aparecieron a muchos.” Mateo 27:53 (LBLA – destacado nuestro)

a éste, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, clavasteis en una cruz por manos de impíos y le matasteis, a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que El quedara bajo el dominio de ella. Porque David dice de El: VEIA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTA A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO” Hechos 2:23-25 (LBLA – destacado nuestro)

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos” Hechos 2:32 (LBLA – destacado nuestro)

y disteis muerte al Autor de la vida, al que Dios resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.” Hechos 3:15 (LBLA – destacado nuestro)

Pero aquel a quien Dios resucitó no vio corrupción.” Hechos 13:37 (LBLA – destacado nuestro)

que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;” 1 Corintios 15:4 (LBLA – destacado nuestro)

el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares celestiales,” Efesios 1:20


4. La resurrección APLICADA

Pero Jesús, no sólo profetizó su resurrección y la cumplió con varios testigos contemporáneos que han podido corroborarlo (no olvidéis que Jesús se apareció a diferentes personas, después de resucitar, en al menos en 12 ocasiones, y que están registradas en Mateo 28:16-20; Marcos 16:1-19 ; Lucas 24:13-25, 34, 36, 49, 50-52; Juan 20:11-28; Juan 21:1-23; 1 Corintios 15:5-7; Hechos 1:3-9, Hechos 9:3-9, 17; 1 Corintios 9:1; 13:8), sino que, además, su resurrección tiene una aplicación concreta para la vida de fe del cristiano.

Por la resurrección de Jesús comprendemos que:

  1. Podemos creer en las Escrituras (Jn. 2.22)
  2. También seremos resucitados (2 Cor. 4:14; Romanos 6:4; 1 Corintios 6:14; 1 Tesalonicenses 4:14)
  3. Hoy existe sanación y salvación en Jesús (Hechos 4:8-12)
  4. Podemos llevar buenos frutos en su nombre (Romanos 7:4)
  5. Podemos recibir vida en nuestros cuerpos mortales a través del Espíritu Santo (Romanos 8:11)
  6. Debemos vivir por Él (2 Corintios 5:15)
  7. Hoy está intercediendo por nosotros (Romanos 8:34)
  8. Si confesamos que Dios le resucitó, somos salvos (Romanos 10:9)
  9. Con su resurrección llegó a ser Señor tanto de muertos como de vivos (Romanos 14:9)
  10. Tenemos acceso a los lugares celestiales (Efesios 2:6)
  11. Que somos sepultados y resucitados en Él a través del bautismo (Colosenses 2:12)
  12. Debemos esperarle en su segunda venida (1 Tesalonicenses 1:10)
  13. Somos creyentes en Dios con fe y esperanza (1 Pedro 1:21

Así, dejando que la Biblia hable por sí misma, es como llegamos a comprender porqué Pablo dijoy si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe.” 1 Corintios 15:14 (LBLA). Debemos, por tanto, comprender y aceptar que sin resurrección no hay cristianismo.

A continuación exponemos los versículos de aplicación teológica respecto de la resurrección para nuestra vida diaria citados en los trece puntos anteriores.

Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado” Juan 2:22 (LBLA – destacado nuestro)

sabiendo que aquel que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.” 2 Corintios 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida” Romanos 6:4 (LBLA – destacado nuestro)

sabed todos vosotros, y todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos, por El, este hombre se halla aquí sano delante de vosotros” Hechos 4:10 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios” Romanos 7:4 (LBLA – destacado nuestro)

Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros” Romanos 8:11 (LBLA – destacado nuestro)

y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.” 2 Corintios 5:15 (LBLA – destacado nuestro)

¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” Romanos 8:34 (LBLA – destacado nuestro)

que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo;” Romanos 10:9 (LBLA – destacado nuestro)

Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.” Romanos 14:9 (LBLA – destacado nuestro)

Y Dios, que resucitó al Señor, también nos resucitará a nosotros mediante su poder” 1 Corintios 6:14 (LBLA – destacado nuestro)

y con El nos resucitó, y con El nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús,” Efesios 2:6 (LBLA – destacado nuestro)

habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos.” Colosenses 2:12 (LBLA – destacado nuestro)

y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos, es decir, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.” 1 Tesalonicenses 1:10 (LBLA – destacado nuestro)

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús.” 1 Tesalonicenses 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

que por medio de El sois creyentes en Dios, que le resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y esperanza sean en Dios.” 1 Pedro 1:21 (LBLA – destacado nuestro)

RECOMENDACIÓN: Sobre la resurrección, recomendamos las lecturas corridas de Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10; 1 Corintios 15.

10. El significado de su muerte

In 2008 2do Trimestre on Junio 2 , 2008 at 1:55 pm

Esta semana ofrecemos un análisis complementario al de la lección de escuela sabática, por ello no seguiremos, como lo hacemos habitualmente, la temática diaria que propone el autor, aunque sí la temática global del significado de la muerte expiatoria de Cristo en la Cruz.

1. Nacido para salvar

Es cierto, las enseñanzas de Jesús son necesarias (Mateo 22:33; Romanos 15:3-5; 2 Juan 1:9) pero no suficientes (2 Timoteo 3:15; Marcos 10:21; Romanos 4; Hebreos 11). Jesús vino a salvar (Lucas 19:10; 1 Timoteo 1:15; 2 Timoteo 2:10), no a enseñarnos a salvarnos a nosotros mismos (Lucas 18.11; Tito 3:5). Tanto el nacimiento como el significado de su muerte y resurrección fueron profetizados y explicados mucho antes de que ocurrieran estos hechos (Mateo 1:22, Mateo 2:15,17,23; 4:14; 8:17; 12:17; 13:14,35; 21:4; 26:54,56; 27:9). Así como la muerte de Jesús partió en dos la historia, de la misma manera, su nacimiento partió en dos las Escrituras (Hebreos 9:13-15). Así como la historia comenzó una “nueva cuenta” desde cero, con la llega del Mesías y su muerte expiatoria, Dios cumplió en Jesús su promesa de restitución de la raza humana (Juan 3:16). Jesús se acercó a nosotros, para que nosotros podamos acercarnos a Dios nuevamente (Hebreos 10:19-20).

Jesús no nació para morir, sino para salvar (Mateo 1:21). La muerte fue, sencillamente, el único medio, necesario y suficiente, para materializar la razón de ser de su venida: la salvación de la humanidad.

2. Una muerte profetizada pero no incitada

Es cierto que la muerte de Jesús fue profetizada antes de su nacimiento (Mateo 1:22, Mateo 2:15,17,23; 4:14; 8:17; 12:17; 13:14,35; 21:4; 26:54,56; 27:9). Es cierto también, que Jesús debía morir como único medio suficiente y necesario para la expiación de los pecados humanos (Marcos 8:31; Mateo 16:21; Hebreos 9:16). Y también en cierto que Jesús supo cuando llegó “su hora” (Lucas 22:14-15).

Lo que no es cierto, es que Dios haya instado o predeterminado en los judíos la entrega (Lucas 22:2, 71), en los romanos la condena (Lucas 23:12), en los discípulos el abandono (Lucas 22:31-34) y el engaño (Lucas 22:3-4, 22), y en el pueblo la ejecución (Lucas 23:20-21, 23). No. Dios no ha predeterminado ninguna de las acciones o decisiones humanas en relación a la muerte de su Hijo.

Mientras que las afirmaciones del primer párrafo de este epígrafe son todas bíblicas, no existe ninguna referencia bíblica que pueda demostrar la predeterminación de los pensamientos o decisiones de las personas que rodearon la muerte de Jesús. Aunque humanamente se nos hace impensable o inconcebible la profecía incondicional (como era el caso de su muerte) sin predeterminación, debemos aceptar la verdad bíblica revelada como explicación suficiente para nosotros.

Debemos aceptar que Judas entregó a Jesús porque su corazón amaba el dinero, y porque dejó que Satanás se metiera en él, que gran parte de los judíos de influencia lo entregaron a roma porque significaba una amenaza para el status quo del sanedrín, que los líderes romanos (Pilatos y Herodes), que entonces estaban enemistados, se amigaron y lo entregaron al pueblo por no encontrar motivos para su condena, y que el pueblo decidió finalmente, y de manera democrática, la muerte de Jesús y la libertad de Barrabás. Todas y cada una de estas acciones y decisiones fueron tomadas por personas como tu y yo, en su libre albedrío y decisión personal e individual. Dios no instó, ni motivó, ni manipuló las decisiones y acciones de cada una de las personas que rodearon a Jesús en estos momentos trascendentes de la historia.

Por todo esto Jesús dirá, poco antes de morir:

(…) Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y echaron suertes, repartiéndose entre sí sus vestidos” Lucas 23:34 (LBLA – destacado nuestro)


3. ¿Qué ocurrió con la muerte?

Con su muerte Jesús cargó sobre sí los pecados de la humanidad (1 Pedro 2:24). Con su muerte se rasgó el velo del santuario terrenal judío (Mateo 27:51). Con su muerte se transformó en Señor de vivos y muertos (Romanos 14:9). Con su muerte ya no hay condena para los escogidos (Romanos 8:33-35). Con su muerte nos hizo suyos para vida eterna (2 Corintios 5:14). Y finalmente, con su muerte se daría lugar a una nueva prueba de fe para los que buscan salvación, a saber: su resurrección ( 1 Corintios 15:14; 1 Tesalonicenses 4:14). Tema que estudiaremos la semana próxima.

El significado de su muerte es sencillo. Aunque escapa a toda lógica humana, tiene una lógica bíblica que se percibe a través del don de la fe: El significado de su muerte eres tú.

9. La ternura de su amor

In 2008 2do Trimestre on Mayo 28 , 2008 at 9:13 pm

Versículos de estudio propuestos para esta semana: Mateo 5:44-48; 19:13,14; 23:37; Lucas 10:38-42; Juan 8:2-11; Hechos 6:7

1. Por la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8:2-11)

Como ya hemos comentado en “El desafío de sus dichos“, Jesús fue tentado en reiteradas ocasiones con situaciones de difícil resolución aparente, donde el solo hecho de tomar una de las dos posiciones ofrecidas por los escribas y/o fariseos traería sobre Él un problema en relación a los poderes de la Tierra (sea Romano o Judío). Este es uno de esos casos.

En Levítico 20:10, Deuteronomio 17:7 y Deuteronomio 22:22-24 se muestra la “Ley de Moisés” que traen los escribas y fariseos ante Jesús y la mujer adúltera para condenarla.

Los textos dicen así:

Si un hombre comete adulterio con la mujer de otro hombre, (que cometa adulterio con la mujer de su prójimo), el adúltero y la adúltera ciertamente han de morir” Levítico 20:10 (LBLA – destacado nuestro)

La mano de los testigos caerá primero contra él para darle muerte, y después la mano de todo el pueblo. Así quitarás el mal de en medio de ti” Deuteronomio 17:7 (LBLA – destacado nuestro)

Si se encuentra a un hombre acostado con una mujer casada, los dos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer; así quitarás el mal de Israel. Si hay una joven virgen que está comprometida a un hombre, y otro hombre la encuentra en la ciudad y se acuesta con ella,entonces llevaréis a los dos a la puerta de esa ciudad y los apedrearéis hasta que mueran; la joven, porque no dio voces en la ciudad, y el hombre, porque ha violado a la mujer de su prójimo; así quitarás el mal de en medio de ti” Deuteronomio 22:22-24 (LBLA – destacado nuestro)

Con estos antecedentes mosaicos, los escribas y fariseos traen a la mujer delante de Jesús y lo ponen a prueba para tentarle, tal como dice el versículo 6 del capítulo 8 de Juan:

Decían esto, probándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra” Juan 8:6

Como dice la VRV 95, en la nota a este versículo “Si Jesús se pronunciaba en favor de la mujer, podrían acusarlo de no tomar en serio la Ley mosaica; si se declaraba en favor de la pena de muerte, entraría en conflicto con las autoridades romanas” VRV nota al pié de página del versículo 6.

Nuevamente, los escribas y fariseos tenían un “problema teológico“, o bien un problema de poder traducido en términos teológicos para respaldar sus propias ambiciones. Lo explicamos. El principal problema de los Romanos y de los Judíos de la época de Jesús, era la amenaza de perder poder político y/o religioso por sobre el pueblo. Así, Jesús con sus milagros, enseñanzas y misión como Hijo de Dios, produjo un celo religioso en el poder religioso judío de la época, y una preocupación política en Roma. Esta es la principal razón por la que los escribas y fariseos buscaban tentar y acusar a Jesús, para de esta manera, eliminar la amenaza que este suponía a sus autoridades.

Lo cierto es que para ello utilizan “medias verdades”, y pretendían poner a Jesús en una encrucijada en presencia del pueblo. Sin embargo, uno puede preguntarse: Si Moisés, tal como hemos visto, aprobó la muerte por apedreamiento para el adulterio ¿porqué Jesús, como Judío, no cumplió con dichos mandatos?

Bien, aquí radica la “astucia” de los escribas y fariseos, y la utilización de “medias verdades”. Si os fijáis en los versículos citados, la razón del apedreamiento y muerte por adulterio tenía una razón de ser para aquél período de la historia del pueblo de Dios. La razón era “quitar el mal de en medio de ti“. Pero este mandato sólo tiene sentido en el contexto histórico-salvífico de la época. Fue Dios quien determinó, a través de Moisés, por medio de ritos, sacrificios, y normas, la manera anti-típica de mantener limpio al pueblo escogido (Israel). Sin embargo, desde la venida del Mesías, al dejar de existir “un pueblo escogido” (físico y concreto como lo era Israel), ya no tiene sentido, no solo aquellos sacrificios, ritos y normas, sino la misma razón de ser de “quitar el mal de en medio de ti“. En Jesús la salvación se extendió a todo el mundo (Judío, griego, esclavo, rico, pobre, etc.). Quien debía ahora estar limpio era Jesús, y no Israel (es decir, la función de Israel como pueblo especialmente escogido con el fin de atraer a los incrédulos a Dios, fracasó. O dicho de otro modo, procuró cumplirlo por un período de tiempo hasta que el Mesías vino a completarla cumpliendo todos los requisitos que se pedían a Israel en su misma persona). La salvación y religión (re-ligare) llega de esta manera a su máxima expresión y realidad: LA RELACIÓN PERSONAL CON DIOS RESTAURADA.

En otras palabras, los fariseos y escribas no sólo estaban ciegos por el poder religioso que veían amenazado en la persona de Jesús, sino que también estaban ciegos teológicamente al no comprender que las leyes de moisés se cumplieron en Jesús, el Mesías. Y que la razón de ser de aquellas normas (palabras) estaban en vida delante de ellos en la persona de Jesús (el Verbo encarnado).

Jesús no hizo una excepción con la mujer adúltera. Tampoco actuó así por consideración al supuesto engaño que tramaron contra ella. Jesús actuó con AMOR, porque Él era el AMOR ENCARNADO. Jesús no condenó a la mujer adúltera porque durante su ministerio en la Tierra él vino a SALVAR y no a JUZGAR.

Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El” Juan 3:17 (LBLA – destacado nuestro

Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo; porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo” Juan 12:47 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús vino a manifestar la Justicia, que sólo viene del Padre. Ningún ser humano tiene autoridad para juzgar cuestiones espirituales de terceros. Y sólo es “justo”, quien acepte la justicia de Cristo como la suya. Sin comprender esto, quien juzga se condena a sí mismo.

Por lo cual no tienes excusa, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas, pues al juzgar a otro, a ti mismo te condenas, porque tú que juzgas practicas las mismas cosas” Romanos 2:1 (LBLA – destacado nuestro)


2. Por los niños (Mateo 19:13-14)

Entonces le trajeron algunos niños para que pusiera las manos sobre ellos y orara; y los discípulos los reprendieron. Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como éstos es el reino de los cielos” Mateo 19:13-14 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús explica la razón por la cual manda no impedir que se acerquen los niños a Él, “porque de los que son como éstos es el reino de los cielos“.

Estas palabras están expresamente explicadas en Mateo 18:2:4.

Para conocer la respuesta lee nuestro comentario en “La experiencia del discipulado“, epígrafe 2, titulado “Los niños y el discipulado (la razón del hombre y la fe de un niño)

Ya en Salmos se expresaba la misma idea:

En verdad me he comportado y he acallado mi alma como un niño destetado de su madre. ¡Como un niño destetado está mi alma!” Salmos 131:2 (VRV 95 – destacado nuestro)


3. Por la familia de Lázaro (Juan 11:5)

Y Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro Juan 11:5 (LBLA – destacado nuestro)

Sí, la Biblia dice que Jesús amaba a María tanto como a Marta y a su hermano Lázaro. Sobre el trato que recibió Marta respecto de María en Lucas 10:38-42, leed nuestro comentario en “Género y discipulado“, epígrafe 4, titulado “Turbada con muchas cosas“.

4. Por sus enemigos (Mateo 5:44)

Habéis oído que se dijo: “AMARAS A TU PRÓJIMO y odiarás a tu enemigo.” Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen” Mateo 5:43-44 (LBLA – destacado nuestro)

Para comprender cabalmente estos versículos debemos acceder, necesariamente, al original en griego. El original griego de estos versículos dicen así:

ηκουσατε οτι ερρεθη αγαπησεις (amarás) τον πλησιον σου και μισησεις τον εχθρον (enemigo) σου εγω δε λεγω υμιν αγαπατε (amad) τους εχθρους (enemigos) υμων ευλογειτε τους καταρωμενους υμας καλως ποιειτε τους μισουντας υμας και προσευχεσθε υπερ των επηρεαζοντων υμας και διωκοντων υμας” Mateo 5:43-44 (1894 Scrivener New Testament – TR1894 – Hemos destacado la palabra “amarás“, “enemigo“, “amad” y “enemigo” respectivamente)

Existen cuatro (4) puntos a considerar para la comprensión de estos versículos:

1. En ningún sitio, en las Escrituras, aparece una ley o mandato bíblico que diga que uno debe “aborrecer al enemigo” (u odiarlo). Esta idea, tal como dice el interlineal de Francisco Lacueva “era una añadidura antibíblica de los escribas”, que probablemente se utilizaba entre ellos, y por tanto Jesús la cita como un mandato reconocido de la época, pero no aparece dicho “mandato” en la Biblia.

2. Algunas versiones agregan a esta traducción la frase “haced bien a los que os odian“, sin embargo, éstas no están en el original griego. Simplemente dice “orad por los que os persiguen. Y la traducción correcta es la que aparece al principio de este epígrafe.

3. Las palabras griegas que se tradujeron como “amarás” o “amad” son αγαπησεις y αγαπατε respectivamente, y se corresponden con la raíz agapao / ágape. En griego existen varias palabras para describir el “amor” humano, y que los occidentales utilizamos indistintamente. Así el amor familiar o de amistad se define como fileo, el de una pareja o sexual es eros, y el amor como principio, aquel amor que Dios tiene para con los hombres es ágape (el de nuestro versículo de estudio).

El Diccionario Expositivo de W.E. Vine, dice que:

Agape y agapao se usan en el NT: (a) para describir la actitud de Dios hacia su Hijo (Juan 17:26); hacia la raza humana, en general (Juan 3:16; Romanos 5:8); y hacia aquellos que creen en el Señor Jesucristo, en particular (Juan 14:21); (b) para expresar su voluntad a sus hijos con respecto a la actitud que tienen que mostrarse mutuamente (Juan 13:34), y hacia todos los hombres (1 Ts 3:12; 1 Co 16:14; 2 P 1:7); (c) para expresar la naturaleza esencial de Dios (1 Juan 4:8)

Por tanto, lo que Jesús nos quiere transmitir en estos versículos es que debemos “amar (ágape) a nuestros enemigos“. Es decir, es un amor dirigido hacia el hombre en general como principio, que no depende del impulso del sentimiento o de la afinidad. En otras palabras, debemos amar a nuestros enemigos como Dios ama a la raza humana en general.

4. Por último, la palabra “enemigo” (εχθρον) y “enemigos” (εχθρους) derivan de la raíz griega ecthros (εχθρος). Esto nos viene a decir, como veremos más adelante, que nosotros solemos utilizar la palabra enemigo muy a la ligera, aplicándolo sobre cualquier persona que en determinado momento nos pudiera haber hecho algún daño. Sin embargo, enemigo, según el significado de la palabra en griego son:

Se usa como nombre, significando enemigo, adversario. Se dice: (a) del diablo (Mt 13:19; Lc 10:19); (b) de la muerte (1 Co 15:26); (c) del creyente profesante que quisiera hacerse amigo del mundo, haciéndose entonces enemigo de Dios (Stg 4:4); (d) de hombres opuestos a Cristo (Mt 13:25,28; 22:44; Mc 12:36; Lc 19:27; 20:43; Hch 2:35; Ro 11:28; Flp 3:18; Heb 1:13; 10:13); o a sus siervos (Ap 11:5, 12); a la nación de Israel (Lc 1:71, 74; 19:43); (e) de alguien opuesto a la justicia (Hch 13:10); (f) de Israel en su enajenación de Dios (Ro 11:28); (g) de los no regenerados en su actitud hacia Dios (Ro 5.10; Co 11:21); (h) de los creyentes en su estado anterior (2 Ts 3:15); (i) de enemigos (Mt 5:43, 44; 10:36; Lc 6:27, 35; Ro 12:20; 1 Co 15:25); del apóstol Pablo debido a que les decía la verdad a los creyentes (Gl 4:16)” VINE Diccionario expositivo de palabras del antiguo y del nuevo testamento exhaustivo, W.E. Vine, pág. 316

Resumiendo, en las Escrituras no existe mandato al odio alguno. Jesús está pidiendo un amor como principio básico y elemental del cristianismo respecto de la actitud propia de Dios por con uno y con toda la humanidad, y pide que aquellas personas opuestas a Cristo, opuestas a la Justicia y enemigas de Dios, sean tenidas en cuenta en nuestras oraciones. De esta manera se busca hacer el bien de permitir que Dios siga trabajando en aquellas personas declaradas enemigas de Dios y que atentan contra nuestras personas.

5. Por Israel (Mateo 23:1-37)

Os dejamos el texto completo para vuestra reflexión personal. Creemos que sus palabras son de gran actualidad y cobran gran significado cuando se leen de corrido sin los versículos y capítulos, que por lo general suelen cortar la lectura.

Entonces Jesús habló a la muchedumbre y a sus discípulos, diciendo: Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagáis conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Sino que hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres; pues ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus mantos;aman el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, y los saludos respetuosos en las plazas y ser llamados por los hombres Rabí. Pero vosotros no dejéis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis a nadie padre vuestro en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni dejéis que os llamen preceptores; porque uno es vuestro Preceptor, Cristo. Pero el mayor de vosotros será vuestro servidor. Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille, será ensalzado. Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoráis las casas de las viudas, aun cuando por pretexto hacéis largas oraciones; por eso recibiréis mayor condenación. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros. ¡Ay de vosotros, guías ciegos!, que decís: “No es nada el que alguno jure por el templo; pero el que jura por el oro del templo, contrae obligación.”¡Insensatos y ciegos!, porque ¿qué es más importante: el oro, o el templo que santificó el oro? También decís: “No es nada el que alguno jure por el altar; pero el que jura por la ofrenda que está sobre él, contrae obligación.” ¡Ciegos!, porque ¿qué es más importante: la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? Por eso, el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él; y el que jura por el templo, jura por él y por el que en él habita; y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que está sentado en él. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y éstas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquéllas. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de adentro del vaso y del plato, para que lo de afuera también quede limpio. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros, por fuera parecéis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: “Si nosotros hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en derramar la sangre de los profetas.” Así que dais testimonio en contra de vosotros mismos, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. Llenad, pues, la medida de la culpa de vuestros padres. ¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparéis del juicio del infierno? Por tanto, mirad, yo os envío profetas, sabios y escribas: de ellos, a unos los mataréis y crucificaréis, y a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad, para que recaiga sobre vosotros la culpa de toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, a quien asesinasteis entre el templo y el altar. En verdad os digo que todo esto vendrá sobre esta generación¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! ” Mateo 23:1-37 (LBLA – destacado nuestro)

8. La intensidad de su caminar

In 2008 2do Trimestre on Mayo 21 , 2008 at 1:27 pm

NOTA IMPORTANTE:

Estimados lectores,

Si alguno no entiende completamente nuestros comentarios, no está de acuerdo parcial o completamente con ellos, o bien considera que no son claros del todo, no dejen de escribirnos, de enviar vuestros comentarios o de solicitar aclaración. Nuestra idea es AYUDAR, y no oscurecer en el estudio de la Biblia. Aprovechemos estas vías de comunicación, y no dejemos dudas en nuestra mente innecesariamente. Todos los seres humanos somos falibles, y reconocemos anticipadamente que podemos equivocarnos con nuestros comentarios y expresión de ideas, en cuyo caso, haríamos la rectificación correspondiente actualizando los mismos o incorporando notas aclaratorias.

Aprovechamos también para deciros que ya hemos superado la media de 5000 visitas mensuales, y estamos agradecidos a Dios por este ministerio. Esperamos, sinceramente, ser de ayuda a vuestros estudios.

Atentamente,

Equipo ESW
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E-mail: escuelasabaticaiasd@gmail.com

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Versículos de estudio propuestos por el autor para esta semana: Mateo 4:4; Lucas 2:40; 6:12; Juan 4:34; Juan 17; 1 Juan 2:6

1. Los primeros años (Luc. 2:40)

Dice el autor (Roy Adams):

Si suponemos, por nuestra propia experiencia, que la estabilidad y la fortaleza que vemos en Jesús durante su ministerio público no se materializó de la noche a la mañana, ni surgió de una experiencia superficial, tenemos que llegar a la conclusión, otra vez por nuestra propia experiencia, de que ellas surgieron de un intenso caminar con Dios” Día Domingo, pág. 59

Es cierto que nuestra experiencia puede ayudarnos a “intuir” algo respecto de aquellos primeros años de la vida de Jesús, sin embargo, tanto nuestra experiencia como nuestra intuición nos son fuente lo suficientemente fidedigna como para estipular conclusiones bíblicas y reales.

Ahora bien, tal como comenta el autor, existe en Lucas 2:39-52 algunos versículos que nos ayudan a comprender, sin necesidad de especulación, cómo fueron aquellos primeros años de la vida de Jesús.

Repasa nuestro comentario de la semana pasada “El enigma de su conducta“, epígrafe 1 ¿Abandonar al os padres?, y fíjate cómo todo el acontecimiento descrito era guardado en el corazón de María, una madre “orgullosa” de ver cómo su hijo crecía en Dios.

Así es, el primer y último versículo de este acontecimiento son suficientes para comprender que sus primeros años fueron de íntima comunión con Dios (sin necesidad de acudir a nuestra experiencia o intuición).

Y el niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre El (…) Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres” Lucas 2:40 y 52 (LBLA – destacado nuestro)

Esto es todo lo que sabemos de su niñez (al margen de su nacimiento, que por cierto también era atesorado por María en su corazón, y que ya hemos citado la semana pasada: Lucas 2:18-19). Y esto es suficiente para comprender que en su niñez, Jesús, crecía y se fortalecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los Hombres. Sólo en comunión permanente con Dios un niño/niña puede crecer en gracia y sabiduría.

2. El comienzo de su ministerio (Mateo 4:4)

Dice el autor que:

Pero, la razón explícita para esta excursión en el desierto era ser probado (Mateo 4:1; comparar con Lucas 4:2). El tentador estaba cerca, para aprovechar la oportunidad” Día Lunes pág. 60 (destacado nuestro)

La razón explícita para la excursión en el desierto no fue para ser probado como declara el autor, sino más bien para ayunar y estar en comunión con su Padre. Y así lo hizo durante 40 días, hasta que Satanás aprovechó su hambre para tentarle. Lee en nuestro comentario “La jaula del pájaro“, el epígrafe “3. ¿Fue Jesús impulsado por el Espíritu para ser tentado?” (allí explicamos con más detalle, analizando los sinópticos, nuestra declaración anterior).

La enseñanza más importante de la defensa de Jesús, radica en su conocimiento de las Escrituras, de su Padre, y el uso prácticamente exclusivo de las Escrituras como “inmunización” frente a la tentación. No fue su inteligencia, ni su capacidad retórica, ni una fuerza “humana especial“, fue su cercanía al Padre a través de las Escrituras, el ayuno y/o la oración. El “escrito está” tiene poder para hacer frente a las tentaciones más intensas que Satanás pueda acechar contra el hombre.

3. En su vida de oración (Lucas 6:12)

Jesús salió de la experiencia en el desierto en el poder del Espíritu Santo:

Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu, y las nuevas acerca de El se divulgaron por toda aquella comarca” Lucas 4:14 (LBLA – destacado nuestro)

El autor nos propone varios textos donde vemos a un Jesús que se tomó tiempo para orar:

Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar; y al anochecer, estaba allí solo.” Mateo 14:23 (LBLA – destacado nuestro)

En esos días El se fue al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios.” Lucas 6:12 (LBLA – destacado nuestro)

Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti, por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado” Juan 17:1-2 (LBLA – destacado nuestro)

Levantándose muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, salió, y se fue a un lugar solitario, y allí oraba” Marcos 1:35 (LBLA – destacado nuestro)

Dice el autor que:

Lucas 6:12 nos informa que Jesús pasó la noche entera en oración en la falda de un monte inmediatamente antes de seleccionar a los doce discípulos, aparentemente de entre un grupo mayor de seguidores (ver Lucas 6:13). Antes de su caminata sorprendente sobre el lago, él había tomado tiempo para un período de intensa comunicación con su Padre. Y, durante la semana de la Pasión, al enfrentar la cruz, Jesús ofreció una intensa oración de súplica en favor de sus discípulos inmediatos y por su pueblo hasta el fin del tiempo” Día Martes página. 63.

No hay duda de que los registros bíblicos muestran la clara NECESIDAD del cristiano de estudiar y comprender las Escrituras (Ej, Jesús en el desierto), y comunicarse con Dios a través de la oración. Ambas son dos caras de una misma moneda, las dos caras de la relación personal, íntima y continua con Dios.

4. Intensidad para la misión (Juan 4:34)

Mientras tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis. Los discípulos entonces se decían entre sí: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra” Juan 4:31-34 (LBLA – destacado nuestro).

Jesús vino al mundo con una misión clara “glorificar al Padre” (Juan 17:4), “salvar al hombre” (Juan 3:16) y/o “deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8).

Respecto del porqué de las obras de Jesús (como el caso de la mujer en Samaria citada por el autor) lee “La maravilla de su obra“, epígrafe 3. ¿Qué clase de hombre hace estas obras, cómo y porqué?“.

La idea principal es que la “glorificación del Padre“, la “salvación del hombre” y el “deshacer las obras del diabloson todas una misma obra que Jesús vino a hacer a la Tierra. Si recuerdas la temática del trimestre pasado, sobre el discipulado, hemos aprendido que las obras de Jesús asombraban al hombre permitiendo el reconocimiento del pecado (la gloria de Dios), que a su vez nos llevaba al arrepentimiento o humillación, y a la disponibilidad de estar a su servicio. Es así como las obras de Jesús tenían una relación directa con nuestra fe, y ésta con la salvación para la gloria del Padre. Jesús vino a cumplir esta misión, y lo hizo por cada uno de nosotros, por eso dirá en Juan:

Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera. Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera“. Juan 17:4-5 (LBLA – destacado nuestro)


5. Nuestro propio caminar con Dios (1 Juan 2:6)

El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo” 1 Juan 2:6 (LBLA – destacado nuestro)

¿Qué significa “debe andar como Él anduvo” en 1 Juan 2:6? ¿Qué significa “permanecer en Él

5.1 El contexto histórico y gnóstico en tiempos de Juan

Citamos, del Comentario exegético devocional a toda la biblia de Matthew Henry, en las pág. 171-172:

Para mejor entender esta epístola es conveniente conocer la doctrina de los gnósticos (del gr. gnósis, conocimiento), pues éstos son los falsos maestros, los “anticristos” (2:18, 19) que Juan tiene aquí en mente. Sus principios doctrinales pueden reducirse a tres: 1) El saber (gnosis) es superior a la fe (gr. pístis) sencilla de los creyentes comunes; 2) El sentido alegórico de la Escritura es más importante que el literal y sólo puede ser entendido por una élite de iniciados, esto es, poseedores de una iluminación especial; 3) La materia es mala, pero moralmente neutra. No ha sido creada por Dios, como ningún otro mal de este mundo. De aquí se derivan consecuencias importantes de carácter práctico, tanto como doctrinal, tenidas en cuenta por Juan en la defensa que, contra los gnósticos, hace de la fe cristiana. Las consecuencias de mayor relieve de dicha enseñanza sobre la maldad óntica de la materia, juntamente con su amoralidad, son: (A) La Encarnación del Hijo de Dios es imposible, pues repugna que la Deidad se una a un cuerpo material; el cuerpo de Cristo no era real, sino aparente (Docetismo); V. 4:1-6 contra este error. (B) Lo que interesa es tener la luz del conocimiento, no la virtud de la conducta. Véase contra esto 1:5 y ss., entre otros lugares. (C) Como la materia no guarda relación con la moral, no es pecado lo que se hace mediante el cuerpo. Contra esto, advierte Juan (3:3-10) que todo lo que va contra la ley de Dios es pecado” (destacado nuestro)

Esta cita es suficiente como descripción sintética del contexto que rodeaba a Juan, y que tenía en mente cuando escribía dicha espístola.

5.2. El contexto más inmediato del texto (Juan 2:1-6)

Dado que no podemos extendernos demasiado en un análisis completo del libro de Juan (recomendamos los siguientes artículos “Los gnósticos, ¿quiénes son?, ¿qué creen?, ¿de dónde vienen?” y http://es.wikipedia.org/wiki/Gnosticismo), reproducimos a continuación el contexto más inmediato del texto, para su análisis.

Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. En esto sabemos que estamos en El. El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo” 1 Juan 2:1-6 (LBLA – destacado nuestro)

Teniendo en cuenta que los gnósticos, eran dualistas (es decir tenían una concepción distinta y separada para el cuerpo y el espíritu, malo-bueno), permitiéndose la libertad de cometer las mayores perversiones justificando la maldad del cuerpo, pero sin que ésta “afecte al espíritu”; y que además, decían tener el conocimiento de Dios en ellos, a través de la iniciación (un método superior a la fe), es más fácil comprender las palabras de Juan en estos versículos.

Por cuestión de tiempo, haremos una paráfrasis de lo que Juan pudo haber querido decir en el texto, teniendo en cuenta el contexto que hemos descrito.

os escribo estas cosas para que no pequéis como lo hacen los gnósticos que con la excusa de la maldad del cuerpo cometen las mayores perversiones sin reconocer el mal de esta costumbre y pensamiento. Pero si alguno peca o comete alguna perversión, tenemos un Abogado, Jesucristo, que es propiciación de vuestros pecados y del mundo entero. La manera de saber si realmente le conocéis, es cumpliendo sus mandatos, y no a través de una supuesta iniciación o conocimiento especial y superior a la fe. Si realmente quieres saber si conoces a Jesús debéis fijaros si cumplís con sus mandatos y enseñanzas. No justifiquéis vuestros conocimientos de Dios en filosofías o presuntos conocimientos iniciáticos, porque nada tienen que ver con Dios ni con su verdad. Por eso el que DICE que le conoce, pero no guarda sus mandatos o palabras es mentiroso (que nadie os engañe, nadie que practica el pecado puede ser y permanecer en Dios). Sin embargo, si guardáis sus palabras, vuestro conocimiento sobre Dios se perfecciona, es decir, se hace más completo. De esta manera es como podéis saber si estáis en Él, andando en la fe, el amor y la obediencia, tal como él anduvo, y no en la “gnosis” o “conocimiento especial” supuestamente más importante que la fe, el amor al pecado en el cuerpo y la desobediencia a sus palabras (todo esto propio del gnosticismo herético que vemos a nuestro alrededor)“.

5.3. A modo de conclusión

Existen dos posturas opuestas dentro de la Iglesia, y equivocadas teológicamente, que piensan que Jesús o la Biblia dicen, por un lado que debemos ser IMPECABLES (santificación completa de la “carne” o del “carácter” en la Tierra) porque sino no podemos permanecer en Dios, y por otro, que PODEMOS PECAR LIBREMENTE porque nuestro Abogado ya pagó por todos nuestros pecados. Ambas están equivocadas, y ponen sus especulaciones o prejuicios personales por encima de las Escrituras.

Ni Juan, ni la Biblia hablan NUNCA de la IMPECABILIDAD, por el contrario Juan dice que “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros” (1 Juan 1:10 – LBLA), dado que en Eclesiastés 7:20 se nos dice que “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga el bien y nunca peque“, y en Proverbios 20:9 ya se nos decía, “¿Quién puede decir:«Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado»?“. Cualquiera que diga que no tiene pecado alguno, o que no hace mal ninguno, o que limpió su corazón totalmente, es MENTIROSO, y lo que es aún peor, hace mentiroso a Dios quién ha declarado que esto no es posible. No es posible, ni bíblica, la santificación completa de la carne (cuerpo) de pecado o del carácter pecaminoso (mente) del hombre, antes de que Cristo regrese por segunda vez y nos transforme completamente.

Pero tampoco en la Biblia, JAMÁS, se nos INVITA A PECAR, o se nos da LICENCIA LIBRE para ello. Por eso Juan dice, “os escribo estas cosas para que no pequéis” (1 Juan 2:1) o “El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo” (1 Juan 2:6). Y por eso también en Romanos 6:11-14, entre otros tantos textos, se nos dice que, “Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia“.

Se ha visto que gran parte de la vida del cristiano depende en gran medida de la relación que éste tenga con el pecado. Bíblicamente sólo podemos y debemos decir que:

1) Dios ha enviado “entre nosotros” a un modelo de hombre, igual a ti y a mi, al que debemos imitar. Nos envió un ejemplo de “religión” (re ligare, es decir, de restauración o reconexión de la relación entre el hombre y Dios). Jesús es el IDEAL al que todo sincero cristiano debe tener como meta, como modelo, como ejemplo de ser humano.

2) Dios, además, envió un SALVADOR, y no sólo un modelo o ejemplo para el Hombre. Y mientras el sincero cristiano tiene como IDEAL a Jesús, Él mismo suple todas tus incapacidades y defectos. Es decir, que con una FE PERMANENTE es posible permanecer en Él, y andar como Él anduvo, porque Él ES lo que nos falta (el “puente” capaz de unir al hombre con Dios).

3) Si mientras tienes como foco o meta a Jesús como IDEAL de Hombre y además lo reconoces como tu SALVADOR personal, y sin embargo caes o pecas en el andar de la vida en comunión con Dios, tienes un ABOGADO que te perdona si reconoces que has pecado, es decir, si reconoces que eres pecador, tal como Dios ha declarado en la Biblia respecto de la naturaleza del Hombre, y no mientes haciéndole también a Él mentiroso.

Un cristiano sincero JAMÁS buscará excusas o maneras de interpretar la Biblia, ni para pecar, ni para presentarse impecable ante los demás o ante Dios. Ninguna de las dos actitudes son propias de un sincero o genuino cristiano.

En pocas palabras, la propia actitud de creer que puedes ser impecable o que puedes pecar libremente te convierte, bíblicamente, en un pecador inaccesible para la GRACIA divina, porque declaras con dicha actitud, de una u otra manera, que NO NECESITAS VERDADERAMENTE DE DIOS. He aquí el gran problema de estas posturas anti-bíblicas, y he aquí la razón por la que Juan escribe contra dichas herejías de su tiempo.

¡¡¡IMPORTANTE!!!
La gracia y el perdón de Dios sólo alcanza al que se reconoce pecador y tiene a JESÚS 1) como EJEMPLO y MODELO del Hombre al que desea llegar, y 2) como Dios en el que espera salvación
. Decir más, quizá, implique imponer especulaciones o fuentes extra bíblicas.

7. El enigma de su conducta

In 2008 2do Trimestre on Mayo 15 , 2008 at 12:15 am

Versículos de estudio, propuestos para esta semana: Mateo 4:12, 13, 8:28-32; 11:18, 19; 21:12, 13; Lucas 2:41-51; 5:32; 1 Corintios 1:26-28.

1. ¿Abandonar a los padres?

1.1. El versículo y el comentario del autor de Escuela Sabática

El versículo de estudio está en Lucas 2:41-51, dice así:

Sus padres acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua. Y cuando cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta; y al regresar ellos, después de haber pasado todos los días de la fiesta , el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres, y suponiendo que iba en la caravana, anduvieron camino de un día, y comenzaron a buscarle entre los familiares y conocidos. Al no hallarle, volvieron a Jerusalén buscándole. Y aconteció que después de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que le oían estaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas. Cuando sus padres le vieron, se quedaron maravillados; y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia. Entonces El les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿Acaso no sabíais que me era necesario estar en la casa de mi Padre? Pero ellos no entendieron las palabras que El les había dicho. Y descendió con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón” Lucas 2:41-51 (LBLA – destacado nuestro)

El autor de escuela sabática nos dice que:

El incidente, superficialmente, da la impresión de un muchacho irresponsable, totalmente despreocupado por el dolor y la ansiedad de sus padres. ¿Qué padres no estarían terriblemente enojados por esa aparentemente insensible falta de cuidado por el bienestar de sus padres y las reglas del hogar? Este es uno de esos eventos que muestran los límites del uso de la conducta de Jesús, como modelo, en cada situación” Pág. 52, 2do y 3er párrafo (destacado nuestro)

¿Fue Jesús irresponsable? ¿Es cierto que este acontecimiento no es un ejemplo o modelo para nosotros? ¿Cuál es el mensaje del texto en cuestión, y qué debemos aprender de él? ¿Es legítimo especular sobre lo que no dice la Biblia? Estas son algunas de las preguntas que procuraremos responder a continuación.

1.2. El contexto inmediato

Cuando analizamos un texto bíblico, es común (aunque incorrecto) nuestra tendencia a valorar los hechos en función de nuestra cultura, época, experiencia y aprendizajes propios. Básicamente, cometemos un error grave al pensar que perder a nuestro hijo/a de 12 años en un centro comercial es equiparable a perder a un niño judío de 12 años en el Templo.

Hay una evidencia bíblica muy interesante que no debemos pasar por alto, se encuentra en el versículo 42, “Y cuando cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta” (LBLA – destacado nuestro)

El comentario de la VRV 95 dice así

Dt 16.16; cf. 1 S 1.3,21; 2.19. Según la costumbre judía, un muchacho de doce años se preparaba ya para incorporarse legalmente a la comunidad religiosa. La incorporación oficial tenía lugar a la edad de trece años“.

En la tradición judía del “Bar Mitzvá“la ley judía establece que la responsabilidad de los actos de un niño recae en los padres hasta llegar a esta edad. En adelante, los chicos (13 años) y chicas (12 años) tienen el privilegio —y la obligación— de participar en todas las áreas de la vida de la comunidad judía y asumir su propia responsabilidad respecto a la ley ritual judía, la tradición y la ética“. Benei Mitzvá. (2008, 9) de marzo. Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 07:56, mayo 14, 2008 from (destacado nuestro).

En otras palabras, Jesús estaba a las “puertas” de la madurez judía, es decir, de asumir su obligación y privilegio de participar de la vida de la comunidad judía, y de asumir plena responsabilidad respecto a la ley ritual. No era de extrañar, por tanto, que Jesús enseñara en el templo con 12 años recién cumplidos, como muestra de su capacidad para asumir sus deberes y responsabilidades (no sólo como Hijo de Dios, sino como Judío). Quizá de ahí el asombro de los judíos al escucharle hablar (vers. 46, 47).

La expresión “en los negocios de mi Padre me es necesario estar” (VRV 95) se traduce en LBLA como “me era necesario estar en la casa de mi Padre“. Si bien sus padres no comprendieron plenamente lo que Jesús les decía, no es extraño que María guardara este acontecimiento en su corazón y meditara en ello, porque veía que su hijo crecía en gracia ante Dios y los hombres (al igual que lo hizo cuando los pastores se maravillaban de su niño en el pesebre):

Por motivo de la perdida de Jesús por tres días:
Y descendió con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres” Lucas 2:51-52 (LBLA – destacado nuestro)

Por motivos del nacimiento de Jesús:
Y todos los que lo oyeron se maravillaron de las cosas que les fueron dichas por los pastores. Pero María atesoraba todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su corazón” Lucas 2:18-19 (LBLA – destacado nuestro)


1.3. Conclusión

Lucas nos trae un texto que muestra cómo Jesús crecía en gracia y sabiduría (inteligencia) delante de Dios y los Hombres, al punto de que aún un año antes de su “madurez” (reconocida por la tradición judía) ya cumplía perfectamente con sus obligaciones legales, éticas y religiosas. Este era el motivo por el que María, a pesar de la angustia, en lugar de reprochar a su hijo ATESORA dicho acontecimiento en su corazón.

2. ¿Mostrar enojo?

El autor de Escuela Sabática (Roy Adams) propone el estudio de tres eventos de aparente “enojo” por parte de Jesús. Así como en el caso anterior (cuando Jesús ser “pierde” por tres días, hallándose en el Templo de Jerusalén), la contextualización de los sucesos, y la enseñanza principal del texto es la guía fundamental para comprender los diferentes pasajes bíblicos. Es fácil y arriesgado caer en la especulación inconsciente cuando leemos pasajes como éstos.

2.1. Los tres pasajes planteados

No es, por tanto, casual que dichos acontecimientos y versículos propuestos por el autor sean parte de sinópticos, que seguramente serán de gran ayuda a la hora de comprender con plenitud sus enseñanzas.

2.1.1. Jesús sana a un muchacho epiléptico o lunático (Mt 17:14-21; Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

Señor, ten misericordia de mi hijo, porque es epiléptico/lunático * y sufre terriblemente, porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua. Y lo traje a tus discípulos y ellos no pudieron curarlo. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá. Y Jesús lo reprendió y el demonio salió de él, y el muchacho quedó curado desde aquel momento” Mateo 17:15-18 (LBLA – destacado nuestro)
* epiléptico según LBLA, lunático según la VRV 95 (los síntomas descritos pueden referirse a uno o a otro indistintamente).

Leyendo los sinópticos podemos percibir la razón por la que Jesús reprocha a sus discípulos. En primer lugar, el hombre que tenía a su hijo lunático o epiléptico primero intentó el saneamiento de su hijo con los discípulos. Sin embargo, un dato curioso es que éstos no estaban solos, allí había una multitud alrededor de ellos, e incluso algunos escribas que discutían con ellos.

Cuando volvieron a los discípulos, vieron una gran multitud que les rodeaba, y a unos escribas que discutían con ellos“. Marcos 9:14 (LBLA – destacado nuestro)

¿Qué significa esto? Que el problema de fe de sus discípulos (que es, como veremos más adelante, el principal foco de enseñanza de este evento), no sólo afectaba a la sanación del lunático/epiléptico, sino que también afectaba al testimonio ante la multitud y escribas que allí aprovechaban para discutir.

El hecho de que los discípulos no hayan podido sanar al lunático/epiléptico se debía sólo a un motivo: falta de fe. Por ello, no sólo Jesús les dice a los discípulos “generación incrédula” (en el versículo 17 de Mateo), sino que también le dice al padre “Si puedes creer, al que cree todo le es posible” (Marcos 9:23 VRV 95):

Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá” Mateo 17:17 (LBLA – destacado nuestro)

Y muchas veces lo ha echado en el fuego y también en el agua para destruirlo. Pero si tú puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos. Jesús le dijo: “¿Cómo si tú puedes?” Todas las cosas son posibles para el que cree. Al instante el padre del muchacho gritó y dijo: Creo; ayúdame en mi incredulidad” Marcos 9:22-24 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús está queriendo transmitir, no sólo a los discípulos, sino a la multitud y al padre, que la fe es necesaria y suficiente para la sanación del lunático/epiléptico.

En este contexto Jesús utiliza la expresión “¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá” del versículo 17 de Mateo

Por tanto debemos considerar lo siguiente:

1. La expresión “generación incrédula y perversa” es una referencia directa a Deuteronomio 32:5,20, por lo que era una referenica clara a su infidelidad y/o falta de fe.

2. La pregunta retórica “¿Hasta cuando estaré con vosotros?“, es una referencia directa a la inconsciencia e inmadurez de los discípulos respecto de su responsabilidad de actuar con fe para sanación de los necesitados y testimonio de los demás.

3. La pregunta retórica “¿Hasta cuando os tendré que soportar?“, podría referirse tanto a la paciencia manifestada por Jesús respecto de la inmadurez de sus discípulos, así como el “soporte” que Jesús debía ofrecer cada vez que ellos manifestaban falta de fe.

Teniendo en cuanta, por un lado, que existía un problema grave de falta de fe en los discípulos que traía problemas tanto para el necesitado como para la multitud que se privaba de testimonio, dando lugar, además, para que los escribas tengan la oportunidad de discutir (y probablemente acusar) , y por otro, que Jesús utiliza una expresión “hecha” del A.T (Deuteronomio), y luego dos preguntas retóricas para despertar la conciencia de sus discípulos, parece bajo este contexto, menos fuertes y muy justificadas sus palabras.

Por otro lado, en este caso, no debemos creer que había “enojo” tal como subjetivamente podemos interpretarlo cada uno de nosotros, según nuestras personalidades y temperamentos (sencillamente porque no todos nos “enojamos” de la misma manera), y mucho menos que dicho enojo era cercano o similar a la ira (que es lo que normalmente solemos pensar), estas ideas no pueden desprenderse bíblicamente de los textos estudiados. Recuerda que aquí se nos dice lo que dijo, pero no el cómo lo dijo. Esto es fundamental a la hora de “juzgar” lo que leemos

2.1.2. Jesús purifica el templo (Mt 21:12-13; Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

Fíjense que aquí tenemos un sinóptico completo (es decir un mismo hecho narrado en los cuatro evangelios). En este caso, tenemos no sólo palabras de Jesús, sino también acciones descritas en los diferentes textos sobre el mismo hecho. Cuando unimos todos los relatos complementarios, y “contamos” la historia unificado nos queda el siguiente texto, donde destacamos los dichos y hechos de Jesús (en base a los textos bíblicos en la versión LBLA).

La Pascua de los judíos estaba cerca (Juan) llegaron a Jerusalén (Marcos), y Jesús subió a Jerusalén (Juan). Entró Jesús en el templo (Mateo), y encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes (Juan), echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo (Mateo, Marcos y Lucas); desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas (Juan) de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas (Mateo y Marcos), y no permitía que nadie transportara objeto alguno a través del templo (Marcos). Y les enseñaba, diciendo (Marcos) «Escrito está: “MI CASA SERA LLAMADA CASA DE ORACIÓN”, pero vosotros la estáis haciendo CUEVA DE LADRONES»(Mateo, Marcos y Lucas); y dijo a los que vendían palomas: Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio. Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: EL CELO POR TU CASA ME CONSUMIRÁ. Entonces los judíos respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras? Jesús respondió y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Entonces los judíos dijeron: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú lo levantarás en tres días? Pero El hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado (Juan). Y en el templo se acercaron a El los ciegos y los cojos, y los sanó. Pero cuando los principales sacerdotes y los escribas vieron las maravillas que había hecho, y a los muchachos que gritaban en el templo y que decían: ¡Hosanna al Hijo de David!, se indignaron y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les respondió: Sí, ¿nunca habéis leído: “DE LA BOCA DE LOS PEQUEÑOS Y DE LOS NIÑOS DE PECHO TE HAS PREPARADO ALABANZA”? (Mateo). Los principales sacerdotes y los escribas oyeron esto y buscaban cómo destruirle, porque le tenían miedo, pues toda la multitud estaba admirada de su enseñanza (Marcos). Y enseñaba diariamente en el templo, pero los principales sacerdotes, los escribas y los más prominentes del pueblo procuraban matarle; y no encontraban la manera de hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de El, escuchándole. (Lucas) Y cuando atardecía, solían salir fuera de la ciudad, (Marcos) Y dejándolos, Jesús salió fuera de la ciudad, a Betania, y se hospedó allí (Mateo)”. (Basado en los sinópticos en Mt 21:12-13; Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22 – LBLA – destacados nuestros)

En Éxodo 12.1-27 podéis leer sobre la institución de la Pascua, y cómo la misma era una “fiesta solemne de Jehová“. El relato en cuestión, tal como menciona Juan, se ubica cercana a una Pascua. Es por ello que los Judíos, y Jesús, subían a Jerusalén, y concretamente al Templo para preparar sus sacrificios e impuestos.

Según la VRV 95:

En el atrio exterior del templo, donde podían entrar los no judíos, había comerciantes que vendían animales para los sacrificios y cambiaban monedas extranjeras (consideradas impuras) por monedas de Tiro, que eran las únicas que se aceptaban como ofrendas o en pago del impuesto del templo (Mt 17.24 n.). Este negocio, legítimo en sí mismo, se prestaba a graves abusos (v. 13)“.

Como puede verse en Mateo 17:24, cada varón judío debía pagar, según la tradición, un impuesto anual al templo a precio de dos dracmas (aprox. dos denarios romanos), el equivalente al salario de dos días de un campesino. Y como hemos visto en Éxodo 12.1-27, para la Pascua, también se requería de ciertos animales para sacrificios. Por ello en el atrio exterior del templo, donde podían entrar quienes no eran judíos, había comerciantes que vendían animales para los sacrificios y se cambiaban monedas aceptables para el pago del impuesto del templo (cf. Ex 30.13; 38.26).

El problema no estaba en el comercio en sí mismo, sino en haber convertido, tal como expresa Jesús, dicho comercio en “cueva de ladrones“, es decir, Jesús no esta echando comerciantes sino ¡LADRONES! (o lo que es lo mismo, comerciantes que aprovechaban para robar, engañar o cometer fraude en sus transacciones).

Bajo la solemnidad de la cercana fiesta de Pascua (fiesta sagrada), y los robos, engaños o hurtos (ambición humana y pecaminosa) es como deben interpretarse las acciones y apalabras de Jesús.

Algunas consideraciones respecto de sus palabras y hecho:

1. Jesús coge un “azote de cuerdas: Muchos piensan, especulativamente, que Jesús cogió el azote y comenzó a “asustar” a los comerciantes. Esto es pura especulación. Lo más probable, aunque también especulativo, según el contexto que hemos leído, es que Jesús haya cogido el azote para “echar a las ovejas y bueyes“, y no a las personas (repasa las palabras de Juan sobre este hecho).

2. Jesús “desparramó las monedas” y volcó las sillas y las mesas: Jesús pretendía terminar con el “robo”. Los “cambistas”, eran los “banqueros” de la época (de ahí los “bancos” que Jesús vuelca). Es decir, Jesús debía eliminar todo “instrumento” de robo por eso vuelca los “bancos” (donde se sentaban los cambistas), y las “mesas” (donde se realizaban las transacciones, en este caso fraudulentas).

NOTA IMPORTANTE: Fíjate que en ningún momento Jesús ejerce violencia contra ningún ser humano. Y su “enojo” no era contra el pecador, sino contra el PECADO.

3. Por lo tanto, Jesús “les enseñaba” a las personas diciendo…: Efectivamente, Jesús luego, enseña con palabras, con reflexión y pensamientos.

Sus frases fueron:

A. «Escrito está: “MI CASA SERA LLAMADA CASA DE ORACIÓN”, pero vosotros la estáis haciendo CUEVA DE LADRONES»

B. “Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio“.

C. “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”

D. “Sí, ¿nunca habéis leído: “DE LA BOCA DE LOS PEQUEÑOS Y DE LOS NIÑOS DE PECHO TE HAS PREPARADO ALABANZA”?

Es curioso como Jesús respetando las tradiciones judías, incluso atentaba contra el status quo mismo de la religión judía, dado que, mientras defiende “la casa de oración” (templo), a la vez consideraba su cuerpo como sustituto del mismo. ¡Cuánta sabiduría manifestaba Jesús, incluso en ocasiones aparentemente contradictorias!.

2.1.3. Jesús sana al hombre de la mano seca (Mc 3:1-5; Mt 12.9-14; Lc 6.6-11)

El último acontecimiento planteado por Roy Adams es el saneamiento del hombre de la mano seca, del que también disponemos de sinópticos. Aquí sí aparece la palabra “enojo”, por tanto, veamos qué dice el texto, y qué conclusiones podemos desprender del mismo

Haremos los mismo que en el epígrafe anterior, contaremos la historia contemplando el conjunto de los sinópticos, que nos dicen los siguiente:

Y en otro día de reposo (Lucas), otra vez entró Jesús en una sinagoga (Marcos) y enseñaba (Lucas); y había allí un hombre que tenía una mano derecha seca (Marcos y Lucas). Y los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si sanaba en el día de reposo, a fin de encontrar de qué acusarle. (Marcos y Lucas) Y para poder acusarle, le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? (Mateo). Pero El sabía lo que ellos estaban pensando. (Lucas) Y El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta se le cae en un hoyo en día de reposo, no le echa mano y la saca? Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto, es lícito hacer bien en el día de reposo. (Mateo) Y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte aquí en medio (Marcos y Lucas) Y él, levantándose, se le acercó. (Lucas). Entonces les dijo: ¿Es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal, salvar una vida o matar? (Marcos, Mateo y Lucas) Pero ellos guardaban silencio (Marcos) Y después de mirarlos a todos a su alrededor, (Lucas) con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y su mano quedó sana” (Marcos, Mateo y Lucas). Pero cuando los fariseos salieron, (Mateo) se llenaron de ira, y discutían entre sí qué podrían hacerle a Jesús (Lucas) confabulándose contra El, para ver cómo podrían destruirle (Mateo)” Marcos 3:1-5; Mateo 12:9-14; Lucas 6:6-11 (LBLA – destacado nuestro)

Cuando leemos la historia completa, uniendo toda la información que nos ofrece la Biblia sobre dicho acontecimiento, entonces, nuestra percepción cambia. Se abre un panorama que antes no eramos capaces de percibir. Es así como podemos comprender que el “enojo” de Jesús nada tiene que ver con lo que nosotros entendemos por “enojo” en nuestra vida cotidiana.

Veamos algunos datos relevantes que cambiarán profundamente nuestra posible especulación sobre el “enojo” de Jesús:

1. En el epígrafe 1.2. del comentario de la semana pasada hacíamos referencia a este relato, explicando cómo los fariseos y escribas buscaban algún punto débil en Jesús para acusarle. Por eso Lucas comienza diciendo “en otro día de reposo“, dado que los fariseos y escribas buscaban que Jesús sanara en Sábado y así conseguir sus objetivos.

2. El punto es que Lucas nos explica que “Jesús sabía lo que ellos estaban pensando“. Esto explica que su “indignación” no era infundada. Jesús no estaba molesto por la pregunta en sí misma, sino por las INTENCIONES malignas de quienes querían acusarle.

3. A la pregunta engañosa y con fines malignos “¿Es lícito sanar en el día de reposo?“, Jesús responde con otras preguntas “¿Qué hombre habrá de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta se le cae en un hoyo en día de reposo, no le echa mano y la saca?”, “¿Es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal, salvar una vida o matar?”

4. Los fariseos y escribas se quedaron MUDOS (Marcos dice que “guardaban silencio“). Esto es importante. Cuando uno detecta las intenciones malignas de quienes quieren acusarte es probable que se mantengan en silencio, tal como los fariseos y escribas hicieron con Jesús (un silencio que GRITABA a todas luces que sus intenciones no eran buenas). Es allí cuando Jesús, según Marcos, Mateo y Lucas “después de mirarlos a todos a su alrededor, con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y su mano quedó sana”. Fíjate bien que, según los sinópticos, Jesús los mira con “enojo“, pero “entristecido por la dureza de sus corazones“. ¿Es el enojo por tristeza comparable, por ejemplo, a la ira que sintieron los fariseos cuando vieron que no podían acusarle? Evidentemente, no.

2.2. Conclusión final sobre el “enojo” de Jesús

Hemos analizado los tres episodios propuestos por Roy Adams, y comprobamos que lejos de ver en Jesús una reacción “irracional”, movida por pasiones, egoísmos, furia e ira, su “enojo” era, en todos los sentidos, una indignación por la falta de fe (caso 1), por el pecado de hurto, robo y engaño con fines “religiosos” (caso 2), y por intenciones malignas de acusarle injustamente impidiendo cumplir con su misión de sanación y salvación al hombre.

Además de tener motivos que trascienden el 90% de nuestros “enojos” diarios, Jesús no reaccionó violentamente contra ningún ser humano, y sus acciones estuvieron movidas por el amor, la tristeza y la preocupación tanto por quienes deben ser sanados, como por quienes procuraban matarle.

3. ¿Destrucción de propiedades personales? (Mt 8:28-31; Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

El suceso sobre la liberación del/los endemoniado/s Gadareno/s, y la utilización de los 2.000 cerdos, realmente supone un problema sólo si especulamos sobre aspectos que no aparecen en el texto. Lo único que sabemos es que había unos 2000 cerdos paciendo y unos cuidadores. Pero no sabemos si éstos eran judíos o no, si eran dueños o empleados, si tenían verdadera posesión o no, etc.

Por otro lado, la utilización de los 2000 cerdos es un elemento secundario sobre el foco central del mensaje, respecto del poder y misericordia de Jesús para liberar a un/os hombre/es de una opresión prácticamente irreversible.

4. ¿Descuidar a los perseguidos?

Existe un error teológico muy común que consiste en interpretar, juzgar o sacar conclusiones de aquellas cosas que no están en la Biblia, y que entendemos que deberían estar. Creemos que Roy Adams, comete aquí un error similar. Si no aparece en la Biblia una visita de Jesús a Juan (Mateo 11:2-3), o si leemos que al ser preso (Juan), Jesús viaja a Galilea (Mateo 4:12)… no podemos deducir que ésto supone una conducta inapropiada por parte de Jesús, por los siguientes dos motivos básicos:

1. Jesús manda un mensaje a Juan en Mateo 11:5, que atendía la verdadera necesidad de Juan.

2. No sabemos, porque no está registrado, lo que Jesús hizo o no hizo, por y para Juan.

Preguntarnos, o hacer teología sobre cosas que ella no dice, son potencialmente peligrosas, dado que la especulación humana no tiene límites.

5. Acompañar a los indeseables

Y sucedió que estando El sentado a la mesa en la casa, he aquí, muchos recaudadores de impuestos y pecadores llegaron y se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos“. Mateo 9:10 (LBLA – destacado nuestro)

Tal como dice la nota en la VRV 95, “para los fariseos, comer con los pecadores constituía un gesto de amistad y de aceptación. Cf. Lc 15.1-2; Jn 7.49“. Por eso decían de él, que era un “bebedor y glotón

Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: “Mirad, un hombre glotón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.” Pero la sabiduría se justifica por sus hechos” Mateo 11:19 (LBLA – destacado nuestro)

Nadie que no tergiverse las Escrituras puede decir de Jesús lo que decían los fariseos sobre la persona de Jesús. Jesús se acerca al hombre tal y como es, tal y como se encuentre. Este acercamiento misericordioso, si en algo se relaciona con su persona es en su amor y deseo de salvación.

6. El desafío de sus dichos

In 2008 2do Trimestre on Mayo 7 , 2008 at 1:28 pm

Versículo se estudio propuestos para esta semana: Mateo 5:48; 18:21, 22; 19:3-12; Lucas 12:32-34; Juan 19:25-27


1. Acerca del matrimonio y la abstinencia

En realidad el tema de discusión en Mateo 19:3-12 no es tanto el matrimonio y la abstinencia, como la consideración del divorcio en el matrimonio. Primero veamos qué dice el texto, después analizaremos los puntos más importantes del mismo, y terminaremos con una conclusión bíblica sobre el asunto.

1.1. El texto bíblico de Mateo 19:3-12, dice:

Y se acercaron a El algunos fariseos para probarle, diciendo: ¿Es lícito a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo? Y respondiendo El, dijo: ¿No habéis leído que aquel que los creó, desde el principio LOS HIZO VARÓN Y HEMBRA, y añadió: “POR ESTA RAZÓN EL HOMBRE DEJARA A su PADRE Y A su MADRE Y SE UNIRÁ A SU MUJER, Y LOS DOS SERÁN UNA SOLA CARNE”? Por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe. Ellos le dijeron*: Entonces, ¿por qué mandó Moisés DARLE CARTA DE DIVORCIO Y REPUDIARLA? El les dijo*: Por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió divorciaros de vuestras mujeres; pero no ha sido así desde el principio. Y yo os digo que cualquiera que se divorcie de su mujer, salvo por infidelidad, y se case con otra, comete adulterio. Los discípulos le dijeron*: Si así es la relación del hombre con su mujer, no conviene casarse. Pero El les dijo: No todos pueden aceptar este precepto, sino sólo aquellos a quienes les ha sido dado. Porque hay eunucos que así nacieron desde el seno de su madre, y hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres, y también hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que pueda aceptar esto, que lo acepte” Mateo 19:3-12 (LBLA – destacado nuestro)

Hemos destacado en negrita o subrayado los aspectos de análisis siguientes.

1.2. Breve análisis del texto

El primer punto importante, es que los que se acercan a Jesús son Fariseos, y lo hacen con una motivación declarada en el propio pasaje, “para tentarle” o “probarle” (Versículo 3, según versión RV95 o LBLA).

Jesús ha sido tentado o probado en reiteradas ocasiones, siempre para ser acusado:

A. Enfrentando a Jesús con la Ley de Moisés:
Preguntándole si era lícito repudiar mujer (tal como había mandado Moisés): Marcos 10:2, Mateo 19:3
Preguntándole si debían apedrear a la adúltera (tal como mando Moisés): Juan 8:3-7
Preguntándole si estaba permitido sanar en sábado: Mateo 12:10

B. Enfrentando a Jesús con temas prácticos de la vida cristiana:
Preguntándole si era lícito dar tributo a César: Mateo 22:17-19, Marcos 12:14-16, Lucas 20:22-24
Preguntándole cuál era el gran mandamiento de la Ley: Mateo 22: 34-36
Preguntándole qué debían hacer para heredar la vida eterna: Lucas 10:24-26

C. Enfrentando a Jesús con su propio potencial divino:
Pidiéndole señales del cielo: Mateo 16:1, Marcos 8:11, Lucas 11:16
Tentación del diablo en el desierto (convertir piedras en pan, pidiéndole que se lance hacia abajo para ser socorrido por los ángeles, pidiéndole adoración) : Mateo 4

Si os fijáis detenidamente, prácticamente en todas las ocasiones en las que Jesús fue tentado o probado para ser acusado se han tocado temas o circunstancias que incluso HOY nos resultan de difícil respuesta. Es decir, hoy nos preguntamos, por ejemplo, sobre cómo, cuándo y porqué es lícito el divorcio; cómo, cuándo y porqué es lícito castigar al adúltero o pecador; cómo cuándo y porqué es lícito sanar o cocinar en sábado; cómo, cuándo y porqué debemos dar tributo al Estado, etc. Nos seguimos preguntando cuál es la “esencia de la Ley” o Gran Mandamiento (y nos cuestionamos si es o no reducible a una sola Ley). Nos preguntamos cómo podemos conseguir la vida eterna en la práctica, si la fe es realmente suficiente, o si debemos preocuparnos por las obras. Y seguimos pidiendo señales del cielo para afirmar nuestra fe.

Con esto queremos mostrar simplemente, que cuando Jesús era tentado o probado para ser acusado, los Fariseos arremetían con cuestiones eminentemente difíciles en cuanto al IDEAL de la vida cristiana y la vida PRÁCTICA, del día a día.

Jesús sabía que los fariseos buscaban acusarle por cualquier cosa “ilegal” o incorrecta que hiciera o dijera. Cuando se acercaban a Él para acusarle, Jesús respondía de manera inteligente, pero no siempre explícitamente. Él no sacrificaría el IDEAL por la PRÁCTICA, y sin embargo, ofrecía ejemplos PRÁCTICOS para cumplir el IDEAL (aspecto este, que asombraba hasta a los más doctos)

Así, por ejemplo, cuando le trajeron la mujer adúltera para apedrearla (según indicaba la Ley judía), Jesús no se enfrentó a la Ley, sino que escribiendo en la arena, pidió que el que estuviera libre de pecado tirase la primera piedra (y así libró a la mujer de su condena). Cuando le preguntaron si era lícito sanar en sábado, Jesús no explicó si eso era o no un “trabajo”, es decir, no entró en el problema conceptual que ellos tenían en mente, sino que explicó que era lícito hacer bien en sábado (y así sanó al de la mano seca).

De la misma manera, cuando le preguntan por el divorcio/repudio (autorizado por Moisés), los fariseos probablemente tenían en mente el problema conceptual que suponía Deuteronomio 24:1:

Cuando alguno toma una mujer y se casa con ella, si sucede que no le es agradable porque ha encontrado algo reprochable en ella, y le escribe certificado de divorcio, lo pone en su mano y la despide de su casa

¿Qué significaba “algo reprochable“? De ahí la primer pregunta de los fariseos “¿Es lícito a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?” (Versículo 3). En otras palabras le estaban preguntando si “algo reprochable” (Dt. 24.1) podía ser “cualquier motivo” (Mt. 19.3)

Jesús, simplemente, responde diciendo que “lo que Dios juntó no lo separe el hombre“. Esta expresión sólo nos dice que no hay motivo exclusivamente humano para el divorcio (es decir, las voluntades humanas no son suficientes). Sin embargo, cabría preguntarse si lo que “Dios juntó puede ser separado por Dios mismo”. Jesús en ningún momento dice que el divorcio es inconcebible.

En términos sencillos pero bíblicos, cuando un hombre y una mujer se unen y se hacen una sola carne, ¿se unen ellos, o los une Dios? Evidentemente, Jesús al explicar la razón de la creación del hombre y la mujer, y su consecuencia, nos dice que cuando un hombre y una mujer se unen (voluntad humana) Dios los une también haciéndolos una sola carne (ambas voluntades están en plena relación y actividad permanente. Es decir, la voluntad de la mujer, del hombre y de Dios). Ahora bien, cuando Jesús dice que “lo que Dios unió/juntó no lo separe el hombre“, se refiere a la voluntad divina de unión, no a la voluntad humana de convivencia o de estar juntos físicamente hasta la muerte.

¿Podría Dios, entonces, querer o permitir, que en determinadas circunstancias, una pareja se divorcie? Sí. Así responde Jesús a la segunda pregunta que le hacen los Fariseos en este sentido.

¿por qué mandó Moisés DARLE CARTA DE DIVORCIO Y REPUDIARLA?” (versículo 7),

Jesús responde: “Y yo os digo que cualquiera que se divorcie de su mujer, salvo por infidelidad, y se case con otra, comete adulterio” (versículo 9 – LBLA

Si es lícito el divorcio por causa de “infidelidad“, esto quiere decir, implícitamente que Dios no sólo permite la separación física y humana de la pareja, sino también la separación de la unión-carne, que Dios había instituido en la relación.

1.3. Primeras conclusiones

Para recapitular lo que hemos visto hasta aquí, podemos decir que:

1. Existe una voluntad humana (hombre y mujer) de querer estar juntos físicamente.
2. Existe, junto a la voluntad humana de unión, una voluntad divina que considera dicha unión física (punto 1) como “una sola carne“, y que el hombre no puede separar (repasa la lección “Adán y Eva: El ideal propuesto“, donde explicamos qué significa realmente “una sola carne“)
3. El divorcio implica que Dios puede dejar de considerar dicha unión como “una sola carne“, siempre que haya existido “infidelidad” (aunque el perdón y la restitución siempre debe ser considerado en una pareja cristiana. Ver Efesios 4:32 y la lección sobre Oseas y Gomer: Perdonar a la infiel).

Por tanto estamos frente a dos posibilidades:

1. El divorcio, que sólo es “permitido“, o considerado por Dios como tal, cuando existe “infidelidad“. En otras palabras, Dios deja de considerar a dicha pareja como “una sola carne“.

2. La separación, cuando una pareja, sin divorciarse, deciden dejar de convivir juntas (1 Corintios 7:10-11), pero ninguna vuelve a casarse. Es decir, cuando el acuerdo de voluntad humana de convivencia se rompe, pero Dios sigue considerándola “una sola carne” (puesto que ha habido una unión física indivisible por el hombre, y que sólo Dios considera “divisible” frente a la infidelidad/adulterio)

A los casados instruyo, no yo, sino el Señor: que la mujer no debe dejar al marido (pero si lo deja, quédese sin casar, o de lo contrario que se reconcilie con su marido), y que el marido no abandone a su mujer” 1 Corintios 7:10-11 (LBLA – destacado nuestro)

1.4 Últimas consideraciones

Hemos comprendido, por tanto, las dos opciones válidas bíblicamente que permiten la separación de una pareja (divorcio y separación). Evidentemente Dios “detesta el divorcio” (ver Malaquías 2:16), y su ideal, y el de todo cristiano, es el ser “una sola carne” hasta la muerte”. Sin embargo, no debemos sacar de contexto a Malaquías 2:16, y pensar que esto obliga a toda pareja a permanecer junta incondicionalmente. Dios detesta el PECADO (cualquiera de ellos y con la misma intensidad, no sólo el divorcio), pero AMA al pecador. Por tanto, hasta aquí, es fácilmente comprensible, bíblicamente hablando, que tanto la separación, como el divorcio por infidelidad/adulterio, fueron contemplados por el Señor como opciones válidas para solucionar problemas de pareja. La convivencia incondicional de una pareja no es bíblica.

Si embargo, aún cabe una última reflexión. Para terminar de comprender de forma completa o íntegra el problema del “divorcio”, debemos, contestar a una pregunta fundamental: ¿Qué significa “infidelidad”? ¿Quién determina dónde comienza y termina dicho pecado de “infidelidad”? ¿Qué significado tiene para Jesús dicho término? ¿Cómo lo utilizaba?

La mayoría de las versiones de la Biblia traducen esta palabra como “fornicación” (RV 60, RV 95, , “infidelidad” (LBLA, NVI) o “pecados sexuales” (BLS).

Sin embargo, el versículo en griego de Mateo 19:9 es el siguiente:

λεγω δε υμιν οτι ος αν απολυση την γυναικα αυτου μη επι πορνεια και γαμηση αλλην μοιχαται“. ΚΑΤΑ ΜΑΤΘΑΙΟΝ 19:9 Greek NT: Westcott/Hort (en negrita hemos destacado la palabra que traducen como “infidelidad“, “fornicación” o “pecados sexuales“)

La palabra en griego traducida como “infidelidad” o “fornicación” es πορνεια (porneia) que incluye:

Primera acepción carnal: adulterio o incesto.
Segunda acepción espiritual: en términos figurados es la fornicación idólatra.

En este sentido existen dos posiciones respecto a la “infidelidad”, y que Jesús expresa como única vía para el divorcio con aceptación divina (es decir, para que Dios considere que esa pareja ya no es “una sola carne“).

1. La primera posición ESTRECHA y bíblica, es que sólo por adulterio (es decir cualquier relación sexual extramatrimonial), o incesto (relación carnal entre parientes dentro de los grados en que está prohibido el matrimonio) Dios puede considerar que la pareja ya no es “una sola carne“, y libera a la otra parte para un nuevo casamiento.

2. La segunda posición AMPLIA y también bíblica, la encontramos en las propia consideración del concepto de “adulterio” que Jesús utiliza en Mateo 5:27-30, y que dice así:

Habéis oído que se dijo: “NO COMETERAS ADULTERIO.” Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón. Y si tu ojo derecho te es ocasión de pecar, arráncalo y échalo de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de pecar, córtala y échala de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo vaya al infierno” Mateo 5:27-30 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto, la última consideración que podemos hacer al respecto radica en comprender que no es sólo el ACTO sexual explícito extramatrimonial el que Dios considera como “infidelidad” en Mateo 19.9, y que libera a la otra parte para un nuevo casamiento, sino que también el PENSAMIENTO (en este caso codicia) es considerado adulterio.

¿Debemos considerar estas palabras de Jesús como “metafóricas”?. De ninguna manera. El pecado es esencialmente la separación del Hombre y Dios. Jesús viene a decir que TODO PECADO (incluido el adulterio) comienza en la mente, y luego se consuma, normalmente, en acciones. Pero no es necesaria la consumación del acto deseado para ser considerado pecado. Las reflexiones que podemos sacar de todo esto son:

A. El pecado no tiene grados o niveles. Todo pecado “quiebre o ruptura de relación” es detestado por Dios.
B. Todos los hombre y mujeres somos pecadores.
C. El pecado de adulterio no es sólo el acto de la relación sexual extramatrimonial, sino que está en nuestra propia inclinación de separación de Dios, y se puede consumar en la propia mente (es decir, todos estamos en condiciones de cometer este pecado sin necesidad de que “se den las circunstancias” físicas).
D. No es lógico, desde el punto de vista cristiano, considerar el divorcio sólo por un pecado de adulterio (sea físico o mental). Dios nos ha dado ejemplo de haber perdonado a su pueblo “infiel”, y Jesús de no condenar a la “adúltera”. El perdón es la primer consideración que hace un cristiano frente a cualquier pecado (más aún de quien considera ser una carne en él).
E. Si alguien quiere divorciarse “por cualquier motivo“, seguramente encontrará “excusas” para ello. Pero la Biblia no está escrita para que el hombre encuentre excusas a sus deseos o pretensiones, sino para ayudarle a tener una mejor comunión con Dios y con los demás.
F. Y finalmente, ni el divorcio, ni la separación son el ideal de Dios. Sin embargo, ambos son contemplados como posibles frente a las infinitas circunstancias de convivencia que puede estar “sufriendo” la pareja. La convivencia incondicional no es bíblica.

Cada pareja e individuo (cristiano) debe valorar en la soledad con el Señor su situación personal y marital, y aprendiendo de Él, conseguir encontrar respuesta a la infinidad de situaciones difíciles que muchos matrimonios están viviendo en la sociedad actual. Quizá uno de los aspectos más importantes de todo este estudio, radique en no pretender considerar el problema del divorcio como un tema meramente “legal” (siendo así tarde o temprano se encontrarán razones para el mismo), sino que el matrimonio y el divorcio debe tratarse como una cuestión de AMOR, tal como Dios nos trata a nosotros. ¿No crees que Dios tiene excusas suficientes para “divorciarse” de todos nosotros?


2. Acerca del perdón

Roy Adams, nos propone una reflexión en el siguiente pasaje:

Entonces se le acercó Pedro, y le dijo: Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí que yo haya de perdonarlo? ¿Hasta siete veces? Jesús le dijo*: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” Mateo 18:21-22 (LBLA – destacado nuestro)

Y luego nos hace la siguiente pregunta:

¿Está pidiendo Jesús que las víctimas de los actos horrendos perdonen no solo la primera vez que se cometió el acto, sino también la séptima? ¿Y está Diciendo él que Dios nunca perdonará a aquellos que se encuentran incapaces de perdonar a los demonios en carne humana que los cometen? El punto no es que no debemos perdonar. Más bien, es si no estaremos aplicando mal el consejo lleno de gracia del Señor cuando lo ponemos al servicio de la clase de atrocidades aterradoras mencionadas arriba” Lunes, 5 de mayo, pág. 46 (destacado nuestro)

No sabemos exactamente a qué se está refiriendo Roy Adams cuando hace esta declaración. Lo cierto, es que el perdón en la Biblia NO SE NIEGA A NADIE. Ni aún al más criminales de los seres humanos. Quizá el problema conceptual este en comprender qué significa perdonar, y como se relaciona este con el “daño” o “perjuicio” que traen dichos pecados sobre terceros.

Lo cierto es que si le preguntáramos a Jesús si debemos perdonar al mentiroso así como al asesino, él nos diría “Sí, porque tu no eres más que ninguna de ellos“. A los seres humanos que nos denominamos “cristianos” no nos gusta que se nos comparen con los “pecadores”, y mucho menos con los asesinos. Sin embargo, Jesús vino a enseñarnos que TODOS SOMOS PECADORES, y que NO EXISTEN NIVELES DE PECADO (salvo aquel pecado que rechaza la completa influencia de Cristo en la vida del pecador, impidiendo recibir el perdón). Jesús quiere que comprendamos que el problema del pecado no radica en los “actos pecaminosos” sino en nuestro corazón (el de TODOS los seres humanos).

Habéis oído que se dijo: “NO COMETERAS ADULTERIO.” Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón” Mateo 5:27-28 (LBLA – destacado nuestro)

Habéis oído que se dijo a los antepasados: “NO MATARAS” y: “Cualquiera que cometa homicidio será culpable ante la corte.” Pero yo os digo que todo aquel que esté enojado con su hermano será culpable ante la corte; y cualquiera que diga: “Raca” a su hermano, será culpable delante de la corte suprema; y cualquiera que diga: “Idiota”, será reo del infierno de fuego” Mateo 5:21-22 (LBLA – destacado nuestro)

Habéis oído que se dijo: “AMARAS A TU PROJIMO y odiarás a tu enemigo.” Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen” Mateo 5:43-44 (LBLA – destacado nuestro)

Por otro lado, no debemos olvidar que la expresión de Jesús “setenta veces siete” (o setenta y siete veces, como traducen otras versiones) se refiere a que no hay límite para ofrecer perdón, y que dicha expresión se explica seguidamente en la “Parábola de los dos deudores” o “Parábola del siervo que no quiso perdonar” (Mateo 18:23-34).

En dicha parábola queda claro que el Rey (Dios) perdonó a un siervo (Hombre) su deuda, y sin embargo éste inmediatamente después exigió el pago de la deuda de un consiervo (Hermano u otro hombre), sin ningun tipo de misericordia.

La enseñanza de Jesús radica en que así como Dios nos perdona TODO PECADO, nosotros debemos perdonar a quienes pecan contra nosotros.

Para completar nuestra reflexión, debemos comprender que un asesino merece el perdón de su pecado contra su prójimo, igual que el mentiroso, el ladrón, el adúltero o cualquier otra persona.

Sin embargo, Jesús no pretendía, aquí, enseñarnos cómo debemos legislar los daños y perjuicios producidos por dichos pecados hacia terceros. La restitución legal del daño ocasionado no implica, en absoluto, el rechazo al perdón. Mientras que el primero (el perdón para salvación) es una “legislación” divina, perfecta y universal, la segunda (la restitución o pena por daños y perjuicios) es una “legislación” humana, imperfecta y particular de cada caso, que también tiene su lógica y derecho dentro del entorno social en el que convivimos pero que no están necesariamente unidas.


3. Acerca de la riqueza y del dar

Sobre el “Joven rico” que en realidad era un “hombre dignatario y jefe judío”, lee el siguiente comentario bajo el epígrafe 2, titulado “El hombre dignatario y prominente jefe judío que tenía muchas posesiones”, en el siguiente vínculo: http://escuelasabatica.wordpress.com/2008/01/22/4-lecciones-de-los-candidatos-a-discipulos/


4. Acerca de la de perfección

El versículo propuesto por el autor, sobre el tema de la “perfección” es Mateo 5:48:

Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto Mateo 5:48 (LBLA – destacado nuestro)

En primer lugar dicho versículo se encuentra en el contexto del “amor a nuestros enemigos“. Jesús comienza diciendo, en el versículo 43 y 44:

Habéis oído que se dijo: “AMARAS A TU PROJIMO y odiarás a tu enemigo.” Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen,” Mateo 5:43-44 (LBLA – destacado nuestros)

Por tanto, el contexto más inmediato nos dice que el “sed perfectos” está relacionado con el amor y no con la perfección humana entendida como “impecabildiad” (tal como algunos pretenden concluir).

Pero es el sinóptico de este pasaje, que se encuentra en Lucas 6:32-36, a través del cual podemos comprender cabalmente las palabras de Jesús (recuerda que el sinóptico cuenta el mismo hecho bajo las palabras de otro autor… y siempre son complementarios). Dice así:

Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. Si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. Si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir de ellos la misma cantidad. Antes bien, amad a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad no esperando nada a cambio, y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque El es bondadoso para con los ingratos y perversos. Sed misericordiosos, así como vuestro Padre es misericordioso Lucas 6:32-36 (LBLA – destacado nuestro

Resulta por tanto evidente que el “sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto” de Mateo 5:49, es lo mismo que decir Sed misericordiosos, así como vuestro Padre es misericordioso” de Lucas 6:36. La pregunta final que debemos hacernos es, ¿Es la misericordia necesaria para amar a nuestros enemigos? Por supuesto.

Por tanto, analizando el contexto más inmediato del versículo de Mateo, así como el sinóptico de Lucas, resulta esclarecedor el significado del concepto de la palabra “perfecto” utilizada por Jesús. Incluso, analizando el capítulo completo de Mateo 5, y la vida y libro completo de Mateo, la conclusión es aún más contundente (pero por motivos de espacio y tiempo no nos extenderemos en ello, dado que lo presentado es suficiente para su comprensión).

Finalmente, recalcar que la “perfección humana” entendida como “impecabilidad” no es enseñada en estos versículo, y sólo si lo sacamos del contexto podemos llegar a semejantes conclusiones.


5. Acerca de la familia

Sobre la familia y los versículos propuestos por el autor para este día, lee el siguiente comentario: Epígrafe 1 titulado El escriba… y alguno más que dicen querer seguir a Jesús”, en el siguiente vínculo: http://escuelasabatica.wordpress.com/2008/01/22/4-lecciones-de-los-candidatos-a-discipulos/

5. La maravilla de sus obras

In 2008 2do Trimestre on Abril 28 , 2008 at 11:42 am

Versículos propuestos para el estudio de esta semana: Mateo 4:23-25; 8:25-27; 11:2-6; 12:22, 23; Hechos 3:19-21

1. Introducción

Roy Adams dice:

El momento del Sermón del Monte terminó, la escena cambió abruptamente, y Jesús se lanzó a atender las necesidades de la gente (ver Mat. 8,9). Para Jesús no eran solo palabras. Él tenía obras para apoyar las palabras” Folleto de Esc. Sab, pág. 35

La expresión “Él tenía obras para apoyar las palabras“, aunque podría aceptarse si se explicara bajo un contexto determinado, creemos que puede trae cierta confusión. ¿Qué significa que “tenía obras para apoyar las palabras”? ¿Será que las obras son cosas de naturaleza distinta que las palabras, y deben ser armonizadas? ¿No son acaso también las palabras “obras”, desde un punto de vista bíblico? ¿Eran sus obras apoyadas por sus palabras, o por el contrario, sus palabras explicaban la naturaleza de sus obras?

Bíblicamente, como veremos al llegar al final de esta lección, Jesús “no tenía obras” para apoyar sus palabras, sino que a través suyo se manifestaban las obras de su Padre, y sus palabras daban testimonio (explicación o evidencia) de la naturaleza y motivación de dichas obras. Pero antes de llegar a esta conclusión, vayamos por partes y ordenemos cronológicamente las evidencias que expone el autor (Roy Adams) y nuestra explicación de los motivos reales de las mismas en ministerio de Jesús.

2. Isaías, la profecía de las obras del Mesías y su cumplimiento en Jesús

Los siguientes cuatro pasajes muestran una correspondencia directa entre la venida del Mesías y sus futuras obras.

En aquel día los sordos oirán las palabras de un libro, y desde la oscuridad y desde las tinieblas los ojos de los ciegos verán. Los afligidos aumentarán también su alegría en el SEÑOR, y los necesitados de la humanidad se regocijarán en el Santo de Israel” Isaías 29:18-19 (LBLA – destacado nuestro)

Entonces se abrirán los ojos de los ciegos, y los oídos de los sordos se destaparán. El cojo entonces saltará como un ciervo, y la lengua del mudo gritará de júbilo, porque aguas brotarán en el desierto y arroyos en el Arabá” Isaías 35:5-6 (LBLA – destacado nuestro)

Tus muertos vivirán, sus cadáveres se levantarán. ¡Moradores del polvo, despertad y dad gritos de júbilo!, porque tu rocío es como el rocío del alba, y la tierra dará a luz a los espíritus” Isaías 26:19 (LBLA – destacado nuestro)

El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, porque me ha ungido el SEÑOR para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros” Isaías 61:1 (LBLA – destacado nuestro)

En otras palabras, el Mesías esperado habría de dar oído a los sordos, vista a los ciegos, alegría a los afligidos, regocijo a los necesitados, saltos a los cojos, lengua a los mudos, agua al desierto, vida a los muertos, venda a los quebrantados y libertad a los cautivos. ¿Fueron estas las obras de Jesús?

Además de Mateo 8 y 9 donde se ve a Jesús realizando 10 milagros (sana a un leproso, sana al siervo del centurión, sana a la suegra de Pedro, sana a muchos enfermos, calma la tempestad, echa fuera demonios, sana a un paralítico, resucita a la hija de Jairo y cura a la mujer del flujo de sangre, da vista a dos ciegos, devuelve la voz a un mudo), existen otros dos pasajes que muestran claramente bajo las propias palabras de Jesús que Él era el Mesías que habría de hacer estas obras.

El primero de ellos se encuentra en Mateo 11:2-6, donde Jesús responde a la pregunta de Juan “¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?”.

Y al oír Juan en la cárcel de las obras de Cristo, mandó por medio de sus discípulos a decirle: ¿Eres tú el que ha de venir, o esperaremos a otro? Y respondiendo Jesús, les dijo: Id y contad a Juan lo que oís y veis: los CIEGOS RECIBEN LA VISTA y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los POBRES SE LES ANUNCIA EL EVANGELIO. Y bienaventurado es el que no se escandaliza de mí“. Mateo 11:2-6 (LBLA – destacado nuestro)

El segundo pasaje se encuentra en Lucas 4:18-21, donde explícitamente Jesús dice ser el cumplimiento de la profecía de Isaías.

Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: EL ESPIRITU DEL SEÑOR ESTA SOBRE MI, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO A LOS POBRES. ME HA ENVIADO PARA PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, Y LA RECUPERACION DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS; PARA PROCLAMAR EL AÑO FAVORABLE DEL SEÑOR. Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en El. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído” Lucas 4:18-21 (LBLA – destacado nuestro)

Sin lugar a dudas, Jesús era el cumplimiento mismo de las profecías.

3. ¿Qué clase de hombre hace estas obras, cómo y porqué?

Y llegándose a El, le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos , que perecemos! Y El les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados, hombres de poca fe? Entonces se levantó, reprendió a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Quién es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?” Mateo 8:25-27 (LBLA – destacado nuestro)

Los milagros realizados por Jesús en Mateo 8 y 9 (que ya hemos listado en el epígrafe 1) muestran que su poder esta por encima de cualquier capacidad humana. El hombre puede o tiene “poder” para cambiar pequeñas cosas sobre su vida, pero las circunstancias tales como la naturaleza, las enfermedades, las dolencias y la muerte están fuera de su dominio, y sólo Dios tiene autoridad sobre ellas. Por eso, los discípulos es como si se preguntaran ¿Qué “clase de hombre” es este que aún puede cambiar las circunstancias que están fuera del dominio de cualquier hombre?.

Lo cierto es que quizá, los discípulos tenían en mente el pasaje de Salmos 107:27-30 donde el Dios de Israel, su Dios, era quien había hecho cosas semejantes al pueblo de Israel.

Temblaban y se tambaleaban como ebrios, y toda su pericia desapareció. Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR y El los sacó de sus aflicciones. Cambió la tempestad en calma y las olas del mar callaron. Entonces se alegraron porque las olas se habían aquietado, y El los guió al puerto anhelado” Salmos 107:27-30 (LBLA – destacado nuestro)

Una parte de la respuesta a esta pregunta se explica en el epígrafe 1. Es decir, la “clase de hombre” que podía hacer esas cosas debía ser el Mesías, el Hijo de Dios (dado que hasta entonces, sólo existían dos respuestas O era la acción directa de Dios, o era su Hijo, quien podía hacerlas. Hoy, después de la muerte y resurrección de Jesús, las obras de Dios se extienden a través de cada uno de sus hijos, de sus discípulos). Sin embargo, aún no hemos explicado cómo y porqué el Mesías habría de hacer semejantes cosas.

3.1 ¿Cómo y porqué el Mesías habría de hacer semejantes cosas? (Respuesta del Roy Adams, autor de Escuela Sabática)

Roy nos propone como respuesta a esta pregunta Mateo 9:35-36

Y Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor” Mateo 9:35-36 (LBLA – destacado nuestro)

Roy nos ofrece una respuesta válida y esencial respecto de la naturaleza del Mesías y del Padre: EL AMOR. El Mesías habría de hacer aquellas obras por amor al ser humano.

Sin embargo, la Biblia es aún más explícita al respecto, y nos ofrece aún más detalles sobre el cómo y el porqué de la obra del Mesías. Veamos algunos textos.

3.1.1 ¿Por qué el Mesías hacía dichos milagros?

porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Lucas 19:10 (LBLA – destacado nuestro)

El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo” 1 Juan 3:8 (LBLA – destacado nuestro)

Sí, esta es la razón principal de su venida y de su obra en la Tierra. El Mesías, Jesús, habría de venir a buscar y salvar al hombre que se había extraviado de las manos de su Padre. A su vez, Juan, nos dice que vino a “destruir las obras del diablo”. Esto y lo otro (salvar al hombre y destruir las obras del diablo) son dos caras de una misma moneda. La Biblia es muy clara al respecto, las obras del diablo se deshacen o destruyen con las obras de Dios. He aquí la razón principal de los milagros de Jesús.

3.1.2. Pero, ¿Cómo hacía dichos milagros?

Si os fijáis bien en el párrafo anterior, hemos dicho que son las “obras de Dios” las que Jesús hacía. Así está escrito:

Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en el nombre de mi Padre, éstas dan testimonio de mí” Juan 10:25 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús les dijo: Os he mostrado muchas obras buenas que son del Padre. ¿Por cuál de ellas me apedreáis?” Juan 10:32

Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis;” Juan 10:37

Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado.” Juan 6:29

Jesús respondió: Ni éste pecó, ni sus padres; sino que está ciego para que las obras de Dios se manifiesten en él”. Juan 9:3

Por tanto, respondiendo a nuestras preguntas iniciales, Jesús “no tenía obras para apoyar sus palabras”, sino que sus palabras manifestaban la naturaleza y motivación de sus obras, y éstas eran las obras directas que su Padre hacía a través suyo. De la misma manera, nosotros hoy podemos hacer aún mayores obras que las que hizo Jesús en su ministerio terrenal, porque ahora Él está con el Padre, y con nosotros a través del Espíritu Santo.

En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre” Juan 14.12 (LBLA – destacado nuestro)

Cuando creemos en Jesús como el Mesías, la obra del Padre se hace realidad en nosotros (Juan 2:29), nos ha salvado a través del Hijo. Cuando creemos en Jesús como el Mesías e Hijo de Dios, somos uno en Él, y en el Padre, QUIEN a través nuestro sigue manifestando SUS OBRAS para salvación nuestra y de nuestros hermanos. ¡Cuán importante es que comprendamos esto!. “NUESTRAS” OBRAS NO SON NUESTRAS, SON DE DIOS.

4. La sabiduría en sus enseñanzas

In 2008 2do Trimestre on Abril 23 , 2008 at 11:31 am

Versículos de estudio propuestos para esta semana: Mateo 5-7; 20:25-28; Juan 4:22-24; 8:1-11

1. El sermón más grande

El autor nos invita a reflexionar sobre las enseñanzas del Sermón del Monte (Mateo 5-7)

El Sermón del Monte de Mateo 5-7, tienen su paralelo en Lucas 6:20-49.

El versículo 1 y 2 del capítulo 5 comienza diciendo:

Y cuando vio las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a El. Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:” Mateo 5:1-2 (LBLA – destacado nuestro)

Tal como dice el comentario de la VRV 95´, “la actitud de “sentarse” era la que adoptaban los rabinos y maestros religiosos cuando enseñaban“. Jesús habría de enseñar a la multitud verdades que sólo son comprensibles a través del Espíritu Santo. Las “bienaventuranzas“, que significa “dichoso, feliz o digno de ser felicitado“, vienen a enseñarnos básicamente que las apariencias engañan. Que no todo lo que en el mundo parece “bueno”, lo es realmente. Y que aquello que puede resultar o parecer “doloroso”, “malo” o “no deseado” por nadie, por el contrario, puede formar parte de las razones de felicidad o “mérito de ser felicitado“. Por ello, si comprendes las bienaventuranzas y las vives en tu diario existir, puedes sentirte “felicitado por Dios”. Veamos a continuación las “paradojas” que Jesús quiere que comprendamos:

1.1. Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos: Si la pobreza es la cualidad de “pobre”, y “pobre” significa, 1. adj. Necesitado, que no tiene lo necesario para vivir. U. t. c. s, podríamos decir que: pobres de espíritu” son aquellos que tienen un “espíritu” que no tiene lo necesario para vivir. En otras palabras, son personas que reconocen que su espíritu no puede aferrarse a nada conocido, material o metafísico, para vivir. Este es el principio de la humildad, y el único que deja lugar a que sea Dios mismo quien colme al espíritu humano de lo que este verdaderamente necesita… por esto, de ellos es el reino de los cielos.

1.2. Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados: Sólo el necesitado puede recibir de Dios, lo que éste tiene para ofrecerle. El llanto, el dolor y el sufrimiento no son cosas que Dios desee para los seres humanos (recuerda que Él lo eliminará definitivamente: “El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado” Apocalipsis 21:4 – LBLA), sin embargo, muchas veces el llanto, el dolor o el sufrimiento en esta vida, es un signo o síntoma de “impotencia humana”. De alguna manera, cuando los hombres y las mujeres lloran, están diciendo “Ni yo, ni nadie puede solucionarlo“. Normalmente son llantos que “las circunstancias” que están fuera del dominio del Hombre, le arrancan al espíritu humano. Es allí, cuando Dios consuela, porque sólo Él puede hacerlo, y así, estas personas llegan a ser “dichosos” de comprobar la bondad y plenitud de Dios.

1.3. Bienaventurados los humildes/mansos, pues ellos heredarán la tierra: Recuerda lo que Dios le dijo al pueblo de Israel, respecto de la herencia y su relación con la humildad: “Cuídate de no olvidar al SEÑOR tu Dios dejando de guardar sus mandamientos, sus ordenanzas y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no sea que cuando hayas comido y te hayas saciado, y hayas construido buenas casas y habitado en ellas, y cuando tus vacas y tus ovejas se multipliquen, y tu plata y oro se multipliquen, y todo lo que tengas se multiplique, entonces tu corazón se enorgullezca, y te olvides del SEÑOR tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto de la casa de servidumbre” (Deuteronomio 8:11-20 – LBLA – destacado nuestro). Existe sólo un camino a la herencia de la tierra (nueva), y consiste básicamente en reconocer que NO SOMOS DIGNOS DE ELLA. “Dichosos” o “felicitaciones” a todos aquellos que no creen que son dignos de heredar la “tierra”. Dichosos” o “felicitaciones” a todos aquellos que saben que no hay nada en ellos que los hace dignos delante de Dios.

1.4. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados: Cuando el Hombre siente que algo le falta, se manifiesta en una NECESIDAD. Esa “necesidad”, inmediatamente se transforma en un DESEO. Y el “deseo” finalmente moviliza todos los recursos al alcance del Hombre para conseguir SACIAR dicha carencia. La justicia debe percibirse como una carencia Humana. Debe manifestarse en una NECESIDAD que se transforme en un DESEO, y que a su vez movilice al Hombre en la búsqueda de todo recurso para SACIARLA. Entonces, y sólo entonces, la verdadera “Justicia” se presenta en la propia mano de Dios.

1.5. Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia: Según el DRAE “misericordioso” significa “ 1. adj. Que se conduele de los trabajos y miserias ajenos. U. t. c. s.“. La misericordia humana, no es una “ayuda desde una posición de superioridad”, sino más bien “desde una posición de igualdad”. El hombre misericordioso, es aquel que ofrece amor, perdón y bondad, porque reconoce que él también la necesita. Así, el “misericordioso” recibe misericordia eterna.

1.6. Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios: ¿Existe algún ser humano que tenga un verdadero corazón limpio? No. El corazón humano no estará “verdaderamente limpio” hasta que Jesús vuelva y transforme el alma humana. Salmos 24:3-4 nos ayuda a comprender el significado de “limpio corazón“. “¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su Lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas ni ha jurado con engaño” (LBLA – destacado nuestro). Es decir, es “limpio de corazón” aquel que no ha inclinado su “alma a cosas vanas” (dioses ajenos y vacíos. Ver Salmos 115:4-8), y quienes no tienen espíritu de “engaño” (dicen una cosa y hacen otra). La VRV 95`dice: “Los de limpio corazón: es decir, los que son sinceros, sin malicia ni doblez en su actitud para con Dios y con el prójimo. Cf. Sal 24.3-4“.

1.7. Bienaventurados los que procuran la paz/pacificadores, pues ellos serán llamados hijos de Dios: Salmos 34:14 dice: “Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela“; y Proverbios 12:20, “Hay engaño en el corazón de los que traman el mal, y gozo en los consejeros de paz“. Quienes procuran la paz, según hemos visto en los versículos de Salmos, deben hacerlo, necesariamente, apartándose del mal y haciendo el bien. Es por ello que serán llamados “hijos de Dios“, porque nadie que no sea “hijo de Dios” puede hacer bien.

Después de haber comentado estas “bienaventuranzas“, a continuación lee la última de la lista, y percibe cómo son “dichosos” y “felicitados” los perseguidos que creer en Jesús:

“Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros” Mateo 5:10-12 (LBLA – destacado nuestro)

Los “pobre en espíritu“, “los que lloran“, “los humildes y mansos“, “los que tienen hambre y sed de justicia“, “los misericordiosos“, “los limpios de corazón“, “los pacificadores” y “los perseguidos por su nombre” tienen un común denominador, todos son “dichosos” o “felicitados” por reconocer que no hay nada en el hombre que pueda saciar la verdadera necesidad de la vida humana, salvo en Dios. Y esto sólo se consigue por medio de la fe.

2. Lo que Jesús enseño acerca de Dios, el perdón y la humildad en la GRACIA por medio de la FE

La FE es el común denominador de las “bienaventuranzas“. Por medio de la FE, a través de la GRACIA divina, el hombre consigue SALVACIÓN. Jesús enseñó que Dios dejó en sus manos la salvación del hombre (Juan 10:27-30) y que a su vez los reconoce, a todos ellos, como sus hijos (Mateo 5:8-9). También enseñó que busca ser adorado por los adoradores de espíritu (Juan 4:22-24), y que ofrece el reino de los cielos, incluso, a los niños (Mateo 18:5, 6, 10; 19:13, 14). Todo esto queda perfectamente resumido y contenido en el conocido versículo de Juan 3:16-17:

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El” Juan 3:16-17 (LBLA – destacado nuestro)

Si Dios te amó, ofreció a su Hijo, dejó en sus manos tu salvación, te perdona y pide sólo que creas en Él para recuperar (re-ligar / religión) una relación perfecta con tu Padre, ¿Cuánto menos que responder con humildad a este llamado, perdonando y actuando de la misma manera con el prójimo, no para la gloria de uno mismo, sino por y para la suya?

ÉSTA Y NO OTRA, ES LA SABIDURÍA MÁS IMPORTANTE DE LAS ENSEÑANZAS DE JESÚS. ¿Y PORQUÉ ES ÚNICA Y ESPECIAL?, Hechos 4:11-13 lo explica claramente:

Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos” Hechos 4:11-13 (LBLA – destacado nuestro)

Que Dios los bendiga, y Jesús sea vuestro salvador todos los días.

3. La realidad de su humanidad

In 2008 2do Trimestre on Abril 17 , 2008 at 1:48 pm

Versículos de estudio para esta semana: Gálatas 4:4; 1 Timoteo 2:5; 3:16; Hebreos 4:15,16; 1 Juan 4:1-3

1. Introducción

Esta semana ofrecemos un comentario genérico sobre la lección. Nos resulta imprescindible clarificar el problema actual de quienes entienden que existe un “misterio” sobre la naturaleza de Cristo, y en base a ella especulan sobre sus consecuencias teológicas.

La semana pasada hemos estudiado la preexistencia del Hijo de Dios, Jesús (el Cristo) y su divinidad. Hoy estudiaremos que Jesús también era HUMANO. ¿Significa esto que existe una contradicción en las Escrituras, al describir a Jesús como divino y humano a la vez?

Tal como avanzamos la semana pasada, el problema sobre la naturaleza de Cristo es aún un problema actual. Dentro de la Iglesia existen hermanos que parecen tener como centro del evangelio la “naturaleza de Cristo”. Creen que sólo comprendiendo correctamente este misterio (es decir, desvelándolo) es posible comprender la esencia del evangelio. Veremos cómo estos problemas sólo surgen cuando intentamos ir más allá de lo que nos ofrecen las Escrituras. Por tanto, hoy veremos cómo las Escrituras afirman innegablemente que Jesús era un hombre como tu y como yo, y cómo sin embargo, esto no supone ningún problema a la vida cristiana y a nuestra salvación.

2. ¿De qué tipo de misterio estamos hablando?

Para comprender mejor qué hacer y cómo interpretar los “misterios” derivado de las Escrituras, que acechan a la mente humana, es conveniente identificar EL TIPO DE MISTERIO del que estamos hablando. Básicamente, existen DOS TIPOS O CLASES DE MISTERIOS:

A) Misterio reconocido por la Biblia y que cumple una función dentro del contexto bíblico.
B) Misterio no reconocido por la Biblia y que no cumple ninguna función dentro del contexto bíblico.

Por ejemplo, A) existe el “misterio de la iniquidad” (o del mal), pero se nos dice explícitamente que esto es un “misterio“, y que tiene solución (ver. 2 Tesalonicenses 2:7). Es decir, es un misterio bíblico, que la mente humana no comprende, pero que tiene un sentido dentro del contexto bíblico (o historia de la salvación). Sin embargo, B) existe el misterio del “sexo de los ángeles“, que no está reconocido como tal en la Biblia, y que no cumple ninguna función en el contexto Bíblico, y no tienen ninguna relación con la historia de la salvación humana.

En otras palabras, existen verdaderos “misterios” en la Biblia, que el hombre no puede comprender, pero que son reconocidos como tales, y que tienen una función o contexto bíblico muy claro. Mientras que existen otros “misterios” que no están explicitados en la Biblia, sino que son ESPECULACIONES HUMANAS, y por tanto sin función ninguna. Esta segunda clase de “misterios” (B), es tremendamente dañina y peligrosa, dado que la especulación humana sobre estos asuntos derivan, tarde o temprano, en doctrinas o creencias EXTRA-BÍBLICAS que terminan afectando al día a día del cristiano que se adhiere a ellas.

El misterio bíblico, o verdad conocida (pero no explicada), respecto de Jesús, radica en la idea de que Dios se ha encarnado haciéndose semejante a nosotros, para sufrir nuestro merecido, y así salvar a la humanidad. Es decir, existe un misterio que la Biblia llama “misterio de piedad, que consiste en la PREOCUPACIÓN DE DIOS POR CADA UNO DE LOS SERES HUMANOS al punto de hacerse como nosotros para SALVARNOS. Así lo dicen las Escrituras:

Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” Juan 1:14 (LBLA – destacado nuestro)

E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, vindicado en el Espíritu, contemplado por ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en gloria” 1 Timoteo 3:16 (LBLA – destacado nuestro)

Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados” Mateo 1:21 (LBLA – destacado nuestro)

aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús, quien se dio a sí mismo por nosotros, para REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD y PURIFICAR PARA SI UN PUEBLO PARA POSESIÓN SUYA, celoso de buenas obras” Tito 2:13-14 (LBLA – destacado nuestro)

Por tanto el “misterio de la piedad”, relacionada íntimamente con el misterio de la encarnación es un misterio bíblico, pero se nos dice claramente que dicho suceso tiene un sentido sotereológico o salvífico. Nadie puede dudar, Biblia en mano, que el “Hijo de Dios” se encarnó para salvar al hombre, a pesar de que no podamos comprenderlo racionalmente.

Sin embargo, y en contraste, cuando los críticos discuten sobre la “naturaleza de Cristo“, estamos frente a un problema muy diferente. El misterio de la “naturaleza de Cristo“, NO ES BÍBLICO, no está relacionado con el contexto bíblico, y no tiene ninguna importancia para la salvación del hombre. A continuación explicamos dichas afirmaciones.

3. El “misterio de la naturaleza de Cristo” no tiene ninguna relevancia bíblica

A. No es bíblico: El misterio de la “naturaleza de Cristo” no es bíblico, porque no se explicita en ningún sitio de las Escrituras que dicha naturaleza sea un misterio, y qué función tendría para nosotros. Evidentemente existían, básicamente, dos grupos de personas 1) quienes creían que Jesús era el Hijo de Dios, y 2) quienes creían que era un simple hombre que se hacía pasar por el “Hijo de Dios”. Pero esto no tiene nada que ver con la NATURALEZA de Cristo (sino más bien con la FE, y con la interpretación profética de las Escrituras). Es decir, en la Biblia, los CREYENTES simplemente creían que Jesús era el Hijo de Dios, pero no existe una controversia bíblica sobre su “naturaleza“. No existe un cuestionamiento bíblico sobre si Jesús era divino 100% o humano 100%, o divino/humano en 50%, o divino/humano 100%, etc. Todas estas conjeturas, que llegaron hasta nuestros días, surgieron por meras especulaciones humanas, extrabíblica.

B. No está relacionada con el contexto bíblico: El contexto bíblico nos dice explícitamente que Dios enviaría al Mesías para salvación de la humanidad. Los Judíos esperaban la llegada del Mesías que traería paz, libertad y salvación al hombre (pero nunca se cuestionaron cómo sería su naturaleza). Los primeros cristianos (en su mayoría judíos) comprendieron que dicho Mesías era Jesús, el Cristo, y tampoco se cuestionaron cómo era su naturaleza. Por tanto, ¿porqué debemos nosotros cuestionar el tipo de naturaleza que tenía Jesús, cuando ésta ni fue revelada, ni juega ningún papel bíblico para nuestra salvación?

C. No tiene ninguna importancia para la salvación del hombre: En un intento de querer “defender” a Jesús, algunos teólogos (como el autor de Escuela Sabática) arguyen que Jesús “cedió sus atributos divinos” y que dichos atributos divinos “permanecieron en Él, pero no los uso” (ver página 24 del folleto). Lamentablemente cae en el mismo error de quienes pretenden explicar porqué Jesús era “Dios con apariencia de hombre, pero sin ser hombre realmente“, o quienes dicen que era un “hombre sin divinidad”. La reflexión que debemos hacernos es, ¿debemos buscar explicaciones al problema de la “naturaleza de Cristo“, aún cuando éstas no están reveladas en las Escrituras? LA RESPUESTA ES NO. No importa si la argumentación es para “defender” a Jesús, un cristiano debe comprender que NUNCA debe responder con ESPECULACIONES (aún con las mejores intenciones). Sencillamente no encontramos en las Escrituras, ninguna justificación para empeñarnos en conocer cómo era la naturaleza de Cristo, y además, desconocer este “misterio”, no afecta en absoluto a nuestra salvación (aunque algunos se empeñen en decir lo contrario).

4. ¿Cómo debemos comprender y abordar el tema de la “naturaleza de Cristo”?

Para abordar correctamente este asunto, debemos pensar en dos términos (que son los utilizados por quienes entienden que la correcta comprensión de la naturaleza de Cristo determina o afecta a nuestra salvación).

A) ¿Qué dice la Biblia sobre la salvación del hombre?
B) ¿Qué dice la Biblia sobre la divinidad y humanidad de Jesús?

A) Sobre el primer punto tenemos que Romanos 10:9 y 1 Juan 4:15 dicen que,

si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo” Romanos 10:9 (LBLA-destacado nuestro

Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios” 1 Juan 4:15 (LBLA-destacado nuestro)

La salvación radica en confesar que Jesús es el SEÑOR y/o HIJO DE DIOS. En ningún momento se nos dice en la Biblia que la salvación radique en confesar que “Jesús es Señor y/o Hijo de Dios bajo una naturaleza X

B) Sobre el segundo punto, la Biblia dice que,

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios” Juan 1:1 (LBLA-destacado nuestro) – ver comentario de la semana pasada (El misterio de su Divinidad)

Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros , pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna” Hebreos 4:15-16 (LBLA – destacado nuestro)

La Biblia dice que Jesús era el SEÑOR y/o el HIJO DE DIOS, y que era HOMBRE (al punto de haber sido tentado en todo como nosotros). El aspecto más importante de la humanidad de Jesús, radica en el hecho de haber sido tentado de la misma manera que hoy lo somos nosotros. En otras palabras, que en cuanto a lo relativo a nuestra salvación, Él vivió y fue tentado, exactamente como nosotros.

Por tanto, y concluyendo, la Biblia nos dice sencillamente, y así debemos aceptarlo, que:

A) Jesús era Dios (Juan 1:1)
B) Jesús era Hombre (Hebreos 4:15-16)
C) Que la salvación consiste, precisamente, en reconocer a Jesús como Señor y/o Hijo de Dios (Romanos 10:9 y Juan 4:15)

No existe ninguna evidencia bíblica para justificar que Jesús era 100% humano, 100% divino, 100% humano/divino, 50% humano y 50% divino, o cualquier otra fórmula humana. Tampoco existe justificación bíblica para decir que Jesús cedió sus atributos divinos, o que los poseía pero no los usaba. Fuere como fuere su naturaleza, NO AFECTA EN ABSOLUTO LA VERDAD DEL EVANGELIO NI ES IMPRESCINDIBLE PARA LA SALVACIÓN (por el contrario, este “misterio especulativo humano” sigue minando la fe y la verdad elemental del evangelio

5. Conclusión final

La Biblia deja bien claro que existe el “misterio de la piedad que está íntimamente relacionada con la encarnación (1 Timoteo 3:16) para salvación del hombre. Esto es un misterio bíblico no revelado, pero cierto, y con sentido salvífico. Pero la Biblia no dice nada sobre la “naturaleza de Cristo“. No se cuestiona en qué proporción Jesús es humano o divino, y si es uno u otro, y qué implicancias tiene esto para nuestra salvación. Toda esta cuestión es un MISTERIO INVENTADO POR EL HOMBRE. Una especulación sin sentido salvífico y tremendamente peligrosa, en cuanto son necesarios métodos y fuentes EXTRABÍBLICAS para derivar aglún tipo de conclusión. Por tanto, la discusión sobre la “naturaleza de Cristo” es exactamente la misma que podíamos tener sobre el “sexo de los ángeles (y ésta no es preocupación de ningún cristiano)”

2. El misterio de su divinidad

In 2008 2do Trimestre on Abril 10 , 2008 at 12:28 pm

Versículo propuestos por el autor para el estudio de esta semana: Isaías 9:6; Miqueas 5:2; Mateo 16:13-17; Juan 1:1, 14, 18, 8:58; 17:5; 20:28; 1 Corintios 1:3; 2 Corintios 13:14

1. Un contexto adecuado

El misterio de la divinidad (y humanidad) de Cristo tiene una historia y un trasfondo en el cristianismo en general, y dentro de la Iglesia Adventista en particular, un tanto peculiar. Existe una divergencia de criterios dentro del a Iglesia, respecto de la NATURALEZA DE CRISTO.

Esta divergencia no es de poca monta. El tema de la naturaleza de Cristo (su divinidad y/o humanidad) puede transformarse, dicen algunos, en el centro del mensaje para los últimos tiempos. Y partiendo de la comprensión o definición del mismo, toda la teología, de la noche a la mañana, cambia radicalmente.

No es casualidad que el autor de escuela sabática, Roy Adams (tal como hemos comentado en la introducción), haya estudiado este tema. Escribió un libro para intentar aclarar las confusiones respecto de este tema dentro de la iglesia, dado que parece confundir las mentes de muchos creyentes. Este libro se tituló “La naturaleza de Cristo: su relación con el pecado, la justicia y la perfección” (ver aquí). En él se estudias las diferentes posturas al respecto.

Después de haber estudiado varias de las posiciones existentes, hemos llegado a la conclusión de que existe una extrema ESPECULACIÓN EXTRA-BÍBLICA sobre este asunto. Y dicha especulación es la que está trayendo problemas no sólo teológicos dentro de la Iglesia, sino también prácticos en cuanto a cómo vivir la vida cristiana.

La única solución respecto de la CRISTOLOGÍA (o teología sobre cristo, y la preocupación actual sobre la “naturaleza de Cristo”) radica en basar nuestras conclusiones exclusivamente en las Escrituras. Y eso es lo que procuraremos hacer con estas lecciones. Mientras repasamos las lecciones, tened un pensamiento presente: La Naturaleza de Cristo es un MISTERIO NO REVELADO. Por tanto, debemos tener mucho cuidado con las conclusiones y especulaciones humanas sobre este tema.

Por tanto, iremos estudiando lo que la Biblia dice sobre Cristo, sin procurar interpretar más allá del propio texto bíblco (evidentemente en sus contextos). Esta semana hablaremos, entonces, sobre su divinidad.

2. La preexistencia

La preexistencia de Cristo es la creencia de que la persona de Jesús no fue CREADA en el momento de la concepción de María, sino que existía desde antes de la encarnación (al punto de ser co-eterno con el Padre).

Algunos “cristianos” creen que Jesús fue CREADO por Dios (ya sea en la concepción de María o en algún momento de la eternidad), mientras que otros consideran que Jesús fue CREADOR (junto con el Padre) de todo lo que existe, desde el principio. Por tanto ¿Qué dice la Biblia?

2.1. Comencemos por el A.T.

La venida del Hijo de Dios a la tierra ya estaba profetizada en el Antiguo Testamento.

Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz” Isaías 9:6 (LBLA – destacado nuestro)

El comentario de la VRV 95´nos dice:

Hijo nos ha sido dado: Cuando el rey de Judá tomaba posesión del trono, se convertía en hijo de Dios por adopción (véanse 2 S 7.14; Sal 2.7 nota g; 89.26-27). Por eso, buena parte de los intérpretes modernos consideran que aquí no se trata del nacimiento físico del heredero real, sino de su nacimiento como rey, es decir, de su entronización. Más tarde, cuando el pueblo de Israel ya no tuvo más reyes, este pasaje fue reinterpretado a la luz de Is 7.14; Miq 5.2-3, y referido al nacimiento del Mesías. Véase la Introducción a los Salmos” (destacado nuestro).

De la misma manera ya había sido revelada su preexistencia

Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad” Miqueas 5:2 (LBLA – destacado nuestro)

Mateo 2:1-6 utiliza este texto de Miqueas 5:2, para demostrar que el nacimiento de Jesús en Judea, se correspondía con dicha profecía. Es decir, que hacía referencia al Mesías. Este texto de Miqueas expresa claramente, incluso antes del nacimiento de Jesús, que Cristo era preexistente.

2.2. Evidencias en el NT

Pero no sólo el Antiguo Testamento demuestra la PREEXISTENCIA del Mesías (es decir, que Jesús no sería simplemente un hombre especial escogido por Dios, sino más bien Dios mismo encarnado o “Dios con nosotros”), sino que también el Nuevo Testamento así lo atestigua:

Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo. El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, siendo mucho mejor que los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelente que ellos” Hebreos 1:1-4 (LBLA – destacado nuestro)

Este texto no deja lugar a dudas. Si Dios hizo el universo por medio de su Hijo, es evidente que su Hijo existió antes de la concepción de María, y al menos desde el momento de la creación del mundo. Cuando la Biblia dice que “heredó todas las cosas” o que “heredó un nombre más excelente que los ángeles“, éstas son expresiones judías que hacían referencia a la relación Padre-Hijo de la época, y que como tal ayudaban a los contemporáneos a comprender la estrecha relación de las personas de la divinidad.

Es evidente que la “herencia” del Hijo no es una herencia real, en el sentido de que heredaría todas las cosas con la muerte de su Padre (concepto humano de herencia). Esto no tiene base bíblica alguna, además que pensar esto sería una absoluta herejía (es decir, DRAE “Error en materia de fe, sostenido con pertinacia). De la misma manera, y por las mismas razones, pensar que el Hijo, por ser “hijo”, fue CREADO por Dios, es una herejía inconsistente bíblicamente (pensad, por ejemplo, que así como Jesús fue llamado “Hijo de Dios”, también fue llamado “Hijo del Hombre”, y recibió decenas de títulos diferentes).

Algunos cristianos arguyen que Cristo fue creado en algún momento de la eternidad, pero dicha ESPECULACIÓN es puramente humana (no existe nada en las Escrituras que nos lleve a pensar, ni mucho menos sostener, dicha creencia).

Por tanto, la única conclusión coherente y bíblica, es deducir que Cristo es preexistente a su encarnación y con una existencia que, por el momento podemos afirmar que al menos se remonta hasta la creación (en algún momento de la eternidad indetermiando).

Pero sigamos estudiando, veamos que dice el siguiente texto.

El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en El fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El. Y El es antes de todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen. El es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y El es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que El tenga en todo la primacía. Porque agradó al Padre que en El habitara toda la plenitud, y por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de El, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos” Colosenses 1:15-20 (LBLA – destacado nuestro).

Si Hebreos no dajaba lugar a dudas respecto de la preexistencia de Crsito, Colosenses, como hemos leído, es aún más claro. El comentario de la VRV95`nos dice:

“Primogénito de toda creación: Cristo es anterior y superior a la creación. El título primogénito (véase Lc 2.7 nota g) resalta la primacía de Cristo, en contraste con ciertas ideas que, al parecer, se estaban difundiendo en Colosas (véase Introducción). Cf. Jn 1.1-2; 2 Co 4.4; Heb 1.2-4″.

Como pueden ver, la discusión sobre la naturaleza, primacía o autoridad de Cristo era un tema de discusión en tiempos de la Iglesia de Colosas. ¡Y aún hoy persiste!.

Sin embargo, estas expresiones “todo ha sido creado por medio de El y para El (…) El es antes de todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen (…) El es el principio”, no dejan lugar a dudas, Cristo no sólo es preexistente, sino CREADOR, SOSTENEDOR de la creación, y el PRINCIPIO de todas las cosas (es decir que tiene exactamente las mismas cualidades de Dios Padre).

Más adelante veremos que Juan sintetiza esta realidad aún de manera más contundente. Pero es importante ir paso a paso en este estudio.

3. Otros textos que revelan la preexistencia de Cristo en el Nuevo Testamento.

El propio Jesús declara haber existido incluso ANTES de que el mundo existiera.

Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera” Juan 17:5 (LBLA – destacado nuestro

Y Jesús les decía: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo” Juan 8:23 (LBLA)

Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, yo soy” Juan 8:58 (LBLA)

Por tanto, incluso, Cristo se reconoce a sí mismo como preexistente.

3.1. Ahora bien, ¿implica esto que su preexistencia es ETERNA, es decir desde siempre? ¿O existe la posibilidad de que Cristo haya sido creado en algún momento de la eternidad?

Bien. Ésta es la pregunta clave. Existen evidencia bíblicas para comprender que su preexistencia es eterna, y que no fue creado en algún momento de la eternidad antes de la creación, tal como sostienen algunos “cristianos”.

En Génesis 1:1 se comienza diciendo “En el principio…..” haciendo referencia al comienzo indeterminado, dentro de la eternidad, de la existencia de todas las cosas conocidas por el hombre. La frase “creó Dios” utiliza el termino Eloim que es plural (aludiendo a que no fue sólo el Padre quien creó el mundo).

Juan lo deja bastante claro, cuando declara respecto de Jesús, que:

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. El estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” Juan 1:1-3 (LBLA – destacado nuestro)

Este versículo no sólo dice que en aquel principio (del Génesis) Cristo (llamado el Verbologos; v. 1,14; cf. también 1 Jn 1.1; Ap 19.13) estaba con Dios, sino que además ERA DIOS. Por tanto, la revelación bíblica sigue siendo muy clara respecto de la preexistencia ETERNA de Cristo.

Además existe otro argumento que tiene que ver con el propio uso de las Escrituras. Las Escrituras hablan de un “principio” (de las cosas). Ese principio es evidentemente indeterminado, dado que hablamos de una eternidad que no tiene realmente principio. Por tanto ESPECULAR que la existencia de Cristo puedo haberse CREADO en algún momento de la eternidad (antes de la creación) es pura fantasía humana. Volvemos a repetir, no existe ninguna razón o argumentación bíblica para afirmar esta creencia.

4. Contradicciones aparentes

El autor nos propone el estudio de Juan 3:16 como una “aparente contradicción”.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16 (LBLA – destacado nuestro)

La palabra unigénito algunos la interpretan como “único engendrado“. Por tanto, deducen que si fue “engendrado”, Cristo fue CREADO en algún momento. Esta interpretación, además de contradecir los epígrafes bíblicos que hemos explicado anteriormente, no está contemplando el verdadero significado del término. Prestemos atención al análisis del término monogenés.

4.1. Monogenés/μονογενῆ en el Nuevo Testamento

La palabra unigénito en griego es monogenés. Veamos el texto en griego

16

La palabra μονογενῆ (número 9 en la imagen) se pronuncia “monogenés“, y se ha traducido como “engendrado“. Efectivamente, tal como comenta el autor de escuela sabática, esta palabra griega aparece 9 veces en en N.T. Estos son los versículos en cuestión:

1. Juan 1:14 = “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad

2. Juan 1:18 = “Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer

3. Juan 3:16 = “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna

4. Juan 3:18 = “El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios

5. 1 Juan 4:9 = “En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de El

6. Lucas 7:12 = “Y cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, he aquí, sacaban fuera a un muerto, hijo único de su madre, y ella era viuda; y un grupo numeroso de la ciudad estaba con ella

7. Lucas 8:42 = “porque tenía una hija única, como de doce años, que estaba al borde de la muerte. Pero mientras El iba, la muchedumbre le apretaba

8. Lucas 9:38 = “Y he aquí, un hombre de la multitud gritó, diciendo: Maestro, te suplico que veas a mi hijo, pues es el único que tengo,

9. Hebreos 11:17Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo

Por tanto, tenemos: 5 versículos que se refieren a Jesús (en Juan y 1 de Juan), 3 que se refieren a otras personas (en Lucas), y 1 que se refiere a Isaac, hijo de Abraham (en Hebreos).

4.2. Análisis de los textos que contienen la palabra μονογενῆ/monogenés

Analizando los diferentes contextos del término, podemos llegar a la conclusión clara y evidente de que Cristo era el unigénito en el sentido de ser el único en su especie (es decir, con capacidad de perdonar pecados y salvar al hombre). Pero veamos detenidamente la evidencia.

4.2.1. LUCAS

Si nos fijamos en los textos de Lucas, notamos que dice: a) “hijo único de su madre“, b) “porque tenía una hija única“, c) “mi hijo, pues es el único que tengo“. El significado básico y elemental de monogenés, es ÚNICO. Es decir, tal como describe el Diccionario de la Real Academia Española: “1. adj. Solo y sin otro de su especie“.

Así concluimos que, tener un hijo “μονογενῆ/monogenéssignifica tener un único hijo (es decir, que fuera de él NO HAY OTRO).

4.2.2. HEBREOS

En Hebreos, se nos dice que Abraham ofreció a Isaac, su único hijo (Hebreos 11:7). Sin embargo, Gálatas 4:22 dice que Abraham tuvo ¡DOS HIJOS!.

Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de la sierva y otro de la libre” Gálatas 4:22 (LBLA – destacado nuestro)

¿Cómo es posible que si Abraham tuvo dos hijos, en Hebreos se diga que Isaac era su “único hijo”?

¡Porque efectivamente Isaac era el ÚNICO hijo que habría de cumplir con la promesa que Dios había transmitido a Abraham!.

Si recordáis la historia de Abraham, él tuvo un hijo con la esclava Agar para intentar “ayudar” a Dios en su cometido de tener un hijo que cumpliría la promesa recibida (Ver Abraham y Sara: la fe puesta a prueba e Isaac y Rebeca: criando rivales). Dios debe aclarar, explícitamente, que el “hijo de la promesa” era Isaac, y no Ismael (Génesis 21:12). Por tanto Isaac era su ÚNICO hijo (porque no había otro en el que se pudiera cumplir la promesa)

4.2.3. JUAN Y 1 JUAN

Cuando en Juan y en 1 de Juan se dice: a) gloria como del como del unigénito del Padre”; b) “el unigénito Dios (…) le ha dado a conocer“; “c) que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda; d) El que cree en El no es condenado (…) en el nombre del unigénito Hijo de Dios”; e) “ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de El“, se está refiriendo, en todas ellas, claramente a la UNICIDAD de Cristo, como ser único en su especie. Es decir, sólo un μονογενῆ/monogenés (un ser único en su especie) puede dar a conocer la gloria del padre, salvar al hombre, y vivir por medio de Él (sería una absoluta contradicción pensar que todo esto lo puede hacer un ser engendrado o creado, además de la contradicción propia del término). En definitiva se aplica aquí el concepto monogenés que se le dió a Isaac (único = especial), y a la vez el de Lucas como (único = no hay otro), pero bajo ningún concepto el significado de ser engendrado o creado.

4.2.4. Conclusión de la unicidad de Cristo

En Lucas claramente se hace referencia al término en cuanto a la unicidad de los hijos. En Hebreos, y en relación a la historia de Abraham vemos claramente cómo se utiliza el término “único” en el sentido de único, no por cantidad sino por “calidad”, es decir un ser especial, y no en el sentido de “único engendrado o creado” (dado que Abraham tenía dos hijos verdaderamente engendrados). Y por último, y en consonancia con esta realidad bíblica, en Juan y 1 de Juan, resulta evidente que Cristo es μονογενῆ/monogenés en el sentido de UNICIDAD, es decir único en su especie capaz de salvar al hombre del pecado.


5. La divinidad de Cristo

Entendiendo todo lo anterior, nos es más fácil comprender la divinidad de Cristo. Dado que Cristo era el único (μονογενῆ/monogenés) en su especie, capaz de salvar al hombre, y éste atributo es exclusivamente divino, no resulta en absoluto sorprendente que sólo DIOS puede realizar semejante obra. Pero veamos los textos propuestos por el autor de escuela sabática para comprender su divinidad.

5.1. Textos bíblicos

En aquellos días llegó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Porque este es aquel a quien se refirió el profeta Isaías, diciendo: VOZ DEL QUE CLAMA EN EL DESIERTO: “PREPARAD EL CAMINO DEL SEÑOR, HACED DERECHAS SUS SENDAS.” Mateo 3:1-3

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios“. Juan 1:1 (LBLA – destacado nuestro)

Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer” Juan 1:18 (LBLA – destacado nuestro)

Respondió Tomás y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!” Juan 20:28 (LBLA – destacado nuestro)

5.2. Argumentos a favor de la divinidad de Cristo

Existen varios argumentos a favor de la divinidad de Cristo, además de ser el “único en su especie“.

A. Cristo tenía autoridad para perdonas pecados (Marcos 2:10), cosa que los judíos sabían perfectamente que este era un atributo exclusivamente divino (Marcos 2:6-8)

B. La VRV 95´ dice que “Mateo 3:3 se cita a Isaías 40:3, donde el Señor es el nombre divino; Mateo parece aplicarlo directamente a Jesús“. Juan 1:1 es innegablemente claro. El verbo (logos) no sólo estaba con Dios, sin que “era Dios”.

C. Juan 1:1 es extremadamente claro al decir que el “Verbo era Dios“. Y recordad que el “Verbo” se reconoce en la persona de Jesús en Juan 1: 14Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (LBLA – destacado nuestro)

D. Fue reconocido incluso por sus discípulos (Juan 20:28).

E. Y existen textos esclarecedores como estos:

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: HE AQUI, LA VIRGEN CONCEBIRA Y DARA A LUZ UN HIJO, Y LE PONDRAN POR NOMBRE EMMANUEL, que traducido significa: DIOS CON NOSOTROS” Mateo 1:22-23 (LBLA – destacado nuestro)

Bienaventurado y santo es el que tiene parte en la primera resurrección; la muerte segunda no tiene poder sobre éstos sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con El por mil años” Apocalipsis 20:6 (LBLA- destacado nuestro)

Y ya no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará allí, y sus siervos le servirán” Apocalipsis 22:3 (LBLA – destacado nuestro)


6. Conclusión final

No existe ningún fundamento bíblico para creer que Cristo fue creado y/o que no era Dios mismo. Por el contrario, tenemos suficientes evidencias bíblicas que apoyan la doctrina de la preexistencia de Cristo, la co-eternidad con el Padre, y su divinidad.

1. ¿Quién fue Jesús?

In 2008 2do Trimestre on Abril 3 , 2008 at 11:30 am

Versículo propuestos por el autor para el estudio de esta semana: Mateo 16:13-16; Juan 20:26-28; 1 Corintios 1:18-27; 15:3-7

Antes de leer el comentario a esta primera lección, puedes comenzar leyendo nuestro comentario a la introducción (PULSE AQUÍ).


1. No el Bautista, No Elías, No Jeremías, y No algún otro profeta

En unas lecciones pasadas hemos comentado parte del tema que toca Roy Adams en la lección de esta semana. Concretamente explicábamos cómo y porqué la gente podía confundir a Jesús con Juan el Bautista y con Elías (leer aquí, específicamente los epígrafes 1.2, y 1.3).

El texto que presenta el autor de escuela sabática es:

Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; pero otros, Jeremías o uno de los profetas” Mateo 16:13-14 (LBLA – destacado nuestro)


1.1. ¿Por qué creían que podía ser Juan el Bautista?

Existen dos razones que podrían explicar esta confusión.

A. Contemporáneos: Los cuatro evangelios coinciden en relacionar el comienzo de la actividad de Jesús con la actividad de Juan el Bautista (cf. Mc 1.1-14; Lc 3.1-22; Jn 1.19-36).

B. Mismo mensaje: Existe un registro donde se muestra que ambos predicaban un mismo mensaje:

En aquellos días llegó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” Mateo 3:1-2 (LBLA- destacado nuestro)

Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” Mateo 4:17 (LBLA – destacado nuestro)

La contemporaneidad y el mensaje estrechamente relacionado de ambos (no olvidemos que Juan el Bautista debía preparar el “terreno” para la venida del Mesías – Marcos 1:1-5), podrían explicar la confusión que algunos discipulos tenían respecto de la identidad de Jesús.

1.2. ¿Por qué creían que podía ser Elías?

La confusión de Elías con Jesús está estrechamente relacionada con la confusión del punto anterior (es decir, con Juan el Bautista). Elías, tal como comenta el autor de escuela sabática, fue un profeta que vivió en tiempos del rey Acab (1 R 17-2 R 2). La creencia judía de la época consistía en esperar su regreso, que anunciaría la llegada del día del Señor (Mal 4.5-6).

Esta idea judía era correcta, sin embargo fue mal interpretada en la persona de Jesús. Es decir, el “Elías” que anunciaría la llegada del “día del Señor”, se cumplió en la persona de Juan el Bautista. Este hecho queda registrado en las Escrituras por las propias palabras de Jesús, quien clarifica toda esta confusión:

Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero? Y respondiendo El, dijo: Elías ciertamente viene, y restaurará todas las cosas; pero yo os digo que Elías ya vino y no lo reconocieron, sino que le hicieron todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre va a padecer a manos de ellos. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.” Mateo 17:10-12 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús está identificando a Elías (aquel Profeta esperado por los Judías antes de la venida del Mesías) con Juan el Bautista. Mientras que Juan el Bautista anunciaba la venida del Hijo de Dios, los judíos rechazarían a uno y a otro. Sin embargo, seguía latente tanto la esperanza de aquel “Profeta” que vendría antes del Mesías como la del Mesías propiamente dicho, dado que para ellos ninguno se había cumplido hasta la fecha.

1.3. ¿Por qué creían que podía ser Jeremías o uno de los profetas?

Así como la confusión de identificar a Elías con Jesús estaba estrechamente relacionada con la identidad de Juan el Bautista, la confusa identidad de Jesús con Jeremías o cualquier otro profeta estaba estrechamente relacionada con la identidad de Elías.

Este versículo nos ayuda a comprender la relación:

Herodes el tetrarca se enteró de todo lo que estaba pasando, y estaba muy perplejo, porque algunos decían que Juan había resucitado de entre los muertos, otros, que Elías había aparecido, y otros, que algún profeta de los antiguos había resucitado” Lucas 9:7-8 (LBLA – destacado nuestro)

Dada la creencia de que Elías (profeta), habría de resucitar para anunciar el día del Señor, los judíos no dudaron en pensar que así como éste, cualquier otro antiguo profeta podría resucitar y tener una misión entre ellos.

1.4. Conclusión sobre la confusión de identidad del Mesías

Evidentemente todas estas confusiones prioritariamente judías (o de los primeros cristianos judíos), no tienen base bíblica. Sencillamente se basaban en especulaciones humanas sobre algunos datos o evidencias bíblicas sacadas de contexto.

La enseñanza principal de estas confusiones radica en autoexaminar nuestras creencias a la luz de la Biblia. ¿Podríamos, nosotros, tener alguna idea equivocada, basada en la tradición o en textos bíblicos fuera de contexto? Si los primeros cristianos o judíos de la época hubieran “autoexaminado” sus creencias a la luz de los acontecimientos que sucedían a su alrededor, se hubiesen evitado confusiones, prejuicios y mucho dolor.

2. Continúa la fascinación – 1 y 2

El autor de escuela sabática presenta muy resumidamente, pero con acierto, el proceso a través del cual se ha pasado a estudiar del “Jesús bíblico” al “Jesús histórico“.

Las Escrituras son muy claras y explícitas sobre la identidad de Jesús. Así, tenemos cientos de títulos que hacen referencia a él, como por ejemplo:

Creador, Libertador, Rey, Reconstructor, Maestro, Emmanuel, Pastor, Príncipe de Paz, La única esperanza, Esposo fiel, Fundamento firme, Altísimo, Misericordia de Dios, Verbo hecho carne, Victoria, Mediador, Testigo fiel, Salvador, Justo, Amor eterno, Verdad, Camino, Poder, Majestad, Ungido, Hijo de Dios, Primogénito, Salvador del mundo, Alfo y Omega, etc.

Fuera de las Escrituras Jesús, el Mesías, se transforma en cualquier cosa o persona imaginable para la especulación de la mente humana. Tal como comenta el autor de escuela sabática, el “Jesús histórico” no es más que un movimiento “no científico y subjetivo (pág. 11, día Miércoles, 2do párrafo).

3. Mesías, el hijo de Dios

Esto es lo que dicen las Escrituras.

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” Juan 17:3 (LBLA – destacado nuestro)

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: HE AQUI, LA VIRGEN CONCEBIRA Y DARA A LUZ UN HIJO, Y LE PONDRAN POR NOMBRE EMMANUEL, que traducido significa: DIOS CON NOSOTROS” Mateo 1:22-23 (LBLA – destacado nuestro)

Mas El callaba y nada respondía. Le volvió a preguntar el sumo sacerdote, diciéndole: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Jesús dijo: Yo soy; y veréis al HIJO DEL HOMBRE SENTADO A LA DIESTRA DEL PODER y VINIENDO CON LAS NUBES DEL CIELO. Entonces el sumo sacerdote, rasgando sus ropas, dijo: ¿Qué necesidad tenemos de más testigos? Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos le condenaron, diciendo que era reo de muerte” Marcos 14:61-64 (LBLA – destacado nuestro)

Luego dijo* a Tomás: Acerca aquí tu dedo, y mira mis manos; extiende aquí tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Respondió Tomás y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!” Juan 20:27-28 (LBLA – destacado nuestro)

Reproduzco para finalizar, la reflexión que el autor de escuela sabática cita de Lewis, en el día viernes:

Un hombre que era meramente un hombre y decía esa clase de cosas que Jesús decía no sería un gran maestro moral. O era un lunático (…) o, si no, sería el Diablo del Infierno. Cada uno debe hacer su elección. O este hombre era, y es, el Hijo de Dios; o si no, es un loco o algo peor. Lo pueden descartar como un necio, pueden escupir sobre él y matarlo como un demonio; o pueden caer a sus pies, y llamarle Señor y Dios. Pero no vayamos a favorecer la insensatez de que él fue un gran maestro humano. Él no dejó eso abierto ante nosotros. No tuvo la intención de hacerlo“.- C.S. Lewis, “The Shocking Alternative, p. 56

0. Introducción

In 2008 2do Trimestre on Abril 3 , 2008 at 9:41 am

Antes de pasar al estudio de la semana, comentamos el texto de la introducción al trimestre, que generalmente pasamos por alto, y que nos orienta sobre el objetivo principal que autor ha buscado con el desarrollo de las próximas lecciones.


Una esperanza llena de inmortalidad

El objetivo de este trimestre lo expresa el autor bajo las siguientes preguntas:

1. ¿Quién fue este asombroso Jesús?
2. ¿Cómo era?
3. ¿Qué hizo mientras estuvo aquí?
4. ¿Qué está haciendo, realmente, ahora por nosotros?
5. ¿Por qué debería ser él un motivo de preocupación para la gente del siglo XXI?

Roy Adams, reconoce que la influencia de Jesús al paso por la vida humana impactó de tal manera sobre la sociedad que ni Sócrates, Platón y Aristóteles juntos pueden siquiera acercarse al mismo. En sólo tres años y medio de ministerio, Jesús “partió” la historia de la humanidad en dos. ¿Qué otro ser humano ha conseguido semejante impacto sobre la sociedad y civilización humana?.

Jesús es mucho más que un mero “ser especial” que hace milagros por la gente. No sólo atendió toda necesidad física, sino también intelectual, emocional, y sobre todo espiritual. Jesús se enfrentó al establishment o statu quo de la época, dejando en evidencia los errores, falacias y engaños de los políticos, sacerdotes y personas que se aprovechaban de otros, incluso en nombre de la religión. Jesús fue al corazón del problema humano: el pecado.

La “Maravilla de Jesús” radicaba, llana y sencillamente, en que era “Dios con nosotros“. Y como tal, el único capaz de solventar el Gran Problema humano.

Nota sobre el autor

El autor de las lecciones de este trimestre titulado “Jesús es maravilloso”, es Roy Adams. Para aquellos que no lo conocen, Roy nació en el Caribe, y es editor asociado de la Adventist Review (Revista Adventista internacional de la IASD). Está casado con Celia Wilson, y tiene dos hijos adultos, Dwayne y Kimberly.

Fue autor de los siguientes libros:

1. “From the Heart, Questions Facing the Church, Society and You” (ver aquí)
2. “Crossing Jordan: Joshua, Holy War, and God’s Unfailing Promises” (ver aquí)
3. “El Santuario” (ver aquí)
4. “La naturaleza de Cristo: su relación con el pecado, la justicia y la perfección” (ver aquí)

13. Modelos de discipulado

In 2008 1er Trimestre on Marzo 27 , 2008 at 11:14 am

Agradecimiento especial a Dios y a vosotros

Hemos llegado al final de este primer trimestre del 2008. Estamos agradecidos a Dios y a todos vosotros porque la iniciativa “Más allá de la Escuela Sabática” ha conseguido sus primeras 30.000 visitas en tan sólo 10 meses (desde que comenzamos en junio del 2007). Hemos llegado así, a una media superior a 3.000 visitas mensuales, o lo que es lo mismo, 9.000 visitas por trimestre.

Queremos darles las sinceras gracias por visitarnos cada semana y reclamar nuestros comentarios cuando estos se atrasan. Nos gustaría seguir recibir vuestros comentarios, sugerencias o críticas para hacer mejor nuestro trabajo.

Gracias!.

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Introducción

Dado que con esta lección terminamos este primer trimestre, nos gustaría saltarnos el esquema tradicional de nuestros comentarios, y ofreceros un texto reflexivo y personal sobre nuestro discipulado “interior“, y su relación con la “Iglesia“.

El autor de escuela sabática nos comenta que:

Creemos y sugerimos claramente que así como las tareas de hacer discípulos, enseñar, adiestrar, y nutrir estaban en el centro del ministerio de Jesús, también deberían ser centrales en la misión de cada iglesia en el siglo XXI” Miércoles 26 de marzo “La Iglesia”, pág. 101, 2º párrafo (destacado nuestro)

El autor propone la compasión, el perdón, y la atención y consideración hacia los desechados, marginados y discriminados como una función individual apoyada en otros, que con el mismo espíritu (la Iglesia), persiguen un mismo objetivo (cumplir la voluntad del Señor). ¿Comprendemos plenamente lo que esto significa?

La realidad descrita a lo largo de esta semana es innegable en las Escrituras. No hay más que ver lo que Jesús ha hecho en nosotros (y en todas las personas que se cruzaron por su camino) para comprender el verdadero sentido de la compasión, el perdón, y la atención a los desechados, marginados y discriminados de la sociedad.

Personalmente creemos que sí COMPRENDEMOS lo que significa. Al menos racionalmente. ¿Pero qué hay de nuestros sentimiento, de nuestra fe, de nuestro comportamiento? ¿Qué nos falta?

Todos los que llevamos un tiempo más o menos considerable dentro de la iglesia sabemos, y debemos reconocerlo públicamente, que NOS FALTA ALGO. Qué es eso que nos falta, y por qué nos falta, son preguntas fundamentales para los que pretendemos ser discípulos de Cristo.

Repasemos los temas de la lección de esta semana, pero centrándonos en nuestro más profundo ser interior, y a través de preguntas. Quizá, como ya hemos adelantado, este comentario sea “poco útil” para enseñar ante vuestros alumnos de Escuela Sabática, pero esperamos que la reflexión personal sea fructífera y bendecida.

Reflexionad sobre esto.


1. Lunes: Compasión y perdón

A. ¿Por qué no actuamos compasivamente con quienes cometen pecados en la iglesia?
B. ¿Por qué en lugar de perdonar, castigamos reiteradamente al pecador? ¿Por qué nos castigamos a nosotros mismos?
C. ¿Por qué sólo nos compadecemos de nuestros seres queridos y no tanto del prójimo más “lejano”?
D. ¿Por qué lloramos cuando nos roban un objetivo preciado, pero no cuando decidimos “borrar” a un hermano de iglesia?

2. Martes: Los desechados y marginados

A. ¿Por qué en lugar de atender a los “desechados” y “marginados”, somos nosotros quienes desechamos y marginamos a otros (incluso dentro de la iglesia)?
B. ¿Por qué no aceptamos al otro “tal cual es” o “tal cual viene a Jesús”?
C. ¿Por qué consideras que los “marginados” y “desechados” son inferiores?
D. ¿Por qué crees que los “marginados y desechados” necesitan atención pero no tienen “derechos”?
E. ¿Por qué no atendemos a las “victimas” de nuestras propias instituciones?
F. ¿Por qué crees que el pastor no puede ser también un “marginado y desechado”? ¿Por qué crees que no merece también tu compasión y perdón?

3. Miércoles: Diversidad y discriminación

A. ¿Por qué crees que la “unidad en la diversidad” brilla por su ausencia en la iglesia?
B. ¿Por qué en lugar de potenciar la diversidad, discriminamos con nuestras opiniones y actos dentro y fuera de la iglesia?
C. ¿Por qué crees que la Iglesia Adventista es la única “salva”?
D. ¿Por qué discriminas a los que pertenecen a otras religiones?
E. ¿Por qué tienes “miedo” a la diversidad?

4. Jueves y viernes: La Iglesia y el factor de oración

La clave de todas estas preguntas no está en cuestionar por qué la “iglesia” es así, sino más bien, por qué YO SOY y ACTÚO ASÍ.

Todo discípulo de Jesús finalmente reconoce que él es la Iglesia. Que la “Iglesia” no se cambia, no se regula, y no se administra… el que debe cambiar, regularse o administrarse soy YO, bajo la directriz única y exclusiva de Jesús.

Un verdadero discípulo, termina orando así:

Jesús, cambia mi vida y cambiará mi Iglesia. Amén.” (Un discípulo)

12. Misión y comisión

In 2008 1er Trimestre on Marzo 20 , 2008 at 2:19 pm

Versículo propuestos por el autor para el estudio de esta semana: Mateo 25:31-46; Marcos 16:14-20; Lucas 24:36-53; Juan 3:14-19; Romanos 5:6-10; 1 Corintios 5:7; 15:3, 4; Gálatas 1:4; 1 Pedro 2:22-25


1. El drama del fin del tiempo y el discipulado

El autor propone una pregunta fundamental. Si la Biblia es clara respecto de la salvación sólo por fe ¿Cómo se debe comprender las palabras de Jesús en el Sermón del Monte de los Olivos cuando que se encuentra en Mateo 25:31-46?

1.1 El texto

Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.” Entonces los justos le responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber? “¿Y cuándo te vimos como forastero, y te recibimos, o desnudo, y te vestimos?“¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?” Respondiendo el Rey, les dirá: “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis.” Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles. “Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recibisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.” Entonces ellos también responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o como forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?” El entonces les responderá, diciendo: “En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis.” Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna ” Mateo 25:31-46 (LBLA – destacado nuestro)


1.2 El contexto inmediato de la responsabilidad

Este discurso respecto del juicio que se celebrará con la venida de Jesús, está inserto en el siguiente contexto.

Después de instruirles acerca de las señales de los tiempos, Jesús concluye en Mateo 24:44 con las siguientes palabras:

Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre“. Mateo 24:44 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús había dejado bien claro que NADIE sabe cuándo será su segunda venida. Por lo que su mensaje se reduce a que sus discípulos y seguidores ESTEN PREPARADOS todos los días.

Seguidamente Jesús cuenta TRES parábolas que al margen de sus diferentes significados y aplicaciones, tienen un denominador común. Éstas parábolas son:

1. Parábola del siervo fiel y del infiel (Mateo 24:45-51)
2. Parábola de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13)
3. Parábola de los talentos (Mateo 25:14-30)

El denominador común está íntimamente relacionado con sus últimas palabra de advertencia, “estad preparados”, y puede definirse en una palabra: RESPONSABILIDAD.

1. A. Es RESPONSABLE aquel siervo fiel que atiende a los integrantes y la casa de su señor.
1. B. Y es IRRESPONSABLE aquel siervo infiel que piensa que su señor se tarda y comienza a golpear a sus consiervos, comer y beber con los borrachos desatendiendo sus obligaciones.

2. A. Son RESPONSABLE las vírgenes que tomaron aceite extra consigo.
2. B. Son IRRESPONSABLES las vírgenes que no llevaron aceite extra consigo.

3. A. Son RESPONSABLE quienes utilizan e invierten sus talentos.
3. B. Son IRRESPONSABLES quienes no utilizan, ni invierten sus talentos.

Así, podemos concluir que las palabras “estad preparados“, de Jesús, son reforzadas con estas siguientes tres parábolas donde se invita a sus discípulos a reflexionar sobre la necesidad de la RESPONSABILIDAD del mandato divino, y/o deber del verdadero discipulado.

Después de estas palabras viene el texto de estudio propuesto por el autor de Escuela Sabática. Pero antes de pasar a su análisis final, quisiera que leamos las palabras de Jesús, justo después de hablar sobre el “juicio a las naciones“.

Inmediatamente después de este acontecimiento, en el capítulo 26, leemos lo siguiente:

Cuando Jesús terminó todas estas palabras, dijo a sus discípulos: Sabéis que dentro de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado” Mateo 26:1-2 (LBLA- destacado nuestro)

RESUMEN: Por tanto, el contexto en el que se encuentran las palabras de Jesús sobre el “Juicio de las naciones”, es el de su inminente crucifixión (final de su ministerio en la Tierra), donde necesita reforzar la idea esencial de que los discípulos estén “preparados” bajo un sentido pleno de responsabilidad del deber cristiano.

Comprendiendo esto, podemos volver al texto que nos propone el autor de Escuela Sabática y comprender el verdadero sentido de las palabras de Jesús.

1.3. Reflexiones finales sobre el texto en cuestión

Es posible hablar mucho sobre la relación de la justificación por fe de Pablo, y la justificación por obras de Santiago; sobre el concepto de “obras” en las Escrituras, y sobre la relación que ambas tienen para la salvación y/o santificación. Pero todo este análisis excedería en mucho el objetivo para este día de estudio, y del texto en cuestión.

Sin embargo, analizando el contexto, como hemos hecho, podemos llegar a conclusiones correctas sobre el sentido verdadero de las palabras de Jesús al galardonar con la heredad a los que atendieron a los necesitados, y a condenar a los que no lo han hecho.

Teniendo en mente las palabras “estar preparados” y “responsabilidad“, ¿Cómo puedes interpretar las palabras de Jesús?.

Cuando Jesús premia a quienes han atendido a los necesitados y castiga a quienes no lo hicieron, no está bajo ningún punto de vista premiando las “obras humanas” (esto no se desprende del texto, ni del contexto, ni de un estudio completo de las Escrituras). Jesús está premiando a aquellos que han estado “preparados” y que han actuado con “responsabilidad frente al primer y segundo gran mandamiento del que dependen tanto la Ley como los profetas (Mateo 22:36-40)

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE.Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: AMARAS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas ” Mateo 22:36-40 (LBLA – destacado nuestro)

Jesús está premiando la FE (por perseverar en la creencia de que Jesús es el Hijo de Dios y salvador del Hombre, aún cuando aparentemente éste se demore en regresar), y está premiando el AMOR (es esa fe la que produce en el ser humano el motivo real y genuino de atender a los necesitados).

Tanto la FE como el AMOR son dones divinos (Filipenses 2:13).

1.4. Una reflexión final

Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICÁIS LA INIQUIDAD.” Mateo 7:22-23 (LBLA- destacado nuestro)

La manifestación externa de “caridad” o “atención” al necesitado, sólo puede ser juzgada por Jesús. Él es el único que puede ver en los actos externos de presunta bondad y amor, la verdadera motivación del ser humano. De aquí, que los discípulos no tienen por misión el sólo hecho de “atender a los necesitados”, sino más bien de AMARLOS. Y esto, el AMOR o la falta del mismo, es lo que Jesús premia o castiga al final respectivamente.

2. PARA REFLEXIONAR

Lo expresado en el punto anterior es,

A. La gran comisión de todo cristiano (Día Lunes y Miércoles)
B. El verdadero evangelio que se debe predicar (Día Martes)
C. El “testimonio” de las obras de Jesús en nosotros (Día Jueves)

11. Más lecciones en el discipulado

In 2008 1er Trimestre on Marzo 12 , 2008 at 1:14 pm

Versículo propuestos por el autor para el estudio de esta semana: Mateo 14:22-23; Marcos 4:36-41; 6:51, 52; Lucas 8:25; 24:37; Juan 6:19


1. Lecciones en el Mar

Dos versículos antes del episodio descripto en Marcos 4:36-41, la Biblia dice lo siguiente:

Con muchas parábolas como éstas les hablaba la palabra, según podían oírla; y sin parábolas no les hablaba, sino que lo explicaba todo en privado a sus propios discípulos” Marcos 4:33-34 (LBLA – destacado nuestro).

Fijaos cómo Jesús no sólo hablaba en parábolas, sino que a los propios discípulos se las explicaba en privado. Ellos tenían o podían tener una comunión íntima con Jesús. Sin embargo, al final del episodio de la barca en la tempestar declaran:

Y se llenaron de gran temor, y se decían unos a otros: ¿Quién, pues, es éste que aun el viento y el mar le obedecen?” Marcos 4:41 (LBLA – destacado nuestro)

Los discípulos parece que aún no comprendían que Jesús, era el Cristo, el Hijo de Dios, y a la vez Dios con nosotros (Emmanuel).

El viento y el mar sólo obedecen a Dios.

Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR y El los sacó de sus aflicciones. Cambió la tempestad en calma y las olas del mar callaron” Salmos 107:28-29 (LBLA – destacado nuestro)

NOTA: Nunca olvidéis que este milagro (como prácticamente todos los milagros en las Escrituras) tiene un fin no sólo de sanación, sino y sobre todas las cosas, de SALVACIÓN. Los milagros no son un fin en sí mismos, sino un medio para que el hombre reconozca la divinidad de Jesús, su poder salvador y su capacidad para perdonar y erradicar definitivamente el pecado de este mundo.

2. La levadura de los fariseos

El texto propuesto tiene sinópticos para su estudio (Mateo 16:1-12; Marcos 8:11-13; Lucas 12:54-56)

Los fariseos y saduceos piden señales del cielo a Jesús. La pregunta fundamental es ¿por qué Jesús no les ofrece o explica dicha señal, les llama hipócritas (Vers. 3) y los deja allí donde estaban apartándose de ellos (Vers. 4)?

Por la respuesta de Jesús podemos deducir que la señal que los fariseos y saduceos solicitan tiene que ver con las “señales de los tiempo (Vers. 3), ¿no advertiría Jesús, en otros momentos, sobre algunas señales que sus discípulos deberían tener en cuenta? ¿por qué se las niega a los fariseos y saduceos?

Las respuestas a estas preguntas tienen dos aspectos claves:

1. LAS MOTIVACIONES: El principal problema de los fariseos y saduceos eran sus INTENCIONES. La Biblia dice claramente que esta demanda de señales (ya sean milagros, o explicación del tiempo y de los acontecimientos actuales del momento) estaba motivada para TENTARLO (Vers. 1). En otras palabras, no había un espíritu sincero de conocimiento o acercamiento a Jesús, sino que la motivación (aún a pesar de las claras evidencias ya presentadas por Jesús) estaba centrada en hacer daño, en tentarle y desprestigiar su ministerio y misión en la tierra.

2. LOS SEÑALES EVIDENTES: Probablemente las señales que pedían los fariseos y saduceos se correspondían con la comprensión de los tiempos actuales de la época. Es decir, el reconocimiento de la venida del Mesías en la persona de Jesús. Por ello Jesús les llama hipócritas, dado que estas evidencias estaban ante sus ojos pero ellos se negaban constantemente a reconocerlas.

La motivación de tentarle unidas a las evidencias de que Jesús era el Mesías hacía de los fariseos y saduceos ante la solicitud de “señales del cielo“, unos verdaderos hipócritas, que no sólo no querían señales (que ya habían visto incansablemente), sino que buscaban el descrédito de Jesús.

3. Lecciones del temor

3.1. ¿Qué diferencia existe, si es que hay alguna, entre el temor comentado por el autor de Escuela Sabática y el que aparece en 2 Corintios 7:1, Efesios 5:21 o Filipenses 2:12?

Por tanto, amados, teniendo estas promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” 2 Corintios 7:10 (LBLA – destacado nuestro)

sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo” Efesios 5:21 (LBLA)

ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” Filipenses 2:12 (LBLA)

3.2. ¿Cómo debe comprenderse entonces, 1 Juan 4:18?

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor” 1 Juan 4:18 (LBLA – destacado nuestro)

3.3. En el DRAE se dice del “temor a Dios” lo siguiente:

“1. m. Miedo reverencial y respetuoso que se debe tener a Dios. Es uno de los dones del Espíritu Santo” DRAE.
¿Qué piensas de esta definición?


    4. El discipulado y la testificación

    La Biblia no es un tratado apologético sobre la existencia de Dios. Las Escrituras muestran al verdadero Dios, sobreentendiendo que éste existe. Uno de los principales problemas que explican las Escrituras (estrechamente unida a la salvación del Hombre) es la adoración al verdadero y único Dios. Es decir, el problema de la idolatría presupone que entre la propuesta de “varios dioses”, uno es el correcto, único y verdadero Dios. Lo demás son mentiras, engaños o falsificaciones.

    Sin embargo, en las Escrituras aparecen dos textos relativos a los que viven “sin Dios” (existen algunos otros textos que repiten esta idea).

    El impío, en la altivez de su rostro, no busca a Dios .Todo su pensamiento es: No hay Dios“. Salmos 10:4 (LBLA).

    El necio ha dicho en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, han cometido hechos abominables; no hay quien haga el bien” Salmos 14:1 (LBLA)

    Y nos advierte:

    Así dice el SEÑOR, el Rey de Israel,y su Redentor, el SEÑOR de los ejércitos:”Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios” Isaías 44:6 (LBLA)

    Frente al ateísmo sólo cabe un argumento (bíblico). Desde un punto de vista bíblico, la ausencia de Dios es una contradicción. Quien no cree en Dios, caerá indefectiblemente (según la Biblia) en la creencia de un “dios” menor llámese, “su corazón“, “su altivez de rostro“, “sus pensamientos“, o cualquier otro tipo de “idolatría” (dioses humanos, animales, naturales, de madera, de mármol o de oro).

    Por ello Dios mismo dice “fuera de mi no hay Dios“. Es como si estuviera diciendo constantemente, “no hay nada que pueda reemplazar el lugar que yo debo tener en tu vida“.

    Por lo demás, el ateo sólo necesita creer y comprender esta declaración, y entonces, automáticamente perderá la “a” de su autodenominación. Sólo Dios, a través del Espíritu Santo, por medio de nuestros testimonios (o cualquier otro medio, incluido el sobrenatural evidente), puede hacer que las personas pierdan la “a” del “a-teísmo”.

    10. El discipulado bajo presión

    In 2008 1er Trimestre on Marzo 5 , 2008 at 11:00 am

    Versículo propuestos por el autor para el estudio de esta semana: 1 Reyes 18; Mateo 26:56; Lucas 9:51-56; Juan 6:1-15; 12:1-6; 18:1-11; 21:15-19.

    1. El modelo del poder

    El autor de escuela sabática dice:

    El discípulo de Cristo tiene que tener en cuenta los diversos peligros involucrados en el abuso del poder de la religión” (Día domingo, primer párrafo, última parte – destacado nuestro).

    “(…) obtener poder político terrenal no debería ser igualado con hacer la obra del discipulado. Qué Dios puede poner personas en el poder, o que él puede usar personas que tengan poder, es una cosa; otra cosa es que alguno vea la conquista del poder político, en el nombre de Dios, como la obra de Dios, la obra del discipulado” (Día domingo, último párrafo, primera parte – destacado nuestro)

    Está en lo cierto cuando hace estas declaraciones. El discípulo de Cristo debe tener en cuenta los peligros del abuso del poder de la religión (primera cita), así como los peligros del abuso del poder político (segunda cita), y de todas las relaciones de poder/individuo que surgen entre ellas (concepto que agregamos nosotros para mostrar la complejidad de este asunto).

    Existen, por tanto, muchos ámbitos de reflexión sobre este tema. Varias de estas cuestiones se pueden reflexionar comprendiendo las siguientes interrelaciones:

    1. Relación entre poder político y la religión institucional
    2. Relación entre poder político y el discipulado
    3. Relación entre el poder político y el ciudadano cristiano
    4. Relación entre el poder religioso institucional y el discipulado
    5. Relación entre el poder religioso institucional y el “poder” de un discípulo de cristo
    6. Relación entre el poder político + religioso y un verdadero discípulo
    Etc.

    Como pueden ver el tema en cuestión no es en absoluto baladí (no puede limitarse sólo a la relación del poder político vs la religión), sino que contiene una serie de reflexiones personales que pueden ayudarnos a comprender la identidad de un verdadero discípulo de Cristo ante el poder.

    Sin embargo, lamentablemente, el autor escoge unos versículo inadecuados para reflexionar sobre este asunto tan importante. Nada se dice en dichos versículo sobre la relación entre religión y poder, sino tan sólo la actitud de Jesús ante el error interpretativo de judíos y/o primeros cristianos que entendían que Él debía fundar un reino terrenal (tal como demostraremos a continuación).

    1.1. El texto de estudio

    El contexto más amplio del texto propuesto por el autor se encuentra en Juan 6:1-15 y sus sinópticos Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17.

    Sin embargo, el tema concreto de la actitud de la gente y de Jesús sólo se encuentra en los últimos versículos del libro de Juan, concretamente Juan 6:14-15 (que en realidad se corresponde con el siguiente sinoptico Mateo 14:22 y 23 y Marcos 6:45-47)

    Mientras que el resto de versículo anteriores (tanto en Juan como en sus sinópticos) simplemente nos muestras (a efectos del estudio en cuestión) el contexto del milagro que Jesús realiza para atender a los 5.000 que venían a él (probando, entre otras cosas, la fe de Felipe), en los siguientes versículos sólo se nos dice que Jesús se apartó para orar y estar solo.

    1.2. Juan 6:14-15 y la respuesta de la gente al milagro, y de Jesús ante la gente

    El texto concreto, por tanto, dice:

    La gente entonces, al ver la señal que Jesús había hecho, decía: Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo. Por lo que Jesús, dándose cuenta de que iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez al monte El solo” Juan 6:14-15 (LBLA – destacado nuestro)

    ¿Quién era ese profeta? Para comprender la relación que la gente hacía para con Jesús, debemos remontarnos al Antiguo Testamento y la creencia judía. Veamos.

    En Deuteronomio 18:15 al 18, Dios promete que enviaría un profeta como Moisés, diciendo:

    Un profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el SEÑOR tu Dios; a él oiréis. (vers. 15 ) (…) Un profeta como tú levantaré de entre sus hermanos, y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mande (vers. 18)”. LBLA – destacado nuestro

    Luego en Malaquías 4:5-6 presenta, con anterioridad al advenimiento del Día de Jehová, la venida del profeta Elías, diciendo:

    He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día del SEÑOR, día grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición” (LBLA – destacado nuestro).

    Por tanto, no sólo el “Profeta” puede ser identificado con el Mesías, sino también, según la tradición Judía, la esperaban de un profeta anterior. Este profeta era identificado, en el AT con Elías (tal como hemos demostrado en Malaquías).

    Pero además, esta identificación confusa de Jesús con el “Profeta” (Elías) también queda expresada en el Nuevo Testamento, en Juan 7:40-41, donde después de hacer otro milagro la gente decía:

    Entonces algunos de la multitud, cuando oyeron estas palabras, decían: Verdaderamente este es el Profeta. Otros decían: Este es el Cristo. Pero otros decían: ¿Acaso el Cristo ha de venir de Galilea?“(LBLA – destacado nuestro).

    Jesús clarificó y concilió la tradición confusa Judía con la realidad clara y evidente cristiana. Este acontecimiento queda registrado en Mateo 17:10-12:

    Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero? Y respondiendo El, dijo: Elías ciertamente viene, y restaurará todas las cosas; pero yo os digo que Elías ya vino y no lo reconocieron, sino que le hicieron todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre va a padecer a manos de ellos” Mateo 17:10-12 (LBLA – destacado nuestro)

    Jesús está identificando a Elías (aquel Profeta esperado por los Judías antes de la venida del Mesias) con Juan el Bautista.

    Mientras que Juan el Bautista anunciaba la venida del Hijo de Dios, los judíos rechazarían a uno y a otro. Sin embargo, seguía latente tanto la esperanza de aquel “Profeta” que vendría antes del Mesías como la del Mesías propiamente dicho, dado que para ellos ninguno se había cumplido hasta la fecha.

    Pero ¿Por qué querían hacerle Rey?

    Natanael en Juan 1:49, dice:

    Natanael le respondió: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel” (LBLA – destacado nuestro)

    El comentario de la VRV 95 nos dice que:

    “Rey de Israel: título mesiánico. Jn muestra que Jesús es rey, pero de manera diferente a como muchos lo esperaban. Cf. Jn 6.15; 18.33-36; 19.19. Véase 18.37 nota s. El Sal 2, en el que se califica como hijo de Dios al rey de Israel, fue interpretado por los primeros cristianos como profecía sobre el Mesías en su calidad de Rey (cf. también 2 S 7.14)” VRV 95 nota au).

    1.3. Una conclusión final

    La gente que presenció el milagro de Jesús no sólo no comprendía quién era Jesús (el Cristo), sino que además su interpretación de “Rey y reino” eran absolutamente terrenales. Cierto es que Jesús era Rey de los Judíos, pero no sólo eso, Jesús también era Rey de los gentiles, y de toda la humanidad. Su reino, como queda registrado, no es de este mundo (es decir, no está relacionado con un mundo de pecado).

    Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí” Juan 18.33-36 (LBLA – destacado nuestros)

    Seguramente cuando Jesús escuchó la exclamación de la gente «Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo» (Juan 6:14 – destacado nuestro), percibió con claridad lo que ocurriría (en función del contexto que hemos explicado). Tal como comenta el versículo en Juan 6:15 “iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey (LBLA – destacado nuestro). La obcecación de la multitud por ver cumplidas SUS EXPECTATIVAS (aunque equivocadas y no fundamentadas) les llevaría incluso a poner a Jesús como rey en contra de su voluntad, dado que así entendían que se instauraría el reino del Mesías.

    Fijaos como una verdad teológica “parcial” (el hecho d de que el Mesías/Jesús era el rey de los Judíos), unido a un error interpretativo (el hecho de que no comprendían que también era el Rey de la Humanidad, y no sólo del pueblo Judío), más el anhelo de liberación y solución a todos los males, unido al clamor de una multitud, ha sido un caldo de cultivo imparable y con difícil retorno. Es natural, por tanto, que ante esta situación dantesca, Jesús se retire al monte sólo.

    NOTA: es importante, como discípulos, que comprendamos que la teología más que una ciencia erudita para unos pocos, es el “marco conceptual o teórico” imprescindible para interpretar los sucesos y situaciones o circunstancias de la vida de un cristiano. Si la teología es “mala” o “incompleta”, la interpretación también lo será. Uno de los deberes más importantes de un verdadero discípulo (una vez ha decidido seguir a Jesús) es estudiar la Biblia por iniciativa propia, por investigación propia y con oración en la intimidad para conocer la Verdad. Esta es la única “receta” capaz de ofrecer al ser humano la capacidad de adaptarse correctamente a las circunstancias actuales de la vida y no dejarse llevar por la demagogia religiosa, por el poder en todas sus formas o por la multitud, que en aras del bien cometen las peores atrocidades de la humanidad.


    2. El modelo de la avaricia

    Cuanto leemos los sinópticos sobre este episodio (Juan 12:1-6; Mateo 26.6-13 y Marcos 14.3-9), llegamos a la conclusión de que, si bien, en Juan aparece como protagonista Judas (Juan 12:4-5) , en Mateo son “los discípulos” (Mateo 26:8) y en Marcos (Marcos 14:4) “algunos discípulos“, quienes cuestionan la actitud de María. Es decir, que no sólo fue Judas quien cuestionó el acto de María, sino también otros discípulos más que allí se encontraban.

    Por otro lado, si bien Juan especifica que Judas lo cuestiona “porque era ladrón“, no se dice nada sobre las motivaciones del cuestionamiento de los demás discípulo. No nos resultaría difícil comprender (aunque no esté explícito en el texto) que el cuestionamiento y la molestia que los discípulos causaban a María (Ver Mateo 26:10 y Marcos 14:6), y que Jesús reprende (versículos siguientes), no es porque todos ellos eran ladrones (evidentemente decir esto sería una tergiversación del texto). Con esto, simplemente, queremos decir que el “amor al dinero“, o el echo de que Judas haya sido un ladrón, no es una explicación suficiente para comprender dicho cuestionamiento en su plenitud.

    2.1. El verdadero problema de los discípulos

    A. Por un lado estaba Judas, que el texto nos dice claramente que cuestionó la acción de María justificando la posible ayuda a los pobres “no porque se preocupara por los pobres, sino porque era un ladrón, y como tenía la bolsa del dinero, sustraía de lo que se echaba en ella” Juan 12:6 (LBLA – destacado nuestro).

    B. Pero por otro estás “los discípulos” o al menos “algunos otros discípulos que también lo cuestionaron. ¿Por qué?

    En base al texto, sólo podemos concluir que los discípulos (o algunos de ellos):

    B1. No entendían que la acción de María pudiera tener la cualidad de “buena obra” (sino lo contrario) Mateo 26:10 (última parte).
    B2. No entendían que Jesús está por encima incluso de la “caridad en sí misma” (Marcos 14:7)
    B3. No entendían que Jesús estaba pronto a ser crucificado, y adelantarse a la preparación de su sepultura era, incluso dentro de la tradición judía, “considerado como un acto de caridad aún más encomiable que dar limosna a los pobres” (nota al pié dela versículo de Mateo 26:12 en la VRV 95).

    De esta manera, al menos, podemos intuir que el problema de la acusación hacia María es más complejo que el simple “amor al dinero“. Quizá los prejuicios, las acusaciones, el pretender ser uno mismo la medida para juzgar a los demás, la fatal de empatía, de comprensión, etc son algunas de las razones que muy probablemente están detrás de esta acusación. Y a su vez, todo ello (y en relación al tema que estamos estudiando) se deba a una incorrecta comprensión de la verdadera religión, y el verdadero discipulado.

    2.2. La riqueza y el poder religioso

    Es evidente, tal como dice el autor pero dicho con otras palabras, que a través de la demagogia religiosa muchos pueden conseguir grandes riquezas. Pero cabe aquí hacer dos aclaraciones:

    A. El final de Judas no es en nada envidiable. Ésas personas también necesitan ayuda, y el Espíritu Santo trabajará en ellas hasta que consiga el arrepentimiento para vida eterna o bien la persona se abandone a la muerte.

    B. Los discípulos de Cristo deben principalmente, como ya hemos comentado, ESTUDIAR LA BIBLIA. El demagogo siempre se vale de la ignorancia de su victima. En este caso, la demagogia religiosa se elimina con las ideas claras a través del conocimiento de la Palabra de Dios (no existe otro antídoto más eficiente frente al demagogo que procura abusar de la bondad de la gente para su beneficio propio).

    3. PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR SOBRE EL RESTO DE TEMAS DE LA SEMANA

    3.1. El modelo del trueno y del Pedro arrepentido

    1. ¿En qué medida el temperamento (sea cual fuere) es un problema para el discipulado?
    2. ¿Qué diferencia existe entre el temperamento y el carácter (personalidad) y cómo se relaciona con el discipulado o la vida de un cristiano?
    3. ¿Necesita Dios de personas “vehementes y/o fogosas” (Juan) o “sanguíneas” (Pedro) como discípulos?
    4. ¿Puede realmente un temperamento “x” marcar o definir un “tipo o modelo” de discipulado?

    3.2. El modelo de la huida

    1. ¿Es más privilegiado quien vio a Jesús en persona, o quien vivió la lluvia temprana (primer cristianos) y que llevaron adelante la obra de la “gran comisión” por el poder del Espíritu Santo? O ¿son aquellos primeros cristianos más privilegiados que los que viven, hoy, 2000 años después, situaciones y contextos que los primeros discípulos apenas pudieron imaginar?

    9. Siguiendo al Maestro: El discipulado en acción

    In 2008 1er Trimestre on Febrero 28 , 2008 at 1:29 am

    Versículo propuestos para el estudio de esta semana: Mateo 8:14, 15; 10:34-37; 28:18-20; Lucas 5:17-26.


    1. Servicio y discipulado

    Estamos nuevamente frente a unos sinópticos: Mateo 8:14-17; Marcos 1:29-34 y Lucas 4:38-41. Veamos qué nos dicen los textos completos.

    1.1. Los sinópticos del episodio del saneamiento de la suegra de Pedro.

    Al llegar Jesús a casa de Pedro, vio a la suegra de éste que yacía en cama con fiebre. Le tocó la mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó y le servía. Y al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; y expulsó a los espíritus con su palabra, y sanó a todos los que estaban enfermos, para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías cuando dijo: EL MISMO TOMO NUESTRAS FLAQUEZAS Y LLEVO NUESTRAS ENFERMEDADES” Mateo 8:14-17 (LBLA – destacado nuestro)

    Inmediatamente después de haber salido de la sinagoga, fueron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan. Y la suegra de Simón yacía enferma con fiebre; y enseguida le hablaron* de ella. Jesús se le acercó, y tomándola de la mano la levantó, y la fiebre la dejó; y ella les servía. A la caída de la tarde, después de la puesta del sol, le trajeron todos los que estaban enfermos y los endemoniados. Y toda la ciudad se había amontonado a la puerta. Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y expulsó muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque ellos sabían quién era El” Marcos 1:29-34 (LBLA- destacado nuestro)

    Y levantándose, salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. Y la suegra de Simón se hallaba sufriendo con una fiebre muy alta, y le rogaron por ella. E inclinándose sobre ella, reprendió la fiebre, y la fiebre la dejó; y al instante ella se levantó y les servía. Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades se los llevaban a El; y poniendo El las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. También de muchos salían demonios, gritando y diciendo: ¡Tú eres el Hijo de Dios! Pero, reprendiéndolos, no les permitía hablar, porque sabían que El era el Cristo” Lucas 4:38-41 (LBLA -destacado nuestro)

    1.2. Síntesis y resumen de lo ocurrido

    Levantándose, Jesús sale de la sinagoga (Lucas), e inmediatamente junto con Jacobo y Juan, entra a la casa de Simón y Andrés (Marcos). La suegra de Pedro (Simón) yacía en cama (Mateo) sufriendo una fiebre muy alta (Lucas). Enseguida los discípulos hablaron (Marcos) y rogaban por ella (Lucas). Jesús se acerca a ella (Mateo) e inclinándose (Lucas), le toca la mano (Mateo) y la levanta (Marcos), reprendiendo a la fiebre (Lucas) y consiguiendo que ésta la deje (Mateo). Ella, al instante, (Lucas) se levantó y le servía. Al atardecer, después de la puesta del sol (Marcos) todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades se los llevaban a Él (Lucas), incluso muchos endemoniados (Mateo). El resultado fue que toda la ciudad se había amontonado a la puerta (Marcos). Jesús poniendo la mano sobre cada uno de ellos, los sanaba (Lucas), incluso expulsa a muchos demonios (Marcos). Éstos demonios salían y decían a gritos que Él era el Hijo de Dios (Lucas), pero Jesús no les permitía hablar (Lucas) porque sabían quien era (Marcos), es decir, sabían que era el Cristo (Lucas). Todos estos saneamientos ocurrieron para que se cumpliera lo que dijo el profeta Isaías (Mateo) en Isaías 5:4 “Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido“.

    1.3. Análisis de los acontecimientos bíblicos

    Nuevamente, cuando recurrimos a los sinópicos en su conjunto, y enlazamos sus descripciones conseguimos un texto y contexto más adecuado y completo para el análisis.

    En dicho contexto, el servicio de la suegra de Pedro hacia Jesús es anecdótico (así como el ruego de los discípulos por ella) dado que los acontecimiento descriptos nos está hablando principalmente del cumplimiento de una profecía relacionada íntimamente con el propio ministerio de Cristo como nuestro salvador.

    Si bien es posible desprender una gran enseñanza de la actitud de los discípulos al rogarle a Jesús por la suegra de Pedro, y de la actitud de ésta una vez sanada, el foco principal y razón de ser del texto está, en este caso, en la obra de Jesús, que habiendo sido profetizada por Isaías, se estaba cumpliendo en “vivo y en directo“. Jesús está en esos momentos llevando sobre sí las enfermedades de quienes acuden a Él, y por ello eran sanados. ¡Qué mensaje más claro y directo!. No es el servicio lo que consigue la sanación. No es la actitud de la suegra de Pedro (posterior a la sanación) la que consigue la sanación. No es el “reclamo” de sus discípulos. Es la voluntad y obra de Jesús. Éste es el mensaje bíblico del contexto que estamos estudiando.

    1.4 ¿Y que hay del servicio?

    Evidentemente la actitud de los discípulos al rogarle a Jesús por la suegra de Pedro (que por tener una fiebre muy alta corría riesgo de muerte), y la actitud de “agradecimiento” de ésta sirviendo a Jesús inmediatamente después de ser sanada, son dos ejemplos del servicio cristiano útiles para nuestra reflexión personal.

    Sin embargo, es muy fácil confundir el concepto de “servicio” (humano-acción) con el de “servicio” (cristiano-actitud). Jesús no nos pide un servicio por el servicio en sí mismo (la acción), sino un servicio para salvación (actitud). Los discípulos servían a Jesús para la salvación de la suegra de Pedro, y ésta para la salvación de los que vendrían detrás de ella.

    Por ejemplo, Jesús no reclamó de María un servicio en sí mismo (cosa que sí hacía Marta, y por ello fue reprendida. Ver epígrafe 4, “Turbada por muchas cosas“). Sin verdadera actitud es imposible que haya verdadero servicio.

    El Diccionario de la Real Academia Española dice que “Servir” es.

    1. intr. Estar al servicio de alguien. U. t. c. tr.
    2.
    intr. Estar sujeto a alguien por cualquier motivo haciendo lo que él quiere o dispone.

    Para “servir como discípulos” debemos primero estar “sujetos como tales“. Estando sujetos a Jesús, es como podremos saber o conocer qué debemos hacer en función de la voluntad de a quien servimos. Servir a otro sin la previa sujeción a Cristo pierde el verdadero sentido del cristianismo, y de la propia naturaleza del “verdadero servicio.

    La suegra de Pedro, así como muchos enfermos sanados por Jesús, ha demostrado con su actitud un “servicio” posterior a su “sujeción” a Él. La sujeción comienza con la fe que el ser humano manifiesta ante la presencia de Jesús como sanador y salvador.

    1.5. Un análisis colateral, pero relevante en relación al servicio cristiano

    Fijaos cómo incluso los demonios reconocían en ese momento que Jesús era el Cristo (es decir, no sólo el Hijo de Dios, sino el Cristo, el salvador de la humanidad). Una vez más vemos cómo los milagros no son un “capricho” divino, son una demostración de la voluntad y obra de Jesús para reconocerle como el Cristo (tema central de la profecía de Isaías). Sin embargo, Jesús no les deja hablar a los endemoniados. ¿Por qué? ¿No era el testimonio un ingrediente al servicio de su obra?

    Hemos adelantado una respuesta en nuestro comentario de la lección de la semana pasada, en el epígrafe 5 (el último), titulado “Llevar la cruz”.

    Por otra parte, la VRV95, nos dice lo siguiente:

    Jesús no dejaba hablar a los demonios y, según 1.43-44, también prohibió al leproso hablar del milagro que le había hecho. En los evangelios sinópticos, y especialmente en Mc, se hace notar con frecuencia que Jesús prohibía que se refirieran abiertamente a él como Hijo de Dios, o como el Cristo o Mesías (cf., p.e., Mc 1.44; 3.11-12; 5.43; 7.36; 8.30; 9.9). Jesús enseñó en privado a sus discípulos que él tendría que padecer, sufrir la muerte y resucitar (Mc 8.31; 9.31; 10.32-34). Les presentó así un concepto de su misión que difería de la idea popular judía de un Mesías conquistador y libertador en el sentido político común. Solo cuando respondió al Sumo sacerdote, poco antes de ser crucificado, Jesús se declaró públicamente como el Cristo (Mc 14.61-62)“. Marcos 1:34 (VRV 95, nota C – destacado nuestro)

    Jesús estaba “sujeto” a su Padre. Por ello sabía perfectamente qué, cómo y cuándo hacer las cosas. Servía a la humanidad bajo una “sujeción”. Si no hubiera sido así, su servicio habría sido estéril. Es por esta razón que consiguió comprender que al “testimonio” de que era el Cristo antes de tiempo sería más un tropiezo que un adelanto en la obra.


    2. Jesús y el paralítico

    Este acontecimiento también dispone de sinópticos (Lucas 5:17-26; Mateo 9:1-8 y Marcos 2:1-12)

    Para no extendernos demasiado en este análisis, acortaremos un poco el proceso interpretativo dado que se asemeja mucho al análisis del epígrafe uno de este artículo.

    Básicamente, la interpretación de este acontecimiento es la misma que en el caso anterior. No estamos frente a la acción de los discípulos, sino más bien frente a la acción de Jesús (siempre en relación al mensaje netamente bíblico). Es verdad que quienes transportaban al paralítico hicieron un esfuerzo aparentemente considerable para llevarlo hasta Jesús, y que Jesús vio fe en ellos. Pero relacionar el aparente “esfuerzo físico” que tuvieron que realizar (Lucas 5:18-19) con la fe que Jesús vio en ellos (Versículo 20) resulta un tanto arbitrario. Como el foco no está en los discípulos, intentar sacar conclusiones es un tanto forzoso (mejor sería analizar los Hechos de los Apóstoles, u otros acontecimientos propio de acciones de los discípulos donde ellos sean el centro del mensaje bíblico).

    Lo cierto es que nuevamente estamos frente a un milagro con un propósito. En este caso, el propósito lo explica el propio Jesús:

    Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y al instante se levantó delante de ellos, tomó la camilla en que había estado acostado, y se fue a su casa glorificando a Dios” Lucas 5:24-25 (LBLA – destacado nuestro)

    Jesús estaba realizando un nuevo milagro frente a los fariseos y doctores de la ley (Lucas 5:17) que cuestionaban la autoridad y capacidad de Jesús para PERDONAR PECADOS (Lucas 5:21). Por ello el milagro tenía un claro propósito, no sólo para el paralítico sanado, sino también (y principalmente) para los fariseos y doctores en la ley que cuestionaban su autoridad.

    Como ya hemos explicado en otro comentario, Jesús ponía en aprietos a los fariseos y judíos doctores de la ley haciendo “buenas obras“, dado que según sus propios principios interpretativos, nadie que no venga de Dios, podía hacer “buenas obras“. De esta manera, Jesús coloca a sus “rivales” en una tesitura sin respuesta (Ver el epígrafe 4 del siguiente comentario).

    2.1. ¿Qué hay de los discípulos en acción en este episodio?

    La verdad es que no creemos que sea prudente sacar conclusiones de extractos secundarios de un episodio que tiene un mensaje principal muy claro y no relacionado directamente con el tema que se pretende aprender.

    Es verdad que nuestra misión como discípulos de Cristo es llevarlos a los pies de Jesús. También es verdad que “glorificar a Dios” por sus intervenciones en nuestras vidas, son un gran testimonio para vida eterna. Pero todo esto puede comprenderse mucho mejor con otros pasajes, o episodios bíblicos donde el centro del mensaje sea precisamente ese.

    Frente a la verdad de llevar a las personas a los pies de Jesús, o al valor de dar testimonio, ambas acciones de discípulos de Cristo, deberíamos preguntarnos ¿qué significa llevar a las personas a los pies de Jesús? ¿cómo se debe hacer? ¿es válido cualquier medio? ¿cuáles son las acciones legítimas de los discípulos de Cristo? ¿qué acciones no lo son?, etc. Ninguna de estas preguntas relevantes pueden contestarse con el episodio escogido porque el centro del mensaje está en otro sitio. En este caso en las acciones de los incrédulos (fariseos y escribas) y en las de Jesús como respuesta didáctica y reveladora.

    3. Espada, fuego y división en relación al discipulado y el valor de la Vida eterna

    Los pasajes que hacen referencia a que Jesús no ha venido a traer paz, sino división, son especialmente interesantes dado que están íntimamente relacionados (a diferencia de los anteriores pasajes analizados) con el discipulado.

    Veamos qué dicen los textos concretamente, y luego analicémoslos:

    3.1. Pasajes bíblicos

    No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada. Porque vine a PONER AL HOMBRE CONTRA SU PADRE, A LA HIJA CONTRA SU MADRE, Y A LA NUERA CONTRA SU SUEGRA; y LOS ENEMIGOS DEL HOMBRE serán LOS DE SU MISMA CASA. El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí“. Mateo 10:34-37 (LBLA – destacado nuestro)

    Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera encendido! Pero de un bautismo tengo que ser bautizado, y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla! ¿Pensáis que vine a dar paz en la tierra? No, os digo, sino más bien división. Estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra. Porque desde ahora en adelante, cinco en una casa estarán divididos; tres contra dos y dos contra tres. “. Lucas 12:49-53 (LBLA – destacado nuestro)

    Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo“. Lucas 14:26-27 (LBLA – destacado nuestro)

    3.2. ¿Cuál es el común denominador de estos pasajes?

    La respuesta la encontramos en Miqueas 7:6

    Porque el hijo trata con desdén al padre, la hija se levanta contra la madre, y la nuera contra su suegra; los enemigos del hombre son los de su propia casa” Miqueas 7:6 (LBLA – destacado nuestro)

    El comentario que hace la VRV 95 sobre este pasaje es el siguiente:

    La crisis moral, que se había difundido por todos los sectores de la sociedad, afectaba también las relaciones familiares. En la sociedad israelita se tenía en alta estima la estabilidad familiar y el respeto de los hijos por los padres (Ex 20.12; 21.15,17; Lv 20.9; Dt 21.18-21; Pr 20.20)“.

    Esta referencia explícita de Jesús a Miqueas, nos ayuda a comprender correctamente el concepto de Jesús sobre la “espada“, “fuego” o “división” (el común denominador de todos ellos).

    Es sabido, como dice el comentario citado, que la sociedad israelita tenía un gran respeto por la familiar, sus relaciones y estabilidad. Según el pasaje de Miqueas (al que hace referencia Jesús directamente en Mateo, e indirectamente en los dos pasajes de Lucas) muestra claramente que, es la CRISIS MORAL la que produce la división en la sociedad israelita.

    Por extensión, cuando Jesús dice traer “división“, se está refiriendo a esa “crisis moral que genera quiebres en el seno familiar. Pero ¿es coherente pensar que Jesús vino a traer inmoralidad familiar? Evidentemente no. ¿Cómo comprender, entonces, este pasaje? En el propio contexto más inmediato está la respuesta.

    En Mateo dirá “El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí”.

    En Lucas Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo“.

    No es Jesús quien TRAE división. Lo que Jesús esta diciendo es que cualquiera que realmente quiera ser su discípulo encontrará incluso “enemigos en su propia casa“, producidos por la división que genera que unos le acepten y otros no. La aceptación de Jesús como salvador personal pone de manifiesto la “inmoralidad humana” que en el caso de los “no creyentes” produce violencia, ataques e incomprensión para con quienes aceptan sus ideas. Esa inmoralidad humana no aceptada y no transformada por la sangre de Jesús es la causa de división familiar. Son los familiares, amigos o personas cercanas que no aceptan su “inmoralidad” (humillación) ante la luz de Jesús, quienes generan división atacando a quienes sí aceptan su inmoralidad y quieren ser limpiados por Jesús. Por ello, Jesús dirá que hay que “aborrecer” a dichos familiares (o lo que es lo mismo, como veremos a continuación, debemos amarle más a Él, que a éstos últimos en términos absolutos). Esto también permite comprender lo que significa “llevar la Cruz” (que tal como veremos más adelante, hace referencia a la carga que los incrédulos echarán sobre nosotros por se seguidores de Cristo).

    3.3. ¿Qué significa “aborrecer” en este contexto?

    Aborrecer puede significar o expresar, según el modo de hablar semítico, una comparación estableciendo un contraste absoluto (no relativo). Es decir que frente al amor y fidelidad absoluto a Jesús, todo lo demás debe ser “aborrecido”. En otras palabras, en términos relativos, todos deben amar a sus padres, hermanos, etc., pero en términos absolutos y comparativos, el amor o fidelidad a Jesús debe ser mayor. Esta es la idea expresada en Mateo 10:37: “El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí” (LBLA – destacado nuestro)

    3.4. Cargar la cruz y su relación con la pérdida de la vida por causa de Jesús y del evangelio

    Recordad que Lucas 14:26-27 termina diciendo “El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo”. Esto es muy relevante porque sigue en la misma línea del pensamiento que estamos estudiando.

    Primero, Jesús nos dice que por seguirle habrá división, incluso en el seno familiar (dado que la inmoralidad se manifiesta claramente ante la “luz”). Segundo, nos dice que debemos, en términos relativos, “aborrecer” (o amar menos, en términos absolutos) a nuestros familiar que quieren ocupar de alguna manera “su lugar”. Y ahora nos dirá que “carguemos nuestra cruz” también como un “requisito” para el disipulado ¿Qué significa esto?

    Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará“. Mateo 16:24-25 (LBLA – destacado nuestro)

    Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí” Mateo 10:38 (LBLA)

    El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo” Lucas 14:27 (LBLA)

    Si os fijáis detenidamente cargar o tomar la cruz, negarse a uno mismo e ir en pos de Jesús son los requisitos para poder ser discípulo (según Lucas) y ser digno de Jesús (según Mateo). Además, esto implica, en otras palabras, perder la propia vida por causa del Maestro para que el la devuelva para vida eterna.

    La nota a pie de página de la VRV95 dice lo siguiente:

    La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte; el condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución. Por medio de esta imagen Jesús prepara a sus discípulos para enfrentarse a la muerte y hasta para considerarse ya muertos respecto de sí mismos y del mundo. Cf. las expresiones de Pablo en Ro 6.2-11; Gl 2.19; 6.14; Col 3.3-5 (Nota pie de página de Mateo 10:38 de la VRV 95 – destacado nuestro)

    La cuestión central del discipulado es la VIDA ETERNA de los seres humanos. El requisito del discipulado es CREER EN JESÚS COMO TU SALVADOR PERSONAL. Esto implica, necesariamente, cargar con la cruz que el mundo pondrá sobre los hombres de quienes realmente desean seguirle reconociendo mediante ella que el “viejo hombre” ha muerto, o incluso que se está dispuesto a llegar a la muerte física por ir en pos del Maestro.

    3.5. Conclusión

    Así, y sólo así, es posible comprender las palabras de Jesús. La “espada”, el “fuego”, la “división” o “cargar la cruz” son RESULTADOS o CONSECUENCIAS de seguir a Jesús por las reacciones de quienes no quieren aceptar su luz, que atentan contra quienes sí lo han aceptado (directa o indirectamente). Bajo un punto de vista estrictamente bíblico, no es correcto decir que la “espada“, el “fuego“, la “división” o el “cargar la cruz” sea una CAUSA del discipulado traída o creada por Jesús o por sus seguidores. Esta diferenciación es FUNDAMENTAL y debe quedar BIEN CLARA EN LA MENTE DE TODO VERDADERO DISCÍPULO. Los cristianos no tienen excusa para CREAR división, ni para JUZGAR a los demás. La división es una CONSECUENCIA natural del enfrentamiento que “el mal” y sus seguidores hace “al bien” y los suyos.

    4. Por tanto id, y haced discípulos

    El pasaje y el mensaje de este epígrafe es el más importante de la semana.

    Lamentablemente el autor comete un error interpretativo y manifiesta una contradicción en el último párrafo. Veamos en qué consiste.

    Otra vez, como podemos ver, el discipulado está en acción. Los que llegan a ser discípulos son los que obedecen, que hacen las cosas que Jesús ordenó. Con estas palabras, Jesús destruye totalmente cualquier idea de que la salvación es puramente un asentimiento intelectual a ciertas verdades doctrinales. Aunque eso es ciertamente una parte de lo que implica ser un discípulo, no termina allí. Los discípulos son los que siguen a Jesús, y nosotros seguimos a Jesús al obedecerlo, y lo obedecemos no para ser salvados, sino porque ya hemos sido salvados por él“. Último párrafo, pág. 72

    La contradicción es muy clara. Por un lado dice que para ser discípulo/salvo se debe OBEDECER y HACER lo que Jesús ordena (primera oración). Luego dice que la salvación no es meramente intelectual y/o doctrinal. Y termina diciendo que la OBEDIENCIA no es para salvación, sino resultado de la misma.

    Si la salvación no es “meramente intelectual“, sino que incluye la obediencia para hacer las obras que Jesús ordena ¿cómo es posible que a la vez dicha “obediencia” no sea anterior a la salvación, sino consecuencia de esta? El autor manifiesta, quizá inconscientemente, una contradicción muy común entre nosotros. Y lamentablemente su conclusión no es aplicable ni a la salvación, ni al discipulado.

    Antes de dar una respuesta a esta contradicción, analicemos el texto en cuestión.

    4.1. Texto bíblico

    Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había señalado. Cuando le vieron, le adoraron; mas algunos dudaron. Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Mateo 28:16-20 (LBLA – destacado nuestro)

    4.2. Reflexión y análisis

    En primer lugar, debemos aceptar que Jesús se dirige a los 11 discípulos/apóstoles comisionándoles una tarea “haced discípulos“. Son ellos, los 11 discípulos/apóstoles, quienes debían predicar el evangelio “a todas las naciones” (es válido hacer una proyección de la comisión a todos los cristianos de todos los tiempo, sin embargo, no debemos apresurarnos a sacar conclusiones antes de comprender el propio contexto y mensaje). En segundo lugar, ningún ser humano puede “hacer discípulos” si no fuera por la autoridad que Jesús ha recibido en el cielo y en la tierra, para luego aplicarlo, según su voluntad, a personas escogidas para cumplir dicho propósito. En definitiva, no son los discípulos/apóstoles quienes “hacen discípulos“, sino que es Jesús con su autoridad y poder que utiliza como instrumentos a hombres escogidos para así “hacer discípulos“. Por ello, y en tercer lugar, les indica lo que deben hacer “ellos, para que “Él” pueda transformar a la gente en sus discípulos. Les dice, “enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado”.

    Por tanto, es por la autoridad de Jesús, que a través de la ENSEÑANZA, sus seguidores se transforman en canales que permiten que Él siga haciendo discípulos suyos por todos los tiempos.

    La enseñanza es primeramente un acto intelectual, aunque abarca todo el cuerpo y alma de la persona. Además para enseñar es necesario, con anterioridad, aprender. Es por ello que Jesús escogió a los 11 discípulos/apóstoles. Ellos vivieron con Jesús y aprendieron “cara a cara” de sus enseñanzas. Ahora, los discípulos, debían hacer lo mismo que Jeús hizo con ellos. La extensión del poder de Cristo durante su vida terrenal a lo largo de todos los tiempos (“estaré con vosotros todos los días“), es un milagro que Jesús hace, por la autoridad que le fue concedida, en cada cristiano dispuesto a cumplir su voluntad para extender SU propia presencia sin estar físicamente con nosotros.

    Así, cuando uno lee 1 Corintios 12:28, puede percibir que el don del apostolado, profecía y de maestro (considerados como los 3 primeros de la lista) están INTIMAMENTE ligados a la enseñanza. En realidad todos los dones del Señor (incluidos la sanidad, el don de lenguas, el de administración y servicio) tienen un FIN PEDAGÓGICO (es decir, de enseñanza o aprendizaje basado en un proceso cognoscitivo).

    4.3. Conclusión

    La salvación es por fe, y sólo por fe. Todo discípulo comienza siéndolo en el momento en que manifiesta fe en Jesús como Hijo de Dios. Esta es la constante que hemos aprendido en las lecciones pasadas. Recuerda la secuencia que es reiterativa en prácticamente todos los casos (incluida tu propia experiencia):

    1. Te asombras ante la presencia, intervención y amor de Jesús.
    2. Te reconoces pecador y no aptos para estar ante Él.
    3. Aceptas humildemente el “llamado” para seguirle.
    4. Estás dispuestos a dejar lo que haga falta con tal de poder disfrutar de su compañía y cumplir con sus deseos.

    Estos cuatro pasos pueden resumirse en el propio acto de fe del creyente. Incluso el ladrón en la cruz fue un discípulo, creyente y aprendiz de Jesús. Sus palabras en la cruz fueron el resultado de su fe interior, y por tanto una manifestación (obra) consecuencia de la fe, a través de la cual Jesús transformó su alma.

    Por tanto volviendo a la contradicción manifestada por el autor de escuela sabática, toda persona salvada es un discípulo. Y todo discípulo es una persona salvada. Y por tanto, la obediencia sólo puede entenderse como un “pre-requisito” a la salvación o al discipulado en la medida en que se entienda como “disposición a aprender en la fe (que tiene que ver con una actitud), pero no como un “hacer cosas” que muestren o demuestren obediencia. Y por último, esa “disposición a aprender en la fe” es un acto “intelectual” (dado que se consigue a través de la razón humana) que permite conocer, comprender y aceptar una realidad que si bien trasciende la razón, se logra percibir a través de ella.

    Recordad las palabras de Timoteo:

    Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” 2 Timoteo 3:14-16 (LBLA – destacado nuestro)

    Fijaos la relación directa de la razón (aprendizaje y persuasión) con la “fe en Cristo Jesús”. Y la connotación intelectual del “enseñar“, “redargüir“, “corregir” e “instruir“.

    Finalmente, el mensaje central es que debemos comprender que todo discípulo es una persona que está dispuesta a aprender permanentemente por la fe en Jesús. Esta actitud es considerada como el principio de la obediencia, dado que con dicha actitud la obediencia es un milagro que Jesús hace en la vida del creyente. Este milagro tiene lugar gracias al conocimiento, instrucción o enseñanza de las Escrituras a través de la razón humana que aunque limitada para comprender la plenitud de la Verdad, permite al menos concebir la grandeza del amor de Dios, y por consiguiente rendirse a sus pies como un ser indigno de tanta grandeza y misericordia. El hombre no puede hacer NADA (ni siquiera obedecer) para conseguir salvación o discipulado. Sólo puede tener una ACTITUD de “APRENDIZAJE EN LA FE” donde lo intelectual y la fe conforman una misma realidad. Éste es el trasfondo de la comisión que Jesús dio a los discípulos/apóstoles y que es transferido a todos nosotros. Ellos ayer (y nosotros hoy) debían ENSEÑAR (conforme a los dones recibidos), permitiendo así que Jesús haga SU obra de transformación para salvación; y vinculación personal para la permanencia en el discipulado.

    8. La experiencia del discipulado

    In 2008 1er Trimestre on Febrero 20 , 2008 at 12:02 pm

    Versículos de estudio propuestos para esta semana: Mateo 17:1-13; 18:1-4, 24; Marcos 8:27-30; Juan 6:43-58


    1. El pan de vida

    Frente al siguiente pasaje bíblico, Juan 6:25-58, tenemos dos “inconvenientes”.

    1. No tiene sinóptico.
    2. Dicho capítulo (Juan 6) es el único donde Jesús se presenta como el “pan de vida“.

    Por otro lado, tenemos una ventaja. Dicho capítulo hace referencia a pasajes del Antiguo Testamento, de los que se puede desprender un paralelismo interpretativo.

    Por tanto, debemos interpretar la idea basados prácticamente en dichos pasajes y su contexto (aunque nos ayudará un poco la relación del pan con el Antiguo Israel).

    Veamos primero, qué nos dice el pasaje en cuestión.

    1.1 Pasaje bíblico Juan 6:25-58

    Cuando le hallaron al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá? Jesús les respondió y dijo: En verdad, en verdad os digo: me buscáis, no porque hayáis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el cual el Hijo del Hombre os dará, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello. Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado. Le dijeron entonces: ¿Qué, pues, haces tú como señal para que veamos y te creamos? ¿Qué obra haces? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “LES DIO A COMER PAN DEL CIELO.” Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: no es Moisés el que os ha dado el pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo. Entonces le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed. Pero ya os dije que aunque me habéis visto, no creéis. Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera. Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que El me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna, y yo mismo lo resucitaré en el día final. Por eso los judíos murmuraban de El, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo. Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo es que ahora dice: “Yo he descendido del cielo”? Respondió Jesús y les dijo: No murmuréis entre vosotros. Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final. Escrito está en los profetas: “Y TODOS SERAN ENSEÑADOS POR DIOS.” Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Dios, éste ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne. Los judíos entonces contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre que vive me envió, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. Este es el pan que descendió del cielo; no como el que vuestros padres comieron, y murieron; el que come este pan vivirá para siempre” Juan 6:25-58 (LBLA – destacado nuestro)

    1.2 Una tabla sintética descriptiva del mensaje de Jesús

    Hemos preferido esquematizar las ideas presentadas en este pasaje en una tabla comparativa que nos permita distinguir el claro paralelismo que Jesús presenta a la multitud de personas que lo siguieron y preguntaron por aquel “pan de vida” que Él podía ofrecerles.

    Israel y el discipulado

    1.3 Lo que sucedió aquel día, y porqué Jesús utiliza este paralelismo
    Después de que Jesús realizó el milagro de la multiplicación de los panes y peces (Juan 6:1-15). Anocheció, y los descípulos bajaron con su barca cruzando el mar hacia Capernaúm (Juan 6:16-21). Al día siguiente la gente buscaba a Jesús (Juan 6:22.24). Cuando lo encontraron, Jesús les dijo:
    En verdad, en verdad os digo: me buscáis, no porque hayáis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el cual el Hijo del Hombre os dará, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello“. Juan 6:26-27 (LBLA – destacado nuestro)
    Por este motivo Jesús presenta lo que nosotros hemos representado en la tabla de arriba. Una explicación clara de la diferencia entre los que buscan “saciarse terrenalmente” y los que buscan “saciarse espiritualmente“, junto con sus consecuencias.
    Sin embargo, la enseñanza no queda aquí. Lo más importante es la respuesta que Jesús da a las siguientes preguntas:

    ” (…) ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?” Juan 6:28 (LBLA – destacado nuestro)

    “(…) ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Juan 6:52 (LBL)

    La respuesta de Jesús es clara, explícita y contundente:

    Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros” Juan 6:53

    Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado” Juan 6:29

    1.4 Un claro y contundente resumen

    Jesús es el verdadero pan del Cielo (enviado por el Padre) para que los seres humanos tengan vida. Pero dicha vida no es sólo hace referencia a la vida eterna de la resurrección (que hará el propio Jesús), sino también la permanencia en Él, hoy:

    El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él” Juan 6:56 (LBLA – destacado nuestro)

    En definitiva, comer de su carne y beber de su sangre implica creer que Jesús (el hijo de José y María) era Cristo (el ungido), el Hijo de Dios. Creyendo en él se consigue la Vida (que implica permanecer en Él hoy, y la resurrección final para vida eterna). El mensaje de Juan puede sintetizarse en cuatro palabras: LA SALVACIÓN ES HOY.

    2. Los niños y el discipulado (la razón del hombre y la fe de un niño)

    Para comprender el pasaje de Mateo 18:1 disponemos de otros dos textos paralelos (sinópticos). Veamos que dicen cada uno de ellos y cómo nos ayudan a la interpretación bíblica del acontecimiento.

    2.1 Los pasajes sinópticos sobre quién sería el mayor y el niño

    MATEO 18:1-6
    En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Quién es, entonces, el mayor en el reino de los cielos? Y El, llamando a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así pues, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Pero al que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar” (LBLA – destacado nuestro)

    MARCOS 9:33-37
    Y llegaron a Capernaúm; y estando ya en la casa, les preguntaba: ¿Qué discutíais por el camino? Pero ellos guardaron silencio, porque en el camino habían discutido entre sí quién de ellos era el mayor. Sentándose, llamó a los doce y les dijo*: Si alguno desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos. Y tomando a un niño, lo puso en medio de ellos; y tomándolo en sus brazos les dijo: El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me envió” (LBLA – destacado nuestro)

    LUCAS 9:46-48
    Y se suscitó una discusión entre ellos, sobre quién de ellos sería el mayor. Entonces Jesús, sabiendo lo que pensaban en sus corazones, tomó a un niño y lo puso a su lado, y les dijo: El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es grande” (LBLA – destacado nuestro)

    2.2 El hecho completo y descriptivo

    Llegando a Capernaúm, en la casa de Pedro (Mc 1.29), o quizá del propio Jesús (Mt 9.1) según Marcos, Jesús ve que sus discípulos están discutiendo y se acerca para preguntarles “¿Qué discutís por el camino?” (Marcos). Los discípulos se quedan en silencio (Marcos), pero Jesús sabía la pregunta que tenían en mente (Lucas), “¿Quién es, entonces, el mayor en el reino de los cielos?” (Mateo)

    Para contestarles, Jesús primero llama a los doce, y luego llama a un niño (Marcos). Levantándolo en sus brazos (Marcos) y poniéndolo en medio de ellos les dijo que debían convertirse y hacerse como dicho niño (Mateo). A continuación explica a qué se refería con dicha expresión. Dice, contestando a la pregunta concreta que tenían en mente “cualquiera que se humille como este niño, ese será el mayor” (Mateo), “Si alguno desea ser el primero, será el último(Marcos) y explicando lo siguiente porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es grande” (Lucas).

    También agregó que debían recibirlo (al niño) en su nombre (Mateo), dado que recibirlo en su nombre implicaba recibirlo a Él, y recibirlo a Él, implicaba recibir al Padre (Marcos). Además les advirtió el grave error de hacer tropezar a uno de ellos (Mateo).

    2.3 El mensaje final

    El mensaje es muy claro cuando contemplamos los sinópticos de esta manera.

    A la pregunta de quién es el mayor en el reino de los cielos Jesús responde así:

    1º. No debéis desear ser el primero, porque eso implica querer estar por encima de “los demás”. ¿Puede acaso un ser humano creer que merece ser primero sobre un igual?. Evidentemente ser el primero no significa “llegar primero” (en una línea horizontal) sino más bien “estar más alto” (en una línea vertical). Este deseo es contrario al espíritu cristiano dado que supone una posición de PODER y/o de AUTORIDAD sobre un semejante. Dicho espíritu es el que mantuvo y mantienen actualmente los enemigos del cristianismo.

    2º. Jesús llama a un niño y lo coloca “entre ellos”. Es decir, lo mezcla como si fuera uno de ellos. ¡¿Podía Jesús haberlo hecho mejor?!. Jesús no está pretendiendo que sus discípulos se comporten de manera infantil (de hecho eso es lo que estaban haciendo con la absurda discusión que mantenían), sino que pretendía que comprendieran que de entre ellos hay cristianos HUMILDES que sirven a otros, y no buscan posición de poder. ¡Esos serán los primeros!.

    La respuesta a la pregunta y la interpretación del niño “entre ellos” la da el propio Jesús en Mateo “cualquiera que se HUMILLE como este niño ése es el mayor en el reino de los cielos” (Mateo).

    Es asombroso lo fácil que resulta comprender el evangelio cuando se lee con detenimiento. Hemos escuchado tantas interpretaciones sobre este hecho que a veces perdemos el centro del mensaje de lo que verdaderamente Jesús quería transmitir.

    3. La transfiguración y un fracaso

    En realidad lo que ocurrió en la transfiguración está unido a la explicación de la profecía de Malaquías 4.5-6 sobre la venida de Eías y su cumplimiento en la persona de Juan el Bautista. No analizaremos este pasaje porque poco o nada tiene que ver con la experiencia necesaria o imprescindible del discipulado (tema que estamos tratando).

    Sin embargo, quizá quepa una pequeña reflezión. Cuando uno lee los sinópticos de la transfigugración (Mateo 17:1-8; Marcos 9:2-8 y Lucas 9:28-36). Descubre que frente a la milagrosa transfiguración de Jesús y la aparición de Moisés y Elías, Pedro reacciona diciendo lo primero que se le ocurre en su mente porque estaba aterrado (Marcos 9:6). Frente a esta reacción de Pedro, Dios le pide sencillamente que ESCUCHE a su Hijo (versículo 7). Jesús, Moisés y Elías estaban hablando sobre la partida de Jesús que El estaba a punto de cumplir en Jerusalén (Lucas 9:30-31). La VRV 95 dice que partida es un “término que parece incluir su muerte y su ascensión al cielo (Lc 24.50-53), y que recuerda el éxodo o salida de los israelitas de Egipto

    Quizá la reflexión como discípulos de Jesús radique en comprender que los milagros siempre tienen una función o una razón de ser. Los mismos no están para demostrar poder en sí mismo, sino que siempre responden a una NECESIDAD.

    Como discípulos de Jesús debemos ESCUCHAR y estar atentos ante los pequeños o grandes milagros que ocurren en nuestras vidas y en nuestro alrededor. Seguro que con ello Jesús tiene algo importante que decirnos.

    4. El discurso del monte de los olivos

    Permitidnos aquí una digresión.

    El autor de Escuela Sabática menciona un aspecto muy importante del discurso de Jesús. Dice:

    Por esto, debemos estar seguros de que nosotros mismos estamos firmemente fundados en lo que creemos y por qué lo creemos; y que, al traer nuevos miembros, el discipularlos debe incluir hacer que estos miembros nuevos estén alerta contra estos engaños” (3er párrafo, página 64)

    Una cosa es importante. Jesús contrapone las señales al desconocimiento absoluto de su venida. Es decir, por más que un cristiano pueda concebir que la venida de Jesús está cerca, ésta cercanía resulta tan “lejana” como que el propio Jesús dice, no sólo que no sabremos el día de su venida, sino más explícitamente que VENDRÁ CUANDO NO LO PENSEMOS ASÍ.

    Por tanto, también vosotros estad preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora que no pensáis” (Mateo 44).

    Esta realidad nos lleva a considerar su consejo claro y contundente de su mensaje en el Sermón del Monte de los Olivos:

    “Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo” Mateo 24:12-13 (LBLA – destacado nuestro)

    Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” Mateo 24:22 (LBLA – destacado nuestros)

    Por tanto, velad, porque no sabéis en qué día vuestro Señor viene (…) Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre” Mateo 24:42, 44 (LBLA – destacado nuestro)

    En consejo es:

    A. Perseverar en el amor, es decir, no dejar que se enfríe (Mateo 24:22)
    B. Por más esfuerzos que hagamos, si no fuera por la intervención divina NADIE se salvaría (Mateo 24:22). Es decir, a TODOS se nos enfriaría el AMOR.
    C. Velar y estar preparados (Mateo 24:42,44)

    ¿Cuál crees que es la relación directa entre “velar” y/o “estar preparados” y el enfriamiento del amor?

    Abre tu Biblia en Mateo 22:37-39

    “Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE. Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO

    Sólo existe una forma de velad y permanecer en Cristo para que no se enfríe el amor: AMANDO por FE en JESÚS. Teniendo en cuenta que el Amor se fortalece con el conocimiento y la relación (de aquí la importancia del estudio de la Biblia y la relación directa con Jesús en nuestra intimidad más profunda).

    5. Llevar la Cruz

    Sobre “llevar la Cruz” leer el siguiente comentario:

    http://escuelasabatica.wordpress.com/2008/01/02/1-un-panorama-del-discipulado/ (epígrafe 4, titulado “Miércoles: Los requisitos del discipulado“)

    Jesús pidió varias veces que no se difundiera que Él era el Cristo sencillamente porque conocía los tiempos en los que las cosas debían suceder. Tenía una misión que cumplir, y cumplidos los plazos, dichos acontecimientos ocurrirían. Él sabía que la difusión de la verdad sobre su persona implicaría su muerte, por tanto la difusión debía hacerse de manera que dicha muerte no llegara ni antes ni después del tiempo establecido por Dios.

    7. Preparación para el discipulado

    In 2008 1er Trimestre on Febrero 15 , 2008 at 12:24 pm

    Lectura propuesta para estudio de esta semana: Mateo 5-7; 10:1, 10:5-11:1; Marcos 3:1-19; Lucas 6:12-16.

    1. La designación de los apóstoles y la diferencia con el discipulado

    El acontecimiento propuesto por el autor de ES se encuentra en los siguientes sinópticos: Mateo 10.1-4; Marcos 3:13-19; Lc 6.12-16

    Entonces llamando a sus doce discípulos, Jesús les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. Y los nombres de los doce apóstoles son éstos: primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; y Jacobo, el hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Jacobo, el hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón el cananita, y Judas Iscariote, el que también le entregó” Mateo 10:1-4 (LBLA – destacado nuestro)

    Y subió* al monte, llamó* a los que El quiso, y ellos vinieron a El. Y designó a doce, para que estuvieran con El y para enviarlos a predicar, y para que tuvieran autoridad de expulsar demonios. Designó a los doce: Simón (a quien puso por nombre Pedro), Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan hermano de Jacobo (a quienes puso por nombre Boanerges, que significa, hijos del trueno); Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananita; y Judas Iscariote, el que también le entregó” Marcos 3:13-19 (LBLA – destacado nuestro)

    En esos días El se fue al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió doce de ellos, a los que también dio el nombre de apóstoles: Simón, a quien también llamó Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Jacobo, hijo de Alfeo, y Simón, al que llamaban el Zelote; Judas, hijo de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser traidor” Lucas 6:12-16 (LBLA – destacado nuestro)


    1.1. ¿Cuál es la diferencia entre apóstol y discípulo?

    Para lograr comprender la diferencia entre discípulo y apóstol seguiremos la siguiente secuencia. Primero haremos un resumen sintético y concluyente de la elección de los apóstoles según los sinópticos citados arriba. Segundo, distinguiremos la diferencia etimológica de ambas palabras. Tercero, recordaremos cómo se transforma una persona en discípulo según lo estudiado hasta aquí, y cuarto y último, presentaremos una tabla comparativa entre el discipulado y el apostolado para luego sacar las conclusiones.


    1.1.1. Resumen sintético de los sinópticos

    A continuación detallo un resumen sintético y concluyente de la elección de los apóstoles según el mensaje completo de los sinópticos cronológicamente:

    1. Jesús ora toda la noche hasta que se hace de día (Lucas)
    2. Habiendo orado, Jesús escoge de entre todos sus discípulos a 12 personas según Él quiso que así sea (“llama a los que Él quiso” – Marcos), y que Mateo llama indistintamente discípulos o apóstoles (dice: “llamando a sus doce discípulos” y luego dice “y los nombres de los doce apóstoles son estos”).
    3. Jesús da poder a esos 12 discípulos/apóstoles para expulsar espíritus inmundos, sanar dolencias y enfermedades (Mateo) y para que estén con Él y predicar (Marcos).


    1.1.2. Diferencia etimológica de discípulo y apóstol

    1. Discípulo: viene del Griego—mathetes, un pupilo, un aprendiz. En el N. T., es uno que acepta las instrucciones dadas por un maestro y que las hace parte de su diario vivir y conducta.

    2. Apóstol: nos llega del Griego—apostolos, alguien enviado, embajador, mensajero. Como vemos, Jesús escogió 12 hombres para que fuesen sus testigos con autoridad.


    1.1.3. ¿Cómo surgía el discipulado?

    Ya hemos visto, a lo largo de todas las lecciones de este trimestre que existe una “secuencia” y/o “estados” por los que pasan las personas que Jesús llama para convertirse en discípulos. Las enumeramos nuevamente para fijarlas mejor, y luego compararlas con la idea de “apóstol” según la Biblia.

    A. Se asombran ante su presencia, intervención y amor.
    B. Se reconocen pecadores y no aptos para estar ante Él.
    C. Aceptan humildemente el “llamado” para seguirle.
    D. Están dispuestos a dejar lo que haga falta con tal de poder disfrutar de su compañía y cumplir con sus deseos.

    Esta secuencia se corresponde con la definición etimológica de mathetes, dado que el estado al que llega la persona para convertirse en discípulo/a radica en su disposición a aceptar las instrucciones de su maestro y hacerlas parte de su vida.

    Sin embargo, el apóstol no es investido del poder de Jesús sólo para aprender y aprehender sus enseñanzas (que podríamos sintetizar en su famoso “sígueme”, y que en la designación de los 12 apóstoles se expresa diciendo “para estar con Él”), sino que se le pide además, y expresamente, que “vaya” a sanar y predicar. En este sentido podríamos decir que mientras un discípulo es llamado para estar con Jesús, un apóstol es enviado para, con el poder de Jesús, convertir a otros hombres en discípulos.


    1.1.4. Tabla comparativa entre discípulo y apóstol

    Discipulo

    Esta tabla nos permite sacar una conclusión importante. Todo apóstol es un discípulo, pero no todo discípulo es necesariamente un apóstol.


    1.2. Conclusión sobre el discipulado y el apostolado

    Repetimos la conclusión del último apartado.

    TODO APÓSTOL ES UN DISCÍPULO, PERO NO TODO DISCÍPULO ES NECESARIAMENTE UN APÓSTOL

    Bíblicamente es apóstol aquel que no solamente fue llamado por Jesús para estar con Él, y aceptar sus enseñanzas aplicándolas a su vida, sino que también fue ENVIADO a sanar, predicar y hacer más discípulos en su nombre y bajo su poder y autoridad. Esta realidad es muy útil a la hora de comprender el comportamiento de los diferentes miembros de iglesia. Algunos están siendo llamados, pero aún no se han decidido completamente. Otros han sido llamados y están “conviviendo” con Jesús intentando aprender de sus enseñanzas. Y otros recibieron poder del Espíritu Santo (por la autoridad que le fue concedida a Jesús) para predicar el evangelio y haced discípulos.

    Como puede comprobarse, así como Jesús nos llama a ser discípulos, también nos llama a ser apóstoles. Y tanto uno como el otro son exclusivamente llamados divinos hacia hombres capacitados por su poder y su autoridad. No existe nada en ningún ser humano que lo haga discípulo u apóstol, sino la voluntad del Padre conferida a su Hijo.

    Para terminar con una verificación bíblica de esta conclusión leemos un texto esclarecedor, denominada “La Gran Comisión”:

    Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había señalado. Cuando le vieron, le adoraron; mas algunos dudaron. Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” Mateo 20:16-20 (LBLA – destacado nuestro)

    Fijaos cómo por la “autoridad que ha sido dada en el cielo y en la tierra” a Jesús, les dice a sus 12 discípulos “Id, pues, y haced discípulos”, otorgándoles el PODER que hace de ellos apóstoles de Cristo (enviados). ¿Cómo debían hacer discípulos?enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado”. Aquí se ve claramente las dos definiciones de discípulos (aquel que guarda lo que el Maestro enseña), y el apóstol (aquel que es enviado a predicar y sanar).


    2. Más reflexiones sobre esta lección

    2.1. Todo el sermón del monte va dirigido a sus discípulos. A todas las personas que reconociéndole como Hijo de Dios, y salvador del mundo (Dios con nosotros) quieren aprender de sus enseñanzas y aprehender de las mismas para aplicarlas en la vida diaria, para así llegar a ser luces que den testimonio por sí mismos de que “conviven” con Jesús para salvación.


    2.2. Hoy, hay personas que son llamadas para pasar de muerte a vida (aquellos que no conocen de su nombre e identidad). Son llamados a ser discípulos coherentes con las enseñanzas de nuestro Maestro. Y finalmente, según su misma voluntad, algunos son llamados a ser “apóstoles” (Pablo, por ejemplo, fue llamado a ser apóstol de Jesucristo sin haber convivido físicamente con Él. Ver Romanos 1:1; Gálatas 1:1).

    Dios nos ha dado dones y poder del Espíritu Santo, a cada uno según su voluntad.

    Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él. Y en la iglesia, Dios ha designado: primeramente, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego, milagros; después, dones de sanidad, ayudas, administraciones, diversas clases de lenguas. ¿Acaso son todos apóstoles? ¿Acaso son todos profetas? ¿Acaso son todos maestros? ¿Acaso son todos obradores de milagros? ¿Acaso tienen todos dones de sanidad? ¿Acaso hablan todos en lenguas? ¿Acaso interpretan todos? Mas desead ardientemente los mejores dones. Y aun yo os muestro un camino más excelente” 1 Corintios 12:27-31 (LBLA – destacado nuestro)

    El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo.) Y El dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” Efesios 4:10-12 (LBLA – destacado nuestro)

    Pablo es muy claro cuando describe que Dios designa a unos apóstoles y a otros profetas, maestros, administradores etc. No todos son apóstoles, y no todos deben ser apóstoles hoy. Es interesante esta reflexión porque muchas veces uno tiende a pensar que todos los cristianos son llamados a hacer las mismas cosas (a ser grandes oradores, grandes evangelistas, grandes maestros, grandes administradores, etc.), y no es esto lo que dice la Escritura. Lamentablemente la vanidad, el orgullo, la envidia, y la falta de comprensión de la esencia del evangelio lleva a muchos discípulos a querer aparentar un llamado que no han recibido. Por ello, Pablo, inmediatamente después de decir que es bueno “desear ardientemente los mejores dones” (1 Cor. 12:31), nos pasa a explicar que cualquier don (cualquiera de ellos, sea el de profeta, el de apóstol o el de maestro, y que además cita como “los primeros tres”) NO SON NADA SIN AMOR.

    Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy” 1 Corintios 13:1-2 (LBLA – destacado nuestro)

    No os dejéis confundir por las apariencias. Los dones del Espíritu de cada uno de los miembros de la Iglesia de Cristo han sido distribuidos según SU VOLUNTAD, y para cumplir con SU MISIÓN, de manera que su obra sea eficiente.

    Seas discípulo o apóstol debes procurar amar a tu prójimo como a ti mismo. Los dones son capacitaciones divinas que Dios da y quita según su voluntad, y que no tienen que ver contigo, sino con Él.

    Sin embargo, no os regocijéis en esto, de que los espíritus se os sometan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos” Lucas 10:20 (LBLA – destacado nuestro)

    6. Lo étnico y el discipulado

    In 2008 1er Trimestre on Febrero 4 , 2008 at 12:12 pm

    Versícuos de estudio propuestos para esta semana: Mateo 15:21-28; Lucas 7:1-10; Juan 1:3; Hechos 10:28, 34, 35; 11:25-30


    1. Los diversos llamados de Jesús y su misericordia universal

    Esta semana el autor de Escuela Sabática nos trae diversos episodios para mostrar la aceptación que Jesús hizo de cuanto ser humano lo solicitara con fe, independientemente de su raza, posición social, económica, etc.

    Así, tenemos a 10 leprosos samaritanos sanados, pero sólo una salvado (Lucas 17:16-19), a un centurióntemeroso de Dios” atendido por Jesús para salvar a su siervo a quien amaba (Lucas 7:1-10), a una cananea que intercede por su hija endemoniado (Mateo 15:21-28), a un oficial eunuco etíope que creyó leyendo la profecía de Isaías 53, y explicada por intermedio de Felipe hasta llegar al bautismo (Hechos 8:26-40), y la conformación de la iglesia de Antioquía con gente de Chipre, Tarso, Israél, etc., donde curiosament se llamaron por primera vez “cristianos” a sus seguidores.

    Todos estos ejemplos, y muchos otros que aparecen en las Escrituras debieran ser suficientes para comprender que en Cristo no hay acepción de personas y todos son UNO en Él (Gálatas 3:27-29).

    Sin embargo, entre los primeros cristianos, como aún hoy entre nosotros, existía un “prejuicio” subterráneo (irracional, y a flor de piel) ante la diversidad del discipulado de Cristo. Muchos en su época, y aún hoy en la nuestra, no lograban comprender la plenitud de este mensaje universal.

    Tanto fue así, que Pedro necesitó recibir en visión una explicación de esta realidad que no lograba comprender. Nos parece muy pertinente que esta semana dediquemos especial atención a esta visión recibida por Pedro, para comprender ante las actuales emigraciones de personas de distintos continentes, que ha transformado gran parte de las iglesias de Europa y Norteamérica en iglesias tipo Antioquía, la verdad acerca de la universalidad de la salvación, aceptación y amor por el prójimo sin importar el color, la raza, la clase, el lenguaje, las costumbres, la vestimenta, y demás cuestiones culturales.


    2. Hechos 10 y 11: Un capítulo que debemos estudiar con especial atención

    A continuación reproducimos el capítulo 10 y 11 de Hechos en su totalidad. Creemos que la sóla lectura de este capítulo permitirá que el Espíritu Santo toque los corazones de las personas que aún no han comprendido que tanto “judíos como gentiles” (judíos y no judíos) son iguales ante los ojos de Jesús.

    Sabemos que el texto es largo, pero es útil leerlo completamente y de corrido, de principio a fin, para captar el mensaje claro y contundente que nos quiere transmitir las Escrituras. Tenemos una gran ventaja frente a esta visión, y es que el mismo Pedro la interpreta conforme a la verdad del mensaje recibido, y esto no permite ningun tipo de especulación.

    Os dejamos con el texto, y seguimos abajo nuestra conclusión.

    HECHOS 10
    Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la cohorte llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo judío y oraba a Dios continuamente. Como a la hora novena del día, vio claramente en una visión a un ángel de Dios que entraba a donde él estaba y le decía: Cornelio. Mirándolo fijamente y atemorizado, Cornelio dijo: ¿Qué quieres, Señor? Y él le dijo: Tus oraciones y limosnas han ascendido como memorial delante de Dios. Despacha ahora algunos hombres a Jope, y manda traer a un hombre llamado Simón, que también se llama Pedro. Este se hospeda con un curtidor llamado Simón, cuya casa está junto al mar. Y después que el ángel que le hablaba se había ido, Cornelio llamó a dos de los criados y a un soldado piadoso de los que constantemente le servían, y después de explicarles todo, los envió a Jope.

    Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar como a la hora sexta. Tuvo hambre y deseaba comer; pero mientras le preparaban algo de comer, le sobrevino un éxtasis; y vio el cielo abierto y un objeto semejante a un gran lienzo que descendía, bajado a la tierra por las cuatro puntas; había en él toda clase de cuadrúpedos y reptiles de la tierra, y aves del cielo. Y oyó una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Mas Pedro dijo: De ninguna manera, Señor, porque yo jamás he comido nada impuro o inmundo. De nuevo, por segunda vez, llegó a él una voz: Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro. Y esto sucedió tres veces, e inmediatamente el lienzo fue recogido al cielo.

    Mientras Pedro estaba perplejo pensando en lo que significaría la visión que había visto, he aquí, los hombres que habían sido enviados por Cornelio, después de haber preguntado por la casa de Simón, aparecieron a la puerta y llamando, preguntaron si allí se hospedaba Simón, el que también se llamaba Pedro. Y mientras Pedro meditaba sobre la visión, el Espíritu le dijo: Mira, tres hombres te buscan. Levántate, pues, desciende y no dudes en acompañarlos, porque yo los he enviado.

    Pedro descendió a donde estaban los hombres, y les dijo: He aquí, yo soy el que buscáis; ¿cuál es la causa por la que habéis venido? Y ellos dijeron: A Cornelio el centurión, un hombre justo y temeroso de Dios, y que es muy estimado por toda la nación de los judíos, le fue ordenado por un santo ángel que te hiciera venir a su casa para oír tus palabras. Entonces los invitó a entrar y los hospedó. Al día siguiente se levantó y fue con ellos, y algunos de los hermanos de Jope lo acompañaron. Al otro día entró en Cesarea. Cornelio los estaba esperando y había reunido a sus parientes y amigos íntimos. Y sucedió que cuando Pedro iba a entrar, Cornelio salió a recibirlo, y postrándose a sus pies, lo adoró. Mas Pedro lo levantó, diciendo: Ponte de pie; yo también soy hombre. Y conversando con él, entró y halló mucha gente reunida. Y les dijo: Vosotros sabéis cuán ilícito es para un judío asociarse con un extranjero o visitarlo, pero Dios me ha mostrado que a ningún hombre debo llamar impuro o inmundo; por eso, cuando fui llamado, vine sin poner ninguna objeción. Pregunto, pues, ¿por qué causa me habéis enviado a llamar? Y Cornelio dijo: A esta misma hora, hace cuatro días, estaba yo orando en mi casa a la hora novena; y he aquí, un hombre con vestiduras resplandecientes, se puso delante de mí, y dijo: “Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus obras de caridad han sido recordadas delante de Dios”. Envía, pues, a Jope, y haz llamar a Simón, que también se llama Pedro; él está hospedado en casa de Simón el curtidor, junto al mar.” Por tanto, envié por ti al instante, y has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí presentes delante de Dios, para oír todo lo que el Señor te ha mandado. Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: Ciertamente ahora entiendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación el que le teme y hace lo justo, le es acepto. El mensaje que El envió a los hijos de Israel, predicando paz por medio de Jesucristo (El es Señor de todos), vosotros sabéis lo que ocurrió en toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que Juan predicó. Vosotros sabéis cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con El. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. Y también le dieron muerte, colgándole en una cruz. A éste Dios le resucitó al tercer día e hizo que se manifestara, no a todo el pueblo, sino a los testigos que fueron escogidos de antemano por Dios, es decir, a nosotros que comimos y bebimos con El después que resucitó de los muertos. Y nos mandó predicar al pueblo, y testificar con toda solemnidad que este Jesús es el que Dios ha designado como Juez de los vivos y de los muertos. De éste dan testimonio todos los profetas, de que por su nombre, todo el que cree en El recibe el perdón de los pecados. Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje. Y todos los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles, pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Dios. Entonces Pedro dijo:¿Puede acaso alguien negar el agua para que sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros? Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedara con ellos unos días ” (LBLA – destacado nuestro)

    HECHOS 11
    Los apóstoles y los hermanos que estaban por toda Judea oyeron que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Y cuando Pedro subió a Jerusalén, los que eran de la circuncisión le reprocharon, diciendo: Tú entraste en casa de incircuncisos y comiste con ellos.

    Entonces Pedro comenzó a explicarles en orden lo sucedido , diciendo:Estaba yo en la ciudad de Jope orando, y vi en éxtasis una visión: un objeto semejante a un gran lienzo que descendía, bajado del cielo por las cuatro puntas, y vino hasta mí. Cuando fijé mis ojos en él y lo observaba, vi cuadrúpedos terrestres, fieras, reptiles y aves del cielo. También oí una voz que me decía: “Levántate Pedro, mata y come.” Pero yo dije: “De ninguna manera, Señor, porque nada impuro o inmundo ha entrado jamás en mi boca.” Pero una voz del cielo respondió por segunda vez: “Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro.” Esto sucedió tres veces, y todo volvió a ser llevado arriba al cielo.

    Y he aquí, en aquel momento se aparecieron tres hombres delante de la casa donde estábamos, los cuales habían sido enviados a mí desde Cesarea. Y el Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. Estos seis hermanos fueron también conmigo y entramos en la casa de aquel hombre, y él nos contó cómo había visto al ángel de pie en su casa, el cual le dijo: “Envía a Jope y haz traer a Simón, que también se llama Pedro, quien te dirá palabras por las cuales serás salvo, tú y toda tu casa.” Cuando comencé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, tal como lo hizo sobre nosotros al principio. Entonces me acordé de las palabras del Señor, cuando dijo: “Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.” Por tanto, si Dios les dio a ellos el mismo don que también nos dio a nosotros después de creer en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poder estorbar a Dios?

    Y al oír esto se calmaron, y glorificaron a Dios, diciendo: Así que también a los gentiles ha concedido Dios el arrepentimiento que conduce a la vida. Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que sobrevino cuando la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando la palabra a nadie, sino sólo a los judíos. Pero había algunos de ellos, hombres de Chipre y de Cirene, los cuales al llegar a Antioquía, hablaban también a los griegos, predicando al Señor Jesús. Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número que creyó se convirtió al Señor. Y la noticia de esto llegó a oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé a Antioquía, el cual, cuando vino y vio la gracia de Dios, se regocijó y animaba a todos para que con corazón firme permanecieran fieles al Señor; porque era un hombre bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor. Y Bernabé salió rumbo a Tarso para buscar a Saulo; y cuando lo encontró, lo trajo a Antioquía. Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.

    Por aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra. Y esto ocurrió durante el reinado de Claudio. Los discípulos, conforme a lo que cada uno tenía, determinaron enviar una contribución para el socorro de los hermanos que habitaban en Judea. Y así lo hicieron, mandándola a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo” (LBLA – destacado nuestro)


    3. Conclusión o reflexión final

    El texto es muy claro. Pedro tuvo ina visión con animales impuros, cuadrúpedos, reptiles y aves de todo tipo. A la petición de Dios de que matara y comiera de dichos animales Pedro se niega 3 VECES alegando que “jamás he comido nada impuro o inmundo”. Dios le contesta explícitamente “Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro“.

    Dicha visión y figura representaban la diversidad de tipos de PERSONAS. El propio Pedro así lo interpretó finalmente: “Dios me ha mostrado que a ningún hombre debo llamar impuro o inmundo“. Y terminará reconociendo que: Ciertamente ahora entiendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación el que le teme y hace lo justo, le es acepto“. Y por último reconocerá que él no era nadie para “estrobar a Dios“.

    La palabra Igual, según el DRAE, significa: 1. adj. De la misma naturaleza, cantidad o calidad de otra cosa.

    Y la palbra Acepción, o hacer acepción de personas, según el DRAE, significa: 1. f. Acción de favorecer o inclinarse a unas personas más que a otras por algún motivo o afecto particular, sin atender al mérito o a la razón (destacado nuestro)

    Pedro, sin razón alguna, estaba haciendo acepción de personas, sin comprender que TODOS son iguales (misma naturaleza, cantidad o calidad) y limpios a los ojos del Señor. Es decir, que a ninguna persona habría que negarle la entrada a la salvación.

    Hoy todavía existe una tendencia a realizar acepciones entre personas (tanto dentro como fuera de la iglesia). La visión de Pedro es el mensaje más claro, contundente y completo del ideal de Dios anti-racista, anti-clasista y anti-acepción de personas. Quien no entiende este mensaje divino, ejerce un pensamiento irracional y peligroso que ha traído las peores catástrofes y muertes en el mundo. El creer que una persona, un matrimonio, una familia, un pueblo, una nación o una raza son únicos y especialmente escogidos por Dios para la salvación final, sólo puede venir de un pensamiento irracional, antibíblico y demoníaco. No olvidemos que el enemigo de Dios quería ser semejante al Altísimo (Isaías 14:13-14) y por ende estar por encima de todo ser viviente. Él quería ser “especial“, y el resultado fue el pecado, la muerte y la destrucción.

    Todos, absolutamente todos, son “considerados puros” como candidatos idóneos para el cielo. Sólo se requiere de ellos un acto de fe que confiese, así como se ha visto en todos los ejemplos bíblicos estudiados hasta aquí, que Jesús es el Hijo de Dios, aceptándole para el perdón de los pecados como su salvador personal. Y no existe NADIE “especial” fuera de Cristo Jesús (nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida).

    5. Género y discipulado

    In 2008 1er Trimestre on Enero 29 , 2008 at 1:26 pm

    Versículos de estudio propuestos para esta semana: Marcos 5:25-34; Lucas 1:26-38; 8:1-3; 10:38-42; Juan 4:4-30


    1. Hágase conmigo

    El episodio de la aparición del ángel Gabriel a María, anunciándole que daría a luz al Hijo de Dios por intervención divina, a través del Espíritu Santo, no deja de representar la misma secuencia que hemos explicado como imprescindible para el discipulado.

    1. Se asombran ante su presencia, intervención y amor:

    Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto, puesto que soy virgen?Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso lo santo que nacerá será llamado Hijo de Dios.Y he aquí, tu parienta Elisabet en su vejez también ha concebido un hijo; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril. Porque ninguna cosa será imposible para Dios” Lucas 1:34-37 (LBLA – destacado nuestro)

    2. Se reconocen pecadores y no aptos para estar ante Él.

    Pero ella se turbó mucho por estas palabras, y se preguntaba qué clase de saludo sería éste” Lucas 1:29 (LBLA – destacado nuestro)

    3. Aceptan humildemente el “llamado” para seguirle y muestras disposición.

    Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia” Lucas 1:38 (LBLA – destacado nuestro)

    Evidentemente esta secuencia ocurre ante un llamado de Dios Padre y no concretamente de Jesús (para su discipulado), sin embargo, el paralelismo nos muestra que la actitud del ser humano ante el llamado de Jesús es exactamente el mismo que ante el llamado que Dios ha hecho a sus hijos a lo largo de la historia en el pasado, y hoy en el presente.

    María es un ejemplo, en este episodio, de una “sierva del Señor”, así como los doce discípulos lo fueron de Jesús (Jehová que Salva).


    2. Seguidoras femeninas de Jesús

    Veamos qué dice Lucas 8:1-3

    Y poco después, El comenzó a recorrer las ciudades y aldeas, proclamando y anunciando las buenas nuevas del reino de Dios; con El iban los doce, y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios, y Juana, mujer de Chuza, mayordomo de Herodes, y Susana, y muchas otras que de sus bienes personales contribuían al sostenimiento de ellos” (LBLA – destacado nuestro)

    Si bien es cierto que no sólo las “otras muchas mujeresservían a Jesús, sino también las que habían sido sanadas, como es el caso de Magdalena (esto nos los confirma Mateo 27:55-56 y Marcos 15:39-41), no es menos cierto que dichas mujeres eran “discípulas” y/o “seguidoras (al igual que el resto de discípulos que seguían a Jesús en la predicación del evangelio).

    Existen muchos textos bíblicos del cual se desprende esta idea:

    Y más y más creyentes en el Señor, multitud de hombres y de mujeres, se añadían constantemente al número de ellos (los apóstoles)” Hechos 5:14 (LBLA – destacado y paréntesis nuestro)

    Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba las buenas nuevas del reino de Dios y el nombre de Cristo Jesús, se bautizaban, tanto hombres como mujeres” Hechos 8:12 (LBL – destacdo nuestro)

    Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido. No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús. Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa” Gálatas 3:27-29 (LBLA – destacado nuestro).

    Si había mujeres que acompañaban a Jesús “proclamando y anunciando las buenas nuevas” (Lucas 8:1-3), si en Cristo “no hay hombre ni mujer” (Gálatas 3:27-29), si el bautismo se hace sobre ambos (Hechos 8:12), si ambos por fe son salvos, y ambos son “incluídos entre los apóstoles” (Hechos 5:14) considerándoles discípulos de Cristo. Si Cristo mando a TODOS sus discípulos a predicar las buenas nuevas, la pregunta fundamental al respceto, que aún hoy se hace la Iglesia sin atrverse a tomar posición alguna, es: ¿No tienen las mujeres el mismo derecho e incluso deber cristiano de ofrecer ministerios pastorales sin distinción entre los hombres?.

    Desde el momento en el que Cristo reconoce a las mujeres como “discípulas” y seguidoras suyas para la salvación. Debemos reconocer tanto sus ministerios (sin distinción alguna) y su sacerdocio que forma parte del “sacerdocio universal” de TODOS los creyentes.

    Sin embargo, la cultura pasada, y su lastre a la actual, aún impiden (o más bien se resisten), a reconocer este derecho y deber cristiano de poder ejercer un ministerio pastoral en favor de la humanidad tal como Cristo enseño tanto a mujeres como a hombres (lo que no implica que en el futuro la Iglesia evolucione en estas consideraciones).


    3. “Si tocare su manto”

    Esta historia, conocida por todos, pero ahora estudiada en relación al discipulado, nos enseña que si bien es cierto que no se dice nada sobre qué ocurrió posteriormente a la sanación (es decir, si se transformó finalmente en una discípula de Jesús), los estados sentidos por esta mujer muestran los “requisitos” indispensables para transformarse en disípula de Jesús (fe, asombro, reconocimiento y humildad. Lo único que desconocemos es su disposición después del sanamiento).

    Este pasaje también tiene sus sinópticos. Y dichos sinópticos nos permiten tener una comprensión más completa del acontecimiento. Veamos quenos dicen:

    Mateo 9:20-22
    Y he aquí, una mujer que había estado sufriendo de flujo de sangre por doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; pues decía para sí: Si tan sólo toco su manto, sanaré. Pero Jesús, volviéndose y viéndola, dijo: Hija, ten ánimo, tu fe te ha sanado. Y al instante la mujer quedó sana“. Mateo 9:20-22 (LBLA – destacado nuestro)

    Marcos 5:25-34
    Y una mujer que había tenido flujo de sangre por doce años, y había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía sin provecho alguno, sino que al contrario, había empeorado; cuando oyó hablar de Jesús, se llegó a El por detrás entre la multitud y tocó su manto. Porque decía: Si tan sólo toco sus ropas, sanaré. Al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su aflicción. Y enseguida Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de El, volviéndose entre la gente, dijo: ¿Quién ha tocado mi ropa? Y sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te oprime, y dices: “¿Quién me ha tocado?” Pero El miraba a su alrededor para ver a la mujer que le había tocado. Entonces la mujer, temerosa y temblando, dándose cuenta de lo que le había sucedido, vino y se postró delante de El y le dijo toda la verdad. Y Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción” (LBLA – destacado nuestro)

    Lucas 8:34-48
    Y una mujer que había tenido un flujo de sangre por doce años y que había gastado en médicos todo cuanto tenía y no podía ser curada por nadie, se acercó a Jesús por detrás y tocó el borde de su manto, y al instante cesó el flujo de su sangre. Y Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Mientras todos lo negaban, Pedro dijo, y los que con él estaban: Maestro, las multitudes te aprietan y te oprimen. Pero Jesús dijo: Alguien me tocó, porque me di cuenta que de mí había salido poder. Al ver la mujer que ella no había pasado inadvertida, se acercó temblando, y cayendo delante de El, declaró en presencia de todo el pueblo la razón por la cual le había tocado, y cómo al instante había sido sanada. Y El le dijo: Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz” (LBLA – destacado nuestro)

    Nuevamente los sinópticos nos muestran detalles muy interesantes. Los resumimos a continuación:

    1º. La mujer tuvo fe antes de acercarse a Jesús (“pues decía para sí: Si tan sólo toco su manto, sanaré” Mateo 9:20-22)

    2º. La mujer tuvo fe sólo por oir hablar de Jesúscuando oyó hablar de Jesús, se llegó a El por detrás entre la multitud y tocó su manto” (Marcos 5:25-34)

    3º. La mujer manifestó humildad, reconociendo su “pecado” y “temor” (reverencia) ante Jesús “se acercó temblando, y cayendo delante de El, declaró en presencia de todo el pueblo la razón por la cual le había tocado” (Lucas 8:34-48). Tened en cuenta que la mujer era ritualmente impura a causa de su enfermedad (Lv 15.25-27), y no debía tocar a nadie, de ahí su confesión incluso ante todo el pueblo presente.

    4º. El sanamiento técnicamente hablando, lo hace Jesús no la fe (“Alguien me tocó, porque me di cuenta que de mí había salido poder” (Lucas 8:34-48). En otras palabras, la sanación fue a través de la fe por Jesús. Dado que toda manifestación de fe es atendida por Jesús, es correcto decir “tu fe te ha sanado o salvado“. Pero este pasaje aclara que no hay nada “en el hombre” que pueda sanar o salvar, sino el poder de Jesús.

    Como ya hemos comentado arriba, la mujer manifestó fe, reconocimiento de su “pecado”, humildad y disposición a acpetar lo que Jesús tenía para ofrecerle. No conocemos su relación posteior con Jesús, pero nada nos indica que no se haya transformado en una discípula de Cristo.


    4. Turbada con muchas cosas

    El texto en cuestión dice lo siguiente:

    Mientras iban ellos de camino, El entró en cierta aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Y ella tenía una hermana que se llamaba María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Pero Marta se preocupaba con todos los preparativos; y acercándose a El, le dijo: Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo el Señor, le dijo: Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada“. Lucas 10:38-42

    Este texto permite muchas interpretaciones (y muchos errores), por un lado porque no tenemos más información que la que hemos citado y segundo porque el contexto nos es muy “familiar” (nunca mejor dicho) para cada uno de nosotros, preponderando nuestros prejuicios.

    Algunos utilizan este texto como pretexto para tener “la casa desordenada“, otros para replicarle a sus mujeres sus preocupaciones caseras, otros para no atender como es debido a las visitas, etc. Nada de todas estas interpretaciones “caseras” forman parte del texto y contexto en cuestión.

    Un análisis posible, basado en el texto, es el siguiente:

    1º. Marta se queja de su situación.
    “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude”. Esto indica que Marta no estaba a gusto con su tarea. Más que servir a Jesús, estaba sirviendo a sus “obligaciones”. Esto es una cuestión subjetiva pero real. Quizá si Marta realizaba las mismas tareas (físicas) pero con un “espíritu” de servicio a Jesús, y no a “sus obligaciones”, entonces, muy probablemente no se hubiese quejado.

    2º. Jesús responde a la queja de Marta, que incluye un perjuicio de María

    El texto anticipa que Marta estaba “preocupada” (la preocupación es un aspecto psicológico, no está realacionado directamente con la “ocupación“, taera física). Si bien la queja de Marta incluye sus “tareas”, Jesús le dice que esta “preocupada y molesta“. El problema no son las tareas en sí misas, sino su forma de percibirlas y vivirlas. Evidentemente Marta no estaba viviendo el mismo espíritu que María. Además, la queja de Marta incluye un perjuicio para María, dado que le estaba pidiendo a Jesús que le ayudara, lo que implicaba que María debía dejar de vivir ese estado que Jesús define como “una cosa sóla es necesaria” (…) “la cual no le será quitada“. Evidentemente no era justo que por la “preocupación o molestia” de Marta, María tenga que sufrir dicho perjuicio.

    Por tanto, el problema no eran las tareas de Marta, sino su “espíritu”, ánimo o intención al hacer las cosas que hacía, quejándose de su “desgracia”, impidiéndo sentir la compañía y servicio a Jesús e impidiendo que su hermana pueda disfrutar de ese momento.

    3º. ¿Podemos invertir la historia?

    Sólo como fin didácticos, para comprender mejor nuestra interpretación del hecho podemos invertir la historia y sacar conclusiones.

    Imaginemos que ahora es María la que, a pesar de estar sentada a los pies de Jesús, se siente impaciente, preocupada y molesta porque Marta, su hermana, no para de ir de aquí para allá sirviendo a Jesús. Entonces, se queja a Jesús diciéndole:

    Señor, ¿no te importa que mi hermana vaya de aquí para allá? Dile, pues, que se siente”

    ¿Qué crees que le respondería Jesús? Jesús le respondería:

    “María, María, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y Marta ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada”

    No es la tarea en sí misma, ni el estar sentado físicamente a los pies de Jesús, sino que es la actitud que expresada psicológica la que impide en muchas ocasiones que disfrutemos de Jesús.

    Evidemtemente las tareas de Marta le agobiaban e impedía disfrutar de Jesús, mientras que la sentada de María a los pipes de Jesús muestra su actitud psicológica de “discípula”. Pero la historia podría cambiarse y tener sentido de la misma manera.


    5. La mujer junto al pozo

    A Jesús no le imporataba el “que dirán” mientras mantenía la conversación con esta mujer. En el diálogo, Jesús se va revelando a la Mujer. Y lo hace, nuevamente, a través de un milagro cuando desvela cosas de su vida que Él no debía conocer

    porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad. La mujer le dijo: Señor, me parece que tú eres profeta“. Juan 4:18-19 (LBLA – destacado nuestro)

    La respuesta fue muy clara, aunque con duas. Al final de la conversación la mujer, aunque probablemente convencida, transmite lo que descubrió a otros:

    Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo lo que yo he hecho. ¿No será éste el Cristo?” Juan 4:29(LBLA – destacado nuestro)

    En esta historia, nos falta una humillación (reconocimiento explícito de Jesús como el Hijo de Dios), reconocimiento de su estado pecador, y disposición para seguirle. Sin embargo, Jesús sembró en su corazón la verdad que posteriormente podría tener sus furtos.

    4. Lecciones de los candidatos a discípulos

    In 2008 1er Trimestre on Enero 22 , 2008 at 2:05 pm

    Antes de pasar al estudio de esta semana queremos AGRADECER enormemente vuestros mensajes de agradecimiento y ánimo. Esperamos, con la ayuda de Dios, poder seguir publicando periódicamente nuestros comentarios.

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    Textos de estudio propuestos para esta semana: Mateo 8:19-22; 19:16-26; Marcos 10:17-23; Lucas 4:16-30; 18:18-30; Juan 3:1-21


    1. El escriba… y alguno más que dicen querer seguir a Jesús

    Para conocer íntegramente la historia debemos leer Mateo 8:18-22 y Lucas 9:57-62 (además del contexto de los acontecimientos anteriores y posteriores al evento).

    1.1 El contexto más inmediato

    El capítulo 8 de mateo nos cuenta básicamente:
    1. Sanación del leproso
    2. Sanación al siervo/criado de un centurión
    3. Sanación a la suegra de Pedro y a muchos otros
    4. LOS QUE QUERÍAN SEGUIR A JESÚS
    5. Jesús calma la tempestad
    6. Los endemoniados gadarenos

    Lucas 9, por su parte nos cuenta lo siguiente:
    1. Misión de los doce discípulos
    2. Muerte de Juan el Bautista
    3. Alimentación de los cinco mil
    4. La confesión de Pedro
    5. Jesús anuncia su muerte
    6. La transfiguración
    7. Jesús sana a un muchacho endemoniado
    8. Jesús anuncia por segunda vez su muerte
    9. ¿Quién es el mayor?
    10. El que no está contra nosotros, por nosotros está
    11. Jesús reprende a Jacobo y Juan
    12. LOS QUE QUERÍAN SEGUIR A JESÚS
    13. Misión de los setenta (capítulo 10)

    En pocas palabras, el contexto más inmediato del texto en cuestión no nos dice demasiado sobre el suceso. Mientras que Mateo lo integra en una serie de curaciones y milagros, Lucas lo coloca como un acontecimiento aislado bastante próximo a la muerte de Jesús.

    Veamos qué dicen ambos textos del mismo episodio.


    1.2. El texto

    MATEO: “Viendo Jesús una multitud a su alrededor, dio orden de pasar al otro lado. Y un escriba se le acercó y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. Y Jesús le dijo: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. Otro de los discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre. Pero Jesús le dijo: Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos” Mateo 8:18-22 (LBLA – destacado nuestro)

    LUCAS: “Y mientras ellos iban por el camino, uno le dijo: Te seguiré adondequiera que vayas. Y Jesús le dijo: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. A otro dijo: Sígueme. Pero él dijo: Señor, permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre. Mas El le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú, ve y anuncia por todas partes el reino de Dios. También otro dijo: Te seguiré, Señor; pero primero permíteme despedirme de los de mi casa. Pero Jesús le dijo: Nadie, que después de poner la mano en el arado mira atrás, es apto para el reino de Dios” Lucas 9:57- 62 (LBLA – destacado nuestro)

    Lo cierto es que el texto de Mateo y Lucas nos cuenta, en su conjunto, un episodio donde aparecen 3 (tres) personas que vienen a Jesús (no solamente un escriba), donde Jesús con sus respuestas pretende explicar aspectos que deben tener en cuenta cualquier discípulo que pretenda seguirle. Jesús quiere que sus discípulos tomen conciencia, o se den cuanta, de lo que realmente implica seguirle.

    Para no extendernos demasiado, explicamos a continuación las conclusiones más importantes:

    1. Fueron 3 las personas que hablan con Jesús mientras “iban por el camino” (Lucas 9:57)
    2. En Mateo puede constatarse que tanto el Escriba como el “otro”, muy probablemente ya eran ¡DISCÍPULOS! (Mateo 8:21).
    3. Una constatación de la evidencia del punto 2, radica en que el Escriba le dice “Maestro” (por tanto, lógicamente, éste debía al menos percibirse como “discípulo”) Mateo 8:19
    4. La respuesta de Jesús a estos dos discípulos están mostrando la dura realidad que implica ser discípulo. De alguna manera, Jesús está diciendo “Si yo no tengo donde recostar mi cabeza, quizá ustedes tampoco la tengáis”, y por otro lado, aunque enterrar a un padre es lícito y conveniente (Genesis 50:5), Jesús posiblemente este usando una expresión proverbial haciendo un juego de palabras entre el sentido figurado y literal de la palabra “muerto”, indicando que seguirle es más importante que los deberes familiares y sociales (Nota a pie de página de la VRV 95`)
    5. Lucas nos dará a entender que todos ellos (los tres) iban juntos por el camino (Lucas 9:57)
    6. Las dos primeras personas que hablan con Jesús en Lucas, se corresponden (por sus palabras) al Escriba, y al otro. Sin embargo aparece un tercero que Mateo no menciona.
    7. El tercero de Lucas, le pide a Jesús que le permita “despedirse de los de su casa”, a lo que Jesús le contesta con la figura del que ara miran mirando hacia atrás (Lucas 9:61-62). Según la nota a pie de página de la VRV 95: “quien ara con una yunta de bueyes no puede trazar un surco recto si mira hacia atrás (cf. Flp 3.13; Heb 12.1-2)”.

    Quizá lo que más llame la atención es que muy probablemente dichas personas (los tres) ya eran discípulos de Jesús. Esto puede constatarse, resumidamente, en que el escriba le llama “Maestro”, los tres lo están siguiendo literalmente por el camino, y se hace referencia a uno de ellos como “otro discípulo”.

    En ambos textos, que describen este episodio, puede notarse la preocupación de Jesús para que sus discípulos (aunque muy probablemente recién “convertidos” o “decididos”) sean CONSCIENTES de la decisión que han tomado y que deberán tomar día a día a su lado.

    A pesar de lo que dice el autor de Escuela Sabática, nada se dice sobre este escriba (más información sobre quienes eran los escribas aquí. Sobre todo el apartado “Los escribas, maestros de la Ley“). Nada se dice sobre los motivos impuros del mismo, ni de sus intenciones ventajistas, ni tampoco cabe asegurar que el escriba se alejó (último párrafo, pág. 29). Estas presuposiciones se deben al estereotipo del “escriba” descrito por las Escrituras, pero nada de eso se dice sobre este escriba en concreto, ni sobre los otros dos personajes.

    Además, el autor de Escuela Sabática dice en el día Lunes, página 30 lo siguiente:

    (…) uno se pregunta si Jesús no era un poco irrazonable en sus expectativas. El hombre pidió permiso para enterrar a su padre, y en la fe judía era un deber sagrado asegurar un sepelio decente a un padre. ¿Por qué esa declaración?

    Contrariamente a la creencia popular, el padre del joven ni estaba muerto ni siquiera a punto de morir. Hasta, probablemente, en ese tiempo `el padre gozaba de buena salud, y el tiempo de su muerte estaba en un futuro indeterminado´(5 CBA 356)” (…) “En contraste con el apresuramiento y la impulsividad del escriba, él era lento, letárgico, sin celo por la obra, indeciso y con tendencia a procrastinar. En realidad él estaba postergando su discipulado a un futuro indeterminado, porque no quería hacer un compromiso de inmediato. Si él no se comprometía en ese momento, tal vez nunca se comprometería

    Nada de todo ello está en la Biblia. Como presupuestos o imaginación de lo que podría haber sucedido podría tener cierta utilidad, pero nada de lo que se ha citado es bíblico. El peligro de dichas presuposiciones radica en perder el centro del mensaje que los pasajes analizados nos han transmitido basándonos sólo en la Biblia.

    El mensaje de Jesús, en los pasajes analizados, es muy claro, y podría aplicarse y entenderse de la siguiente manera:

    Ni padre, ni madre (muertos o vivos), ni nigún deber social o familiar pueden, ni deben, estar por encima de mi. Ni siquiera tu propia voluntad. Además, nadie que me sigue puede vivir mirando el pasado o sus pérdidas, porque olvidará su foco y atención en eel camino que está trazando junto a mi“.


    2. El hombre dignatario y prominente jefe judío que tenía muchas posesiones

    Cuando en la Biblia aparecen tres registros sobre un mismo episodio, resulta imprescindible que se estudien como una unidad en sí misma. Un texto complementa al otro, y así podemos llegar a comprender la totalidad del mensaje bíblico. Veamos qué nos dicen estos tres textos sobre la historia del “Joven rico”.

    1. Este hombre es descrito como un “dignatario” (equivalente a un “jefe judío”) u “hombre prominente” en Lucas 18:18 (VRV95 y LBLA respectivamente).
    2. Se acercó corriendo y se puso de rodillas delante de Jesús (Marcos 10:17).
    3. Su pregunta concreta y coincidente es “¿Qué haré para heredar la vida eterna?” (Mt 19:16; Mr 10:16 y Lc 18.18)
    4. En Mateo, Jesús claramente le dice que si desea la vida eterna debe guardar los mandamiento (Mateo 19:17). Y lo hace, citándole tres de los mandamientos, y el que engloba a todos en uno solo “amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt. 19:19). Este dato es muy importante (y sólo aparece en Mateo), porque Jesús no le está pidiendo que guarde la Ley judía mosaica, sin más, le está pidiendo que cumpla con la “ley real, suprema o gran mandamiento” (Mt 22.39; Stg 2.8).
    5. Cuando Jesús oyó que decía haber cumplido todo, simplemente puso a “prueba” la fe que decía tener o haber manifestado, declarando y solicitando lo siguiente: “Vende todo lo que tienes y dalo a los pobres” (Mt. 19:21; Mr. 10:21; Lc. 18:22).

    Este hombre dignatario, jefe judío que tenía muchas posesiones, se fue triste (Marcos 10:22). No sabemos cuál fue su decisión final, pero él, sus discípulos que estaban presentes (Mt. 19:27), y nosotros que tenemos acceso a dicho acontecimiento, aprendemos una lección muy clara, y que Jesús sintetizó con la siguiente declaración final:

    Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna” Mateo 19:29 (LBLA – destacado nuestro)

    El problema de este hombre radicaba en que DECÍA haber cumplido los mandamientos, pero tristemente percibió que no era así. Aparentemente uno podría decir que el “joven rico” cumplió TODOS los mandamientos pero le faltaba “una cosa”, cuando en realidad la enseñanza es que, a pesar de creer que los había cumplido, no había comprendido ni cumplido la esencia del evangelio: TODO LO QUE TE ATE A LA TIERRA IMPEDIRÁ QUE CONSIGAS LA VIDA ETERNA (en el caso de los ricos, con frecuencia suelen ser las propias riquezas Mr.10:23).



    3. Nicodemo: otro hombre dignatario, prominente judío

    La descripción que se hace de Nicodemo es muy similar a la del “joven rico” analizado anteriormente (Juan 3:1 en VRV95 y BLA, respectivamente).

    Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él. Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios” Juan 3:3 (LBLA – destacado nuestro)

    Esta historia es muy conocida. Sólo haremos unos pocos comentarios que nos permiten comprender con mayor profundidad este acontecimiento, y su relación con el discipulado.

    Nicodemo, como todo fariseo, entendía que si alguien hacía milagros dichas obras debían ser necesariamente hechas por parte de Dios o un enviado suyo (Juan 3:2). Por eso cuando los judíos amenazaban a Jesús intentando apedrearle, Jesús les respondió:

    Los judíos le contestaron: No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios. Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: “YO DIJE: SOIS DIOSES”? Si a aquellos, a quienes vino la palabra de Dios, los llamó dioses (y la Escritura no se puede violar), ¿a quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Blasfemas”, porque dije: “Yo soy el Hijo de Dios”? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; pero si las hago, aunque a mí no me creáis, creed las obras; para que sepáis y entendáis que el Padre está en mí y yo en el Padre. Por eso procuraban otra vez prenderle, pero se les escapó de entre las manos”. Juan 10:33-39 (LBLA – destacado nuestro)

    El razonamiento de Nicodemo era estrictamente judío, basado en los hechos objetivos y la ley judía. Nicodemo no reconcía a Jesús por el conocimiento a través del “espíritu”, sino por la tradición y/o ley judía. Quizá por ello, Jesús pretende enseñarle que el reconocimiento que le ofrece en el versículo 2 no es suficiente. En otras palabras, Jesús le está diciendo a Nicodemo, si no me reconoces como Hijo de Dios por la conversión que el Espíritu hace en tu corazón, no podrás “ver el reino de Dios.

    La conversación que versa sobre la capacidad o no volver a nacer, utilizando Nicodemo, una interpretación literal del término, le permite a Jesús afianzar su enseñanza. La nota a pie de página de la VRV 95´dice lo siguiente:

    Es frecuente en los diálogos juaninos de Jesús el uso de palabras con un sentido superior, que sus oyentes no captan. Después de la enseñanza de Jesús, algunos llegan a la fe (2.21-22; 4.10-15, 32-34; 11.11-13; 13.6-15, 33-38; 14.2-9), pero otros se encierran en su incredulidad (6.32-35, 52-58; 7.33-36; 8.21-24, 31-33, 51-53, 56-59)

    En este caso, la enseñanza de Jesús está más orientada a los judíos que no comprendían la verdadera esencia del evangelio y del “nuevo pacto”. A ellos les resultaba más difícil comprender el “nuevo nacimiento” dado que trascendía las enseñanzas recibidas por la tradición judía que en muchos aspectos impedían ver con “ojos espirituales”.


    4. Mentalidad de rebaño

    En relación a lo explicado en el punto anterior, el hecho de que Jesús dijera en la Sinagoga, leyendo a Isaías (Lucas 4:16-17) que el espíritu del Señor estaba sobre él para sanar a los enfermos y librar a los oprimidos, les producía una evidente contradicción.

    Por una parte estaban “maravillados” (Lucas 4:22), pero por otra se llenaban de ira (Lucas 4:28). Esta contradicción estaba patente en el hecho de que entendían, según la tradición, que todo aquel que hiciera milagros lo hacía por y para el Señor (esto era motivo suficiente para maravillarse), sin embargo las implicaciones que esto tenía a la hora de tener que reconocer que éste quién hacía eso se declaraba Hijo de Dios, los llenaba de ira.

    En definitiva, el motivo de que los judíos de la sinagoga llevaran a Jesús hasta la cumbre para matarlo (Lucas 4:29), y que Jesús haya tenido que escapar (Lucas 4:30), no se debe necesariamente a una “mentalidad de rebaño” o “de grupo” (aunque sociológicamente hablando sabemos que las actitudes de grupo de potencian), sino a la evidente contradicción que sentían TODOS los judíos que aún esperaban al Mesías y no lo reconocían en la persona de Jesús.

    3. Jesús nos llama al discipulado

    In 2008 1er Trimestre on Enero 14 , 2008 at 12:20 pm

    Los versículos propuestos para el estudio de esta semana son: Mateo 4:18-22; 5:46; 9:10, 11; Marcos 1:16-20; Lucas 5:1-11; 18:20, 11; Juan 1:35-51.


    1. Introducción

    En la primera lección de este trimestre hemos descrito el llamamiento de Simón y sus socios. Puedes leerlo en este vínculo. Después de analizar los sinópticos llegamos a la siguiente conclusión:

    Esto es lo que ocurrió, básicamente, con los discípulos de Cristo.

    1. Se asombran ante su presencia, intervención y amor.
    2. Se reconocen pecadores y no aptos para estar ante Él.
    3. Aceptan humildemente el “llamado” para seguirle.
    4. Están dispuestos a dejar lo que haga falta con tal de poder disfrutar de su compañía y cumplir con sus deseos.

    Asombrarse, reconocer, humillarse y estar dispuesto son palabras claves del discipulado de Cristo.

    ¿Será que esta realidad se repite en prácticamente todos los llamados que Jesús hace a los hombres? Veamos si se cumple en los textos propuestos por el autor para esta semana.


    2. El llamado de Natanael

    En los siguientes versículos se presentan a los primeros discípulos de Cristo: Andrés, Simón (Pedro), Felipe y Natanael. Por un lado, ya hemos visto que el llamado de Andrés y su hermano Pedro en Lucas 5:1-11 (y sus sinópticos en Mateo y Marcos, que el autor de escuela sabática analiza en los días lunes y martes de esta semana), fueron los que nos ayudaron a comprender lo que sucede frente al llamado. Nosotros lo hemos descripto como: 1) Asombro, 2) Reconocimiento de nuestra pecaminocidad, 3) Humildad para seguirle, y 4) Disposición.

    Veamos, entonces, qué información nos aporta el llamado de Felipe y Natanael.

    Al día siguiente Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos, y vio a Jesús que pasaba, y dijo: He ahí el Cordero de Dios. Y los dos discípulos le oyeron hablar, y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabí (que traducido quiere decir, Maestro), ¿dónde te hospedas? El les dijo*: Venid y veréis. Entonces fueron y vieron dónde se hospedaba; y se quedaron con El aquel día, porque era como la hora décima. Uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús era Andrés, hermano de Simón Pedro. El encontró primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido quiere decir, Cristo). Entonces lo trajo a Jesús. Jesús mirándolo, dijo: Tú eres Simón, hijo de Juan; tú serás llamado Cefas (que quiere decir: Pedro). Al día siguiente Jesús se propuso salir para Galilea, y encontró a Felipe, y le dijo: Sígueme. Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encontró a Natanael y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, y también los profetas, a Jesús de Nazaret, el hijo de José. Y Natanael le dijo: ¿Puede algo bueno salir de Nazaret? Felipe le dijo: Ven, y ve. Jesús vio venir a Natanael y dijo de él: He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño. Natanael le dijo: ¿Cómo es que me conoces? Jesús le respondió y le dijo: Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Natanael le respondió: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije que te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que éstas verás. Y le dijo: En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre” Juan 1:35-51 (LBLA – destacado nuestro)

    Sobre Felipe, sólo se nos dice que Jesús lo encontró, lo llamó, y éste le seguió (es decir, sabemos lo que sucedió, pero no tenemos revelación de cómo fue dicho proceso). Sin embargo, si tenemos información sobre el llamado de Natanael.

    Fijáos cómo en Natanael se cumple el principio comentado:

    1. ASOMBRO: Natanael presenció un milagro. Comprendió que Jesús lo conocía de antes de haberle visto en persona.
    2. SE RECONOCE PECADOR: Natanael declaró “Tú eres el Hijo de Dios”, reconociéndose a sí mismo como un simple mortal.
    3. HUMILDAD: También declaró “tu eres el Rey de Israel” lo que supone una humillación y devoción hacia una autoridad.
    4. DISPOSICIÓN: Natanael se transformó en un discípulo de Jesús. Realidad que queda registrada en Juan 21:1-3.

    Volvemos a reiterar y confirmar, por tanto, que el asombro ante los milagros de Dios, el reconocimiento de nuestra pecaminocidad, la humildad ante dicha realidad y la disposición a cumplir su voluntad, son elementos constantes y claves del discipulado.

    Quizá la mayor prueba de estos principios descritos, pueden ser comprobados cuando analizamos nuestra propia conversión. Así nos damos cuenta que dichos princpios son más bien estados que Dios genera en nosotros y no tanto “requisitos” para el discipulado (como si de nosotros dependiera el poder serlo).


    3. El llamado en Mateo, Marcos y Lucas

    Ya hemos analizado el estudio de los sinópticos que nos ayudan a comprender realmente cómo sucedieron los hechos del primer llamamiento. Leer AQUÍ.


    4. El llamamiento de Leví Mateo

    ¿Será que el llamado de Leví Mateo también cumple con estos principios o estados descritos?.

    Por un lado Marcos 2:14 dice:

    Y al pasar, vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado en la oficina de los tributos, y le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió” Marcos 2:14 (LBLA)

    Sin embargo, los cuatro versículos posteriores nos dicen lo siguiente:

    Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y él se levantó, y tomando al instante la camilla, salió a vista de todos, de manera que todos estaban asombrados, y glorificaban a Dios, diciendo: Jamás hemos visto cosa semejante. Y El salió de nuevo a la orilla del mar, y toda la multitud venía a El, y les enseñaba. Y al pasar, vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado en la oficina de los tributos, y le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió” Marcos 2:10-14 (LBLA – destacado nuestro).

    Según el contexto, muy probablemente Leví Mateo presenció el milagro del sanamiento del paralítico * (VER NOTA AL FINAL) y formaba parte de la multitud asombrada de los milagros y amor de Jesús.

    Por otro lado Mateo nos cuenta la misma historia y bajo el mismo contexto (leámoslo con los textos antescedentes):

    Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (entonces dijo al paralítico): Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y él levantándose, se fue a su casa. Pero cuando las multitudes vieron esto, sintieron temor, y glorificaron a Dios, que había dado tal poder a los hombres. Cuando Jesús se fue de allí, vio a un hombre llamado Mateo, sentado en la oficina de los tributos, y le dijo: ¡Sígueme! Y levantándose, le siguió” Mateo 9:6-9 (LBLA – destacado nuestro)

    Y por último Lucas nos cuenta exactamente la misma historia y el mismo contexto:

    Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y al instante se levantó delante de ellos, tomó la camilla en que había estado acostado, y se fue a su casa glorificando a Dios. Y el asombro se apoderó de todos y glorificaban a Dios; y se llenaron de temor, diciendo: Hoy hemos visto cosas extraordinarias. Después de esto, Jesús salió y se fijó en un recaudador de impuestos llamado Leví, sentado en la oficina de los tributos, y le dijo: Sígueme. Y él, dejándolo todo, se levantó y le seguía” Lucas 5:24-28 (LBLA – destacado nuestro)

    Bajo la evidencia bíblica no nos resulta difícil comprender que muy probablemente Leví Mateo presenció el sanamiento del paralítico * (VER NOTA AL FINAL) y la descripción que la Escritura hace del público presente ante el milagro puede aplicarse a él mismo. En síntesis, según los sinópticos a la multitud le ocurrió esto (y muy probablemente también a Leví Mateo):

    1. ASOMBRO:
    Según Marcos: “todos estaban asombrados, y glorificaban a Dios”
    Según Mateo: “sintieron temor”
    Según Lucas: “Y el asombro se apoderó de todos”

    2. SE RECONOCE PECADOR:
    Según Marcos, Mateo y Lucas: Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados

    3. HUMILDAD:
    Según Marcos, Mateo y Lucas: “y glorificaban a Dios”

    4. DISPOSICIÓN:
    Según Marcos: le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió
    Según Mateo:le dijo: ¡Sígueme! Y levantándose, le siguió
    Según Lucas: y le dijo: Sígueme. Y él, dejándolo todo, se levantó y le seguía

    Tal como comenta el autor de Escuela Sabática, Leví Mateo era un publicano “consierado por los judíos como lo peor de la sociead“. Esta realidad queda patente en los versículos siguientes al llamamiento de Leví Mateo:

    Al ver los escribas de los fariseos que El comía con pecadores y recaudadores de impuestos, decían a sus discípulos: ¿Por qué El come y bebe con recaudadores de impuestos y pecadores?” Marcos 2:16 (LBLA).

    Sin embargo, es revelador notar que el llamamiento es UNIVERSAL, y que independientemente del tipo de persona que sea TODOS LOS SERES HUMANOS necesitan pasar, en mayor o menor medida, unos estados de asombro, reconocimiento de pecaminosidad, humildad y disposición para convertirse en discípulos de Jesús.


    5. Hebreos 11:1

    Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (LBLA)

    El autor de Escuela Sabática dice:

    Claro, ellos fueron testigos de muchos milagros increíbles; pero, al mismo tiempo, no sabían lo que nosotros sabemos acerca de la obra, la misión y el triunfo final de lo que Cristo estaba por realizar. Y, no obstante, a pesar de eso, avanzaron por fe, la clase de fe revelada en Hebreos 11:1” (Día Jueves, página 26 – destacado nuestro)

    Lo cierto es que para ser discípulo de Jesús, tal como hemos venido estudiando hasta ahora, se necesita FE, y no conocimiento. Es decir, la obra, misión o triunfo de Jesús, así como las buenas consecuencias de seguir sus princpios y mandatos no son, ni serán jamás un conocimiento salvífico. El cristianismo no es ni iniciático, ni basado en el “poder del conocimiento”. El cristianismo es CRISTO. Y lo único que salva, lo único que se necesita para ser discípulo de Cristo, es FE. Fe en que Jesús es Cristo (el Ungido), el Hijo de Dios (Hechos 16:31)


    * NOTA IMPORTANTE: Somos conscientes que Bíblicamente no es es posible afirmar con seguridad que Leví Mateo presenció el milagro del saneamiento del paralítico. Si bien el acontecimiento del saneamiento del paralítico es anterior y seguido al de Leví Mateo, primero, nada nos dice sobre su presencia en dicho evento, y segundo, la Biblia afirma que Leví Mateo estaba en la “oficina de tributos” (por tanto, quizá no estaba presenciando el evento público del saneamiento). Sin embargo, creemos que no estamos alterando la escencia del mensaje Bíblico, cuando afirmamos que por un lado la multitud manifiesta los primeros estados descritos (asombro, reconocimiento y humillación), y Leví Mateo es un ejemplo personal de su culminación (disposición).

    2. El discipulado, entonces y ahora

    In 2008 1er Trimestre on Enero 9 , 2008 at 12:03 pm

    Textos de estudio para esta semana: Mateo 24:14; 28:19, 20; Marcos 16:20; Juan 3:21-30; Hechos 5:34-39.


    El estudio de esta semana nos invita a reflexionar respecto de algunas diferentes relaciones entre discípulos / maestros. Concretamente, el autor propone el estudio de las relaciones que de los mismos tenían los griegos, los judíos, Juan el Bautista, Jesús, y los cristianos de la actualidad.


    1. El aprendizaje humano

    Desde los comienzos, el ser humano ha perseguido la sabiduría, el conocimiento y la “verdad” (Génesis 3:5). Si hay algo común en oriente y occidente, y en todos los tiempos de la historia, éstos son los maestros espirituales y morales con miles, cientos y millones de seguidores cada uno de ellos. En esa búsqueda y anhelo de conocimiento, el ser humano se ve rodeado, en el día a día, de pensamientos e ideas de lo más variopintas. Pero no es sólo por las nuevas tecnologías, que tenemos acceso a este conocimiento, información, ideas o pensamientos, sino que cualquier persona en cualquier tiempo y lugar está rodeado de diversidad de criterios o visiones de mundo. Así lo fue en épocas Bíblicas como actuales.

    No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad” Juan 17:15 (LBLA – destacado nuestro).

    Sin embargo, la oración intercesora que Jesús hace al Padre pidiéndole que no nos quite del mundo, sino más bien que nos guarde del maligno santificándonos en la verdad debiera enseñarnos la actitud y foco principal de acción frente al contexto descrito. Parece que la actitud del cristiano no se centra tanto en cambiar el contexto de las cosas como el enfrentarse al mismo de manera diferente a como lo hacen los no cristianos.

    Veamos a continuación qué nos dice la Biblia sobre los maestros y enseñanzas judías y griegas, y luego, al final, analicemos el consejo de Timoteo y Tito sobre el punto principal de la influencia de los pensamientos e ideas en los hombres.


    2. Maestros judíos y griegos en la Biblia

    Hay un texto en las Escrituras que nos ayuda a comprender las intenciones de las enseñanzas de los griego y de los judíos en comparación con la de Jesús.

    Porque la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos es poder de Dios. Porque está escrito: DESTRUIRE LA SABIDURIA DE LOS SABIOS, Y EL ENTENDIMIENTO DE LOS INTELIGENTES DESECHARE. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el escriba? ¿Dónde el polemista de este siglo? ¿No ha hecho Dios que la sabiduría de este mundo sea necedad? Porque ya que en la sabiduría de Dios el mundo no conoció a Dios por medio de su propia sabiduría, agradó a Dios, mediante la necedad de la predicación, salvar a los que creen. Porque en verdad los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, piedra de tropiezo para los judíos, y necedad para los gentiles; mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios. Porque la necedad de Dios es más sabia que los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que los hombres. Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento; no hubo muchos sabios conforme a la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para anular lo que es; para que nadie se jacte delante de Dios. Mas por obra suya estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención, para que, tal como está escrito: EL QUE SE GLORIA, QUE SE GLORIE EN EL SEÑOR” 1 Corintios 1:18-31 (LBLA – destacado nuestro)

    Este es un texto brillante que sintetiza la relación de las enseñanzas judías y griegas de la época, con las de Jesús.

    El texto dice claramente que los Judíos buscaban señales, y los griegos sabiduría. Así ha sido en su época y a lo largo de la historia. Muchos judíos aún hoy esperan “señales” que marquen sus propios criterios y deseos de poder, gloria y/o reconocimiento, mientras que la cultura griega fue y es considerada una de las más sabias de la tierra. “Pero NOSOTROS predicamos a Cristo crucificado”. Ésta es la gran diferencia entre las enseñanzas de unos y otros, y motivo de piedra de tropiezo para cualquier enseñanza o doctrina contraria a la voluntad de Dios.

    Sin embargo, para los llamados, para los que creen (sean griegos o judíos), Cristo es poder de Dios, y sabiduría de Dios. Poder para realizar cualquier tipo de señal o milagro, y sabiduría para alimentar o saciar el anhelo y deseo de conocimiento del ser humano para siempre y eternamente.

    Por eso preguntará, “¿Dónde está el sabio?, ¿Dónde el escriba? (…) destruiré la sabiduría de los sabios, y el entendimiento de los inteligentes”. Dios ha escogido al necio para avergonzar al sabio, y al débil para avergonzar al fuerte, porque sólo de esta manera la HUMANIDAD entenderá que “el que se gloria” lo hace “en el Señor” porque “por obra suya estamos, nosotros, en Cristo Jesús”.


    3. Juan el Bautista

    Después de esto vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estaba allí con ellos, y bautizaba. Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua; y muchos venían y eran bautizados. Porque Juan todavía no había sido metido en la cárcel. Surgió entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación. Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien diste testimonio, está bautizando y todos van a El. Respondió Juan y dijo: Un hombre no puede recibir nada si no le es dado del cielo. Vosotros mismos me sois testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de El.” El que tiene la novia es el novio, pero el amigo del novio, que está allí y le oye, se alegra en gran manera con la voz del novio. Y por eso, este gozo mío se ha completado. Es necesario que El crezca, y que yo disminuya” Juan 3:22-30 (LBLA – destacado nuestro)

    Este pasaje muestra la plena conciencia de Juan respecto de su posición transitoria y limitada como maestro. Del pasaje se deducen varios aspectos importantes:

    1. Juan era maestro por cuanto tenía discípulos (Juan 3:25)
    2. Pero era un maestro circunstancial y por voluntad divina (Juan 3:27)
    3. No solamente dijo que no era el Mesías, sino que reconoció que estaba preparando el camino para éste (Juan 3:28 y Mateo 11:10 y Lucas 1:76)

    Todo esto lo ejemplifica con una “parábola” o representación gráfica del “amigo del novio”. Aparecen tres personajes en la parábola. Novia, novio y amigo del novio. La novia es la iglesia, o el conjunto de discípulos, el novio es Jesús (el Mesías), y el amigo del novio es Juan. El hecho de que Juan se autodenominara como el “amigo del novio”, implica que a la vez que maestro era discípulo de Cristo (ver Marcos 2:19, los compañeros del novio son sus amigos, que representa a sus discípulos).

    Por último Juan se gozaba de su “disminución” como maestro, y del consiguiente crecimiento o aumento de Cristo como tal. Esto formaba parte de la culminación de su ministerio como maestro que preparó el terreno para el Mesías.


    4. El discipulado de Jesús

    Sobre este tema os invitamos a leer el comentario de la semana pasada:
    http://escuelasabatica.wordpress.com/2008/01/02/1-un-panorama-del-discipulado/


    5. El discipulado contemporáneo sosteniendo la sana doctrina

    Nuestra obra como “discípulos / maestros” (Romanos 12:7) consiste en comunicar la verdad del evangelio (Mateo 24:14) haciendo, por medio del poder y gracia de Dios (1 Corintios 1:30), nuevos discípulos de Cristo.

    La enseñanza principal que debe ser presentada al mundo está muy bien representado en las palabras del llamamiento de Jesús a cada uno de nosotro, en Mateo 16:24-25 (también comentado en la lección pasada):

    Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará“. Mateo 16:24-25 (LBLA – destacado nuestro)

    Frente al constante bombardeo de enseñanzas contrarias a las presentadas por las Escrituras, así como las que asechaban a los primeros discípulos venidas de las búsquedas de señales por parte de los judíos o de la sabiduría griega (comentado al comienzo de este artículo), Timoteo y Tito nos instan a sostener la “sana doctrina”, y lo hacen de la siguiente manera:

    Si alguno enseña una doctrina diferente y no se conforma a las sanas palabras, las de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido y nada entiende, sino que tiene un interés morboso en discusiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas” 1 Timoteo 6:2-4 (LBLA – destacado nuestro)

    Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción. Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos” 2 Timoteo 4:2-4 (LBLA – destacado nuestro)

    sino hospitalario, amante de lo bueno, prudente, justo, santo, dueño de sí mismo, reteniendo la palabra fiel que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrina y refutar a los que contradicen. Porque hay muchos rebeldes, habladores vanos y engañadores, especialmente los de la circuncisión” Tito 1:8-10 (LBLA – destacado nuestro)

    Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia. Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno” Tito 2:1-3 (LBLA – destacado nuestro)

    1. Un panorama del discipulado

    In 2008 1er Trimestre on Enero 2 , 2008 at 11:13 pm

    Versículos de estudio para esta semana: Mateo 4:18-22; 10:24, 25; Marcos 3:13, 14; 8:34, 35 y Lucas 14:25,26


    1. Domingo: El discipulado, histórico y personal

    Todo cristiano ha tenido un encuentro “histórico y personal” con Jesús. Todo cristiano entiende su discipulado, principalmente, como una relación de adhesión y seguimiento a Cristo. Todo cristiano tiene un “contacto íntimo y una afiliación especial con el Rabí de Nazaret, Jesucristo, el Hijo de Dios“. Y por último, todo cristiano (los primeros y los últimos) entienden que la representación de Cristo al mundo es una consecuencia natural de dicha relación.Para analizar el llamado que recibieron Pedro, Andrés, Santiago y Juan debemos estudiar los sinópticos que hacen referencia a este acontecimiento. Debemos estudiar por tanto a Mateo 4:18-22; Marcos 1:16-20 y Lucas 5:1-11.

    Mateo 4:18-20 dice: Jesús ve a dos pares de hermanos. A Simon (Pedro), y Andrés, y a Jacobo (Santiago) y Juan. Los llama (diciéndoles que los hará pescadores de hombres), y ellos le siguieron (de los primeros se dice que dejaron la barca, mientras que de los segundo se dice que dejaron la barca y a su padre Zebedeo).

    Marcos 1:16-20 dice: Dice lo mismo que Mateo, agregando que junto Zebedeo también estaban los jornaleros.

    Lucas 5:1-11 dice: Incorpora datos sumamente interesante que hacen posible una mayor y mejor comprensión de los hechos. Lucas incorpora básicamente lo siguiente:

    1. Las dos barcas iban juntas (aunque separadas en la distancia), dado que Jacobo y Juan eran socios de Simón (Pedro) Lc. 5:10

    2. Los cuatro estaban fuera de la barca, recogiendo las redes dado que estuvieron toda la noche pescando sin éxito (Lc. 5:2 y 5)

    3. Jesús se sube a la barca de Simón y enseña a las multitudes desde la barca.

    4. Al terminar su enseñanza, le pide a Simón que salga a la parte más profunda y eche la red. Simón le contesta “porque tú lo pides, echaré las redes” (Lc. 5:5)

    5. El resultado fueron dos barcas (de ambas parejas de hermanos) llenas de peces, y muchos compañeros ayudando con la pezca (es decir, un milagro).

    6. Fue por dicho asombro, que Simón se postra delante de Jesús diciendo “¡Apártate de mí, Señor, pues soy hombre pecador!” (Lc. 5:8), y lo mismo sucedió con sus compañeros y con Jacobo y Juan. “Y Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres” (Lc. 5:10)

    7. Finalmente “Y después de traer las barcas a tierra, dejándolo todo, le siguieron” (Lc. 5:11).

    Viendo, ahora, el contexto completo podemos comprender que, Simon (Pedro, Andrés, Santiago y Juan (más Zebedeo, sus jornaleros y la multitud presnete) presenciaron una enseñanza directa de Jesús, y posteriormente un milargo. El asombro de Simón lo llevó a pedirle a Jesús que se APARTE de él, y fue Jesús quien le hizo un llamado diciéndole que no tema porque a partir de ahora sería “pescador de hombre”. Es entonces cuando Simon (Pedro) le sigue, y junto con él también el resto de pescadores.

    Esto es lo que ocurrió, básicamente, con los discípulos de Cristo.

    1. Se asombran ante su presencia, intervención y amor.
    2. Se reconocen pecadores y no aptos para estar ante Él.
    3. Aceptan humildemente el “llamado” para seguirle.
    4. Están dispuestos a dejar lo que haga falta con tal de poder disfrutar de su compañía y cumplir con sus deseos.

    Asombrarse, reconocer, humillarse y estar dispuesto son palabras claves del discipulado de Cristo. A ellos se los reconoce como “cristianos”:

    y cuando lo encontró, lo trajo a Antioquía. Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes; y a los discípulos se les llamó cristianos * por primera vez en Antioquía“. Hecho 11:26 (LBLA – destacado nuestro)

    * Nota pie de página en la VRV95: Cristianos: término que en griego aparece sólo aquí, en Hch 26.28 y en 1 P 4.16. Este término fue aplicado a los creyentes por los no judíos, que entendieron el título Cristo (el Ungido o Mesías) como nombre propio.


    2. Lunes: ¿Quién es un discípulo?

    Para ver una aproximación al significado de discípulo lea nuestro comentario a la introducción del folleto de este trimestre.

    El autor nos propone estudiar la declaración de Jesús en Lucas 14:25, 26

    Grandes multitudes le acompañaban; y El, volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo” (LBLA – destacado nuestro)

    2.1 ¿Qué significa “aborrecer”?

    Aborrecer puede significar o expresar, según el modo de hablar semítico, una comparación estableciendo un contraste absoluto (no relativo). Es decir que frente al amor y fidelidad absoluto a Jesús todo lo demás debe ser “aborrecido”. En otras palabras, en términos relativos, todos deben amar a sus padres, hermanos, etc., pero en términos absolutos y comparativos, el amor o fidelidad a Jesús debe ser mayor. Esta idea esta muy claramente expresada en Mateo 10:37: “El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí” (LBLA – destacado nuestro)


    3. Martes: ¿Cómo se llega a ser discípulo?

    El autor propone la idea de que los discipulos fueron, en su mayoría, llamados por el Señor. Esta idea y textos fueron estudiados en el día Domingo (punto 3 de este artículo).

    Un texto que destaca el autor es Juan 6:44Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día fina” (LBLA)


    4. Miércoles: Los requisitos del discipulado

    El autor de Escuela Sabática propone los siguiente 5 requisitos del discipulado:

    1. Disposición a seguir a Jesús
    2. en Jesús
    3. Una respuesta positiva al discipulado
    4. Obediencia (el seguirle ya es un acto de obediencia)
    5. Corte total con el pasado

    Pareciera que el autor confundiera los “requisitos” con algunos de los resultados del discipulado. Los requisitos del discipulado, según la Biblia, quedan mejor expresados en los siguientes versículos:

    Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará“. Mateo 16:24-25 (LBLA – destacado nuestro)

    Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí” Mateo 10:38 (LBLA)

    El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo” Lucas 14:27 (LBLA)

    Si os fijáis detenidamente cargar o tomar la cruz, negarse a uno mismo e ir en pos de Jesús son los requisitos para poder ser discípulo (según Lucas) y digno de Jesús (según Mateo). Además, esto implica, en otras palabras, perder la propia vida por causa del Maestro para que el la devuelva para vida eterna.

    La nota a pie de página de la VRV95 dice lo siguiente:

    La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte; el condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución. Por medio de esta imagen Jesús prepara a sus discípulos para enfrentarse a la muerte y hasta para considerarse ya muertos respecto de sí mismos y del mundo. Cf. las expresiones de Pablo en Ro 6.2-11; Gl 2.19; 6.14; Col 3.3-5 (Nota pie de página de Mateo 10:38 de la VRV 95 – destacado nuestro)

    La cuestión central del discipulado es la VIDA ETERNA de los seres humanos. El requisito del discipulado es CREER EN JESÚS COMO TU SALVADOR PERSONAL. Esto implica, necesariamente, cargar con la cruz que el mundo pondrá sobre los hombres de quienes realmente desean seguirle reconociendo mediante ella que el “viejo hombre” ha muerto, o incluso que se está dispuesto a llegar a la muerte física por ir en pos del Maestro.


    5. Jueves: La esencia del discipulado

    ¿Qué significan los siguiente textos?

    1) Un discípulo no está por encima del maestro, ni un siervo por encima de su señor. Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su casa!” Mateo 10:24-25 (LBLA – destacado nuestro)

    2) Un discípulo no está por encima de su maestro; mas todo discípulo, después de que se ha preparado bien, será como su maestro” Lucas 6:40 (LBLA – destacado nuestro)

    3) En verdad, en verdad os digo: un siervo no es mayor que su señor, ni un enviado es mayor que el que le envió” Juan 13:16 (LBLA – destacado nuestro)

    4) Acordaos de la palabra que yo os dije: “Un siervo no es mayor que su señor.” Si me persiguieron a mí, también os perseguirán a vosotros; si guardaron mi palabra, también guardarán la vuestra” Juan 15:20 (LBLA – destacado nuestro)

    1. En el primer caso, Jesus esta hablando dentro del contexto de la inminente persecusión que sufrirían los primeros cristianos por queres seguir su nombre. Por ello dice que si a Él le han llamado Belzeebú, cúanto más lo harán con sus seguidores. La idea es que a los discípulos le sucederán las mismas cosas que al maestro.

    2. En el segundo caso, está en el contexto del “juicio hacia los demás“. La idea es que los dicípulos no sean hipócritas viendo en los demás lo que ellos mismos tienen en sus vidas. De alguna manera Jesús está expresando la igualdad de los seres humanos explicando que nadie está por encima del otro, y que como mucho después de prepararse bien, un discípulo puede llegar a ser como su maestro.

    3. En el tercer caso, nuevamente Jesús esta expresando la idea de que asi como el fue humilde (acto de lavamiento de los pies) deben hacerlo también sus discípulos, porque ellos (los enviados) no son mayores que el que los envió (Él, Ver. Versículo 20).

    4. En el cuarto caso, nuevamente Jesús esta hablando de las persecusiones que sufrirían sus discípulos por seguirle. “Si el mundo os odia, sabéis que me ha odiado a mí antes que a vosotros” (versiculo 18) y “El que me odia a mí, odia también a mi Padre” (versiculo 23) son versículos anteceden y preseden al texto en cuestión. Por tanto nuevamente los discípulos no pueden ser mayores que el Maestro como para librarse de las persecuciones que el mismo Maestro ha sufrido.

    En síntesis el contexto de los versiculos estudiados nos enseña que sus discípulos no son, ni serán mayores que su Maestro, y que esto implica:

    1. Sufrirán las mismas cosas que sufrió su Maestro
    2. No deben juzgar a los demás, y deben además prepararse (preocuparse por su situación personal)
    3. Seben ser humildes como su Maestro
    4. Cuando los odien, odiarán al Maestro y a su Padre.